viernes, noviembre 28, 2008

La Argentina y la revolución mundial


Por el R.P.Leonardo Castellani
(Revista Jauja, nº 7, julio 1967

Del dicho al hecho hay gran trecho; los hechos son varones, las palabras son hembras; el infierno está repleto de buenas intenciones; y de buenos discursos y “directoriales”.
El problema argentino tan difícil de resolver, sin embargo es fácil de plantear. Como el binomio de NEWTON.
Inveterado, viene de muchos años atrás.
Vamos a ver el tal planeo: la Argentina se independizó de España, DE QUIEN ERA UNA PROVINCIA; y se convirtió a poco andar en una factoría oculta de otra nación muy mala. Claro que esto muchos vericuetos; pero hablando breve y mal, es eso. Los vericuetos pueden leerlos en IBARGUREN Así fue Mayo (edición aumentada, Theoría, 1967), en PEPE ROSAS Perdida y recuperación de la independencia económica; idem, Así cayó ROSAS; VICENTE D. SIERRA, Historia Argentina, etc.
La Argentina era rica en recursos; los tiempos eran tranquilos; la nación metrópoli dejaba un décimo de lo que se llevaba a la “clase dirigente” a su servicio (o sea cipayos)) que vivía opulenta y gobernaba al país una vez eliminados a sangre y fuego sus enemigos (“fuego” literalmente a veces: a los soldados del CHACHO) que tomo prisioneros SANDES en la batalla de Las Playas los quemaron vivos: ver GREGORIO M. MADERO La degollación del Cacho, Theoría, 1966).
Así el país parecía marchar espléndido, e incluso tuvo borracheras de euforia progresista en 1890 y 1910.
De repente estallaron dos guerras mundiales; la testa de la dúplice “Revolución” se irguió en el mundo; y el metropolazgo de la Argentina pasó a otra nación diferente; de la misma raza. “Hic fletus, hic dolor”.
La nueva metrópoli no podía expoliar a la Argentina de sus riquezas y su trabajo con el método de la otra. Había habido dos o tres tentativas de “rotas cadenas”: frustradas; pero ya mucha gente había abierto los ojos. Por esta y otras razones, el Emporio dejó caer a la Argentina; y en vez de comenzar aquí la prosperidad, misteriosamente cayó en insoluble crisis económica.
Los hermanos del Norte tenían sus propios enredos. De una democracia había bajado a una plutocracia (natural asaz) temía TOCQUEVILLE en 1831; y empezaron a ser gobernados invisiblemente (no mucho) y parcialmente (en gran parte) por el poder del Gran del Gran Dinero; y grupos secretos, como la Masonería, el Pentágono y el Sionismo. Estos poderes invisibles se encargaron del cipayaje y la expoliación, por modos mucho más sutiles; para lo cual necesitan mantenernos en estado colonial (subdesarrollados) al mismo tiempo que nos “ayudan al desarrollo” por medio de siniestros préstamos y Bancos usurarios – con típico “Cant” anglosajón; o sea, tartufismo.

Esto está condicionado al “mantenimiento de la Democracia”; o sea de gobiernos débiles, amedrentables, y aún sobornables, si viene a mano. Poco importa que esa democracia se llame Radical del Pueblo, Radical Intransigente, Revolución Libertadora o Revolución No-Libertadora. Es el liberalismo ya podrido, galvanizado por toda clase de trucos raros: como golpes de Estado, fraudes electorales y dictaduras fallutas.
Los partidos no los suprimió la RA. Hace tiempo no existían partidos sino el Ejército y los Gremios. Los partidos eran cháchara pura, fomentadora de la disolución.
“Lo que hoy llamamos ORDEN y fijamos en Constituciones LIBERALES no es más que una anarquía hecha costumbre. La llamamos Democracia – dijo DNOSA CÓRTEZ; a no ser que haya sido ROMUALDO BRUGHETTI.
¡Libertad! ¿De qué y para qué?
¡Libertad, libertad, Libertad! Así como la voceada “libertad de los mares” era la libertad inglesa para comerciar, y el “librecambio” de ADAM SMITH la libertad inglesa para explotar; así la libertad política se reduce a la gran farsa de echar los votos; la “libertad de cultos”, a la vía de debilitar la religión del país ya bastante cachuza; la “libertad de prensa”… “Los que claman por la libertad de prensa son los que necesitan abusar de ella”, - dijo GOETHE; a no ser que haya sido ROBERTO AULES. E vía dicendo.
Se logró hacer creer a los semicultos que lo importante para una nación era la economía (con mayúscula) y todo lo demás se daba por añadidura; y en eso parece estar ingurgitado o somormujado el gobierno actual; ocultando o ignorando que sólo una gran política da una gran economía; y que sólo una nación fuerte puede liberarse de ser reducida a sub-nación por otras naciones fuertes. ¿Qué se han creído? ¿Qué los hombres son angelitos? Aprendan de nuestra propia experiencia, escarmienten en cabeza propia.
El partido en que se juega el dominio del mundo ha empezado ya. Se jugará hasta el final entre hombres fuertes. ¿No habrá algún hispano en él?

La dúplice revolución mundial está ya en marcha: desde más de un siglo ha: la revolución blanca y la revolución negra, que dice O. SPENGLER. En rigor, esta última es amarilla, pero más negra que la otra.
La revolución blanca es el alzamiento universal de los bolches; no escuetamente contra el “Capitalismo” (entidad semi-mítica o semítica más o menos forjada por MARX y demás teorizantes de la demagogia) – sino contra todo lo que en la Cristiandad era autoridad, orden, jerarquía, cultura, tradición; en suma, superioridad. Es el desistimiento de los inferiores: quieren nivelarlo todo – por abajo. No son los obreros, no; aunque a muchos de ellos los han despistado con el “endiosamiento del trabajo manual” y el mesianismo del “proletariado”. Los buenos obreros, los obreros peritos y laboriosos, y no ineptos y vagonetas no son proletariados; y se ofenden si así los llaman. Vayan a ver al Sindicato de la Carne o a Luz y Fuerza (El hombre integral: cuerpo, inteligencia, y voluntad). Le dije a uno dellos, muy leído: - ¿Pero Ud. sabe quién fue MARX? - ¿Y cómo no? Fue un judío barbudo, más feo que pegarle a Dios, que habría sido muy inteligente, pero no por más que digan, no es el fundador del “Comunismo”. No quise discutir. En el fondo puede que tenga razón: la mentalidad bolche viene de mucho más atrás.

La “Revolución blanca” quiere decir tabla rasa de todo lo existente; y crear de la nada un universo nuevo; como SARMIENTO y MITRE: siniestra utopía. Hay en ella hasta sacerdotes: sabiéndola o no, todos los “desjerarquizados” trabajan para ella. Hay “desjerarquizados” incluso en la misma “Jerarquía” – con perdón de la paradoja. Es así. Yo no tengo la culpa. Con su venia y guardando todo respeto, Ilustrísima.
No hablamos de los bolches de Rusia, no. De los argentinos. No hablamos tampoco de los inscriptos de las listas de CODOVILLA (secretario general del PC en la Argentina, veterano); hablamos de todos los desjerarquizados, de todos los rebeldes, o hastiados del Orden Romano, de todos los “denocráticos” sinceros o fingidos, empezando por La Nación diario; de todos los “idiotas útiles”; de todos los que se han salido o quieren salirse de su propio lugar o puesto.

Los “ordinarios” dominan
¿Cuántos son? Contarlos quiero.
Por cada dos mil espurios
No hay ni un noble verdadero.

Pero en nuestros 20 millones hay por lo bajo unos 3.000 nobles; los suscriptores de JAUJA; incluso el Teniente General que se ha suscrito a 10 colecciones.
Estamos en Pentecostés: esos 3.000 nobles se vuelven hacia este sermón del Espíritu Santo; y como los judíos a SAN PEDRO, preguntan:

- Varones hermanos ¿qué haremos?
- Arrepentirse; y bautizarse cada uno en nombre del Señor Jesús.

Es decir, en este caso, rebautizarse; pero en bautismo de fuego y del Ventarrón Divino - que dijo CRISTO.
¿Y cómo se hace? Pregunte cada uno a su propio Párroco, con tal no será un Párroco neolero. Por suerte, hay pocos.
Sólo JESUCRISTO puede salvar a la Argentina, me repite cada día mi eventual cocinera; o sea, los que hagan capaces de hablar y obrar “en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo”.
A éstos no les promete la felicidad; a no ser la felicidad mía; que es muy real y existente, aunque rara.
Yo no lo veré; porque “mis días corren disparados a su fin”, como dice el Profeta; según comentario, notable revista judía; - que me la dan gratis. (Y después dirán que los judíos son tacaños).
Con un gobierno “gobierno” hasta los judíos más malos servirían – a su modo. Yo no lo veré.
Pero ¿quién sabe? Solo DIOS . Vengo de una familia de centi-añarios.
Pueda que lo vea.
Uno es siempre tan joven como su ilusión, y tan viejo como sus desengaños.
pp.75 a 78.

PROCUREMOS VIVIR CON SERENIDAD NUESTRA DESESPERANZA.

Editó Gabriel Pautasso
Diario Pampero
nº 128 Cordubensis

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