miércoles, marzo 21, 2012

GUERRILLAS TRAS LA CORTINA DE HIERRO

El objeto de esta modesta obra, carente desde ya de toda pretensión literaria, es el de servir de documento esclarecedor y testimonial de la lucha organizada de un gran pueblo en contra de los imperialismos totalitarios que lo oprimieron.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso


GUERRILLAS TRAS LA CORTINA DE HIERRO
Por Enrique Martínez Codó


Preocupación e incertidumbre son dos características acusadas del momento en que vivimos y que motivan que la producción literaria sobre Política y Estrategia, vaya en aumento afortunadamente, cuando por muchos, la temática Diplomacia-Guerra, se iba relegando al olvido. Esta literatura, nos ha hecho pensar en la necesidad de crear una unidad de pensamiento, del que tan falto está el llamado mundo occidental.
“Hoy día, el enemigo ha logrado grandes  éxitos en sus operaciones irregulares debido a que sólo él ha mantenido la iniciativa. Mientras el enemigo esté seguro, es muy probable que continúe disfrutando de esos éxitos… El Mundo Libre tiene un arma igualmente eficaz en la gama de la guerra irregular. Sólo si el Mundo Libre da  a conocer su capacidad y su disposición para librar guerras irregulares ofensivas, sólo si el Mundo Libre conduce semejantes operaciones cuando sean necesarias, se podrá detener el avance enemigo, hacerlo retroceder y derrotarlo”. (Coronel SAN C. HOLLIDAY).
Estas palabras demuestran las grandes posibilidades de una acción guerrillera tras  la Cortina de Hierro. La resistencia ucraniana constituye una fuerza potencial a disposición del Mundo Libre, pero necesita la comprensión y el apoyo moral y material de éste para llevar a cabo con éxito su cometido.
Pero junto con los tratados de Estrategia y Política Militar, se hace preciso también, entrar en un conocimiento pleno de la guerra irregular, conceptuada no hace muchos años, como un “caso particular” en nuestros tratados de táctica, pero que cada vez más, se va perfilando como guerra “normal”, y a la que hay que dedicar una especial atención, por la importancia que ha cobrado la acción psicológica y la subversión, en la estrategia indirecta.
No hay duda que las armas nucleares, han establecido una nueva estrategia, llamada de disuasión. Los modernos estrategas, le han dado la primacía que merece. La estrategia diplomática ha encontrado en estas armas un medio de “expresión” que permite mantener políticas e incluso marcar en cierto modo líneas de interdicción, que los posibles enemigos en presencia se ven obligados a respetar. Pero es un gran error medir fuerzas dialécticas de la diplomacia y de la política, por el número abstracto de armas nucleares que se posean.
Cuando las cifras se basan en megatones, cuando un número relativamente pequeño de bombas nucleares puede ser suficiente para desencadenar un conflicto que conduzca a la Humanidad al caos, no puede la fuerza dialéctica de la diplomacia apoyarse en lo abstracto de estas cifras.
De lo podemos estar ciertos, es que en una guerra nuclear, nunca podrá estar el que la empieza, de poderla terminar, y por ello es muy posible que una guerra absoluta y total de comienzo con fuego nuclear, pero lo sí es seguro es que terminará en guerra de guerrillas. Esta guerra de contenido opuesto a la nuclear, obliga a que se apoye en ella, la política y la estrategia militar de un país pues la estrategia total gira, hoy en día, sobre un eje cuyos dos polos los determinan la guerra atómica y la guerra irregular, bien como subversiva o como revolucionaria.
No pretendemos descubrir nada nuevo. Las armas juegan en la política mundial un papel que no ha disminuido nada; desconocerlo sería suicida; confiar en el desarme de las naciones, es hoy por hoy, sólo una quimera. Pero creer, que las naciones que no tienen armas nucleares carecen de fuerza diplomática, puede conducir a grandes errores. La política internacional en manos de un pequeño club atómico no llega a convencer, ya no podemos asignarle la virtud de hacer cosas a gusto de todos.
A nadie, pues, debe extrañar que las orgánicas de los Ejércitos de muchos países, para que pueden responder y respaldar su política exterior y su estrategia diplomática, estén conformadas en dos grandes núcleos: Uno de intervención o choque, perfectamente organizado y dispuesto desde tiempo de paz, con armamento nuclear incluso, para intervenir sin dilación y otro de Defensa del Territorio nacional, con armamento clásico, entrenado para la guerra irregular, y haciendo de la guerrilla y de la contraguerrilla su táctica predilecta. Con el primero se puede empezar o intentar detener un acto de ofensa; con el segundo puede terminarse una guerra. De este modo las fronteras de un país serán las líneas de interdicción, que cualquier otro, pensará mucho antes de intentar rebasarlas o simplemente agredirlas, con armas o con tropas.
Nadie puede profetizar lo que será en un futuro conflicto a gran escala, ni tampoco cual será un conflicto a gran escala, ni tampoco cual será la estrategia operativa a seguir en los Teatros de Operaciones; de lo se puede estar seguro, es que el país que tenga una buena orgánica en sus fuerzas armadas, apta para la guerra de guerrillas, haya asimilado esta Doctrina y comprenda la amplitud y profundidad de una guerra irregular, podrá limitar la libertad de acción del enemigo invasor, haciéndole sentirse vencido y obligándole a claudicar.  
He aquí las razones por las que el libro de ENRIQUE MARTÍNEZ CODÓ llega oportunamente. Su obra presenta tal cantidad de experiencia que esto, por sí sólo, ya justificaría su difusión. Pero hay mucho más, es un verdadero de tratado de guerra irregular; constituye un cuerpo de Doctrina, que bien pudiera figurar en los Reglamentos de cualquier Ejército para este tipo de guerra. He de confesar la profunda impresión que me ha producido su lectura y estoy seguro que ocupará un primer lugar entre los que tratan sobre este actualísimo tema. Encontrarán en este libro de “GUERRILLAS TRAS LA CORTINA DE HIERRO”  material más que suficiente de instrucción, estudio y meditación.
Agradezco a MARTÍNEZ CODÓ, un trabajo que resalta su gran calidad de periodista, demostrando que sabe cumplir a la perfección con su misión de informar con oportunidad, objetividad y sinceridad y, al mismo tiempo, exponer la página vida de la Historia del pueblo ucranio, que lucha con toda esperanza por su libertad.


Madrid, marzo de 1966. LUIS GARCÍA ROLLÁN. General Profesor Principal de la Escuela Superior del Ejército Español.


INTRODUCCIÓN


A principios del mes de abril del año 1959, HOY HACE MÁS DE 50 AÑOS o MEDIO SIGLO (Nota del editor), aparecieron en los diarios de Buenos Aires las lacónicas noticias que en pequeños recuadros informaban sobre la detención en la URSS de cinco personas acusadas de pertenecer al Ejército Guerrillero Ucranio (UPA), organización militar clandestina anti-soviética que desde hacía tiempo venía actuando en la República Socialista Soviética de UCRANIA; es decir, en pleno territorio soviético, si como tal entendemos a RUSIA y a todos aquellos países no rusos que por tiranía, invasión, golpe de Estado u ocupación militar, están sometidos e integrados en esa prisión de naciones que se ha dado en llamar UNIÓN SOVIÉTICA, dominado por el centralismo imperialista de Moscú.  
Esa noticia era realmente insólita para el autor de estas líneas, pues suponía erróneamente que dadas las características de la dictadura comunista era imposible la existencia de un movimiento anti-soviético armado de esa naturaleza en la URSS. Fue así que, movido por la curiosidad que puede sentir todo periodista de opinión, comenzó a reunir antecedentes para componer una nota a insertar en un semanario en el cual llevada la página de política internacional. En esa búsqueda inquieta y persistente para hallar la verdad y poder transformarla en un artículo informativo y de opinión, el periodista llegó al Instituto Informativo Ucranio de Buenos Aires, donde fue recibido amablemente por un distinguido grupo de personalidades en el exilio de esa nacionalidad radicadas desde algunos años en la Argentina.
Las preguntas menudearon, las informaciones fueron claras y apoyadas por una serie de argumentos y documentos que, sencillamente, apabullaron al periodista. Lo que estaba comprobando era realmente asombroso e inaudito: LA UNIÓN SOVIÉTICA no constituía ese bloque monolítico en que hasta entonces venía creyendo, allí existían grupos; grandes y millonarios grupos de personas que no sólo eran “rusos” (término que generalmente emplea la mayoría para indicar el pueblo soviético) sino también “antirrusos”. Asimismo, COMENZARON A DESFILAR ANTE ÉL LAS GLORIOSAS EPOPEYAS DE UN PUEBLO QUE JAMAS RENUNCIARA A SU LIBERTAD, ASÍ COMO LA MENOS HEROICA Y GLORIOSA GESTA DE LOS GUERRILLEROS ANTICOMUNISTAS DEL UPA.  
Los hechos eran apasionantes, rayanos en la locura patriótica, pero llenos de sinceridad y tragedia. De esa manera se informó, igualmente, que el pueblo ucranio, amante indómito de la libertad de las naciones y de las personas, tomó las armas para hacer frente a la salvaje e inhumana ocupación nazista; que luchó contra ella brava y sangrientamente, y que de la misma manera brava y sangrienta fue la lucha que empezó a librar contra la tiranía bolchevique poco después.


“En enero de 1918 las fuerzas del Ejército Rojo iniciaron el ataque contra la ciudad Ucrania de KYIV. Para oponerse al mismo se formó un testamento de unos 300 estudiantes de las escuelas superiores de la ciudad, al que se le dio la misión de defender el empalme ferroviario de KRUTY, el cual fue atacado por abrumadoras fuerzas soviéticas. Los estudiantes, como los legendarios espartanos de LEÓNIDAS, MURIERON EN SU PUESTO DEFENDIENDO EL OBJETIVO QUE TENÍAN ASIGNADO, sin retroceder un paso ni experimentar vacilación alguna”.


Por sus ojos y oídos pasaron los documentos y los relatos de esa gesta heroica que no ha terminado, ya que aún está pendiente, esperando una definición clara y el apoyo de las NACIONES UNIDAS, cuyos integrantes occidentales, vacilantes y complacientes, hicieron posible el dominio rojo de vastas regiones y países de Europa y Asia orientales.

No fue nada alentador comprobar que su falta de información sobre el particular era compartida por la gran mayoría de los intelectuales argentinos y aún por los círculos castrenses por él conocidos. Más aún, pudo comprobar que dicho problema era casi desconocido y muy poco tratado en la prensa civil y militar de Occidente, donde los errores, las generalizaciones simplistas o un interés verdaderamente incomprensible, cerraban todas las puertas a la divulgación de las luchas y motivaciones del movimiento libertador ucranio.

Hábilmente envueltas por la persistente y bien orientada acción psicológica comunista, que por un lado presentaba la existencia de una “república independiente Ucrania” – LLEGANDO EN SU FALACIA HASTA HACERLA RECONOCER POR LAS NACIONES UNIDAS y hacerla sentar en la mesa de los triunfadores de la IIª Guerra Mundial – y por otro proclamaba la “no intervención en los asuntos de otros países”, las naciones occidentales fueron testigos mudos y mancos frente al drama que se desarrollaba en Ucrania y en todo el Este europeo. Fue esa misma inmovilidad la que 1956 permitiera que miles de patriotas húngaros fueran masacrados impunemente por los tanques rojos en las calles de BUDAPEST; la que, contra todas las informaciones y prudentes consejos formulados, hiciera posible que el comunismo lograra una base de aproximación continental en Cuba en el año 1959.


El objeto de esta modesta obra, carente desde ya de toda pretensión literaria, es el de servir de documento esclarecedor y testimonial de la lucha organizada de un gran pueblo en contra de los imperialismos totalitarios que lo oprimieron. Asimismo, tiene por misión denunciar los errores trágicos cometidos hasta el presente, así como desvirtuar a la insistentemente repetida y aceptada propaganda soviética que pretende hacernos creer en el mito del “gran patriotismo soviético”, de la “lucha de todo el pueblo soviético contra la ocupación alemana”, y de la “importante acción de los guerrilleros rojos en Ucrania”.

Fue bajo la impresión de tales revelaciones que, en un deseo de hacerlas conocer cuanto antes, el periodista de referencia escribió un artículo específico titulado “LA GUERRA DE GUERRILLAS en UCRANIA” que fue publicado en la revista mensual de la Escuela de Comando y Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos, “Military Review”, en su entrega del mes de noviembre de 1960, en el cual se denunciaban las maniobras soviéticas de distorsión de los hechos históricos para difundir las creencias de que todas las guerrillas que combatieron en UCRANIA respondían a la dirección soviética, y lo que es peor aún, la aceptación por muchos escritores occidentales de tales informaciones que, a la postre, son las que configuraron los “antecedentes militares” del “general” NIKITA JRUSCHOV.

El éxito logrado con aquel modesto trabajo, que fuera reproducido en varias publicaciones extranjeras, e incluido en la selección de artículos sobre el problema de la guerra de guerrillas moderna titulada “Modern Guerrilla Warfare”, efectuada por FRANKLIN MARK OSANKA y editada por “The Free Press of Glencoe” en el año de 1962, así como el aliento recibido por los integrantes de la colectividad Ucrania en la Argentina, indujo al autor a encarar la redacción de una obra más extensa y detallada sobre el particular, cuya concreción hoy se ofrece en estas páginas. (El mencionado artículo fue reproducido, entre otras, por las siguientes publicaciones: Revista Militar del Perú nº 660-1960; The Ukraibian Quarterly nº 3-1961; ABC-Correspondence nº 5-1962 y Revue Militaire Géneral,nº 5-1963).

Desde el punto de vista del interés militar, se ha querido ofrecer a todos los estudiosos de la materia, una fuente de consulta y de antecedentes lo más objetiva, veraz y completa posible sobre la vida y lucha de un movimiento de guerrillas democrático, así como de sus posibilidades dentro del marco de una futura posible guerra mundial, demostrando bien claramente que la debilidad del imperio moscovita rojo no reside tanto en el eventual desequilibrio de fuerzas de sus arsenales misilísticos y nucleares, sino en la falta de consolidación interna de su pueblo el cual, según se puede apreciar, está muy distante de apoyar y seguir ciegamente a su gobierno y a su partido único, como pretende la propaganda comunista hacernos creer.
De la misma manera, y en forma muy especial, quiere dejar sentado su agradecimiento al Instituto Informativo Editorial Ucranio de Buenos Aires, así como a todas las personas y entidades ucranias de la Argentina, Estados Unidos, Canadá y Europa sin cuya apreciable colaboración no hubiera sido posible la edición de la presente obra.

ENRIQUE MARTÍNEZ CODÓ
Buenos Aires, enero de 1966.

*NOTA DEL EDITOR:

DOSTOIEWSKY, el más grande novelista ruso, en su ensayo sobre los judíos, hasta hoy rechazado por los editoriales “libres” de Occidente ya en 1887 (¿?) vio claramente que el látigo de Judá se cernía sobre la cabeza del pueblo ruso y ucraniano, y que la sombra roja del bolchevismo podía descender sobre la Santa Rusia.
DOSTOIEWSKY escribió: “Su reino y su tiranía están llegando. El ilimitado despotismo de su ideología está ahora apenas en los comienzos. Bajo esa tiranía desaparecerán la bondad humana y la buena vecindad, así como el ansía de justicia; todos los ideales cristianos y patrióticos perecerán para siempre.  
El bolchevismo triunfó. Y en el momento de la victoria, los intelectuales judíos y los jóvenes revolucionarios así como los miserables judíos de la clase más baja en la escala capitalista volvieron sus rostros a Rusia. Fueran o no bolcheviques tenían conciencia como judíos de que la sucesión del régimen zarista pertenecía también a casi todos los judíos”.

LÁZLÓ LAKATOS-KELLNER, miembro de la clase media judía de Hungría, saludó a LENIN en uno de sus  poemas:

“EL NUEVO CRISTO HA LLEGADO.
“LENIN! ¡LENIN!

EL DIARIO PAMPERO y EL INSTITUTO EMERITA URBANUS PUBLICARON “Holodomor (Hambruna): El Holocausto silenciado de la UCRANIA CRISTIANA”. Nada más y  nada menos que 10 millones de personas de un genocidio en 1932-1932. Se rindió un homenaje mundial en 2003 al cumplir del 70 ª aniversario del HOLODOMOR. Ahora por 77ª aniversario. Salió en diciembre de 2008.

Detrás de la Cortina de Hierro implicaría montar  que se de  una lucha de guerrillas y campañas de resistencia que se opusieran al líder judío del régimen. Aquí, la ametralladora es un arma válida en la lucha que aquellos héroes combatientes, por la libertad de HUNGRIA y UCRANIA desarrollaron con ejemplar empeño. El terror es la respuesta para dar al terrorismo, pero sólo debe emplearse contra los terroristas.

Después de un estudio crítico de los Protocolos nos damos cuenta con sorpresa de que es ilusoria la diferencia entre bolchevismo y capitalismo. Los Sabios de Sión fueron obviamente responsables de que el bolchevismo fuera nada más que el resultado final del capitalismo liberal, o sea, ambos son dos formas diferentes del único gobierno totalitario y la ideología de ambos consta esencialmente de los elementos contenidos en el materialismo, en la minoría gobernante, en la amplia utilización del talonario de cheques y en el terrorismo de la ametralladora.  
Fundamentos: LOUIS MARSCHALKO, “Los conquistadores del mundo. Los verdaderos criminales de guerra. Editorial Nuevo Orden. Buenos Aires, 1982, p. 418.


*DESDE EL BUNKER . SOPLA EL PAMPERO. ¡POR SIEMPRE HISPANOAMÉRICA y ARGENTINA! gabrielsppautasso@yahoo.com.ar  
¡POR 142 AÑOS DE LA INMIGRACION: 1870-2012 SALUD! *