sábado, agosto 21, 2010

HISTORIA DE LAS UNIVERSIDADES FRANCESAS Y EXTRANJERAS

“HISTOIRE DES UNIVERSITÉS FRANÇAISES ET EXTRANGERES, DES ORIGINES A NOS JOURS »  2 vol. A. Picard, Paris, 1933. *único ejemplar en Córdoba: Biblioteca de la Academia Nacional de Ciencias.*
*STHEPHEN D´IRSAY

Editó : Lic. Gabriel Pautasso

*Capítulo III: 
I.                  La enseñanza de la Filosofía en la Escuela Catedral de París.
II.               La colonización estudiantil-escolar en la ribera izquierda del río Sena.
III.           El nacimiento de la teología científica y la Filosofía Escolástica.
IV.           La cristalización de la cofradía universitaria y sus funciones.

*Al fin del período que hemos tratado hasta aquí, el estudio y la enseñanza de las artes liberales sufren un notable cambio.
La Gramática comienza a ceder su lugar privilegiado a La Dialéctica, que se encuentra particularmente en boda.
La Retórica se transforma en Ars dictaminis, mientras que el resto de las artes sirve de introducción a estas dos disciplinas; el Trivium y el quadrivium son reformados según la concepción de una nueva cultura filosófica que data de ALCUINO.
He allí una diferencia esencial entre la educación y la alta enseñanza medieval, universitaria.
Los romanos habían estudiado las artes por las artes.
La Edad  Media no cesa de considerarlas como medios, como el medio para llegar a una cultura filosófica; las artes son ciencias especiales sobre las que se apoya la filosofía y de dónde saca sus elementos, pero es la filosofía que cuenta y no la Gramática.
Es lo que se ve a la Dialéctica retornar al primer lugar entre las artes; daba su un fundamento formal a la filosofía, a la iniciación lógica – y el Organon de ARISTÓTELES -, en la traducción de BOECIO, deviene el centro de las artes liberales en el siglo XII.
Pero la filosofía engloba muchas otras cosas: la Cosmología y la Psicología de ARISTÓTELES – El Alma, la Historia de los Animales, la Meteorología, las obras de PLATÓN, sobre todo el Timeo, que atraen de JUAN ESCOTO ERIÚGENA.  
Estas obras filosóficas entraron en la enseñanza de las artes, extendieron el alcance y la transformaron en una verdadera escuela preparatoria de Filosofía.
Es en Chartes, en esta época, los estudios filosóficos eran los más avanzados.
Allí se estudiaba mucho la ciencia natural, contenida ya en ARISTÓTELES, ya en ciertas obras árabes – de matemáticas, de astronomía, de óptica, por AL GASERL, AL KINDI, - que comenzaban expandirse a Occidente gracias a la labor de los traductores de TOLEDO de ESPAÑA, de SICILIA, de ORIENTE. Es cierto que todas estas traducciones latinas contribuyeron fuertemente al brillo de los estudios filosóficos que se admiran en el siglo XII; - pero no sirvieron más que para profundizar los datos, no cambiaron el cuadro tradicional.
Se ve también destacarse un nuevo método característico de enseñanza, el método de las disputaciones o disputas intelectuales.
Se remontan probablemente a las “Collationes” de los primeros siglos medievales, que dieron su nombre a la obra de CASIANO.
Se trata de una costumbre monástica de comparación, de “collatio” de cuestiones difíciles, de problemas encontrados en el curso de la lectura; y ha llegado a ser el método famoso apoyado en la dialéctica, elaborado y popularizado por los maestros como ABELARDO, exagerado por sus discípulos; el hombre es siempre proclive a tomar el medio por el fin.
Esta filosofía practicada, enseñada y estudiada en las escuelas devino en la filosofía escolástica por excelencia – una filosofía realista condicionada por ARISTÓTELES (El Organon, la Física, El Alma), penetrada también de elementos neoplatónicos, desarrollada en una atmósfera cristiana, provista por una finalidad y responsabilidad interior y por métodos que le son propios.
No discutimos la fecha de la formación de la escolástica.
En el siglo XI, se ve ya los rasgos esenciales, con SAN ANSELMO y la escuela de BEC, FULBERT y la escuela de CHARTES; en las escuelas del siglo XII, está en pleno trabajo; el éxito verdadero vendrá solamente en el curso de siglo XIII; a purificarse y perfeccionarse en las luchas del futuro. Lo que nos importa conocer, es el vínculo estrecho de la filosofía y las escuelas medievales – futuras universidades.
Se ha estimado justo llamar a la filosofía neo-aristotélica, la escolástica; jamás el mundo había asistido a tal Espectáculo: un sistema de pensamiento, un sistema del mundo cristalizado de alguna manera en los discursos y discusiones de una comunidad; fenómeno único que no se encontrará jamás y don de la vida universitaria alemana del siglo XIX no es más que un pálido reflejo.  
La filosofía formaba, pues, el sujeto de la enseñanza de las artes – salvo ciertas partes, tal como la Ética, que se añadió ya a otro orden de estudios, la de la teología de la cual hablaremos más tarde.
Ahora, es en París que esta enseñanza filosófica se concentra poco a poco, de una manera predominante.
Se ha visto las relaciones que unían entre sí en FRANCIA a las escuelas en los siglos XI y XII; los desplazamientos de maestros y, a continuación, de los escolares; el establecimiento de los grandes centros de estudios al norte del LOIRE, CHARTRES y PARÍS.
CHARTES llena el siglo XI, pero desde 1180, PARÍS entra en rivalidad con él.
Las escuelas de la Catedral, escuelas públicas como todas las otras, fueron allí florecientes y ya muy reputadas bajo el obispo GALON, alumno de IVE DE CHARTRES (fin del siglo XI).
Los estudios fueron desarrollados por otros obispos importantes: la enseñanza de GUILLERMO DE CHAMPEAUX, alrededor del 1100, les dio el primer impulso.
Alumno él mismo de la escuela de LAON y de la escuela de PARÍS, sus cursos de filosofía y teología llegaron a ser célebres.
Defensor del realismo extremo en la célebre querella filosófica sobre la realidad de los universales, se encontró en el corazón mismo del debate y colocó – con su adversario ABELARDO – el fundamento de la renombradía mundial de las escuelas de PARÍS.
He allí, pues, expuesta las causas directas del florecimiento de escuela episcopal: la presencia de un maestro famoso que sabe crear un grupo de discípulos y la actividad de los sabios obispos que se sucedieron, desplegando los mejores talentos de organizadores, tal como PEDRO LOMBARDO, llegado a obispo en 1159.
Añadamos a esto, un factor de la más grande importancia: es que en PARÍS un grupo de maestros se ocupaba especialmente de la Teología, mientras que en CHARTES y aparte en los cursos de las artes y la filosofía ocupaba el primer lugar.
Así, sostenida por el esfuerzo de obispos teólogos, la disciplina sagrada llegó a ser la especialidad y el mismo privilegio de PARÍS, hogar de la alta enseñanza eclesiástica que debía atraer muy pronto la atención de la Santa Sede.
La nombradía de PARÍS lleva allí a intelectuales de todos los países: en el curso del siglo XII, se encuentran allí ingleses: ESTEBÁN LANGTON, futuro cardenal y arzobispo de CANTERBURY, ADÁN y JUAN DE PETIT-PONT – “Vas inexhaustum litteratum – NICOLÁS BEAKSPEAR, el futuro papa ADRIANO IV; italianos: LANDOLFO DE MILÁN; alemanes: OTÓN DE FREISING, obispo y primer historiador de Germania, LUDOLFO DE MAGDEBURGO; daneses: ABSALÓN, obispo de Roskilde y arzobispo de Lund en Suecia.
El jefe de la escuela era siempre el Scholastico, el escolar de los siglos pasado; es un funcionario del obispado, teólogo y maestro de teología que comienza a ser llamado en el transcurso del siglo XI, Canciller (el dueño de las calendas). En Canciller velaba obre el conjunto de la enseñanza, pues esta enseñanza, en la época que nos ocupa como antes también, era dada para la Iglesia y por la Iglesia.
El Canciller era directamente responsable ante su Obispo de los que venían a estudiar y a estudiar – propietario por así decir de la escuela; su independencia como funcionario episcopal y de su escuela como establecimiento diocesano fue asimismo en 1174, en plena época de transformaciones.
Al fin del siglo XII, se encuentra como miembro del claustro de NOTRE DAME, en la Isla de la Cité, la enseñanza de las artes y de la filosofía, la de la teología, del derecho y quizás, de la medicina.
La actividad en este corto espacio fue verdaderamente asombrosa.
Escuchad el testimonio de un estudiante, GUIDO DE BAZOCHES, hacia 1180. Después de haber hablado de los encantos de PARÍS, su dulce clima, la noble de esta isla acariciadas por los brazos del SENA, los jardines y viñedos que cubren las riberas  - uno que crea oír a JULIANO el APÓSTATA en su Misopon – el estudiante continua: “He allí el gran puente – (el puente de Notre Dame) – llenó de toda clase de toda gente atrevida, agitada, lleno de navíos, de riquezas, de mercaderías sin número” – del otro lado del PETIT-PONT, estaba el centro de los maestros disputadores cuyo ardor le recuerda al epistolario la antigua ATENAS.
“Es en esta isla real, la filosofía antigua erigió su sede, contenta de tener el Estudio como único asistente; ella posee la fortaleza eterna de la luz y de la inmortalidad y desprecia la flor destacada del mundo decrépito.
En esta isla, las siete hermanas, las artes liberales erigieron su casa; se leen los decretos (Derecho Canónico) y la ley (Derecho Civil romano) con una noble Elocuencia.
Aquí, corre la fuente de la sana doctrina; ella da movimiento a los tres ríos cristalinos que riegan los campos del espíritu dividiendo el entendimiento (intellectus) de la teología (Sacrae Páginae) en histórica, alegórica y moral.
Las escuelas de la isla de la Cité no eran las únicas en esta época. Sobre la pendiente norte de la montaña de SANTA GENOVEVA profesan maestros ya en el siglo XI; HUCBOLD de LIEJA trabajó allí; más tarde, ALBERIC de REIMS, ROBERT de MELUM Y OTROS.
Pero el verdadero fundador de la enseñanza establecida sobre la ribera izquierda fue ABELARDO.
Era alumno de Laon y llegó a ser maestro en la Isla, representando del nominalismo.
En desacuerdo con la mayor de los otros maestros, se retiró a la MONTAÑA DESPUÉS DE 1106, donde enseña, varias veces, bajo la éjida del Abad de SANTA GENOVEVA, abadía autónoma que escapaba a la jurisdicción del Obispo y de su Canciller.
Racionalista a ultranza, busco sostener, por una dialéctica sutil, su difícil posición: pues era un racionalismo que ponía en peligro su propia existencia, ya que negaba la realidad de los conceptos universales.
Su poderosa personalidad filosófica atrajo a los estudiantes en masa; pero, hay que hacer notar muy bien que hasta la formación de la Universidad de París propiamente dicha (murió en 1142) pasaron unos cincuenta años y que no hay conexión real entre las escuelas rudimentarias de la ribera izquierda de su época y las escuelas de la Isla que dieron nacimiento a la Universidad.
Hubo otras escuelas sobre la ribera izquierda, de las cuales habla JUAN de SALISBURY, alumno de ABELARDO.
ARNALDO de BRESCIA, por ejemplo, daba cursos en SAN HILAIRE, dependiente de la Iglesia de SAN MARCELO.
Los canónigos regulares de la Abadía de SAN VÍCTOR tenían una muy célebre escuela fundada en 1113; ésta contaba entre sus miembros a GUILLERMO de CHAMPEAUX, que se retiró allí; su gloria fue la enseñanza de la teología y mística de HUGHES, RICARDO, ADAM y otros autores y maestros llamados victorinos.
HUGO ha influido profundamente en su tiempo por una erudición que abrevaba sus fuentes en RABANO MAURO, SAN ISIDORO de SEVILLA y en la ciencia antigua; era un teólogo muy escuchado, cuya SUMA de las SENTENCIAS, rivalizaba con la de PEDRO LOMBARDO.
Aunque hubiese enseñado públicamente en SAN VÍCTOR – cada uno era libre de seguir los cursos de su agrado – también es cierto que en la segunda mitad del siglo XII, esta escuela ya a perdido su nombradía.
SAN VÍCTOR fue más bien un hogar de estudios y de contemplación mística que de enseñanza y no se aproxima en absoluta a la Universidad naciente. En todo caso, después de 1150, no se dieron más sobre la ribera izquierda más que  algunos cursos y únicamente para las artes.
La Teología, la especialidad y por así decir la esencia de PARÍS, predominó estrechamente vinculada a la Catedral en la Isla.
Poco a poco los estudiantes de PARÍS, sobre todos de las artes, se hicieron muy numerosos; como no se podía estudiar la teología sin tener una formación filosófica previa que daba el curso reservado a los estudiantes “ex arts”, todo el mundo estaba obligado a seguirlo, comprendiendo en eso los que no tenían la intención de iniciarse nunca en los altos estudios teológicos y era la mayoría.
Sin embargo, la mayor parte de los estudiantes “ex arts” eran ciertamente clérigos – llevaban tonsura y gozaban de privilegios eclesiásticos como que habían recibido las órdenes menores.
En esta “nueva Atenas”, en este “paraíso de delicias”, en medio de la “nación más dulce y más poderosa de todas”, se sintieron privilegiados.
Los maestros y estudiantes adquirieron una suerte de conciencia común poco a poco, una conciencia comunitaria, un espíritu de cuerpo.
Ninguna conexión formal no puede percibirse todavía entre los diferentes maestros; cada uno tiene sus cursos, cada uno su grupo de discípulos.
El Canciller (el dueño de las candelas o llaves, ¿del tesoro real? Siempre con un manojo de llaves) vigilia, pero no participa en la enseñanza.
Los escolares y los maestros o maestros y estudiantes VIENEN DE TODAS PARTES y aunque no tengan propiamente sentimiento nacional o perteneciente a una nación de la Cristiandad, se ve, sin embargo, crecer en espíritu de cuerpo.
Es el orgullo de la vida nacional, el sentimiento del trabajo común, dentro de un cuadro moral que les ha dado este espíritu de comunidad, del cual el mundo, fuera de los muros de la ciudad, fuera de las escuelas parisienses, comienza ya a reconocer la superioridad; se siente que hay allí un nuevo organismo, una potencia intelectual.
Se puede someterle a juicio sus dificultades, se le puede pedir consejo.
“Lo confieso – dice JUAN de SALISBURY – verdaderamente DIOS este presente en este lugar y yo lo ignoraba”.  

*Pues, DIOS ESTÁ ALLÍ DONDE SE ENCUENTRA LA LIBERTAD”; Y ÉL HA SANTIFICADO EL LUGAR DONDE UNO PUEDE DARSE A LOS ESTUDIOS (STUDIA) CON PUREZA DE ALMA, SACRIFICANDO LAS VANIDADES A LAS VERDADERAS CONDICIONES DEL TRABAJO INTELECTUAL:

*“MENS HUMILIS, STUDIUM QUAERENDI, VITA QUIETA
SCRUTINIUM TACITUM, PAUPERTAS, TERRA ALIENA”*

*Así,

« SOMOS ENANOS SUBIDOS A HOMBROS GIGANTES,
POR ESO PODEMOS VER MÁS LEJOS QUE ELLOS;
SIN EMBARGO, NO POR VIRTUD DE NUESTRA AGUDEZA VISUAL,
NI POR LO ELEVADO DE NUESTRA ESTATURA, SINO PORQUE
NOS ENCARAMAMOS Y APOYAMOS EN ESTA MASA GIGANTESCA” .

*BERNARD DE CHARTRES*
Catedral de Chartes

*HASTINGS RASHDALL: “THE UNIVERSITIES OF EUROPE IN THE MIDDLE AGES”. 5a. edición, 3 vol. Oxford University Press, London, 1955. *

*La revolución moral, intelectual y espiritual que tuvo lugar en el mundo europeo hacia la mitad de ese vasto período que comúnmente abarcarnos con el término Edad Media, fue por lo menos tan decisiva e importante como la de dos movimientos posteriores: el Renacimiento y la Reforma, que en apreciación popular, han obscurecido un poco la importancia de la Edad medieval.
El período que siguió inmediatamente después de terminadas las invasiones bárbaras y de la caída del Imperio Romano de Occidente, fue realmente una “edad oscura”, una edad de violencias, confusión e ignorancia generalizada, interrumpida solamente por la pálida luz ofrecida por algunos aislados que, en resumidas cuentas, no hicieron mas que conservar escasos remanentes de la antigua cultura secular y de la teología patrísticas. Es difícil fechar el momento en que comienza la renovación.
El pequeño círculo de hombres ilustrados que adornaba la corte carolingia pareció, por algún tiempo, anunciar una época de ilustración, pero las esperanzas que dejaron entrever que no estaban llamadas a cumplirse en un futuro inmediato.
El siglo X, por lo menos casi hasta el final, fue tan oscuro como los que ya habían pasado.  
*La organización de la enseñanza no se desarrolló eficazmente en EUROPA hasta el siglo XII, período que a veces se ha denominado RENACIMIENTO MEDIEVAL. Hasta entonces, l educación fue una función de los monasterios y las catedrales, y su calidad dependía de la personalidad y capacidad de maestros individuales. Varios factores hicieron posible la aparición de un nuevo sistema de enseñanza, que culminó en las universidades: la seguridad de no sufrir el ataque de enemigos externos, la recuperación de una forma de gobierno más ordenada, la expansión económica y el desarrollo de las ciudades. La fuerza impulsora era bien sencilla: EL AFÁN DE SABER. Los hombres sabían que los griegos y los árabes poseían tesoros de conocimientos que no estaban a su alcance en sus países. Decidieron descubrir el tesoro y hacerlo accesible a través de TRADUCCIONES AL LATÍN, su medio natural de expresión de expresión exacta y erudita. Al mismo tiempo, crearon nuevas formas institucionales mediante universidades autónomas, y fomentaron el estudio en las órdenes religiosas, asegurando así la transmisión de los conocimientos que habían adquirido.
*La figura máxima de este nuevo despertar intelectual fue SANTO TOMÁS DE AQUINO (1225-1274). Hijo de un noble italiano, recibió su primera educación en la abadía BENEDICTINA de Monte Cassino y en la universidad de Nápoles; en 1244 se hizo fraile dominico. Estudiante de Teología en PARÍS y COLONIA. SANTO TOMÁS dedicó su vida a ENSEÑAR y ESCRIBIR, y produjo una gran obre que ejercería una profunda INFLUENCIA sobre el PENSAMIENTO EUROPEO durante varios siglos (siglos XIII-XXI) después del suyo. Su APORTACIÓN más importante a la teología católica, contenida en su vasta pero inacabada obra maestra, la Summa Theologica, fue el reconciliación de la filosofía aristotélica con las enseñanzas de CRISTO.  
*En síntesis, la Vida, obras y personalidad de SANTO TOMAS. TOMÁS DE AQUINO nació en 1225 en el castillo de Roccasecca, en la provincia de Nápoles, ceda de AQUINO y fue iniciado en la Filosofía en la Universidad napolitana por los maestros MARTÍN y PEDRO de Hibernia. En 1244 entró en la Orden de Santo Domingo, fue después durante largos discípulo de ALBERTO MAGNO y en 1252 enseñó en la Universidad de PARÍS su carrera académica siguiendo los cursos necesarios para obtener el grado de maestro en Teología. De 1256 a 1259 enseñó en la Universidad de PARÍS y después volvió a ITALIA, donde actuó como profesor de Teología, parte en la corte pontificia en ORVIETO y VITERBO, parte en la escuela de su orden en ROMA. Nuevamente fue llamado a la Universidad de PARÍS en e año 1268 y allí desarrolló una gran actividad en escritos y controversias hasta el el año de 1272, en la cual marchó como profesor a la Universidad de NÁPOLES. TOMÁS de AQUINO murió el 7 de marzo de 1274, en FOSSANOVA, donde la enfermedad le hizo detenerse cuando iba al Segundo Concilio Universal de LYON, Francia, al cual había sido convocado personalmente por el Papa GREGORIO X. En unos veinte años, además de dedicarse con éxito admirable a la ENSEÑANZA, mostró como escritor una asombrosa fecundidad que se manifiesta en una producción literaria de altísimo valor.
Seguimos aquí: a MARTÍN GRABMANN, FILOSOFÍA MEDIEVAL, traducción de SALVADOR MINGUIJÓN, Editorial Labor,  Barcelona, 1928-1949.  

*Editó: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPERO Condubensis. INSTITUTO EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, A 20 DE AGOSTO del Año del Señor de 2010, Fiesta de SAN BERNARDO, Abad y Doctor. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamus Domino Deo nostro! gspp. *
*MONJE AUSTERO, GRAN ORADOR CRISTIANO Y SABIO DOCTOR,  FUE LA ANTORCHA DE QUE HABLA EL EVANGELIO, PUES ALUMBRÓ AL MUNDO EN EL SIGLO XII Y LE IMPRIMIÓ AQUEL CARÁCTER CRISTIANO QUE TANTO DISTINGUE AL SIGLO DE SAN BERNARDO de CLARAVAL. *