viernes, diciembre 25, 2009

El periodismo revolucionario de la república

“Lo primero que procuraréis hacer será arrancar a los masones sus máscaras para sean conocidos tales cuales son”. - S. S. LEÓN XIII.* (1878-1903).

VER: - “Cartilla Escolar Antifascista” por JESÚS HERNANDEZ, ministro de instrucción pública y bellas artes. LENIN y MANUEL AZAÑA, Valencia, 21 de enero de 1937.
- EDUARDO VII, Rey de Inglaterra y Gran Maestre de la Masonería Mundial.
Luciendo atuendos de la Gran Logia de Inglaterra. (Revista “Informaciones sobre la Masonería y otras sociedades secretas”, nº 14, Buenos Aires, contratapa, Director Profesor + PATRICIO JOSÉ MAGUIRE.
- Solicitud de Admisión de la GRAN LOGIA DE LA ARGENTINA DE LIBRES Y ACEPTADOS MASONES. Revista “Informaciones sobre la Masonería y otras sociedades secretas”, nº 17, Buenos Aires, p. 30. Director Profesor + PATRICIO JOSÉ MAGUIRE.
- carta al hermano ALVARO ALZOGARAY. Revista “Informaciones sobre la Masonería y otras sociedades secretas”, nº 28, Buenos Aires, septiembre de 1985, Director Profesor + PATRICIO JOSÉ MAGUIRE.

“Lo primero que procuraréis hacer será arrancar a los masones sus máscaras para sean conocidos tales cuales son”. S. S. LEÓN XIII.* (1878-1903).

(“LOS CAUSANTES DE LA TRAGEDIA HISPANA”: AUTOR: CONSTANCIO EGUÍA RUIZ. “UN GRAN CRÍMEN DE LOS INTELECTUALES ESPAÑOLES”, Editorial Difusión, Buenos Aires, 125 pp. – 81-89).

No obstante lo dicho, desde el 14 de abril de 1931, por el júbilo de los unos y la ceguera de los otros, el tinte de la Prensa diaria española se enrojeció cada día más. Desde entonces sí que se puede decir imperaba en gran parte de España una banda de secuestradores de la opinión pública.

Durante el período que ha precedido a la Dictadura del general PRIMO DE RIVERA, la mayoría de los políticos liberales, ANTONIO MAURA, ALCALÁ ZAMORA (marrano), EL DUQUE DE ALBA, LA CIERVA, ROMANONES, MELQUIADES ÁLVAREZ y GARCÍA PRIETO, se han distinguido por su condescendencia en lo respeta los judíos, en general al patrocinio la creación en Madrid en 1920 (¡!) de una “CASA UNIVERSAL DE LOS SEFARDIM”. En 1916, los intelectuales RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL (marrano), PÉREZ GALDÓS, CAJAL, AZCÁRATE y el Dr. PULIDO, su defensor titulado, habían firmado además un manifiesto a favor suyo.

LA ANTI-ESPAÑA
Pero por lo menos, ya estaban las cosas claras. Desde aquella hora – 14 de abril de 1931 - , la gran que según visto, ha sido todo el nervio y la razón de la Historia de España, quedaba planteada con plena con claridad y a la vida o muerte.
La República era como una concentración y alianza de todos los constantes enemigos de España, para hacer, contra ella, un esfuerzo definitivo. NAPOLEÓN, brazo de la Revolución francesa y liberal, volvía a entrar el España detrás de la masonería. LUTERO, detrás de los intelectuales anticatólicos e impíos. Los turcos, detrás los bolcheviques, asiáticos y destructores. Nuestras leyes se ponían a imitar a Méjico y a Rusia. Desandaban hacia atrás el camino de COLÓN y de LEPANTO. Nos venían ahora los modelos de la América que ayer bautizamos y del Asia que ayer detuvimos.

Y la República sabía perfectamente dónde estaban los puntos de apoyo de una posible y futura reacción española. AL DESTRUIRLOS ferozmente, dedicaban todos sus afanes. España, lo hemos visto, ha sido a través de su historia, nada más que esto: FE, MONARQUÍA y MILICIA como instrumentos de su Unidad. Esta es la definición de España. Por eso la República, negándolas una a una (además de de ser eso: República – es decir anti-Monarquía -), era anticatólica, antimilitar y separatista. La República era en todo, el triunfo de la Anti-España.

Atacó le fe española, furiosamente, con leyes y con hechos. Disolvió a los jesuitas; prohibió la enseñanza. Llegó a declarar, por boca de uno de los principales políticos republicanos: que “ESPAÑA HABÍA DEJADO DE SER CATOLICA”. Incendió iglesias y conventos; destruyó montones de joyas de artes, de bibliotecas y archivos.
Atacó al ejército, realizando una cuidadosa obra que ellos mismos llamaron de “trituración” de los Cuerpos armados.

Atacó la unidad española, dando a las regiones que lo pedían, sus “Estatutos”: leyes que consagraban muchas independencias de organización y gobierno, que estas regiones recibían, solo, como un primer paso, para alcanzar la completa independencia.

Al fin, después de cinco años de destrucciones sistemáticas y continúas de todos los cimientos de la Patria, en 1936, se llegó al llamado “Frente Popular” O SEA A LA ALIANZA DE TODOS MÁS EXTREMOS ENEMIGOS DE ESPAÑA – MASONES, SOCIALISTAS, SEPARATISTAS – por su completa destrucción. Se vivieron unos meses en plena anarquía y desgobierno. Por orden del Gobierno, se asesinó al gran político monárquico, CALVO SOTELO. Y se preparaba ya un último golpe, para establecer en España, plenamente, el régimen comunista, a lo ruso, cuando el 18 de julio de dicho año de 1936, surgió el MOVIMIENTO NACIONAL.

PERO ESPAÑA vivía.

Porque, naturalmente, las fuerzas de reacción de la Patria no se durmieron durante esos cinco años. Acorraladas y pinchadas diariamente. Abrieron totalmente los ojos y comprendieron que había que plantear la defensa en el mismo terreno claro y duro en que se presentaba la lucha.

Afortunadamente, las eternas verdades de España, aunque enterradas bajo montones de malas leyes y malos Gobiernos, continuaban vivas. La historia seguía corriendo, como una enterrada vena de agua, bajo el desastre de la revolución. La Tradición – ALTAR y Trono, Fe y Monarquía – seguía viva, salvada por el gran esfuerzo del carlismo y recogida ahora por toda masa católica y monarquía del país. (JOSÉ MARÍA PEMÁN, “Historia de España…”, Cádiz, p, 209- 212).

*A partir de entonces, los dos bandos se hunden en la guerra civil larga, costosa y sangrienta. Cada una de ellos, esforzándose en organizar su zona, a empezado por “limpiar” su retaguardia. Las víctimas de la zona ROJA han sido calculadas en 85.940 (entre ellas, 14 obispos, 4.184 sacerdotes, 2.365 religiosos y 283 monjas). 75.000 han muerto entre el 18 de julio de 1936 y el 1º de septiembre de 1936. Esa cifra en mínima: el 19 de julio de 1936, el general FRANCO acusará a los rojos de haber asesinado a 400.000 personas, 70.000 de ellas en Madrid, 54.000 en Barcelona y 54.000 en Valencia. Las peores atrocidades, las más espectaculares, fueron el ametrallamiento del obispo y de 200 rehenes en JACA, el 12 dea agosto, el asesinato de 16 ex ministros y generales en Madrid, el 15 de agosto, la matanza de 600 presos sacados de la Cárcel Modelo, por orden de “MIGUEL MARTÍNEZ”, el 6 de noviembre, y, el 6 de diciembre, en Guadalajara, la ejecución en cadena de 298 detenidos. Las “confiscaciones” que acompañaron a aquellas carnicerías se calcula en 330 millones de pesetas en moneda y 100 millones en oro y joyas. ¿Replicarán los nacionalistas a aquellas matanzas con una carnicería? Pudo temerse a raíz de la toma de Bajadoz, donde los marroquíes se entregaron a numerosos excesos y llevaron a cabo 200 ejecuciones sin juicio previo. Mas, por severa que sea, la represión será, a continuación, menos ciega. Tras haber alcanzado , al principio, a seis generales masones y al almirante AZAROLO, de El Ferrol, que permanecieron fieles al gobierno republicano, afectará, durante todo de la guerra de liberación, a unos 40.000 rojos, más o menos culpables de exacciones o dirigentes notorios del FRENTE POPULAR. (JEAN LOMBARD COEURDEROY, t. 3, p. 187-188).
*Ya no eran sólo los diarios republicanos; ni sólo los periódicos proletariados, El socialista, C. N. T., Mundo Obrero. Se añadieron a ellos, con títulos feroces y llamativos, otros muchos papeluchos socialmente afines, pero de extrema incultura y desvergüenza. Hubo también empresas y redacciones antiguas, por ejemplo, la de Ahora, que como mercaderes sin escrúpulos, pasaron en pocas horas de la monarquía a la república.

De esta suerte, la Prensa desbocada quedaba muy bien surtida de muchos elementos de bandidaje, y ante un inmenso campo donde operar. Verdaderas cuadrillas de secuestradores eran aquellos ruines intelectuales de la pluma. La inteligencia y el talento, si algunos lo tenían, eran el más grave peligro, como las armas de precisión en manos de los gansters. Daba miedo verles operar entre aquellas hojas volanderas, sin rostro de intención buena y arrebatados por los instintos más criminales y ruines. Así llovían a diario las mayores villanías que se pueden perpetrar en letras de imprenta.

Por otro lado, el campo donde operaban no eran sólo los cerebros ya estragados de sus camadazas sindicales. Eran principalmente la inteligencia y la voluntad casi vírgenes de gentes impreparadas y crédulas, abiertas por eso mismo de par en par para recibir en sus fauces toda clase de embustes, como viniesen en Madrid, viniesen envueltos en papel periódico y trazados en letras de molde. Cada mañana se nos partía el alma cuando vivíamos en Madrid, viendo aquellas turbas de gentes modestas, elementos populares, generalmente obreros o pequeños burgueses, que bebían ávidamente desde muy de mañana su ponzoña de aquel día. Y ¡cómo preveíamos ya en aquellas manos crispadas el puñal asesino de un futuro próximo! ¡Cómo ya leímos en sus pupilas encendidas, que esperaban para mañana su felicidad, asesinando clérigos y “cavernícolas”! Por, esa en suma fue la minera que hizo saltar la vena del comunismo en España. Una muchedumbre de infelices, no tanto infelices, no tanto incultos, no tanto menesterosos, como vacíos de de la idea de Dios y de la paz de Dios que fue su único Padre; y que luego, no admitiendo términos medios, se lanzaron a buscar una imposible redención humana, figurando como asesinos a las órdenes de los bandidos de la Prensa, raptores de la Fe y secuestradores de la opinión. Los periodistas conscientemente anárquicos lograron así consumar en parte su horrible crimen impío y nacional.

Los otros intelectuales de la Prensa, los insinceros y ambiciosos, caminaban todavía a rastras de su codicia. Y cada estallido revolucionaria que preludiaba el fin era para ellos como un torcedor y una prueba. Yo recuerdo los movimientos subversivos de 1932. Los sucesos luctuosos y gravísimos de Figols, Castilblanco, y Villa de Don Fadrique desperezaban un poco la atención de estos hombres y sacudían a empellones la parte de la opinión todavía soñolienta y descuidada.
Pero pronto los mismos ciegos periodistas del “FRENTE POPULAR” comenzaban a interpretar la noticia en tonos optimistas, y acababan por persuadirse a sí mismos, y a otros muchos, de que en España todavía se podía jugar con la fierecilla del comunismo. Efectivamente, aún entonces, las organizaciones políticas comunistas en la península eran escasas, pobres y mal avenidas, ya que la escisión trostkista, que también tenía en España sus adeptos cismáticos, tenía también separados del partido los núcleos que obedecían al “BLOQUE OBRERO y CAMPESINO”. Pero no se daban que el comunismo, allí como en todas partes, seguía otra táctica, desestimando la democracia de esas aparatosas construcciones sindicales que se disputan la hegemonía del obrerismo, y minándolas poco a poco el terreno con escalar los puestos directivos dentro de los mismos sindicatos,. No veían, y lo tenían delante de los ojos, que en el mismo Madrid, al año de proclamada la República, dominaban así los comunistas con gran preponderancia, en una veintena de sociedad de la CASA DEL PUEBLO; y que las células ROJAS se hallaban constituidas en otros muchos sindicatos de la “UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES” (U.G.T); y no digamos en la “CONFEDERACIÓN NACIONAL DE TRABAJADORES” (C.N.T.), dentro de la cual iban articulando su movimiento los comunistas, a pesar de algunos choques parciales, como el que tuvieron con la C. N. T. de Cataluña con ocasión de la Federación Catalana de Sindicatos Unidos”. Nada de esto parece veían aquellos periodistas bien hallados.

Sólo cuando los bandazos revolucionarios eran muy grandes, y amenazaban zozobrar, con su gobierno, la nave republicana donde ellos iban embarcados para pescar a río revuelto a diestro y a siniestro; sólo entonces estos elementos singulares comenzaban a confesar la triste realidad que les amargaba las conquistas, y reconocían momentáneamente que algo más importante que el mismo régimen político podía peligrar en las tormentas revolucionarios. Pero ni aún entonces ¡ceguera inconcebible! Querían atribuirlo a la natural derivación anarcosindicalista y el comunismo estatal hacia el comunismo libertario y anárquico, repudiador de todo gobierno. Para ellos los caso de sublevación anárquica y de terrorismo criminal, incluso el estallido de Casas Viejas – marzo de 1933 -, se debían imputar más bien a las derechas cuya complicidad estaba clara en estos movimientos anarquizantes.

Entre tanto, ellos seguían en contacto de colaboración con las plumas enemigas del orden social. Y si un instante parecían estar junto al gobierno, que alguna vez pudo ser justo y represor, pronto volvían a coadyuvar sin escrúpulo a todas las agitaciones – incluso la horrenda de Asturias el 34 -. No aplaudían todos claramente el asesinato y el bandidaje, pero por lo menos procuraban la lenidad o impunidad, amparando a jurados o tribunales escandalosamente prevaricadores, clamando a voz en cuello por las garantías constitucionales, y deshonrando, si podían, la gestión represiva de algunas autoridades y el ejército en general con las salteadores y asesinos. Del ejército en masa – decimos -; no de algunos conniventes militares. Cohermanos tal vez de LOGIA. Para estos el abyecto periodismo guardaba, claro está, sus más fervientes adulaciones.

Semejante bajeza de adulación a unos y a otros, siempre en pro del mayor radicalismo, era una de las notas más repugnantes de la Prensa española republicana. No todo en ella era erguirse, como sierpe pisada, contra Dios y contra la paz de Dios en el mundo. También sabía arrastrarse indignamente y convertir el tósigo mortal en baba inmunda, lamiendo y halagando a cuanto favoreciese, o apoyar pudiese, la SOVIETIZACIÓN DE ESPAÑA. Para sólo los amantes de una PATRIA independiente y grande reservaba esa Prensa sus dentelladas.

Dentro de la nación, sus agasajos iban primero hacia el socialismo, aún tratándose de la prensa burguesa, ayudándole ésta bonitamente a realizar su PROGRAMA con la dosificación conveniente. Es el juego perpetuo de los burgueses de izquierda. No ven estos desgraciados que, si el socialismo acepta sus encomios y les apoya, no es para mantener el programa burgués, sino para mermarlo en provecho de la doctrina socialista, con lo cual el socialismo gana siempre; si es colaborador o sostén, porque pide precio; si es poseedor del PODER, porque se impone.
Como el socialismo y el comunismo son hermanos gemelos, hijos legítimos del marxismo, fácilmente la Prensa república, generalmente corta de vista, no distinguiendo bien entre uno y otro, les repartía indistintamente sus carontoñas y ósculos de amor. Ya no era sólo política “de cartel” que daba por resultado la inyección de cuñas socialistas en la armazón tradicional burguesa. Era política franca de “FRENTE POPULAR”, que equivalía a ingerir las púas nuevas del comunismo en las ramas podadas del socialismo, para llamarle a nueva vida.
En tercer lugar, todo cuanto podía abonar o beneficiar en tierra española esas dos plantas parásitas y venenosas, todo eso era materia de cultivo preferente, orgánico o inorgánico, para la Prensa frenti-popular.

Ella cultivaba con esmero el régimen parlamentario, máxime con la ley electoral y el reglamento cameral votada por las izquierdas; porque sabía bien que el régimen se deforma y degrada fácilmente a impulso de las mismas izquierdas, ya que estas colaboran entre sí para sus funestos fines políticos, y las derechas se ven presas muchas veces de su misma táctica oportunistas de tolerancia y de mal menor. Asimismo esa Prensa republicana fomentaba cínicamente el falso democratismo. Había que ver cómo muchos periódicos capitalistas, que no tenían de izquierdismo más que el haber colgado su bolsa a la izquierda, atiborraban de lisonjas adulatorias y de dulces mentiras al pueblo crédulo, entregando estúpidamente al “cuarto poder” o la Prensa cuarta el sagrado patrimonio de las otras clases o estamentos sociales superiores. Y había que oír después a los más avanzados papeles demagógicos, cómo se apresuraban a persuadir al pueblo que sacase trágicamente las últimas consecuencias de la comedia representaba por la burguesía laica; las consecuencias mismas que ESPAÑA ha padecido o contemplado con horror “entre fango, sangre y lágrimas”. Verdaderamente el pueblo, como le prometido la PRENSA INFAME, acabó por “romper las cadenas”; pero siguió sujeto parte de él por el pié a la cadena de la barbarie…

En resumen, digamos que era propio de esa Prensa el adular a cualesquiera que se prestasen por su bolcheviquismo, manifiesto o vergonzante. Allí se adulaba, por ejemplo, a los maestros de escuela comunistas; recordemos que un LUIS BELLO, repugnante periodista del Sol, los iba visitando por regiones como un inspector oficial, y se hacía regalar por ellos una casa como un palacio. Allí encontraban su asilo los pocos renegados; y de sus redacciones salieron los que aun hoy predican el marxismo como cualquier asesino de sus hermanos en el sacerdocio. Allí encontraban abogados fervientes los separatistas de Vasconia y Cataluña, prestándose siempre a defenderlos los que jamás abogaron por ninguna buena y justa causa. Allí se prometía un idílico porvenir a los pequeños propietarios adheridos al izquierdismo gobernante, izquierdismo que, unido al socialismo, caminaba precisamente a la supresión de los grandes propietarios, y también de los pequeños, irrogando desde luego mayores daños a estos últimos. Allí se animaba a todos los intelectuales a socializarse, es decir, a doctores y licenciados, a abogados, a médicos, a ingenieros, y en general a los hombres de carrera civil; muchos de los cuales, por desgracia, se inscribían, con inconsciencia plena de su destino y condición de clase privilegiada, precisamente por la selección natural y diferencial de la cultura.

Todo este incienso maligno de la Prensa quedaba en casa, por decirlo así, y aquende las fronteras. Pero siempre ha sido achaque de la Prensa española, y más ahora de la republicana, el regalar las orejas de ciertas entidades extranjeras, especialmente francesas, que allanan en su país el camino al bolcheviquismo.
Por eso, ha celebrado tanto esa Prensa roja de España al frentista gobierno francés. Le hace gracia la aberración de que da prueba, marchando de consuno en muchas cosas con el Gobierno de los SOVIETS, enemigo acérrimo de la civilización occidental de que Francia quiere ser el primer exponente. Por idéntico motivo se ha apegado siempre al FRENTE POPULAR francés, verdadero padre del español, y efecto uno y otro de la nueva táctica de MOSCÚ. Tiende ésta como sabemos, a preparar el triunfo de la REVOLUCIÓN COMUNISTA en los varios países democráticos, no ya con vanas tentativas de ataque frontal contra el régimen, sino de flanco y de través, aliándose de momento con los socialistas y hasta con los partidos burgueses, para abrirse paso al Poder. Les hace gracia por lo visto, a los diaristas peninsulares que el lobo comunista se transforme momentáneamente en manso cordero, para volver a tomar el viejo pelo al coronar la hipocrática maniobra. También les ha agradado sobremanera, por los mismos motivos, toda la actuación de la GRAN LOGIA DE FRANCIA y la del MONTE SINAÍ su compañera, por haber sido ellas las que idearon y establecieron la coordinación dicha de la acción comunista en el radicalismo masónico. (Se dirige al Partido radical francés). Respecto de la masónica LIGA INTERNACIONAL y LIGA FRANCESA DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE, no ha podido menos tampoco la masonería hispana de aplaudirla siempre a dos manos, ¡sobre todo desde el día que gestionó en ESPAÑA tan humanitariamente la libertad y amnistía completa de los famosos revolucionarios de ASTURIAS! Esa LIGA ES LA CREMA DEL EXTREMISMO RADICAL Y DEL MASONISMO JUDAICO.

También está siendo el encanto de los gaceteros revolucionarios la actitud incomprensible de cierta Prensa moderada y aún CATÓLICA, del extranjero, particularmente FRANCESA, que, en la inmensa CRUZADA DE ESPAÑA CATÓLICA contra el marxismo internacional, de tal manera se expresa, que parece se inclina por este; y en la lucha de la ESPAÑA una por la integridad de su territorio, razona irracionalmente a favor de desmembraciones determinadas que no quisiera ella para su FRANCIA. ¿Cómo no han de aplaudir estos dos desvaríos exteriores los enemigos internos del CATOLICISMO y de la PATRIA?

GRACIAS A DIOS, la actual Prensa española, renacida de aquella antigua gloriosa que peleó las batallas incruentas de la REPÚBLICA, viene ahora renovada y pujante, como escrita e impresa con la púrpura de miles y miles de mártires. Ella sabrá raer de todo el suelo español la agonizante PRENSA revolucionaria; Y A LOS INFELICES HERMANOS, CIEGOS DE PASIÓN Y DE MALQUERENCIA RENCOROSA, ELLA LES HARÁ CAER DE LOS OJOS MÍSEROS LAS CATARATAS QUE LOS OFUSCAN Y ENTONTECEN.

ARCANGEL SAN MIGUEL, DEFIÉNDENOS EN LA BATALLA, SÉ NUESTRO AMPARO CONTRA LA PERVERSIDAD Y ACECHANZAS DEL DEMONIO. “REPRÍMALE DIOS”, PEDIMOS SUPLICANTES; Y TU, PRÍNCIPE DE LA CELESTIAL MILICIA, LANZA EN EL INFIERMO, CON EL DIVINO PODER, A SATANÁS Y A LOS OTROS MALIGNOS ESPÍRITUS, QUE ANDAN DISPERSOS POR EL MUNDO PARA LA PERDICIÓN DE LAS ALMAS. AMÉN. *

Editó.: gabrielsppautasso@yahoo,com.ar Diario Pampero nº 65 Cordubensis Instituto Emerita Urbanus, Córdoba de la Nueva Andalucía, del 24 de diciembre del Año del Señor. Vigilia de la Natividad de NUESTRO SEÑOR. Sopla el Pampero.
¡VIVA LA PATRIA!

¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA!

GRATIAS AGAMUS DOMINO DEO NOSTRO!

gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
DIARIO PAMPERO Cordubensis Nº 65

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