martes, noviembre 23, 2010

Conclusiones del movimiento de 1810 y La literatura de la Vuelta de Obligado


.15 Conclusiones del Movimiento de Emancipación de Mayo de 1810: La Revolución Argentina.
1.   
La anarquía de opiniones y las vacilaciones del grupo que aparecía como renovador y díscolo envalentonaron al Virrey y al Cabildo, quienes creyeron que podrían intentar impunemente una maniobra que les asegurase la conservación del poder. El Virrey había cesado, desde Luego, y el Cabildo debía constituir, con plenas facultades, la Junta que habría de reemplazarlo. ¿Qué le impedia nombrar presidente de dicha junta al mismo CISNEROS? Al día siguiente reapareció el ex virrey como presidente de la flamante Junta gubernativa, acompañado de cuatro ciudadanos más, entre los cuales (en calidad de criollos) don CORNELIO SAAVEDRA y don JUAN JOSE CASTELLI, quienes muy campantes aceptaron la designación y prestaron juramento.
Hubo primero estupor y después indignación. Se convocó una reunión en casa de don NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA, en la que el grupo que ya empezaba a llamarse “patriota” definió posiciones; y al fin se provocó la crisis con la renuncia de los nombrados y la exigencia de una nueva junta, cuya lista se confeccionó allí mismo y se llevó ya hecha para evitar sorpresas. El cabildo e vio obligado a ceder ante la agitación del vecindario y la presión de los jefes militares.
Al fin, el 25, después de episodios movidos y de acuerdo con el clamor del “PUEBLO” expresado en un memorial con 476 firmas, se proclamó la Junta presidida por don CORNELIO SAAVADRA, con JUAN JOSÉ CASTELLI, MANUEL BELGRANO, MIGUEL DE AZCUÉNAGA, DOMUNO MATHEU, JUAN LARREA y MANUEL ALBERTI como vocales, y MARIANO MORENO y JUAN JOSÉ PAS como secretarios.
En esta ilustre primera Junta Provisoria Gubernativa se mezclaban, según la mejor tradición de los cuerpos colegiados coloniales, los españoles nativos con los europeos, si bien la presidencia había recaído en el maduro y ponderado coronel del regimiento de patricios, criollo de Potosí cuyo prestigio no había sufrido demasiado con las vacilaciones del día anterior. Desde el comienzo se advirtió en ella una influencia preponderante: la del doctor MARIANO MORENO, hijo de Buenos Aires y graduado en Charcas, que era el foco del pensamiento renovador en esta parte del Nuevo Mundo. (ERNESTO PALACIO, Historia de la Argentina, tomo II. Buenos Aires. 1957. 

2.   
“UNA NUEVA y GLORIOSA NACIÓN”
La Revolución de Mayo es un punto de confluencia entre dos proyectos históricos nacionales, ya que ambos la reconocen como el punto de partida de nuestra emancipación  nacional. Aunque se haga una distinta valoración de su significado ideológico.
Para los liberales, y esto incluye a la versión oficial, la Revolución de Mayo fue un golpe inspirado en la idea revolucionaria francesa, realizado por un grupo de jóvenes que buscaron lograr la emancipación de España. Dicho golpe tuvo origen en Buenos Aires, como no podía ser de otra forma, ya que aquí se recibían y discutían las nuevas ideas progresistas llegadas de Europa, extendiéndose luego al interior “oscurantistas, feudal e hispánico” que se aferraba a la tradición española.
Para esta interpretación histórica, el librecambio fuel principio básico de la misma que convocó a hombres como MORENO, BELGRANO, PASO o CASTELLI. La Representación de los hacendados, escrita por MORENO, es el acta de nuestra independencia económica de España que culmina el 25 de mayo de 1810 con la separación política. MORENO resulta así el numen revolucionario, imbuido por ideas provenientes del jacobinismo francés.
Con esto quedan configurados los dos elementos característicos del proyecto liberal: el librecambio propugnado por los ingleses que vinieron a implantarlo en sus incursiones militares de 1806 y 1807 y el revolucionarismo enciclopédico francés. Quedando además santificados aquellos frustrados intentos ingleses de conquista ya que puede decirse, que sólo trataron de beneficiarnos  con el librecambio a favor de Gran Bretaña, pues nos permitía liberarnos del monopolio español, con lo cual los héroes de la Reconquista estuvieron equivocados y sólo retardaron nuestra emancipación.  
Esta interpretación de MAYO es rechazada por las líneas históricas nacionales, aunque no con una posición homogénea. Para los sectores nacionalistas aristocráticos, los hechos de MAYO no pretendieron separarnos de ESPAÑA sino, al contrario, trataron de mantener estas tierras como  colonias españolas contra los intentos de apoderarse de ellas por parte de NAPOLEÓN y los ingleses. El pueblo – sostienen – no participó del hecho y sólo ante la actitud despótica de FERNANDO VII, al volver al trono y pretender retomar estas colonias por la fuerza, sin reconocer a los pueblos que lo habían apoyado, provocan la decisión de independizarse en 1816.
Para otros historiadores de la línea nacional, en cambio, el espíritu de independencia estaba presente en todos los sectores que participaron de la gesta revolucionaria y fue motivado fundamentalmente por la administración real borbónica que ponía la administración virreinal en manos  de funcionarios que desconocían y despreciaban la realidad hispanoamericana y su contexto social, siendo esto fiel reflejo del absolutismo borbónico Adherimos a esta interpretación histórica.
Contra este estado de cosas se pronuncian tanto el sector español arraigado a la tierra americana y con sólidos vínculos sociales y económicos en la realidad del Río de la Plata, como el elemento criollo descendiente de españoles y los mestizos, pardos y morenos del interior y de los suburbios porteños.
El grupo de los españoles americanos era encabezado por ÁLZAGA, junto con JUAN ANTONIO DE SANTA COLOMA, JUAN LARREA y DOMINGO MATHEU y adhieren al mismo los criollos MARIANO MORENO y JULÍAN LEYVA.
Los criollos se dividían en dos grupos políticos, uno de ellos era  dirigido por CASTELLI y buscaba lograr la separación de ESPAÑA por todos medios, entre ellos la vinculación con los ingleses y los tratos con la primera princesa CARLOTA, hermana de FERNANDO VII, esposa de JUAN II, regente de Portugal, que ante la invasión napoleónica a Portugal había instalado su corte en Brasil. CARLOTA quería gobernar en el Río de la Plata como reina española aprovechando el cautiverio de su hermano, en poder de NAPOLEÓN. En este grupo, llamado carlotista por esta causa, militaban MANUEL BELGRANO, JUAN JOSÉ PASO, DOMINGO FRENCH, HIPÓLITO VIEYTES, NICOLÁS RODRIGUEZ PEÑA y MANUEL ANICETO PADILLA entre otros. Eran fundamentalmente intelectuales con poco arraigo en la sociedad porteña; su ideario era el de l Ilustración a través de los pensadores españoles y el de la Revolución Francesa, lo cual los había hecho anti-borbónicos y profundamente europeizantes.
El otro grupo era liderado por CORNELIO SAAVEDRA, jefe del Regimiento de Patricios, estaba integrado mayoritariamente por oficiales y suboficiales de dicho regimiento,  los que habían surgido a consecuencia de las invasiones inglesas, luchando junto al grupo de ÁLZAGA en el rechazo de las mismas. Tenían en común haber nacido en el virreinato. SAAVEDRA era oriundo del Alto Perú, representaba por lo tanto a la población autóctona. Rechazaban el ideologismo francés siendo inalterablemente republicanos e independentistas. Aceptaban la teoría del pacto social que fundamentaba el derecho a la revolución en la rescisión del contrato celebrada entre los conquistadores y la corona española, lo que les daba derecho a reasumir aquella soberanía delegada, como descendientes de los mismos y encarar la posibilidad del gobierno propio. Este pensamiento fue el motor ideológico de los movimientos populares separatistas en toda Hispanoamérica. (VICTOR MARIANO SONEGO, Las dos Argentinas, Ediciones Don Bosco Argentina. Tomo 1, 4 ª edición, Buenos Aires, 1994).
  
3.   
Este libro se ha escrito para restablecer la vedad adulterada por la mayoría de los historiadores, que han maltratado a una de las ilustres figuras de la historia argentina, la de don CORNELIO SAAVEDRA,  el Jefe de la Revolución de Mayo y el primer gobernante de la República Argentina.
“Vale más el escándalo que la mentira”, ha dicho un gran Papa, SAN GREGORIO MAGNO. Es hora de que en la historia argentina, que ya tiene 185 años, acaben las fábulas aunque empiece el escándalo.
SAAVEDRA  ha sido calumniado y empequeñecido para agrandar por contraste la diminuta figura de MARIANO MORENO, prócer sin hazañas, a quien sus panegiristas no mencionan nunca sin ahuecar la voz y repetir los cien lugares comunes cuya falsedad aquí se demuestra.
MORENO, que ingresó en las páginas en la historia patria el 1º de enero de 1809 como enemigo de la emancipación de su tierra natal y murió en alta mar el 4 de marzo de 1811, yendo a Londres con la credencial de embajador argentino en Londres en nombre de FERNANDO VII (uno de los reyes absolutos de más triste recuerdo en aquellas tristísimos tiempos), se ha quedado con la mayor parte de la gloria de aquel año sin igual.
Nos lo han presentado como el numen de la Revolución ahora pretenden que sea el “Espíritu de Mayo”. Contra esa pretensión, nada inocente, se ha escrito este libro.
Cualquiera que sea la acogida que le dispensen los historiadores, lo lean o afecten ignorarlo, estamos ciertos de que restablecerá algunas verdades importantes y con ellas la fisonomía de la patria; y de que en adelante la historia de MAYO no podrá escribirse con tanta impunidad como lo ha sido hasta ahora. (HUGO WAST, El Año X, Buenos Aires, 3 º edición, 1995. 252 páginas.
4.   
El sentimiento dominante fue el odio a NAPOLEÓN y el deseo de conservar el Nuevo Mundo fuera de su férula. La guerra surgió entre los partidarios del Consejo de Regencia y los que se declaraban por la formación de Juntas locales. Todos defendían la integridad del Imperio y se reconocían  súbditos de FERNANDO VII; pero los que defendían el Consejo de Regencia no eran liberales, sino absolutistas, que disfrutaban de nombramientos hechos por CARLOS IV y FERNANDO VII, y los otros, los liberales, que sostenían los derechos del Rey pero, subordinando a normas que evitaran que el Imperio continuara sin sus viejas liberales municipales y provinciales.
La masa popular porteña expresó esos sentimientos y es así como “La Gaceta” publicaba, en 1811, con el título de “Marcha Patriótica”, una letrilla que dice así:  
La América tiene
Ya echada su cuenta
Sobre si a la España
Debe estar sujeta

Esta lo pretende,
Aquella lo niega,
Porque dice que es
Tan libre como ella.

Si somos hermanos,
Como se confiesa
Vivamos unidos,
MÁS SIN DEPENDENCIA.

A nada conduce
La obediencia ciega
Que pretende España
Se le dé por fuerza.

¿Porqué, pues, España
Pretenda grosera
Que el Americano
Su parte le ceda?

EL QUIERE GUARDARLA
PARA AQUEL QUE SEA
SU DUEÑO, y si no
Quedarse con ella.

Pues para esto siempre
Jura la obediencia
Al rey, no a la España,
Como ella se piensa.  

Y no debe olvidarse que esta Marcha Patriótica fue incluida en La Lira Argentina, recopilación de poesías patrióticas publicadas en 1810, que, en 1822, RIVADAVIA recomendó hiciera la Sociedad Literaria.
(VICENTE D. SIERRA, Historia de las Ideas Políticas en Argentina, Ed. Nuestra Causa, Buenos Aires, 1950
5.   
¡Qué grande, señores y qué plausible debe ser para todo argentino este día, consagrado por la Nación para festejar el primer acto de soberanía popular, que ejerció este gran pueblo en mayo del célebre año de mil ochocientos diez! ¡Y cuán gloriosa es para  de Buenos Aires haber sido los primeros en levantar la voz con un orden y una dignidad sin ejemplo!  NO PARA SUBLEVARNOS CONTRA LAS AUTORIDADES LEGÍTIMAMENTE CONSTITUIDAS, sino para suplir la falta de las que, acéfala la nación, habían caducado de hecho y de derecho. NO PARA SUBLEVARSE CONTRA LAS AUTORIDADES LEGÍTAMENTE CONSTITUIDAS, sino para suplir la falta  preservarle la posesión de su autoridad, de que había sido despojado por el acto de perfidia. NO PARA ROMPER LOS VÍNCULOS QUE NOS LIGABAN A LOS ESPAÑOLES, sino para fortalecerlos más por el amor y la gratuidad, poniéndolos en disposición de auxiliarlos con mejor en sus desgracias. NO PARA INTRODUCIR LA ANARQUÍA sino para preservarnos de ella y no ser arrastrados al abismo de males, en que se hallaba sumida la España.
Estos, señores fueron los grandes y plausibles objetos del memorable Cabildo Abierto celebrada en esta ciudad en 22 de mayo de mil ochocientos diez, cuya acta debería grabarse para honra y gloria eterna del pueblo porteño. Pero ¡Ah!...¡Quién lo hubiera creído!...Un acto TAN HEROICO DE GENEROSIDAD Y PATRIOTISMO, NO MENOS QUE DE LA LEALTAD Y FIDELIDAD A LA NACIÓN ESPAÑOLA Y A SI DESGRACIADO MONARCA; un acto que, ejercido en otros pueblos de España con menos dignidad y nobleza, mereció los mayores elogios, fue interpretado en nosotros malignamente, como una rebelión disfrazada, por los mismos que debieron haber agotado su admiración y gratitud para corresponderle dignamente. (Esta interpretación se ajusta a otra singularmente interesante. Al festejarse el aniversario del 25 de mayo, en 1835, se reunió en el Fuerte…)
6.  q
“A la verdad ¿quién era en aquel tiempo el que no juzgara que NAPOLEÓN triunfaría y realizará sus planes en Europa? CORNELIO SAAVEDRA.

“…Nombraron un Consejo de Regencia sin intervención de las demás provincias. Puesto que declaradas las Américas parte integral de la Monarquía ¿qué derecho tenían tres hombres desconocidos de la gran parte libre para gobernarla desde un peñasco?” DOMINGO MATHEU

“El dicho gobierno (1er. Triunvirato) reconoce la unidad indivisible de la Nación española de la cual forman parte integrante las Provincias del Río de la Plata”. (Tratado del Primer Triunvirato con el Virrey Elío, octubre 20 de 1811).

(JOSE LUIS BUSANICHE, Historia Argentina, Solar/Hachette, Buenos Aires, 1965).
7.   
El Martín Fierro: El poema gauchesco MARTÍN FIERRO ,  obra maestra en su género, es una de las cumbres de la literatura argentina y consagrada como valor universal. Sin embargo, su más sólido precio es el de “Testamento y mandato político de la argentinidad”. Su timbre específico es el llanto varonil de un pueblo, el pueblo argentino, de un ser nacional vencido, pero no domeñado. El clamor contra un crimen casi consumado, pero que no pudo matar a la víctima. 
El asesinato era el pueblo argentino, pero su alma vivía y se manifestó en el poema confiando en la Divina Providencia, A LA ESPERA de la Resurrección.
Sin conocer nuestra historia y ubicar en ella al Martín Fierro, éste pierde lo mejor de su grandeza. Y sin captar el Martín Fierro, no puede aquilatarse el daño que se ha infligido a la Argentina y su pueblo, ni, por ende, gustar su sentido profundo.
En CASEROS-MONTE PALOMAR fue vencida la Argentina, y enseguida comienza la tarea impuesta por los vencedores, de transformar al pueblo, para alejarlo de DIOS y entregarlo a lo material. El pueblo se resiste, y el alma de la resistencia está en lo criollo. Es entonces cuando MITRE y SARMIENTO optan por destruir al criollo. La persecución es atroz, y cuando cae el último montonero (FELIPE VARELA) y toda resistencia armada es imposible, comienza el relato  de JOSÉ HERNÁNDEZ. Ha dejado la lanza y el gemir de la guitarra irá acompañando en las sierras y las pampas, en los valles y cuchillillas, en los fogones y en las taperas, el relato de la inequidad:
2Sou gaucho”; “Nadie me puede quitar aquello que DIOS me dio”; atiendan la relación que hace un gaucho perseguido”.  
Yo he conocido esta tierra
En que el paisano vivía
Y su ranchito tenía
Y sus hijos y mujer…
Explica luego la vida tranquila de la familia criolla y las faenas del campo con que sustentaban los hogares:

Ricuerdo…¡qué maravilla…!
Cómo andaba la gauchada
Siempre alegre y bien montada
Y dispuesto pa el trabajo…
Perp al presente…¡barajo…!
No se la ve de aporriada…

Eran los tiempos buenos de la patria robusta, cuando gobernada ROSAS y,

El gaucho más infeliz
Tenía tropilla de un pelo…

Para después a referirse a la actualidad (de 1853 a 1872):

Estaba el gaucho en su pago
Con toda siguridá,
Pero aura… ¡barbaridad…!
La cosa anda tan fruncida,
Que gasta el pobre la vida
EN JUIR DE LA AUTORIDÁ;  

Y cuenta cómo se efectúa la persecución, para terminar preso, asesinado o de soldado en la frontera, mientras la esposa y los hijos quedan en el abandono, el rancho se convierte en tapera y sus tierras las ocupan los extranjeros.
El origen de los males no lo ignora, y es por esto que en lugar de GRAN BRETAÑA dice INCALAPERRA.
Termina el poema así:

Por ser ciertas las conté
Todas las desgracias dichas;
Es un telar de desdichas
Cada gaucho que usté vé…

Pero pongan su esperanza
En el Dios que los formó…

Seis años después publicó la segunda parte, o LA VUELTA DE MARTÍN FIERRO, donde relata que con otro gaucho (CRUZ) DECIDE IR A VIVIR ENTRE LOS INDIOS SALVAJES, LA VIDA BÁRBARA DE ÉSTOS, LA VUELTA AL PAGO, EL ENCUENTRO CON LOS HIJOS Y LOS CONSEJOS QUE LES DA. En esta parte indica cómo debe proceder quien quiera SALVAR AL PUEBLO ARGENTINO, y confía, como criollo de ley, en EL SER SUPREMO

Y han de concluir algún día
Estos enriedos malditos…

DIOS HA DE PERMITIR
QUE ESTO LLEGUE A MEJORAR.

(EDGARD PIOROTTI, Cursillo de Historia Argentina, Tomo II, Buenos Aires, 1952. 156 páginas).
8.   
La Revolución de Mayo conmovió profundamente al pacífico vecindario de Buenos Aires, que miraba perplejo y desconcertado el desarrollo de los acontecimientos sin vislumbrar con claridad el rumbo de la tormenta. Solamente los jóvenes que se proclamaron discípulos de Mariano Moreno, abrazaron con exaltación el Nuevo Sistema en el sentido violentamente revolucionario con que el maestro procuraba implantarlo desde la secretaría de la Junta Gubernativa y desde las páginas de la GACETA. “En estado de delirio nos puso la palabra LIBERTAD  que sonaba por primera vez en nuestros oídos”, decía muchos años después uno de esos muchachos. Ellos se agruparon en torno del febril tribuno, quien sin disponer del ejército para apresurar una revolución jacobina, se batía en el seno del gobierno con la pluma, expidiendo ardorosos decretos y escribiendo inflamados artículos. Esos jóvenes entusiastas salían a las calles vociferando contra los tiranos, ensalzando a los filósofos y deteniendo a los buenos vecinos en las esquinas para leerles el artículo del día aparecido en LA GACETA.. Este grupo bullicioso, al que se le denominó EL CLUB,  pregonaba bajo la dirección de Moreno los principios de la revolución francesa, procuraba caldear el ambiente y apaleaba a los que ofendían al Jefe o al nuevo orden de cosas que se trataba de establecer.  Manuel Moreno en la biografía de su hermano,  al referirse al CLUB recuerda que “como el celebre BURKE, el doctor Moreno estableció un Club para proporcionar un punto de reunión a los amigos de la libertad y propagar los conocimientos. Esta Sociedad se reunía todas las noches en una casa privada. Su formación fue el pensamiento del doctor Moreno; pero no llegó a formalizarse hasta el punto en que debía quedar, y su disolución fue consecuencia de la ausencia del fundador”. Esa cola que le sobrevivió fue la Sociedad Patriótica y Literaria. Entonaron la canción llamada Marcha Patriótica, atribuida a ESTEBAN DE LUCA, y que difundida desde noviembre de 1810 fue el primer himno de la revolución. (CARLOS IBARGUREN, Las sociedades literarias y la revolución argentina (1800-1825). Espasa-Calpe, Buenos Aires, 1937, 210 páginas).
9.   
DEL 23 AL 25 DE MAYO: “Si bien la voluntad era inequívoca y terminante en lo de la cesación del virrey en el mando – escribe JUAN BEVERINA en su documentado opúsculo La Semana de mayo (1810) -, el Cabildo no se atrevió a adoptar una medida tan radicalmente revolucionaria, por más que no le faltaba el fresco precedente de lo acontecido en febrero de 1807 con el virrey SOBREMONTE…Como  acontece en circunstancias semejantes, los “cisneristas” lanzaron a la calle toda falsas, con el concreto propósito de confundir y ablandar el ánimo intransigente de los  criollos. “Esa tarde del 24 de de Mayo, corrieron buenas noticias, tales como haber sido batitos los Franceses en Andalucía…Además se dijo que la Rusia se había declarado en guerra contra Francia, y que ya se hallaba un Exértico Ruso en la Polonia Francesa”. Un recurso, sin duda, de la técnica noticiosa españolista – nos refiere JULIO CÉSAR CHÁVEZ - . Ocurrió entonces, que, en forma completamente inesperada surgió la resistencia popular astuta del Cabildo. E las plazas, las calles, los cuarteles, en todas partes de la ciudad, levantóse viril y apasionada la protesta, que alcanzó su punto culminante en el cuartel de Patricios, donde no bien se conoció la resolución del Ayuntamiento alborotóse la oficialidad. Paisanos y militares, sin distensión, gritaban entremezclados. En vano pretendió tranquilizarlos SAAVEDRA, pues “ni sus rogativas ni sus promesas ni sus promesas fueron suficientes para convencerlos o para acomodasen. Tuvo que “hacer tocar música” para que no se reuniese gente del pueblo a “oír y admirar” las violencias verbales de CHICLANAS y VIEYTES. Durante toda la tarde y la noche continuó la agitación fabril en ese cuartel, pues sus oficiales manifestabase “muy disgustados de la elección.
“Esa noche (del 24) – agrega el historiador J. C. CHAVEZ -, BUENOS AIRES durmió a medias. Grupos armados recorrían sus barrios, sus calles, sus calles, vigilaban sus plazas, mientras otros se apostaban en los corredores del Cabildo. “Hubo amenazas terribles…con otros accidentes con que indicaban la nulidad de lo acordado…” Vióse al fraile mercedario JUAN APAARICIO, a cavallo y con pistola al cinto, correr por los cuarteles, “animando y sublevando las tropas”, y predicando en los corredores de la casa capitular la libertad y la independencia. El alba, que estaba a ser el de una nueva y gloriosa nación, encontró a los principales patriotas congregados en los salones de la mansión solariega. De allí, pasaron a la casa de AZCUÉNAGA, situada  al lado  de la CatedraL, para seguir de cerca todas las alternativas”.
“…es notorio que los patriotas se lanzaron a la REVOLUCIÓN recién cuando lograron asegurarse la adhesión de los comandantes de las fuerzas  - comenta con ponderado acierta BEVERINA -. Pero aún suponiendo que esto último no hubiese  acontecido y que el MOVIMIENTO DE EMANCIPACIÓN se produjera a pesar de ello, es poco probable que los batallones urbanos, constituidos por una parte del pueblo de Buenos Aires y carentes de la rígida disciplina de los cuerpos veteranos, se hubiese resuelto a acatar las órdenes de las autoridades, de emplear las armas contra conciudadanos”. (FEDERICO IBARGUREN, Lecciones de historia rioplatense, Huemul, 2º edición, Buenos Aires, 1966).   
10.           
LA REVOLUCIÓN DE MAYO y LA INDEPENDENCIA por MARCELO BAZÁN LASCANO
Sobre la Revolución de Mayo existe hoy en día una literatura inmensa, escrita por historiadores especialistas en el tema que, por lo general, han abandonado casi definitivamente los puntos de vista de la historiografía clásica. En rigor, el primer aspecto notable que surge en torno de este tema son las dudas (no cartesianas) que plantea la existencia misma  de una revolución en mayo de 1810. Según es sabido, uno de los primeros en negarle propósitos emancipadores a dicho movimiento fue el patricio don Tomás de Anchorena, quien en carta a su primo don Juan Manuel de Rosas, expresaba; “todos los papeles oficiales no respiraban sino entusiasmo por la obediencia y la subordinación a Fernando VII”. Entre esos papeles, se encuentra el del juramento de los miembros de la Junta, que lo hicieron de “desempeñar legalmente el cargo, conservar íntegra esta parte de la América a nuestro augusto Soberano el Señor Don Fernando VII y a sus legítimos sucesores y guardar puntualmente las leyes del Reino”.
Nuestra Revolución de Mayo comporta en realidad un movimiento de lealtad a la corona española y en contra de quienes, como CISNEROS, defendían el Consejo de Regencia, que se instaló en Cádiz y que pretendía el derecho de gobernar a América. El patricio don JUAN JOSÉ CASTELLI, en el célebre cabildo abierto del 22, argumentó en el sentido de que, caduca la autoridad del Rey, la soberanía retrovertía al pueblo,; no se reconocía la autoridad del Consejo de Regencia, que no representaba a América y que, por tanto, no podía gobernarla. La Revolución se hizo, pues, esencial y exclusivamente en nombre del Rey de España y fue legitimista y monárquica. (Juan Manuel de Rosas, Boletín del Instituto Juan Manuel de Rosas de Investigaciones Históricas, Año II Segunda  Época. Mayo de 1969).

11.           
PESE a que en España funcionan precariamente una Junta Superior establecida en Cádiz y un Consejo de Regencia, organizado en la Isla de León – próxima a aquella ciudad andaluza -, la falta de información sobre su existencia y los recientes triunfos napoleónicos, producen en Buenos Aires la justificada impresión de que ya no hay autoridad en la península. Lo cual, naturalmente, lleva a poner en tela de juicio la legitimidad de un virreinato que no representa al rey – prisionero -, ni a Junta alguna que gobierne en nombre de éste. Madura en la población un sentimiento favorable a cortar los lazos con España. Alimentado en unos por su negativa a depender de los franceses que la han invadido y de los afrancesados, que contemporizan con el invasor; en otros, los criollos, ese sentimiento se nutre de un deseo de mayor autonomía, en el cual late un germen de independencia. Con un agregado aún: que tal estado de ánimo, compartido con unos y otros en virtud de motivos diferentes, también fomentado desde Inglaterra, YA QUE LA FAVORECE EN SU LUCHA DE NAPOLEÓN y puede resultar finalmente ventajoso su comercio. (JUAN LUIS GALLARDO,  Crónica de cinco siglos 1492/1992. Vórtice, 3ª edición, Buenos Aires, 2007)
12.           
La Revolución de Mayo: fundamentos políticos y jurídicos.
Buenos Aires fue conmovida por las noticias que daban cuenta de la comprometida situación española ante el éxito creciente de la invasión francesa, lo que había provocado la disolución de la Junta Cntral y la constitución del discutido Consejo de Regencia. El rey cautivo la Junta Central disuelta, y sólo en funciones la ilegítima Regencia, todo ello en circunstancias críticas para la península, conformaban un panorama poco halagüeño, que en América era  estudiado cautelosamente. De manera que un reflexivo análisis de la situación y de sus eventuales consecuencias imponía la adopción de soluciones urgentes.
La inquietud pública encontró eco en el Cabildo, que decidió pedir autorización al virrey CISNEROS para convocar en cabildo abierto a “la principal y más sana del vecindario” para que “exprese la voluntad del pueblo y acuerde las medidas más oportunas para evitar toda desgracia y asegurar nuestra suerte venidera”. Concedida la autorización, se fijó el día 22 de mayo para su celebración, invitándose a 450 personas, de las cuales concurrieron sólo 251. (VICTOR TAU ANZOATEGUI – EDUARDO MARTIRE, Manual de historia de las instituciones Argentinas, 3ª edición, Ediciones Macchi, Buenos Aires, 1975).

13.           
VIERNES 25 DE mayo de 1810
La noche del 24 al 25 es de alboroto. Una “especie de conmoción y gritería en el cuartel de Patricios” no deja dormir al notario eclesiástico GERVASIO ANTONIO DE POSADAS, que así lo dice en su diaro íntimo. Lo corrobora CISNEROS en su informe al Consejo de Regencia: “…en el cuartel de Patricios gritaban descaradamente algunos oficiales y paisanos y esto era lo que llamaban pueblo….”; los oidores que serían expulsados de Buenos Aires en breve, mencionan en su  informe “…una fermentación en el cuarte de Patricios” que precedió a los sucesos del 25.
Una gritería en Patricios fue el recuerdo de la noche de la revolución para los vecinos del centro de Buenos Aires. Eran los orilleros que formaban el grueso de la milicia patriótica expresándose de manera airada: reclamaban su derecho a ser el nervio y la fuerza de la historia argentina. Las milicias urbanas se alzaban contra lo arreglado por la clase “principal y sana” que esa noche acababa de perder su osición de clase dirigente. La ciudad amaneció amotinada y el alzamiento desconcertó a todos; inclusive a los jóvenes que peticionaban a nombre del PUEBLO y acababan de aplaudir la solución de LEIVA; inclusive a los comandantes que no habían vuelto a los cuarteles después de jurar apoyo a la Junta presidida por el virrey, y nada sabían del “espíritu de Mayo” que acababa de nacer. 
No era un planteo militar, de soldados que siguen dóciles a sus comandantes. Los milicianos de Mayo tenían conciencia de ser el pueblo en armas, y fueron ellos, los soldados y las clases, y no los comandantes quienes gritaron su disconformidad. Fue una entidad, el pueblo – el auténtico pueblo, que no el retórico de los intelectuales – imponiéndose como la gran realidad argentina. Fue también el levantamiento de las orillas contra el centro que alguna vez debía producirse, pero ni llegó a consolidarse por falta de jefes con conciencia de su misión.
A las ocho se reunieron los capitulares. Se habían retirado temprano la noche anterior y nada sabían de las ocurrencias; en las calles no había nadie, y una llovizna fina prolongada el temporal. (JOSE MARÍA ROSA, Historia Argentina, Tomo II La Revolución (1806-1812), Editorial Oriente, Buenos Aires, 1976).
14.          I
El 25 DE mayo de 1810-2010 
 Entre esa noche y el 25 de Mayo se produce una verdadera revolución de características cívico-militares, pero sin expresiones multitudinarias.
Cierto sector del pueblo, la franja más politizada, presiona sobre las tropas regladas – y dentro de las mismas de la cuales forma parte – exigiendo la renuncia absoluto de CISNEROS, cuya comandancia de armas es fundamentalmente cuestionada.
El apremio arrastra la renuncia de todos los miembros de la Junta, incluso el Virrey, quienes antes de concluir la noche del 24 la elevan al Cabildo para “calmar la agitación y efervescencia que se ha renovado entre las gentes”.
El 25 por la mañana los cabildantes entran a considerar la nueva situación, proponiéndose otra vez, y va la tercera, consultar a los comandantes militares mientras grupos de personas irrumpen en el Cabildo pidiendo la destitución de CISNEROS, a los que el Cabildo supone “contener por medio de la fuerza” .
Pero la fuerza es un atributo del poder, y éste ha cambiado de manos.
Los jefes  castrenses aclaran que el disgusto es general, y que “no sólo no podían sostener al gobierno establecido, sino ni a ellos mismos, pues los tenían por sospechosos…ya que el pueblo y las tropas estaban en una terrible fermentación”, circunstancia que ya habían apuntado cuatro días ante el escribano del Ayuntamiento.
En los cuarteles de Patricios circula la integración del Gobierno exigido:  PRESIDENTE, SAAVEDRA. VOCALES, ALBERTI, AZCUÉNAGA, BELGRANO, CASTELLI, MATHEU y LARREA. SECREATRIOS: MARIANO MORENO y PASSO.
Planteada como un petitorio concreto en formales carillas de papel sellado, la lista se presenta al síndico LEYVA, a “nombre del Pueblo”, con la firma de “vecinos, comandantes y oficiales de los cuerpos voluntarios de la capital de Buenos Aires”, más de 400 rúbricas, algunas repetidas, de las cuales casi 300 pertenecen a oficiales castrenses.
Es fama que LEIVA preguntó ¿Y DONDE ESTÁ EL PUEBLO?, a lo que se le respondió que de tocar la campana del Cabildo lo vería. En realidad, desde la asonada del 1º de enero de 1809 la campana del Ayuntamiento no tiene badajo, por lo que se hubiera debido tocar “generala”, con lo que habría aparecido el pueblo en armas, “en cuyo caso sufriría la ciudad lo que hasta entonces se buscara evitar”.
Al atardecer, con llovizna que no cesa desde el comienzo de semana – es día viernes – juran los miembros del Gobierno exigido, que ha impuesto “una parte del pueblo”, como dice el teniente coronel AZCUÉNAGA.
Pero parte fundamental, ya que de su pasión surgirá la ARGENTINA.
En solemne juramento sobre la Biblia, las autoridades se comprometen a “conservar íntegra esta parte de América A NUESTRO AUGUSTO SOBERANO EL SEÑOR DON FERNANDO VII”- 
NI QUEDARÁ ÍNTEGRO, NI LO HEREDERÁ FERNÁNDO VII.
(Jorge Perrone, Historia de la Argentina, Tomo I, 1516-1829, Editores Unidos, Buenos Aires, 1981).
15.           
DE LA PATRIA JOVEN

Graciosa, bajo el humo que levantan sus hombres
Quemados Junto al Río,
Y predilecta ya como las hijas,
En el fervor de sus mujeres,
La Patria es un dolor que nuestros ojos
No prenden a llorar.
2
Un pie arraigado en la niñez y el otro
Ya tendido a los bailes de la tierra,
Su corazón ofrece a las mañanas
Que remontan el Río.

Y quisiera grabar
En el día su sombra,
Y decir las palabras que castigan el tiempo
Como a un noble caballo,
Pero vacila su talón ardido: 
¡No es hora! – canta el año junto al Río.
3
Yo no calcé su pie ni vestí su costado:
No la cubrí de plata festiva para el gozo,
Ni la calce de hierro
Para la dama de la muerte.

No restañe la herida salubre de su párpado
Ni dije su alabanza
Con la voz de las armas.

Yo soy un fuego más entre los hombres
Quemados junto al Río.

LEOPOLDO MARECHAL

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*DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO AL COMBATE DE LA VUELTA DE OBLIGADO 1810 – 25 DE MAYO a 1845 – 20 DE NOVIEMBRE – 2010…*
“LOS BARCOS INGLESES FORMARON EN LÍNEA;
SE OYÓ EN LAS ORILLAS UN GRITO: “¡JAMÁS!”
¡LA PATRIA DE ROSAS LLAMABA A SUS LEONES
Y UN SORDO RUGIDO SE OYÓ CONTESTAR!”

*LA LITERATURA DE LA VUELTA DE OBLIGADO por LUIS SOLER CAÑAS*
La bibliografía sobre la Vuelta de Obligado no resulta muy abundante en el reglón puramente literario. He alcanzado a reunir algo más de una docena de composiciones en verso, dos de ellas escritas en el siglo pasado, el XIX, según LUIS SOLER CAÑAS. Uno de los poetas atraídos por el tema lo trasladó posteriormente al teatro y a la novela, campo este último en el que modernamente deben inscribirse dos libros más.

ALFREDO MEDRANO  
En el terreno poético la primera tentativa registrada es la de don ALEJANDRO MEDRANO, cuya CANCIÓN fúnebre a la heroica acción del TONELERO y VUELTA DE OBLIGADO fue publicado en “La Gaceta Mercantil” el 1º de junio de 1846, precedida de una carta de su autor, fechada el 19 de mayo de ese mismo año, en la cual solicitaba al editor del periódico le hiciese “la gracia, si es que á su recto juicio lo merece, de insertar en su acreditado diario, esa triste CANCIÓN que en los momentos de un amargo dolor he trazado deseoso de estimular á mis compatriotas eternicen con sus brillantes plumas, á los héroes que en la Vuelta de Obligado inmortalizaron sus nombres, cumpliendo el sagrado juramento, que hicieron nuestros virtuosos antepasados, ante Dios y los hombres, de perder sus vidas, fama y haberes antes de someterse á otra dominación extranjera”.
Según se desprende del texto de la composición, don ALEJANDRO MEDRANO había perdido a su hijo FAUSTINO en esa lucha contra los invasores del río patrio. No es una pieza notable, pero dentro de la general medianía de la poética de aquellos tiempos cabe señalar cabe señalar que la CANCIÓN fúnebre está formulada con claridad y exenta de la habitual pesadez y elocuencia retórica, traduciendo tanto el sentimiento paternal como el patriótico con encomiable sobriedad de acentos, sin las demasías que tornan intransitables tantas otras expresiones del género de la misma época.  

MARTÍN CORONADO

Cronológicamente, la segunda tentativa pertenece a MARTÍN CORONADO,  cuta vocación más profunda fue el teatro, al que dedicó sus mayores esfuerzos. El poeta y el novelista se vieron empalidecidos por el autor dramática, aunque en postrero instancia su situación en este último carácter no sea más que la de un estimable precursor. Si bien literariamente es CORONADO una figura menor, quizás no merezca ese olvido en que ha ido cayendo con el transcurso de los años. Escribió algunos versos que lo colocan cerca de RAFAEL OBLIGADO (numen tutelar de DIARIO PAMPERO) por la delicadeza de los temas y el aura nacional que corre por ellos. Otras poesías suyas, de contenido acendradamente patriótico, no podrán morir nunca del todo. En cuanto a la literatura de ficción, la cultivó escasamente. En la recopilación de sus obras completas sólo figura sólo figura una especie de cuento o de relato corto, UNA EXPERIENCIA, y la novela LA NOVELA.
Esta última ofrece mayor interés por su extensión a la vez que por el tema histórico que desarrolla, que no es otro que el referente al célebre combate de la VUELTA DEL OBLIGADO. Debo decir que es un tema que subyugaba a CORONADO y despertaba en él fibras de enardecido patriotismo. Lo tocó primeramente en su poesía EL SUEÑO DE LA PATRIA, de la que doy en este CANCIONERO la parte pertinente, y que fue escrita en febrero de 1878, es decir, con posterioridad a la primera publicación de su volumen de versos (1873). Sin embargo, al reeditarse éste en 1904, el poema no fue incluido y debió esperar, para ser coleccionado, hasta la publicación de las OBRAS COMPLETAS (1925).
Evoca CORONADO en EL SUEÑO DE LA PATRIA los postreros instantes del Libertador en Francia. SAN MARTIN sueña “luminoso delirio de profetas, en que la Patria sola – venía, en el descenso de la tumba, a encender la aureola – de la postrada frente del atleta”. Sueña, moribundo, con su tierra lejana, le tiende con la imaginación sus brazos de proscripto y regresan hacía él las horas pasadas: MAIPO; LIMA; LA APARICIÓN DE BOLIVAR, a quien abre paso y cuya gloria saluda, para luego arrojarse “a las alas del destierro – en busca de la sombra del olvido”; la época de ROSAS luego, la “la noche roja” en la que, sin embargo, sin embargo, “una estrella…derramó en la frente del tirano fulgores de centella”: LA DEFENSA DEL SER NACIONAL SIMBOLIZADA EN LA HEROICA RESISTENCIA DE LA VUELTA DE OBLIGADO.  
LA BANDERA fue presentada al Concurso Literario Histórico Argentino organizado por el señor JUAN CANTER, propietario de la fábrica de cigarros “La Sin Bomba” certamen cuya principal finalidad era “fomentar y estimular el amor a la literatura nacional”. El primer premio – así como dos de los terceros – fue declarado desierto; el segundo se otorgó a Golpe en vago, no vela de JUAN ANTONIO PILLADO; un tercero a la novela ¿Quién fue?, de JUAN A. FACIO, y la de CORONADO sólo obtuvo una “mención honrosa”. Había sido remitido con el tema que figura en su portada, LAS SOMBRAS de la historia se hacen luminosas con el tiempo el que entraña una intención y también una definición, LA BANDERA fue publicada en 1903, al año siguiente de realizado el certamen, y reeditó en dos oportunidades: en 1925 al publicarse las Obras Completas, y en 1933 en una colección popular, con el título de ROSAS NO CEDE, puesto posiblemente por los editores.
CORONADO volvió a insistir en el tema de la VUELTA DE OBLIGADO con su drama en cuatro actor y en verso EL SARGENTO PALMA, estrenado en el teatro Apolo el 14 de mayo de 1906 por la compañía de los hermanos PODESTÁ, y que no es otra cosa que una escenificación de LA BANDERA.  

CARLOS OBLIGADO

En 1915, DON CARLOS OBLIGADO, joven entonces de unos 25 años, escribió LA ELEGÍA DEL COMBATE, poema en el que evoca a los muertos gloriosos de 1845 y pide a la Patria que no los olvide:

ELLOS FUERON EL ALBA Y EL GERMEN
EN EDAD SOLITARIA Y SOMBRÍA…
¡AY, NO OLVIDES LOS HIJOS QUE DUERNEN
PORQUE TANTO TE AMARON UN DÍA!

El autor de estos versos estaba especialmente preparado por ambiente, educación, linaje, sensibilidad y tradición hogareña para cantar este episodio, particularmente grato a los OBLIGADO. Hijo del POETA NACIONAL, de quien heredó el claro señorío, el acendrado amor a la patria y sus incuestionables dotes líricas, fue digno sucesor de tan ilustre varón y muy firme en sus convicciones.  
La Elegía del Combate fue recogida por su autor en el libro POEMAS (1920), en cuyo prólogo su amigo CARMELO M. BONET afirma que no es la de esa poesía la cuerda que más se acomoda a la ideosincracia de OBLIGADO, por ser éste hombre de paz en cuyos labios disuenan “la trompa guerrera y la elocuencia tribunicia”. “En él – añade – eso es literatura, es contagio de libros, tiene el tímido calor de lo que no ha sido arrancado de la propia entraña. Felizmente, acendrado su gusto, el autor lo reconoce y no piensa reincidir”.
A pesar de la opinión de BONET y de la intención de OBLIGADO de no insistir, su íntimo imperio en la sensibilidad de éste, varíalo de llevar, muchos años más tarde, a pulir las estrofas del CAMPO DE GLORIA, poema en verdad muchísimo más logrado, de estilo mucho más personal, que resplandece como una joya en su libro EL POEMA DEL CASTILLO cuyo canto XX constituye. En esta obra OBLIGADO rememora el ayer y describe el presente de la zona donde se levanta la señorial mansión de su familia. A LA VISTA del terreno, pacífico ahora, que antaño conmoviera la lid guerrera el poeta evoca el denuedo y heroísmo de quienes con sus vidas, “DEFENDIERON LA VÍA PRIMORDIAL DE LA PATRIA”.  

EMILIO P. CORBIÉRE

En 1921 el escribano EMILIO P. CORBIÉRE  publicó un extenso poema, LA ROZAIDA, de fatigosa lectura, en uno de cuyos cantos, el II del libro II, hace hablar a JUAN MANUEL DE ROSAS con motivo de la decisión del rey LUIS FELIPE de Francia de enviar una escuadra bloqueadora al Plata. Figura en este trozo una alusión del Dictador a MANSILLA, que trae al recuerdo la posterior incursión de la escuadra anglo-francesa por el río PARANÁ, cuyo episodio más resonante la constituyó EL CAMBATE DE OBLIGADO. Al margen de los conceptos que CORBIÉRE pone en boca de DON JUAN MANUEL DE ROSAS en este pasaje, LA ROZAIDA responde en todo su desarrollo a lo que su autor llama “LA VERDAD HISTÓRICA CONOCIDA”, “CRITERIO PATRIÓTICO Y TRADICIONAL”, o sea la versión corriente, oficial, por así decir, de la HISTORIA ARGENTINA.  

HÉCTOR PEDRO BLOMBERG

HÉCTORR PEDRO BLOMBERG,  escritor fecundo y talentoso, que consagró gran parte de su labor a la evocación de hechos y personajes históricos americanos, y muy especialmente se inspiró en la época de ROSAS – que llevó incluso a dictarle versos para canciones teatrales en episodios, sin que por eso, conviene aclararlo, menguara la dignidad y la calidad de su literatura -, incluyó en su Libro CANTOS NAVALES ARGENTINOS (1938); segunda edición, 1942) dos poemas: LAS NAVES ROJAS DE LA FEDERACIÓN, en cuyas estrofas se alude al COMBATE famoso, y CANTOS A LOS HÉROES DE LA VUELTA DE OBLIGADO, que tiene todo el ímpetu épico y heroico requerido:

LOS BARCOS INGLESES FORMARON EN LÍNEA;
SE OYÓ EN LAS ORILLAS UN GRITO: “¡JAMÁS!”
LA PATRIA DE ROSAS LLAMABA A SUS LEONES
Y UN SORDO RUGIDO SE OYÓ CONTESTAR!

LUIS ORTIZ BEHETY

Más tarde LUIS ORTIZ BEHETY dio a luz su vibrante poemario CANCIONERO DE DON JUAN MANUEL DE ROSAS, en el que se incluye un poema que evoca ardientemente la lucha de las huestes de MANSILLA con los anglo-franceses, amén de un hermoso Cielito de las Batallas – en que se citan, además de OBLIGADO, otros combates testimoniales de la incoercible voluntad argentina de no permitir a los invasores al tránsito tranquilo e impune por las aguas del PARANÁ – y otra pieza de excepción, EL EPIFACIO PARA EL TENIENTE JOSÉ ROMERO, MUERTO EN EL COMBATE DE OBLIGADO, tributo lírico con el que el poeta recuerda a las GENERACIONES DE HOY el ejemplo de aquellos HÉROES-MÁRTIRES.  
Hace ya bastante tiempo que no se ve el nombre de LUIS ORTIZ BEHETY EN LOS PERIÓDICOS Y EN LAS REVISTAS. Tampoco publica libros: el último editado de los suyos reconoce una antigüedad de unos veinte años. Todo esto, claro está, no tiene absolutamente nada que ver con sus méritos profesionales ni con su valía literaria. Ocurre en nuestro país que las atenciones del vivir fuerzan con frecuencia, si no al OLVIDO de la creación estética, al menos a la resignación de verse im-publicado, porque suele HEROICA, en demasía quizás, la tarea de oficiar de propio editor. Son cosas que acaecen aquí, donde la gloriola barata se sirve todos los días a quienes tienen habilidad para encaramarse a la cola, aunque sea, de furgones de idem en que viajan los integrantes de las camarillas y los circulitos, y donde escritores como ORTIZ BEHETY, poetas de su pureza emocional y de su ardida vibración, apenas si son rescatados – cuando lo son – por quienes, para componer su cuadro personal de las letras patrias, no se dejan arrastrar por los menguados quías que encubren su ignorancia y su escasez de sensibilidad con los lugares comunes de mayor circulación y aceptación.

ALBERTO RAFAEL NAPOLITANO

Cincuenta años después de que CORONADO hiciera de VUELTA DE OBLIGADO en tema inspirativo central de LA BANDERA, el tema vuele a la ficción novelesca con una obra suscripta por el DOCTOR ALBERTO RAFAEL NAPOLITANO, en varios de cuyos capítulos son imaginadas, con realismo y emoción, las escenas del COMBATE VUELTA DE OBLIGADO los versos que reproduzco en este CANCIONERO y a las que he puesto por título ESTIKI DEL PAYADOR GOYO HEREDIA, pues no lo tienen en el original BALDOMERO MOLINA, a quien el novelista presenta como uno de los más heroicos sostenedores de la posición argentina, en su patriótica indignidad llega a desobedecer a sus jefes, continúa luchando hasta el final, “EL PIOJITO HEREDIA, GOYO HEREDIA, PAYADOR Y MUJERIEGO, SOLDADO Y PENDENCIERO, PAISANO DE CHASCOMÚS”, mientras monta guardia piensa en el camarada mal herida. “El cantará en décimas cuarteleras y criollazos las glorias del artillero…”.
El DOCTOR NAPOLITANO, al concederme amablemente permiso para insertar estas décimas en el presente CANCIONERO, me aclara que en ningún momento pretendió hacer poesía, que nunca hasta ese momento había escrito versos y que compuso éstos solamente por necesidad estricta, por requerirlo así su plan de su libro. 

MANUEL GALVEZ

En 1952, una ilustre figura de las letras nacionales, DON MANUEL GÁLVEZ, añadió una novela más a la serie que venía escribiendo sobre la época del RESTAURADOR DE LAS LEYES. En bajo la garra anglo-francesa cuyo argumento se desarrollo entre los años 1842 y 1849, su protagonista, MR. WELLS, asiste a la lucha de OBLIGADO desde el bando opuesto al argentino, pues se ha embarcado en uno de los buques de la escuadra francesa. El capítulo XXV de la mencionada novela está así íntegramente dedicado a referir los pormenores de su viaje por el PARANÁ y las alternativas del encuentro de OBLIGADO. Una afirmación curiosa se da allí que casi todos los soldados argentinos muertos en el célebre combate eran negros.
En cuanto a la novela en sí, se lee, como todas las de GÁLVEZ, con singular agrado y facilidad, debiendo hacerse notar el minucioso trabajo de evocación y de reconstrucción histórica llevada a cabo por su autor. GÁLVEZ, que conocía como pocos nuestra historia, documentábase de un modo admirable para sus trabajos novelescos de esta índole, pero, y he aquí lo interesante, esa erudición era tan hábilmente utilizada y dosificada, tan capacitadamente insertada con la invención del novelista que en ningún momento el lector puede sentirse fatigado por ella o verse su atención desviada por materiales ajenos al fluir narrativo. Por otra parte, GÁLVEZ toma buena de sus elementos de la llamada “pequeña historia”, es decir, de la vida íntima y el cotidiano acaecer humano de  los personajes históricos, con lo que allega a su libro un acento cordial y un tono de realidad muy difícil de obtener cuando se encara la pintura de épocas pasadas.  

TARRUELA, NÚÑEZ, SOULE TONELLI

No conozco otras tentativas de novelizar el episodio, pero en el campo poético cabe anotar, con posterioridad, el soneto de ALFREDO TARRUELA LA VUELTA DE OBLIGADO, que escrito en 1953, ha permanecido inédito, hasta el día de hoy; el Poema de los HÉROES DE LA VUELTA DE OBLIGADO, de DANTE RODOLFO NÚÑEZ, aparecido en 1954 en un periódico universitario en 1954, y en cuyos versos irregulares se trasunta rabia, coraje, hálito de patria en armas, como si hubiesen sido escritos cuando aún no se había disipado del humo del COMBATE memorable; MALAMBEANDO, de HÉCTOR PEDRO SOULE TONELLI, publicado en 1958, es una muestra de la poesía no reto rizada de este autor óseamente humana y argentina, hundida en lo vivo y entrañable del país y del hombre; en fin dos producciones de poetas calificados y prestigiosos que han buscado, por vía de la canción popular, la difusión de temática tan profundamente enraizada en el sentir patriótico de nuestro pueblo: MIGUEL BRASCO y FERMÍN CHÁVEZ.

MIGUEL BRASCÓ

Menos conocida su valía lírica que su original sentido del humor, BRASCÓ constituye hoy en día uno de los puntales de esa peculiar literatura argentina que le busca los cinco pies al gato de la seriedad, si bien conviene advertir que su humorismo resulta muy de nuestro tiempo – lo que equivale a decir que todos los tiempos en su caso particular – y que podría calificárselo de humorismo con mucha seriedad de fondo y dulcificado casi siempre por unas gotas sutiles de poesía. No hay verdadero humorismo sin poesía y BRASCÓ es, ante todo, un poeta, lo mismo cuando escribe que cuando dibuja.
LA VUELTA DE OBLIGADO, según creo, constituye una nota distinta en su producción. Escritos sus versos allá a fines de 1962 o por principios de 1963, aguardaban que alguien les pusiese adecuada música, y ese alguien resultó ser otro poeta, HAMLET LIMA QUINTANA, quien le acomodó unos aires tradicionales de triunfo, tan bonitos, tan entradores, que ahí no más la canción empezó a triunfar, los cantadores a cantarla, los sellos editores a grabarla, y en fin, a difundirse convenientemente, como cuadraba. Y está dedicarle un triunfo – porque el combate también lo fue – al macho hecho de armas.
Letra y música fueron editadas conjuntamente en 1966 con la siguiente nota: “AL PRODUCIRSE el bloqueo anglo-francés al Río de la Plata, PASCUAL ECHAGÜE, gobernador de Santa Fe, fortificó algunos estratégicos del PARANÁ, a fin de impedir la navegación de los barcos bloqueadores. Uno de los COMBATES más cruentos, entre las tropas de la Confederación Argentina y los navíos extranjeros, se libró en SANTA FE el 4 de junio de 1846. Las baterías de la costa, al mando de MANSILLA, causaron enorme destrozo a la formación de más de noventa buques mercantes y veinte de guerra, en la ANGOSTURA DEL QUEBRACHO, situada entre TIMBÚES y SAN LORENZO”. Como puede advertirse, tanto la canción como la notícula aluden no precisamente al COMBATE DE LA VUELTA DE OBLIGADO sino al de la ANGOSTURA DEL QUEBRACHO, una de las tantas acciones en realidad conectadas al ciclo guerrero de la VUELTA DE OBLIGADO, posiblemente, de todas ellas, la que tuvo mayores resonancias dentro y fuera del país. De modo que, aparte de ese detalle, su inclusión aquí está perfectamente justificada. El triunfo de BRASCÓ TIENE EL AURA Y EL MATIZ EMOCIONAL QUE DISTINGUEN A TODA LUCHA LIBRADA A LO LARGO DEL PARANÁ CONTRA LA FLOTA INVASORA DE GRAN BRETAÑA Y FRANCIA.

FERMÍN CHÁVEZ

FERMÍN CHÁVEZ, que se dio a conocer con una bella colección. Como una antigua queja, comenzó a llenar su lírica de alusiones, rumbos y contenidos civiles con UNA PROVINCIA AL ESTE, para sumergirse de pleno en esta segunda fase con sus Poemas con fusilados y proscritos, cuaderno que reúne algunas de sus poesías militantes. En los últimos doce años, este poeta ha dejado paso con frecuencia y preferencia al historiador metódico, infatigable inaugurador de nuevas sendas, y al crítico lúcido, perspicaz y profundo.

Una muestra de su poesía recia y corajudamente comprometida con el país y con su historia verdadera es su CHACARERA DE OBLIGADO escrito en 1963, a la que puso música el CHANGO VÁLDEZ y que ese mismo año, cantada por JOSÉ LUIS PEÑALOZA, integró el disco Cancionero para Argentinos, publicado por Ediciones Discográficas Argentinas.

ALUSIONES DE OTROS POETAS

Otros poetas no incluidos en este Cancionero han tocado en sus producciones, alusivamente, no como tema central o al menos con alguna extensión, esta cuestión de OBLIGADO, tan cara a nuestro sentimiento. Citaré a FRANCISCO SOTO y CALVO, FRANCISCO ANIBAL RIÚ y NICOLÁS OLIVARI.
El primero, en su poema EL JURADO DE LAS SOMBRAS (1902), presenta a ROSAS, ya concluido su trayectoria terrenal, compareciendo a juicio en el más allá y enfrentándose con amigos y enemigos, servidores y espectadores, actores y testigos. Habla el Dictador y ante palabras apasionadas y llenas de odio de JUAN MARÍA GUTIÉRREZ, le recuerda a éste su alianza con el extranjero y le pregunta dónde se hallaba cuando é, ROSAS, con MANSILLA defendió en VUELTA DE OBLIGADO LA SOBERANÍA DE LOS RÍOS INTERIORES:

¡DÓNDE ESTABAS, CUANDO ÉL, APUNTALADO
POR EL GENIO Y EL VALOR DE ESTE ASESINO,
DEL FRANCÉS, Y EL INGLÉS, Y DEL DESTINO,
DE QUIENES ERAS, CONTRA MÍ, EL ALIADO,
DEFENDIÓ, CON MANSILLA, EN OBLIGADO
LA POTESTAD DEL FLUMEN ARGENTINO?

El segundo, en su poema ROZAS (1916), donde interroga si cabe condenar o absolver al personaje, dice:

YO NO SÉ SI AL OPROBIO TE CONDENA EL PASADO
O, TE ABSUELVE EL FUTURO, CUANDO AL PASO EXTRANJERO,
TRUENA GLORIAS NATIVAS EL CAÑÓN DE OBLIGADO
CUAL SI HABLASE LA PATRIA CON SU LENGUA DE ACERO…

El tercero, en su poema DON JUAN MANUEL (1928), NO RECOGIDO EN NINGUNO DE SUS LIBROS, RECUERDA que cruzaste tascaron el freno los de aquí nada tenían que hacer.
Es posible que el creciente interés por nuestro pasado a través de versiones no convencionales, cada día más abundantes, fructifique en nuevas producciones acerca de este y otros temas. LA POESÍA, EL TEATRO, LA NOVELA, Y EL CUENTO TIENEN ALLÍ UN VENERO MUY RICO Y, POR CIERTO, ESCASAMENTE EXPLOTADO.
(Del prólogo a CANCIONERO DE VUELTA DE OBLIGADO, libro de próxima aparición).
*REVISTA JUAN MANUEL DE ROSAS. Boletín del Instituto JUAN MANUEL DE ROSAS de Investigaciones Históricas. Año II, Segunda Época. Buenos Aires, Abril de 1969-(2010) $ 100. Nº 4. p. 15-18. Autor: LUIS SOLER CAÑAS*. De próximo aparición: “Homenaje a los héroes de OBLIGADO en Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba, Santa Fe, etc., Revista Juan Manuel de Rosas, nº 8, Buenos Aires. Año III. Segunda época, Marzo 1970. Se cumplirán 1970-2010: 40 años de esta Revista.

EDITÓ: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPRO Cordubensis e INSTITUTO
EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, 30 de mayo del Año del Señor de 2010, año del Bicentenario Patrio 1810-2010, En la Fiesta de la SANTA TRINIDAD. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamus Domino Deo nostro! gspp.