domingo, diciembre 06, 2009

La critica marxista de la filosofía


“Luchamos por las puertas del cielo”, clamará KARL LIEBKNECHT, jefe de los espartaquistas, bolcheviques alemanes en 1919. (10)
Se trata de hacer ver a los cristianos que todo eso por lo que han luchado, y en lo que han creído, no es más que una versión utópica e ilusoria de necesidades, intereses y aspiraciones reales. EL GRAMSCISMO, la filosofía de la praxis, recogerá esas necesidades, intereses y aspiraciones en la única perspectiva “real”: la del rechazo de la trascendencia, la de la humanización de la historia. EL PARAÍSO, SÍ; PERO EN LA TIERRA. Y en la tierra no de un modo ingenuo: sino como una continua labor histórica.

Por Gabriel S. P. Pautasso

LOS MAESTROS DE MARX
CARLOS MARX y FEDERICO ENGELS

“Muy tempranamente, KARL MARX ingresó en el Liceo Local. En aquel centro docente, la mayoría de los profesores eran de izquierda. Había introducido allí el “liberalismo”, años antes, el arzobispo CLEMENTE VECELAS (1768-1808) y su coadjutor el Canónigo DALBERG, pues ambos profesaban las ideas del kantiano HONTHEIM (“FROBENIUS”).
¡Nada nuevo bajo el sol! EL MODERNISMO es viejísimo”.

JULIEN D´ARLEVILLE, “Marx, ese desconocido”. Ed. Acervo, Barcelona, cap. IV, 1972

PERO MARX no se queda en la crítica de la religión, sino que prosigue – y se encarniza – en la crítica de la FILOSOFÍA, de la IDEOLOGÍA, que para él es lo mismo, pues entiende que toda filosofía se revela como la Ideología, esto es, como una actividad de justificación trascendente e ideal de una realidad que ha sido captada como contradictoria en el mismo como en que se manifiesta.
Aunque MARX debe mucho a FEUEBACH en la crítica de la religión – ENGELS y él leyeron con entusiasmo “LA ESENCIA DEL CRISTIANISMO” acaecida en 1941 – y su coincidencia no sólo es plena, sino que incluso la crítica de MARX sobre FEUERBACH (especialmente en Die Deutsce Ideologie – La Ideología alemana – escrita en colaboración con ENGELS y que por haber encontrado dificultades en su publicación renunciaron a editarla, y “entregamos el manuscrito a la crítica roedora de los ratones, de muy grado, pues nuestro objeto principal, esclarecer nuestras propias ideas, estaba ya conseguido en Marx, “prólogo a la crítica de la economía política”, Obras Escogidas de CARLOS MARX y FEDERICO ENGELS, Editorial Cartago, Buenos Aires, 1957. Es curioso recordar que estas páginas, publicadas por primera vez a los cien años casi de escritas, en 1932, aparecieron efectivamente roídas por ratones. La importancia de su publicación, así como la de “Manuscritos económicos-filosóficos”, escritas en 1844 y editados también en 1932, es fundamental para la interpretación del pensamiento marxista, resulta tan característica, que sirve para precisar la trayectoria de la denuncia marxista de la ideología filosófica, y para exponer más claramente el paso de la crítica religiosa e ideología a la crítica política-social. (1).

En efecto, MARX reprocha a FEUERBACH haber explicado de modo insuficiente la alineación religiosa y filosófica, al emitir la causa más profunda, que para él reside en el desorden económico - social originado – por la propiedad privada, especialmente el régimen capitalista.
Por esta explicación el hecho religioso, MARX construye la interpretación económica de la historia o la interpretación histórica de la historia – que más tarde se denominará “materialismo histórico” – y con lo que quiere evadirse también de la jaula del modo hegeliano de ver las cosas.
MARX acusa a FEUERBACH de haber sido demasiado poco materialista, porque ha creído que podría liberar al hombre de la religión sin más que enunciar una crítica de la misma, mientras que para él sólo se llegará a este resultado con la transformación del régimen económico y social.
En ese régimen, el trabajo del hombre, su sistema de división del trabajo, produce la alineación DEL SER HUMANO, ese concepto de alineación que MARX toma de HEGEL y que tanto que hablar está dando entre los marxistas y filo-marxistas de nuestros días.
El hombre alineado tiene una conciencia falsa, una falsa conciencia incapaz de conocer su propia situación histórico-social, con su origen y sus leyes. Ya que el mundo es irracional, en la ideología se revela, según MARX, la irracionalidad de las condiciones sociales reales. Ya que el mundo es irracional, el hombre fabrica sustitutos ideológicos: la religión y la filosofía, sucedáneo esta de la religión y con el cometido de hacer pasar las relaciones reales e irracionales como si fuesen justas y racionales.
Pero si el filósofo no resuelve las contradicciones reales que de una manera irreal, su solución ha de ponerse en tela de juicio.
La vida filosófica es una actividad mutilada del hombre. El filósofo aparece como un ser incompleto, a quien le falta algo, porque la filosofía es en sí la contradicción entre la intención de vivir una vida social y plenamente reconciliada y la decisión de vivir solamente en pensamiento.
“Los hombres se han hecho siempre representaciones falsas de sí mismos…Los subproductos de sus cabezas se han elevado por encima de sus cabezas – escribe MARX al comienzo de La ideología alemana – siendo creadores, se han inclinado ante sus criaturas. Librémosle de los anteojos, de las ideas, de los dogmas, de los seres imaginados, bajo el yugo de los cuales se marchitan. Hagamos que se rebelen contra se dominio de su pensamientos. Para eso la filosofía no sirve, hace la falta la praxis, acción revolucionaria. “Los filósofos sólo han interpretado el mundo de distintas maneras; la cuestión es cámbiale” (2).
MARX, con este regusto tan suyo por el uso irreverente de conceptos pseudoreligiosos, llama a la conversión de la filosofía en la práctica de la transformación del mundo “su transustanciación en carne y sangre”. El ejemplo más claro, pero no el único, es “Di Heilige Familie” – La Sagrada Familia” – libro de polémica publicado en 1845 contra sus adversarios los adversarios “críticos-críticos”, los hegelianos de izquierda, BRUNO BAUER y sus hermanos, más DAVID STAUSS y JOHANN SCHMIDT, el filósofo del “Único” llamado MAX STIRNER.
Pero concepto de ideología como enmascaramiento de intereses aún habían de completarse merced a la psicología de los intereses y la teoría de las ideas del siglo XVIII, en la forma en que MARX las encontró en HELVETIUS, con su doctrina del amor propio o del egoísmo transformado.
Las ideas, como expresión de los intereses: distintas según la posición social o de la clase que las produce.
“Las ideas dominantes de una época – concluye MARX – han sido siempre las ideas de la clase dominante”.

La ideología está ligada a la clase dominante en el Estado, y los historiadores de esa clase dominante no son, en su situación alienante, sino el reflejo de la alineación histórica que constituye la dominación de su clase. Por eso, la ideología es la teoría que refleja la realidad de la alineación de modo incorrecto, y que invierte las verdaderas relaciones entre el pensamiento y el ser.
“La ideología – escribió en un carta a FEDERICO ENGELS – es el proceso que el llamado pensador cumple conscientemente, es cierto, pero con una conciencia falsa”. (3).
Pero esta concepción marxista de ideología es enormemente favorable. Aún quien acepta que MARX, fue el economista que nos descubrió la ideología y comprendió su naturaleza y que cincuenta años antes de FREUD éste fue un logro de primer orden, se lamenta, en cambio, en cambio, de que por extraño que parezca, quédase completamente ciego a sus peligros en los que a sí mismo se refería (4).
Para MARX, sólo los otros, los economistas burgueses y los socialistas utópicos, eran víctimas de la ideología, para la verdad es que el carácter de sus premisas y la tendencia ideológico a sus peligros en los que a sí mismo se refería. (5).
Para MARX, sólo los otros, los economistas burgueses y los socialistas utópicos, eran víctimas de la ideología, por la verdad es que el carácter de sus premisas y la tendencia ideológica de su argumentación resultan evidentes por todas partes.

Y así tenía que ser.
- MARX negaba que las ideas fueran muy importantes y afirmaba sólo las condiciones materiales hacen la historia, pero sus escritos era una serie de inflamables ideas.
- Se pretende que la ciencia puede reemplazar por completo la ideología cuando las relaciones sociales que la ideología refleja hayan sido reemplazadas por otras diferentes, pero esto nos conduce a una paradoja.
A) “El acto social del que habla ENGELS, no implica prerrequisitos tanto objetivos como subjetivos, CONOCIMIENTO DE LA META TANTO COMO MEDIOS MATERIALES PARA ALCANZARLA.
b) ¿Y cómo dentro de un ambiente social que estimula el imperio de la ilusión y la imaginación puede desarrollarse tal conocimiento y lograrse el control sobre dicho ambiente?
c) SARTRE mismo reconoce la razón que asiste a los positivistas cuando hoy preguntan al marxismo con qué derechos pretende sorprender las “astucias” de la Historia, el “secreto” del proletariado, la dirección del movimiento histórico, ya que MARX reconoció que la “prehistoria aún no se había terminado”. (6).
“MARX fue un hombre intensamente conflictuado, cuya personalidad era fruto de tendencias antagónicas. Su padre, en cuya ascendencia había cien teólogos rabinos, había roto la tradición religioso de sus mayores para convertirse al protestantismo, y aunque nunca profesó realmente esa fe, la conversión significó para los suyos una serie de ventajas en el terreno social y económico, pues los relacionó con círculos aristocráticos que, de otro modo, les habían resultado inaccesibles. Posiblemente esta circunstancia explique muchas facetas contradictorias de MARX: admiraba a la aristocracia, y uno de los primeros miembros del partido comunistas que fundó, así como su propia esposa, pertenecían a la alta nobleza; era ateo, y sin embargo, predicaba una nueva religión; antisemita, a pesar de su origen; defensor de la clase proletaria, aunque, aunque en su fuero íntimo la despreciaba. A juzgar por el testimonio de GUSTAV A. TECHOW, contemporáneo suyo, “MARX despreciaba a todos los que adherían a su catecismo proletariado, y en el fondo estimaba a los aristócratas, sobre todo a los verdaderos, a los verdaderos, a los que tenían conciencia de serlo”. A diferencia de MOISÉS HESS, que en su obra primigenia había contemplado la posible solución pacífica de los problemas sociales, MARX alentaba ideas de conflicto y discordia: EL FIN QUE TIENE EN VISTA ES LA REVOLUCIÓN. “Un barco lleno de necios puede navegar un tiempo a favor del viento, pero no dejará de estar navegando hacia un destino por el simple hecho de que los necios no lo adviertan. ESE DESTINO ES LA REVOLUCIÓN QUE VENDRÁ”. (Citado por GOLO MANN en KARL MARX 1818-1968, Bag Godesberg, Ed. Inter Nationes, 1968, pág. 8 y MEGA, t. 1, pág. 557 de MIRIAMA WIDAKOWICH WEYLAND, “La filosofía de MAX STIRNER – Historia de su controversia con MARX”, Fundación para la educación, la ciencia y la cultura – FECIC, Buenos Aires, 1981, pág. 52).

Continúa la investigadora WIDAKOWICH WEYLAND; “La verdadera solución del problema consiste, según MARX, en el estallido de una revolución, la más grande que haya conocido la humanidad, que permitirá en definitiva la instauración del comunismo. El verdadero portador social de la nueva sociedad es el proletariado, que se convierte en redentor de la humanidad. La antitesis – el proletariado y burguesía – es el estadio en que se arrebata al proletariado el producto de su trabajo, para transformarlo en mercancía. El proletariado pasa a constituir la clase alienada, explotada y desposeída por la burguesía, dueña del capital”. (7)
Ahora bien, CARL SCHURZ, de nacionalidad alemana, tuvo una vida singular y exitosa. Acusado de activismo en las Asociaciones de Estudiantes Liberales fue condenado a muerte en 1849. Empero logró huír de la cárcel y en 1850 se refugio en Inglaterra donde se vínculo con el masón MAZZINI y KARL MARX. Prontamente se dio cuenta del cinismo y de las intrigas de los dirigentes comunistas. Se desligó, pues, del grupo y emigró a Estados Unidos donde quiso imponer sus ideales democráticos. En sus discursos electorales para ABRAHAM LINCOLN, en su acción de comandante de una división en la guerra contra los Estados del Sur, por la reforma que ensayó primero como senador, y más adelante en su calidad de ministro del Interior de la burocracia administrativa, su defensa de los desposeídos y finalmente por sus publicaciones, se reconsideró – según palabras de THEODORO ROOSEVELT -, uno de los estadistas más notables de los Estados Unidos. SCHURZ fue así un ejemplo cabal del espíritu genuinamente democrático que no se deja arrastrar por las utopías anarquistas y las ideologías comunistas.
Notemos como “Imagínate a ROUSSEAU, VOLTAIRE, HOLBACH, LESSING, HEINE y HEGEL en una sola persona: ESO ES MARX”.
Por fin, CARL SCHURZ, decía que “Todo cuanto MARX decía tenía sentido lógico y claridad, pero nunca he visto a un hombre de tanta soberbia, ni tan hiriente e insoportable. Ninguna opinión que difiriese fundamentalmente de la suya le merecía una respuesta un poco respetuosa. A cualquier argumentación que le molestara respondía con una burla mordaz, como si la ignorancia ajena le causara compasión, o con un recelo injurioso de los conceptos que el otro había emitido. Recuerdo el sarcasmo con que parecía escupir la palabra “burgués”, que empleaba no sólo como sinónimo de una profunda decrepitud espiritual y moral, sino también para denunciar a cualquiera que se atrevía a rebatir sus opiniones”. (WIDAKOWICH WEYLAND, op. Cit., pág, 51).

LOS BIOGRAFOS DE MARX

“Cuanto antes afirmamos, dado el estruendo propagandístico, motivará el asombro de muchos lectores. Nos permitiremos aconsejarles para curarles de tales asombros, que acudan a las mismas obras de MARX; luego a las de sus exégetas, los KAUTKY, BERNSTEIN, RIAZANOV, ADORATSKY, DEVORIN, TROTSKY, LUCKAS (todos judíos), BUJARIN y para no citar más, J. LEFEBVRE; se ha salvado de la “excomunión”el más insigne de todos: JEAN-YVES CALVEZ S.J., con su “Pensamiento de KARL MARX” (que honra para la Compañía de Jesús!), cuya obra hará palidecer de envidia en los infiernos al quemado VANINI”.

JULIEN D´ARLEVILLE, “MARX, ese desconocido”. Ed. Acervo ,Barcelona, cap. V, 197 2.

NICOLÁS BERDAEFF, en su obra “El cristianismo y el problema del Comunismo”, en el capítulo IV denominado “Las contradicciones del marxismo”, nos enseña: “La concepción materialista de la historia presenta una contradicción que la hace inaceptable. MARX considera que toda ideología es el reflejo de las relaciones económicas: hace depender la teoría de los intereses de las clases respectivas. Por consiguiente, todas las ideologías y teorías que han existido hasta ahora son relativas y no pueden pretender a una verdad”,.(9)
Ahora bien, es necesario a modo de conclusión que expongamos el pensamiento de JULIEN D´ARLEVILLE magníficamente desarrollado en su obra “MARX, ese desconocido”. Sigamos al autor francés en su clara, concisa y definitiva refutación de las principales tesis marxistas:
“Y pasemos ya concretamente al análisis de los textos continentes del “Materialismo Dialéctico e Histórico”; es decir, del “Socialismo Científico”. Remitimos a tales textos, recomendando su relectura; pero para mayor proximidad, una vez vueltos a ver en su contexto, analizamos, separamos, lo que primera y concretamente vamos a refutar:
- “La moral, la religión, la metafísica y demás ideologías, y las formas de CONCIENCIA (y consciencia) que les corresponden, pierden su aparente autonomía. Ellas no tienen historia, ni desarrollo, son los hombres quienes, al desarrollar su producción material, modifican al mismo tiempo que esta realidad su pensamiento y los productos de su pensamiento. No es la consciencia (ni la conciencia la que determina la vida, es la vida (la vida material – de la producción y del comercio) la que determina su consciencia (y la conciencia)”.
Y volvamos a nuestro argumento: lo causal, lo causado, no puede ser ulterior a lo causado y determinado; la sucesión en tiempo es lógica e históricamente inviolable. Por lo tanto, la Historia invierte el apotegma de MARX y nos dice:
NO DETERMINA LA VIDA ECONÓMICA LA CONCIENCIA. POR EL CONTRARIO ES LA CONCIENCIA LA QUE DETERMINA LA VIDA. EL MISMO MARX LO HA RECONOCIDO ASÍ EN UN TEXTO YA INSERTADO, QUE REITERAMOS.
EL COMUNISMO EMPIEZA INMEDIATAMENTE EN EL ATEÍSMO.
QUEDE AHÍ PARA EL ARRASTRE LA BASE DE LA FILOSOFÍA MARCIANA. (9)
En efecto, LENIN, por ejemplo, acepta que el marxismo es una ideología, aunque, eso sí, científica.
¿No será la beata apelación a la ciencia ritual, genuflexión a la ilimitada fe en el cientificismo positivista y racionalista del siglo XIX?
¿Quién no puede discutir nuestro derecho a rechazar el marxismo, con dogmatismo paladino, llame ciencia a su sistema e ideología a los demás?
De un modo gratuito, CARLOS MARX fulminaba a los otros pensadores socialistas, incluso con más acritud que a los propios conservadores liberales, calificándolos de “utópicos” cuando él, por temperamento, por vocación y hasta por raza, era un esclavo del pensamiento utópico y mesiánico.
Se trata de pura utopía milenarista esa Nueva Edad de Oro, que ofrece al mundo como un nuevo profeta. Con el socialismo, los hombres tendrán tres metros de estatura, decía FOURIER.
“Luchamos por las puertas del cielo”, clamará KARL LIEBKNECHT, jefe de los espartaquistas, bolcheviques alemanes en 1919. (10)
Se trata de hacer ver a los cristianos que todo eso por lo que han luchado, y en lo que han creído, no es más que una versión utópica e ilusoria de necesidades, intereses y aspiraciones reales. EL GRAMSCISMO, la filosofía de la praxis, recogerá esas necesidades, intereses y aspiraciones en la única perspectiva “real”: la del rechazo de la trascendencia, la de la humanización de la historia. EL PARAÍSO, SÍ; PERO EN LA TIERRA. Y en la tierra no de un modo ingenuo: sino como una continua labor histórica.

Referencias

1) Sobre esto véase JEAN-IVES CALVEZ S.J. “La pensée de Karl Marx”, Editions du Seuil, París,hay traducción española de Taurus ediciones.
2) “Tesis sobre Feuerbach, nº 11: en Obras Escogidas, de C.M. y F.E. Buenos Aires, Editorial Cartago, 1957, pág. 714.
3) En una carta dirigida a Mehring el 14 de abril de 1893 y publicada en “Correspondencia de Carlos Marx y Federico Engels”, Buenos Aires, Editorial, nº 227, pág. 331.
4) Joseph Schumpeter, “Science and Ideology” American Economic Review, marzo de 1949, Facultad Ciencias Económicas Biblioteca.
5) Jean Paul Sartre, “Crítica de la razón dialéctica”, traducción de Manuel Lamanna, Losada, Buenos Aires, 1963, pág. 169 del Tomo I, Libro I.
6) Nicolás Berdiaeff, “El Cristianismo y el problema del comunismo, Espasa-Calpe, Buenos Aires, 5ª. Edición, 1944, pág. 24 y ss.
7) Citado en Julien D´Arleville, “Marx ese desconocido”, Ediciones Acervo, Barcelona, 1972, pág. 90-91; 91-92; pag. 93 y ss.
8) Julien D´Arleville, op. cit. pág. 93 y ss.
9) “Materialismo y empirocriticismo”, cap. II, secc. 5, pág. 25 (II) en Obras Completas, tomo XIV, Buenos Aires, Cartago, 1960, pág. 135.
10) Jean-Ivez Calvez, op. Cit. pág. 9.

- Wackenheim, Charles, “La quiebra de la religión según Karl Marx”, Ediciones Península, Barcelona, 1973.
- Post, Werner “La crítica de la religión en Karl Marx”, Herder, Barcelona, 1972.
- Ares Somoza, Paulino, “Materialismo histórico y conciencia”, Eudeba, Buenos Aires, 1970.
- Gambra Ciudad, Rafael, “La interpretación materialista de la historia”. C.S.I.C. Madrid, 1946.
- Piettre. André, “MARX y marxismo”, 2ª edición, Ediciones Rialp, Madrid, 1964.
- Ousset, Jean, “Marxismo leninismo”, Iction, Buenos Aires, 1963.


Notas:
- CARLOS MARX.
- Grupo Pasado y Presente: EDITORIAL EUDECOR – “El modo de producción asiático” GODELIER-MARX-ENGELS. Advertencia de JOSÉ MARÍA ARICÓ. Véase su Biblioteca en la Universidad Nacional de Córdoba. ¿Y el Centro de Estudios Avanzados?: EUDECOR=EUDEBA. Funcionaba en Córdoba Centro, Galería Cinerama, Av. Colón al 200- El grupo de choque lo usaba para venta masiva de material y sede de reuniones, Hacia el año 1966 EDITORIAL UNIVERSITARIA DE CÓRDOBA. Ver Revista “PLURAL” nº 14 ¿Existe el fenómeno Córdoba? 1979. No tiene desperdicio, para la historia comunista de la subversión cordobesa…


Editó Gabriel S.P. Pautasso
Diario Pampero Cordubensis nº 193

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