martes, noviembre 30, 2010

1. LA NACIÓN AMERICANA


Todo lo hemos escuchado acerca de la “Unidad Latinoamericana”, y todo lo hemos visto: ¿recuerdan el voto del gobierno argentino en la OEA, a propósito de Nicaragua?

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

Pero ese palabrerío confuso, donde se entrecruzan derechas e izquierdas de la tela del poder corrupto, poder mundial desde luego, con sus repercusiones locales, en minúsculas  sinarquías, no logran al menos en lo que respecto al Populus argentinus (“Lo mejor que tenemos es el Pueblo” JP) quebrar la claridad política de la gente.  
Se ha cumplido el 1.IX.81, el 20º Aniversario del llamado “Bloque de Países No Alineados”, constituido en Belgrado, Yugoeslavia en 1961. Sin repasar exhaustivamente esta historia, conviene recordar un episodio importante. En el pluralismo ideológico de las naciones que integraban el bloque, se confrontaron en un planteo global, la “tesis sinárquica” de la existencia de un imperialismo, tesis por supuesto nacida en las nomenclaturas comunistas; y la tesis real de los DOS IMPERIALISMOS, introducida en el bloque, fundada y sustentada por el General PERÓN.
Tal verdad desató por supuesto la furia del “siervo fiel del soviet-jesuitismo”, el exalumno jesuita FIDEL CASTRO, atacó a PERÓN, sosteniendo que no podía colocarse a Rusia como imperialismo igual a los EE.UU. En la posterior reunión de Argel, PERON subrayó sin embargo la existencia del “contubernio de los dos imperialisms, que en Yalta se reparten el mundo” y reafirmó la TERCERA POSICIÓN POLÍTICA, posibilitando así la consolidación de la línea independiente,  enfrentada a los intereses de logias cristiano-marxistas modelo sandinista, y de CASTRO, portador de los postulados sinárquicos.  
Esa línea (Moscú- La Habana – cristiano marxista según el sandinismo) es dinamizada por clérigos de MEDELLÍN, luego en  PUEBLA, y en los “trabajos prácticos” de los talleres masónicos de la teología de la liberación, alentados por la izquierda católica, tercermundista,  y congruentes como sabemos con la  “integración socialista judeocristiana”, según una perspectiva RELIGIOSA, de indudable peligro para el destino  de la Independencia americana o Segunda Independencia.
Por sobre la poderosa internacional (ver el Informe PELLECER denunciado en los centros de poder mundial), pero sin fundamento, es preciso recuperar el destino libre y emancipador de la NACIÓN AMERICANA,  cuyas únicas banderas de UNIDAD AMERICANA se fundamentan en la independencia política de las Naciones, en el ámbito de la justicia, de lo que depende el logro primordial de la riqueza de nuestros pueblos y la sana defensa de sus  recursos y de su política constructiva y fundacional. Lo primero es entonces la SOBERANÍA POLÍTICA de cada nación americana, libres de tensiones dialécticas de los dos imperialismos y postura de los que sólo desean el paraíso terrenal judeocristianismo, por vía de la subversión armada o ideológica. Sólo con la soberanía política nacional de los Estados puede alcanzarse el imperio de la justicia, traicionando  por las “castas” de la nueva oligarquía, comandadas por las megamultinacionales de los Chicago boys.  
Sirva entonces de epílogo a este breve repaso, el verbo incomparable del Fundador de la Tercera Posición Política, en su mensaje del 23 al 26 de julio de 1972, reunido en Méjico, pues como decía el gran OSWALD SPENGLER: “Las verdaderas naciones son ideas”. Destacamos este párrafo significativo: “Sólo podremos tener un continente Latinoamericano LIBRE y SOBERANO, si somos capaces de formarlo con países también libres y soberanos. Pero la libertad y la soberanía no se discuten, SE GANAN. Todo depende de que nos pongamos en el camino de hacerlo con la más firme voluntad de lograrlo. En mi pueblo, este pensamiento está profundamente arraigado. Durante nuestro gobierno, la República fue libre y fue soberana, nadie metió en ella sus narices sin que llevara su merecido. Pero la gran SINARQUÍA INTERNACIONAL nos echó todo su poder encima y terminó por aplastarnos. De ello sale la más elocuente experiencia: un país puede liberarse dentro de sus fronteras con cierta facilidad; pero lo que no podrá hacer aisladamente, es consolidar esa independencia. De ello fluye la necesidad imprescindible de integrarnos e asociarnos, si queremos llegar un día a ser verdaderamente libres”.
“En el mundo del futuro – dice otro párrafo de este esclarecido documento – los países, especialmente si son débiles o pequeños, ya no podrán subsistir aisladamente. Los medios de comunicación y transporte han empequeñecido tanto la tierra, no sólo en el tiempo sino en el espacio, que hoy la vida de relación e interdependencia es de necesidad imprescindible para la propia existencia. Comencemos por unirnos los que estemos juntos y pertenecemos biológicamente a una misma especie, seguros de que esa unidad será duradera, porque obedece a leyes naturales permanentes.
“Luego llegará la oportunidad y el momento, como también la posibilidad sin renunciamientos, de una integración mayor, que según todos los indicios puede producirse”. (JUAN DOMINGO PERÓN, 20 de julio de 1972).  

A contrario sensu: “QUEREMOS preservar los valores de la vida religiosa judía en el marco de la comunidad, compartiendo su búsqueda de paz y prosperidad. Deseamos que nuestro compromiso profético de justicia social y respeto mutuo sea una contribución efectiva. Como pueblo de Dios a la manera del Génesis, nos solidarizamos con nuestros hermanos de otras latitudes y de Medinat Israel.  Con respecto al MESÍAS, la ERA MESIÁNICA llegará por iniciativa humana y como consecuencia de los esfuerzos emanados de todos los que se dedican a la realización de los valores de la religión”. (GERAD DANIEL, presidente de la UNIÓN MUNDIAL PARA EL JUDAÍSMO PROGRESISTA, véase Clarín, 18.8.81).

2. DOCTRINA PERONISTA

LOS PUEBLOS con libre determinación poseen estilo de vida, aspiraciones, propósitos y fines propios. De ese libre juego nace espontáneamente una Doctrina Nacional que conforma el espíritu de la Nación. Cuando hablamos de una nación libre y soberana pensamos en un país con designios y objetivos, como asimismo educado, instruido y conducido con sus propósitos y hacía sus fines.  
Las colonias poseen la doctrina de sus metrópolis, por, porque el imperialismo tiene también una doctrina, sólo que inconfesable.
Un país sin doctrina nacional lleva al pueblo sin alma. Es el camino que conduce de la libertad a la servidumbre.
En la Doctrina Nacional tienen su origen y forma lo político, lo económico, lo social, y la doctrina de guerra de un país, y es a la vez, la reunión de todas éstas lo que conforma a la misma.

El panorama actual del mundo es la consecuencia de una lucha despiadada entre la  doctrina marxista y la capitalista, encarnadas en dos imperialismos antagónicas en busca de su aniquilamiento.
El trabajo colateral consiste, por ambos bandos, en la tarea de sumar países que, con doctrina propia o sin ella, permanezcan aún fuera de las “cortinas” establecidas.  La forma de ejecución es la dictadura política o económica. Los pretextos la defensa del proletariado o de la democracia, de la libertad y la justicia, aunque, en realidad, ninguna de estas cosas interesa a los sectores en lucha por la supremacía.  
En resumen, dos doctrinas crudamente materialistas en busca de una decisión, no de una solución. Por eso todo se confía a la fuerza, no a la razón. Detrás, el coro de los fariseos.
La fuerza y la violencia sólo procurarán decisiones a lo Pirro. Lo permanente sólo vendrá con la verdadera justicia y la verdadera libertad.  El camino para lograrlo no puede ser el de la destrucción, la miseria y el odio. Todos los pueblos lo entienden así, pero no todos los gobiernos.

El conformar una propia doctrina nacional, en el mundo contemporáneo tiene mayor importancia de lo que algunos suponen. Nada menos que decidirse por la propia verdad en vez de apoyar la mentira ajena; y buscar las propias soluciones, no sumándose discrecionalmente a una decisión en una lucha materialista vacía de valores permanentes.
No han de ser los déspotas ni los dominadores quienes puedan juzgar, porque sólo los tiempos y la Historia tienen el privilegio de escrutar la verdad en la razón y no en los intereses.
En la actualidad juzgan también los pueblos. Eso es lo que cuenta en el presente, y todos sabemos cuál es su juicio.
Las soluciones actuales giran sobre lo mismo; la conquista de la justicia para los hombres y la libertad para los pueblos. El camino es uno solo: que cada país elabore y ejecute la propia forma de alcanzarlas. Para ello es menester suprimir el  colonialismo, que es la servidumbre de los pueblos y la explotación, que es la causa de la moderna esclavitud de los hombres. El triunfo de uno de los imperialismos sólo asegura su impunidad.  Doctrinad nacionales inspiradas en los designios de las propias pueblos serán el fin de los imperialismo y el comienzo de toda solución. La “DOCTRINA PERONISTA” es el pueblo y la Nación Argentina en busca de esa solución.   

La “DOCTRINA JUSTICIALISTA”, como también se llama el Peronismo, es nueva y es auténtica. Es una creación del pueblo argentino, positiva y auténticamente nacional. Los hombres sin pueblo no hacen doctrina, porque la doctrina ha de inculcarse, practicarse y triunfar en las masas populares, o no pasará de palabras.
El publicista cubano ISIDORO VIRGILIO MERINO dice que tienen razón quienes pretenden desconocer la originalidad de la Doctrina Justicialista, y agrega: “Reconocemos que antes que PERÓN se escucho a un hombre predicar el justicialismo, y consideramos que PERÓN se siente satisfecho de ese  excelso precursor, que fue nada menos que JESÚS DE NAZARET. Bienaventurado el hombre que ha sabido organizar hasta convertir en realidad directamente en su pueblo y por derivación en todo el mundo, la doctrina del más Justo de los hombres. A ningún mortal le es dado llegar a la dimensión de CRISTO, pero alta gloria es merecer el título de buen discípulo del Maestro”. Y CONCLUYE diciendo: “Nada lograrán que amengüe al justicialismo los que lo juzgan una vieja doctrina, porque, en realidad, como aspiración espontánea hacia el bien, es tan viejo como el hombre, y como cuerpo de doctrina es tan antiguo como los Evangelios; nada supera al Nuevo Testamento; pero entre todas las doctrinas políticas-sociales, sólo el Justicialismo le guarda absoluta fidelidad”.  

*(Artículo publicado por el GENERAL PERÓN, bajo el seudónimo de “DESCARTES”, en la columna “Política y Estrategia”, en el diario Democracia, el 15 de mayo de 1952)*. (Véase, revista Hostería Volante, de la Ciudad de LA PLATA, Argentina, El pensamiento vivo de PERÓN, “Ser peronista”, EL MOVIMIENTO PERONISTA. ORIGEN, IDEAL, SÍNTESIS DE LA DOCTRINA, REALIZACIONES Y SOLUCIONES UNIVERSALES. Buenos Aires, edición del Partido Peronista, 1954, Cap. IV, parag. 12, pág. 106 y sig.). H.V., Nº 50, NOVIEMBRE DE 2001. pp. 37-38.

*Editó.: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar Diario Pampero Cordubensis nº 167. INSTITUTO EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, 10/13 de enero del Año del Señor de 2009/25 de septiembre de 2010: martirio de JOSÉ IGNACIO RUCCI. Santa MARÍA en sábado. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! gspp.