miércoles, agosto 04, 2010

Colegio Nacional de Monserrat

En cada teja, en cada adobe, en cada reja.
Perdura y late, no sé cuál noble prócer y cuál combate.
Cuál general valiente, cuál obispo de veras o cuál constituyente.
La historia patria cabe entera en este esquina, como todos los vuelos caben en una sola golondrina.*  

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

*En esta esquina cabe la historia de la Argentina
La QUE SE VE, LA QUE SE VA, LA DEL ESTE Y DEL OESTE, DEL MONSERRAT.
En cada teja, en cada adobe, en cada reja.
Perdura y late, no sé cuál noble prócer y cuál combate.
Cuál general valiente, cuál obispo de veras o cuál constituyente.
La historia patria cabe entera en este esquina, como todos los vuelos caben en una sola golondrina.*
El capitán de caballos y coraza, don TOMÁS FÉLIX DE ARGANDOÑA, por entonces Gobernador y Capitán General de las Provincias del Tucumán, redacta las Constituciones del Real Colegio Convictorio Nª Sª de MONSERRAT, de Córdoba de la Nueva Andalucía, que ostenta la divisa: “EN VIRTUD y LETRAS”.  La fundación se realizó siguiendo el modelo del Colegio Seminario de San Francisco de Quito y fue la más antigua en el territorio que después constituiría el Virreinato del Río de la Plata.

(Efemérides hispanoamericanas por BELISARIO ORTIZ Y BUSTOS, versos de GUSTAVO GARCÍA SARAVI, p. 179 y De: “La Universidad Nacional de Córdoba – Breve Guía  Histórica” por el Doctor CARLOS ANTONIO LUQUE COLOMBRES, Publicaciones, 1978).       

*1687 – 1º de agosto – 2010*

*EL COLEGIO DE MONSERRAT*

En la esquina sureste de la “manzana de las luces”, se quiebra la geometría del damero urbano. En esa esquina un venerable edificio, obligó a desviar el trazado de la calle adyacente – reabierto hace cien años – por exigencia de esa realidad que se imponía con toda la fuerza de la historia. Allí una torre levantó en este siglo la esbeltez de sus líneas en el ángulo de las dos fachadas que revisten y exornan los muros centenarios, y en las que se conjugan, armónicamente, la riqueza del pórtico barroco y el énfasis de sus columnas y figuras heráldicas, con la severa elegancia de sus balcones y el tipismo de sus tejas y de sus rejas.
Estamos frente al Colegio de Monserrat, no sólo inmediato a la Universidad, sino que integró ésta antiguamente, una sola entidad edilicia. Hoy en día, ambas construcciones muestran una diferente fisonomía y ya no existe aquella fluída comunicación que vemos en un plano del siglo XVIII.  
Fue fundado en 1687 por el ilustre sacerdote cordobés doctor IGNACIO DUARTE y QUIRÓZ, en lo que fuera su casa paterna, y puesto bajo la dirección de los jesuitas como Colegio Real Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat, fue trasladado en 1782 al solar que hoy ocupa y que había sido Colegio Máximo de la Compañía de Jesús. La Universidad era la sede de las cátedras; el Convictorio, residencia y lugar de recogimiento de aquellos alumnos provenientes, en su mayoría, de otras ciudades. “Los estudiantes externos de la Universidad – ha escrito MARTÍNEZ PAZ – PLANTEABAN UN INQUIETANTE PROBLEMA MORAL; venían en número considerable desde tierras muy lejanas y se disipaban en el ocio y en los vicios propios de aquellas sociedades primitivas o se consumían, si eran del lugar, en el goce de los privilegios que les creaba el estado social entre los esclavos y servidores”.
Regido por los jesuitas, primero, luego por los franciscanos, más tarde por el clero secular, el convictorio siguió en materia de gobierno la suerte de cada período. Su estructura moderna de instituto de enseñanza, data del año de 1864, en que el doctor  EUSEBIO de BEDOYA llevó a efecto esa transformación. Pero tan profundo cambio institucional no borró la presencia de DUARTE y QUIRÓZ, cuyo escudo de familia – decora la generosa y artística portada, y vemos reproducido en dinteles, cuadros, pendones y herrajes.
Y la figura de DUARTE y QUIRÓZ cobró mayor relieve, cuando en 1927 se realizaron obras que embellecieron su exterior y pusieron de manifiesto sugestivos rincones que hasta entonces pasaban inadvertidas. Fue su proyectista el arquitecto JAIME ROCA, quien las ejecutó por iniciativa del rector ingeniero RAFAEL BONET, acogida y auspiciada por el rector de la Universidad doctor LEÓN S. MORRA. Fue así como trece años en 1940, la estatua del fundador, cincelada por DELGADO, fue erigida en el gran patio de los altos pinos y de la fuente rumorosa, que crean una atmósfera plácida y serena, marco elegido con acierto para el emplazamiento de la efigie de quien donó sus bienes a fin de que la juventud se educara “EN VIRTUD y LETRAS”.
Una visita al colegio debe comenzar por la sala del rectorado, con su admirable bóveda y fina “boiserie”, sobria y dignamente amueblada, cuyas paredes exhiben retratos al óleo de exrectores: Fray PANTALEÓN GARCÍA (1802-1807), doctor JOSE MARÍA BEDOYA (1819-1828), doctor EDUARDO RAMÍREZ DE ARELLANO (1833-1855), pintado por GENERO PÉREZ, doctor EMILIANO CABANILLAS (1864-1876), doctor FILEMÓN POSSE (1876-1881), doctor TELASCO CASTELLANOS (1882-1891) y doctor RAFAEL MARDOQUEO ESCUTI (1955-1966), obra de FRANCISCO VIDAL, destacándose sobre un pedestal la imagen en bronce del ya nombrado ingeniero BONET (1922-1946) del escultor MUSSO. No se trata, claro está, de una galería completa de quienes rigieron el Colegio; faltan muchas otras figuras representativas. Pero simbólicamente al menos, estos retratos evocan el pasado lejano o próximo del célebre instituto, erigido bajo la advocación de Nuestra Señora de MONSERRAT, cuya artística imagen, diseñada por AGUSTÍN RIGALT y grabada por ÁNGEL FATJÓ – donación del doctor Puigvert de Barcelona -, SE EXHIBE EN EL DESPACHO DEL Rector, lo mismo que un valioso óleo de aquel gran plástico que fue OCTAVIO PINTO.
En el vice-rectorado y habitaciones adyacentes merecen citarse como expresiones de la historia del arte cordobés, los retratos de DUARTE Y QUIRÓS ejecutado por LUIS GONZAGA CONY en 1863, y del mayordomo don ROGELIO RODRIGUEZ, obra de FIDEL PELLIZ (1901), un cuadro de HERMINIO MALVINO, 1886, y otros de COUTARET, CÁRREGA NÚÑEZ, VARGAS, MEYER y varias firmas de categoría.  
El impotente corredor principal, construido, según parece, como lo restante del edificio, en la primera mitad del siglo XVIII por el hermano jesuita ANDRÉS BIANCHI, nace en la noble candela de entrada, valioso trabajo de herrería, y muere en la del fondo, tras de la cual una fuente de bronce, ofrece bellísimo espectáculo por la feliz combinación de los elementos que integran el armonioso conjunto de ese rincón romántico.
Paralelo a los claustros interiores, corren otros exteriores, cuyos arcos comunican con el patio central, así como a los primeros dan oficinas, aulas y escaleras de acceso al piso superior, una de las cuales tiene particular encanto de recibir la luz del día a través de un ventanuco ovoidal de encantadora belleza.
Frente a la gran sala de profesores, una hornacina protegida por puertas de hierro, sirve de marco al mural de cerámica con la imagen de la VIRGEN DE MONSERRAT,  trabajado por ARRANZ, afamado artista español, inaugurado el 8 de septiembre de 1944, también durante el rectorado del ingeniero BONET.
La sala de profesores, espaciosa y amueblada con refinado gusto, exhibe una tela muy antigua del fundador, de autor desconocido, tal vez del siglo XVIII, en uno de cuyos ángulos inferiores se ve la imagen de un estudiante con la beca del Colegio.
Y en la pared de enfrente la monumental chimenea recubierta de fina madera labrada, sirve de pedestal a una admirable pieza de piedra de sapo, donde se destaca el escudo de los QUIRÓS, que fueran encontrados con motivo de las obras de remodelación del edificio.
Por lo demás, los muros de algunos claustros y corredores han recibido y continúan recibiendo testimonios de homenajes al Colegio, expresados en placas y plaquetas, de distintos valer y calidad, si bien merecen citarse la lápida colocada en memoria del sabio profesor LUIS GUILLERMO MARTÍNEZ VILLADA, esculpida por BARRAL en 1967, y la cabeza del ingeniero JUAN MANUEL GARZÓN, cincelada por BAZZINI BARROS en 1936, frente a un de las aulas donde dictaba sus lecciones magistrales.
Hace muchos años se clausuraron los arcos de claustro situado al norte del gran patio, y allí se instaló la biblioteca, que cuenta con siete mil volúmenes, aproximadamente.
Pero no daremos por terminada esta guía histórica del Colegio Nacional de Monserrat, dependiente de la Universidad, sin hacer referencia a su plan de estudios de carácter humanística, que, aprobado hace más de cincuenta años, siguió vigente con ligeras modificaciones. Promovido por el ingeniero BONET, vino a reemplazar ventajosamente al bachillerato de tipo enciclopédico que regía hasta entonces, hasta 1927. En 1969 se renovó por el plan de estudios de siete años, con griego y otros elementos, bajo la dirección del doctor SILVINO PAUTASSO. Y EL COLEGIO FUE ASÍ RENOVADO, COMO LO SUBRAYARA EL RECTOR DOCTOR RICARDO PEDERNERA, no sólo en las piedras de sus muros, sino también en su espíritu, para adecuarlo a los tiempos modernos LA PREMISA EN QUE SE ASENTARA LA FUNDACIÓN DE DUARTE QUIRÓS: EDUCAR A LA JUVENTUD EN VIRTUD y LETRAS. 
*JUVENTUDES, CAMARADAS
EN LA CASA FRATERNAL,
CUANDO EL TIEMPO NOS SEPARE,
PARA NUNCA UNIRNOS YA;
O SI AMARGO DESALIENTO
PERTURBARE NUESTRO AFÁN,
ENCENDAMOS LOS RECUERDOS
Y VOLVAMOS A CANTAR:


*POR LA PATRIA y EN LA PATRIA.
CON LA LUZ DEL MONSERRAT.*


(Del Himno del Colegio Nacional de Monserrat) 


gabrielsppautasso@yahoo.com.ar Desde el bunker. Sopla el Pampero.
¡POR LA PATRIA HISPANOAMERICANA y ARGENTINA, SALUD! 1º de Agosto de 2010.