lunes, junio 21, 2010

ROSAS PARA RAMOS


Leí un libro de JORGE ABELARDO RAMOS, EJÉRCITO y POLÍTICA, editado por  Sudestada, que vale la pena leer (aunque es mucha) y del cual daré en la revista JAUJA, en próximo número.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

Escribe LEONARDO CASTELLANI COMTE POMI  
Me ocuparé aquí solamente del breve capítulo sobre ROSAS (Pág. 47). “Dice el Evangelio que el número de los tontos es infinito”, afirma RAMOS. No lo dice el Evangelio. En cambio RAMOS usa la frase “LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”, sin saber que esa sí la dice el Evangelio. Se ve que ha leído el Evangelio tanto como la bibliografía sería acerca de ROSAS – o esta la habrá leído con antiparras. El Capítulo sobre Rosas y el Ejército es el peor de todo el libro; y si el resto del libro le fuese parejo, habría que contar al autor en el número de los infinitos sincategoremáticos.
Lo único que corresponde al título son 7 líneas del párrafos 3º (Penúltimo) donde dice que ROSAS tenía un ejército bien montando mientras  los ejércitos de las Provincias ese debatían en la indigencia. Esto constituye para él un gran reproche a ROSAS, mientras en el capítulo siguiente eso mismo constituye un gran mérito de URQUIZA; el cual hizo “la organización nacional”, suprimiendo por ende las aduanas interiores y los ejércitos provinciales.
Pero si ROSAS hubiese subvencionado los Ejércitos Provincianos (lo que podía hacer) RAMOS lo acusaría sin duda de haber fomentado guerras viles y el ataque suicida a su mismo gobierno. Profesa una ardiente ojeriza al gaucho de Los Cerrillos (que para él no es gaucho sino capitalista) lo mismo que a la Iglesia Católica y a la “oligarquía porteña”; tres ojerizas que no son muy conciliables.
El resto de los reproches (que forman todo el capítulo) son por cosas que ROSAS NO HIZO, pues el autor ignora (adrede o no) las que hizo. Así por ejemplo, su Ley de Aduanas de 1835, bien es verdad que liberó la artesanía “primitiva” de las provincias (a la cual por cierto se dirigía directamente) pero fue solamente “una defensa pasiva; no existió la tecnificación, la planificación, la racionalización, la estructuración y acardumenización, lo cual era obligada “defensa activa”. Con este método (que supongo es ramo de la “metodología marxista” que profesa el autor) se podría hallar faltas hasta en el Padre Eterno.
La razón porque ROSAS “se detiene” ante esta “defensa activa” (que incluiría investigaciones sobre el átomo) es que “pregonado nacionalismo tenía límites”. Ciertamente; y el de ABELARDO RAMOS muchísimo más. Ahora, dentro de esos límites ROSAS hizo lo más grande que haya hecho un gobernante del país; y dentro de los límites de RAMOS, mejor no hablar.
ROSAS postergo mientras le fue posible la organización nacional”. Este reproche puede encerrar una verdad: “ROSAS postergó la organización nacional para cuando fuera posible”. Verdad parcial, pues en realidad no la “postergo”, más trabajó continuamente hacia ella.
Finalmente, el trueno gordo: “toda política de ROSAS se dirigía a exportar en paz su sebo, su cuero y su trabajo”. Ya está: sumamente sencillo. En consecuencia, todos “los ganaderos se hicieron federales” – pues los del “grito del Sur” no existan o no cuentan: de donde se deduce que ROSAS era capitalista y no tenía ninguna política, si no es la del Mercado de Liniers.
Así que todo lo que hizo ROSAS está ignorado; pero lo que dejó de hacer y RAMOS va a hacer, lo hunde.
Me dirán que así se escribe la filosofía de la historia. Es verdad, la filosofía marxista. * (JUAN MANUEL DE ROSAS, Boletín del Instituto Juan Manuel de Rosas de Investigaciones Históricas. Año II. Segunda Época. Mayo de l969, p. 21).

RAMOS y el REVISIONISMO MARXISTA
Historia Política del Ejército Argentina (De la Logia Lautaro a la Industria Pesada), por Jorge Abelardo Ramos. Colección La Siringa, A. Peña Lilio, Editor, Buenos Aires, 1950, 77 pp.
En el ensayista JORGE ABELARDO RAMOS se fusionan, en partes no bien determinadas todavía, la intuición latina, la fantasía oriental y la audacia porteña. El que desee comprobar el aserto no tiene más que leer las obras de este autor. En ellas se verá cómo RAMOS, haciendo pie en afirmaciones y juicios que ha leído en algunos libros escritos por escritos por historiadores. Concluye teorías cuya endebles  es sumamente y esquemas que fallen por su base.
Lamentablemente, RAMOS pertenece al grupo de los que pretenden hacer revisionismo histórico ad usum delphini, en este caso, de uso interno para los alquimistas de la versión criolla del marxismo, esa éste interpretado por LENIN o por TROTZKI. Hacer revisionismo histórico no consiste en realizar, con signo contrario, lo mismo que RIVERA INDARTE, EDUARDO GUTIÉRREZ o JUAN BAUTISTA GROSSO. Más daño que la “historia oficial”, nos animamos a afirmarlo, harán al pueblo RAMOS, PUIGGROS “tutti quanti”, como diría GROUSSAC. Y van a hacer más daño porque el pueblo no lee la “historia oficial” y sí, en cambio, a los citados, creyéndolos revisionistas de buena ley, cuando en realidad – aunque en realidad no tengan mala fe – son cizaña crecida en medio del trigo.  
El revisionismo – que entre sus objetivos tiene tres fundamentales: destrucción de las leyenda negra urdida contra España; destrucción de la leyenda roja urdida contra los caudillos; destrucción de la leyenda rosa urdida por quieren hacer creer que después de Caseros todo fue en el país de ese color precisamente – o sigue teniendo una conciencia católica de la Historia Argentina, o fracasará irremisiblemente. Al respeto nada más oportuno unas palabras de HILLAIRE BELLOC, que algo sabía de esto, en la Introducción a su obra “Europa y la Fe”: “Y digo conciencia, esto es, conocimiento íntimo mediante la identidad; la intuición de una cosa, que se unifica con el conocedor. No hablo, pues, del punto de vista católico de la Historia. La expresión punto de vista es moderna, e integra, por lo tanto, un todo decadente; es falsa y, por eso misma, es efímera; no me rebajaré a emplearla. Rendiré, más bien, homenaje a la verdad diciendo que no existe un tal punto de vista protestante, uno judío, otro mahometano, o japonés; porque todos ellos consideran a Europa desde adentro, y no puede haber un punto de vista de un hombre con respecto de sí mismo”.
Y si no se puede admitir la existencia de un revisionismo de raíz marxista, tampoco agrada toparse con escritos que “tocan” historia “de oído”, como hace RAMOS. Un ejecutante tal puede impresionar por su don innato, pero nunca por su técnica, por su hondura, por su razón, por su técnica. Es más: podrá sobresalir en la tertulia dominguera, mas nunca ascenderá al escenario del Colón. Pero quien tiene “oído”, si estudia, puede llegar a ser un gran ejecutante. ¡Qué éxitos verdaderos, auténticos, no lograría RAMOS si investigara en nuestros archivos, si se pusiera sinceramente al servicio de la verdad, si conociera filosofía, si no mostrase una lamentable ignorancia en punto a doctrina católica y estructura de la Iglesia! Como todavía es un hombre joven, el tiempo no ha de faltarle si quiere llegar a ser un buen revisionista.  
Todas estas reflexiones nos son sugeridas por la lectura de un tomito en que RAMOS, repitiendo mucho de lo dicho anteriormente obras suyas, pretende hacer una historia de nuestro Ejército. En las primeras páginas de la obrita  que reseñamos, RAMOS hace una ensalada histórica con relación a SAN MARTÍN, impregnadas de espíritu de justicia hacia el héroe, de una selecta y extensa de la masonería, el clero católico, RIVADAVIA, etc., etc., esforzándose por presentarnos a un SAN MARTÍN masón, anticlerical, liberal…Reconoce sí, en cierta medida, que si la LAUTARO era de estructura masónica, de estructura secreta, su ideología no podía asimilarse a la de las logias europeas. Pero la concesión llega hasta allí; el desbarre reemplaza pronto a lo sensato. No nos encarnizaremos con l error por el desconocimiento en que incurre en la página 11: allí se afirma que “los nombres de los primeros afiliados a la Logia Lautaro habrán de reaparecer durante varias décadas en las convulsas jornadas del país que nace”. ¿Quiénes son los que reaparecen? Citarlo a BELGRANO pase, pues vivió hasta 1820, pero no a CASTELLI, que falleció en octubre de 1812, o sea pocas semanas después de fundarse la logia…Tampoco nos detendremos mucho en la página 14, que hace aparecer a LAPRIDA como presidente del Congreso que inició sus sesiones n Tucumán y las concluyó en Buenos Aires (1816-1820). Un error tan pueril sólo admitirse a la revista “Billiken” o a nuestros maestros normales. Pero no a un historiador, sino, simplemente, un argentino que conozca historia, sabe que LAPRIDA sólo fue uno de los que se turnaron en la presidencia del congreso. Pero estos son errores de detalle. Mucho más grave, porque marca una total ignorancia y demuestra que se desconoce el problema “ad inicio” es afirmar (páginas 22 y 23) que “Como es bien sabido, RIVADAVIA realizó la conocida reforma eclesiástica, que despertó una violenta resistencia de los sectores más reaccionarios del clero español en Buenos Aires”. ¡Menudo jaleo le harían MARIANO MEDRANO, el fraile CASTAÑEDA, CASTRO BARROS y muchos otros sacerdotes a RAMOS al enterarse que éste los considera integrantes “de los sectores más reaccionarios del clero español en Bueno Aires”. Tras citar esta afirmación del apresurado ensayista, tentados estamos de tachar el concepto “buena fe” que escribimos más arriba. Y dejamos aquí la argumentación minuciosa porque sería de nunca acabar.
Siga RAMOS, si quiere, haciendo política y publicando periódicos de vida efímera, pero no se meta en caminos que no puede recorrer por falta de baquía. Hágase primero baqueano y recién entonces pretenda enseñarle historia a los argentinos. De lo contrario, éstos y él caerán en una ciénaga de la que será difícil salir.
(Revista del Instituto de Investigaciones históricas JUAN MANUEL DE ROSAS, nº 22 Buenos Aires, julio-diciembre de 1960, 393 pp. El artículo del Sr. ENRIQUE UNDIANO, páginas 357 y 358.  Concluye con la imagen de Don ADOLFO SALDÍAS, a nuestro juicio, padre del Revisionismo Histórico argentino.
*EDITÓ: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPERO Cordubensis. INSTITUTO EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, a 29 de mayo del Año del Señor de 2010. En homenaje al Ejército Argentino 1810-29 de mayo-2010 y en recuerdo por la Caída de Constantinopla el 29 de mayo de 1453.Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamusDomino Deo nostro! gspp.*