sábado, abril 04, 2009

1818 – 5 de abril – 2009 * 191º Aniversario de la Batalla de Maipú

Batalla de MaipúPedro Subercaseaux

General D José de San Martín

EL CAMPO DE MAIPU

El teatro en que se desenvolvieron las operaciones, es una llanura, limitada al este por el río Mapocho que divide la ciudad de Santiago; al norte, por la serranía que la separa del valle de Aconcagua, y al sur por el Maipú que le da su nombre.

Hacia el oeste se levanta una serie de lomadas y algunos montículos que corren de oriente a poniente, y se destacan en monótonas líneas prolongadas en el horizonte, rompiendo la uniformidad del paisaje algunos grupos de arbustos espinosos en un campo cubierto de pastos naturales, y en lontananza, las montañas que circundan el valle y le dan su perspectiva. Al sur de Santiago, se prolonga por el espacio como de diez kilómetros, en la dirección antes indicada, una lomada baja de naturaleza caliza que por su aspecto lleva el nombre de Loma Blanca. Sobre la meseta de esta lomada evolucionaba el ejército patriota.

En su extremidad oeste y a su frente, se alza otra lomada más alta, que forma un triángulo, cuyo vértice sudoeste se apoya en la hacienda de "Espejo", antes mencionada, conduciendo a ella un callejón en declive como de veinte metros de ancho y trescientos de largo, cortado por una ancha acequia en su fondo, y limitado a derecha e izquierda por viñas y potreros que cierran altos tapiales.

Esta era la posición que ocupaba el ejército realista. Las dos lomadas están divididas por una depresión plana del terreno u hondonada longitudinal como de un kilómetro en su parte más ancha y doscientos cincuenta metros en la más angosta. Al este del vértice o puntilla de las lomas del sur se extiende un grupo de cerrillos aislados, y entre ellos uno más elevado, en forma de mamelón, que hace sistema con el triángulo ocupado por los realistas. El vértice este de esta posición, que era su parte mas elevada, se destacaba como un baluarte, y hacía frente a un ángulo truncado fronterizo de la Loma Blanca , que lo flanqueaba por una parte y lo enfilaba por otra. En este campo iba a decidirse la suerte de la independencia sudamericana.

PRELIMINARES DE MAIPU

El general San Martín, situado en la extremidad este de la Loma Blanca a diez kilómetros de Santiago, dominaba en su conjunción los tres caminos que comunican con los pasos del Maipú y amagaba el de Valparaíso, asegurándose una retirada, a la vez que cubría la capital por sus dos únicos puntos vulnerables, la cual para mayor garantía hizo atrincherar, guarneciéndola con 1.000 milicianos y un batallón bajo la dirección de O'Higgins, a quien su herida (producto de la refriega de Cancharrayada) impedía asistir al campo de batalla.

Su plan era atacar al enemigo sobre la marcha, sin darle tiempo a combinaciones, si se presentaba por los caminos del frente; correrse por su flanco derecho si tomaba el de la Calera, e interceptarle el de Valparaíso, maniobrando a todo evento con seguridad sobre la meseta de la loma en terreno ventajoso para dar y recibir la batalla. Al efecto, dividió su ejército en tres grandes cuerpos formados en dos líneas: el primero a órdenes de Las Heras, cubriendo el ala derecha; el segundo, a las de Alvarado a la izquierda; y un tercero en reserva en segunda línea a cargo del coronel Hilarión de la Quintana.

Confió a Balcarce el mando general de la infantería, reservándose el de la caballería y de la reserva. El primer cuerpo lo formaban los batallones núm. 11 de Las Heras (argentino), los Cazadores de Coquimbo, comandante Isaac Thompson (chileno); los Infantes de la Patria, comandante Bustamante, (chileno), el regimiento de caballería argentino Granaderos a caballo, a que se había agregado un escuadrón provisional de artilleros montados del ejército argentino por no tener piezas que servir, y la artillería chilena compuesta de 8 piezas de campaña a cargo del mayor Blanco Encalada.

El segundo cuerpo lo componían: los batallones núm. 1 de Cazadores (argentino), de Alvarado; el núm. 8 de los Andes (argentino), comandante Enrique Martínez; el núm. 2 de Chile, comandante Cáceres; los Cazadores y Lancero s de Chile (argentinos y chilenos), a órdenes de Freyre y Bueras, con nueve piezas ligeras de artillería chilena a cargo del mayor Borgoño. La reserva constaba de: los batallones núm. 1 y núm. 3 de Chile, comandantes Rivera y López; núm. 7 de los Andes, (argentino) comandante Conde, y cuatro piezas de batir de a 12, mandadas por de la Plaza, y servidas por los artilleros argentinos que habían perdido su artillería en Cancharrayada.

MOVIMIENTOS TACTICOS

Tomadas estas disposiciones y dictadas estas prevenciones, formó su ejército en dos líneas: en primera línea las divisiones 1ra. y 2da., con sus respectivas baterías desplegadas a cada uno de los flancos y su caballería escalonada, poniendo la reserva en segunda línea y su artillería de batir, al centro de la primera. En este orden permaneció los días 2, 3 y 4 de abril, con una vanguardia volante mandada por Balcarce, en observación de la línea del Maipú.

Al tener noticia de que el enemigo vadeaba el río inclinándose hacia el poniente, desprendió toda su caballería con orden de atacar sus puestos avanzados, hostilizar sus columnas en la marcha y mantenerlo durante la noche en constante alarma. El fuego de las guerrillas, aproximándose cada vez más, y los repetidos partes, anunciaban que los realistas seguían avanzando. La noche del 4 se pasó así en alarma, rodeando los soldados patriotas grandes fogatas de huañil, que iluminaban todo el campo. San Martín dormía mientras tanto en un molino a la orilla del camino, envuelto en su capote militar.

Al amanecer del día 5 de abril, las guerrillas patriotas al mando de Freyre y Melián se replegaban, dando parte que el enemigo avanzaba en masa, en rumbo al camino que entronca con el de Santiago a Valparaíso.

San Martín, que lo había previsto por su dirección en el día anterior, pensó que no podía tener por objeto sino cortarle la retirada sobre Aconcagua, o efectuar un movimiento de circunvalación interponiéndose entre él y la capital, o reservarse una retirada más segura en caso de contraste, pues la larga distancia y los ríos que tendría que atravesar, la hacían dificilísima hacia el sur.

Lo primero estaba previsto y se neutralizaba por un simple cambio de frente; lo segundo era impracticable, pues tenía que describir un arco, de cuya cuerda era dueño; y lo último, una promesa más de triunfo completo. Para cerciorarse por sus propios ojos de este error estratégico y concertar sus movimientos tácticos, disfrazóse con un poncho y un sombrero de campesino, y acompañado por su inseparable ayudante O'Brien y el ingeniero D´Albe, seguido de una pequeña escolta, se dirigió a gran galope al ángulo truncado de la Loma Blanca señalado antes.

Desde allí pudo observar a la distancia de cuatrocientos metros con el auxilio de su anteojo, la marcha de flanco que en perfecto orden ejecutaban las columnas españolas a tambor batiente y banderas desplegadas, al posesionarse de la lomada triangular fronteriza prolongando su izquierda sobre el camino de Valparaíso. "¡Qué brutos son estos godos!" -exclamó con esa mezcla de resolución y buen humor que caracteriza a los héroes en los momentos supremos-. Y agregó: "Osorio es más torpe de lo que yo pensaba". Dirigiéndose luego a sus acompañantes, les dijo: -" El triunfo de este día es nuestro. El sol por testigo!" El sol asomaba en aquel momento sobre las nevadas crestas de los Andes.

La mañana estaba serena; ninguna nube empañaba el cielo, el aire estaba cargado de perfumes, y las aves cantaban entre los espinos en florescencia.

SAN MARTIN Y BRAYER

A las diez y media de la mañana el ejército argentino-chileno rompió una marcha de flanco en dos columnas paralelas, caminando rumbo al oeste por encima de la meseta de la Loma Blanca.

En el curso de la marcha, ocurrió un episodio, que la historia debe recoger por la espectabilidad de los personajes, y da idea del temple de alma del General en ese momento. A medio camino, presentóse el mariscal Brayer solicitando licencia para pasar a los baños (termales) de Colina.

San Martín le contestó fríamente: "Con la misma licencia con que el señor general se retiró del campo de batalla de Talca, puede hacerlo a los baños; pero como en el término de media hora vamos a decidir la suerte de Chile, y Colina está a trece leguas y el enemigo a la vista, puede V.S. quedarse si sus males se lo permiten". El mariscal contestó: "No me hallo en estado de hacerlo, porque mi antigua herida de la pierna no me lo permite". San Martín le repuso en tono airado: "Señor general, el último tambor del Ejército Unido tiene más honor que V.S.".

Y volviendo su caballo, dio orden a Balcarce sobre la marcha, hiciese saber al ejército, que el general de veinte años de combates quedaba suspenso de su empleo por indigno de ocuparlo. Después de este incidente, que hizo el efecto de una proclama, el ejército continuó su marcha hasta enfrentar la posición enemiga.

Allí desplegó en batalla en dos líneas de masas por batallones, con la artillería de batir al centro de la primera; la volante a sus dos extremos y la caballería cubriendo las dos alas en columnas por escuadrones, situándose la reserva plegada en columnas paralelas cerradas a 150 metros a retaguardia.

MOVIMIENTOS TACTICOS

El general realista, que había ocupado el promedio de la meseta de la loma triangular del sur al observar el movimiento de los independientes desprendió sobre su izquierda una gruesa columna compuesta de ocho compañías de granaderos y cazadores con cuatro piezas de artillería al mando de Primo de Rivera, que ocupó el mamelón destacado por aquella parte, con el doble objeto de amagar la derecha patriota y tomar por el flanco sus columnas si avanzaban, a la vez que asegurar su retirada por el camino de Valparaíso según su idea persistente.

El intervalo entre el mamelón y la puntilla norte del triángulo, fue cubierto por Morgado con los escuadrones de "Dragones de la Frontera". Sobre la loma formó en batalla en la proyección noroeste sudoeste, en línea quebrada con el mamelón, pero sin cubrir todos los perfiles de la altura por el nordeste. Colocó los batallones "Infante Don Carlos " y "Arequipa" formando división, al mando de Ordóñez; y sobre la izquierda, el "Burgos" y el "Concepción", a órdenes del comandante Lorenzo Morla, con cuatro piezas de artillería adscriptas a cada una de las dos divisiones. La extrema derecha fue cubierta por los "Lanceros del Rey" y los "Dragones de Concepción".

LOS EJERCITOS DE MAIPU

En esta disposición se hallaron frente a frente los ejércitos beligerantes al sonar las doce del día, separados únicamente por la angosta hondonada que promedia entre los dos cordones de lomas que ocupaban independientes y realistas.

Los dos ejércitos permanecieron por algún tiempo inmóviles, en sus respectivas posiciones, como esperando que el adversario tomase la iniciativa. Todas las probabilidades parecían estar contra el que llevase la ofensiva: tenía que atravesar un bajo descubierto sufriendo el fuego de la fusilería y el cañón que lo barría, y trepar las alturas del frente para desalojar de ellas al enemigo. Para los patriotas la desventaja era aún mayor, pues su derecha tenía que desalojar previamente las fuerzas que ocupaban el mamelón avanzado o recorrer un espacio de mil metros flanqueados por los fuegos de sus cañones.

Ambas posiciones eran fuertes, y bien calculadas para la defensiva, y la de los realistas más ventajosa aún. En cuanto a las fuerzas físicas y morales, estaban casi equilibradas, siendo igual la decisión de parte a parte, si bien la de los realistas era numéricamente mayor. Por lo que respecta a las armas, la superioridad de los independientes era incontestable en artillería y caballería en número y también en calidad, y aún cuando éstos tenían nueve batallones de infantería, en algunos de ellos no formaban sino 200 hombres, mientras los cuatro gruesos batallones con que contaban los primeros, divididos en ocho compañías, levantaban cerca de mil bayonetas cada uno.

Lo único que inclinaba la balanza de las probabilidades, era el peso de las cabezas de los generales; pero ya se había visito cómo, en Cancharrayada, las más hábiles combinaciones que aseguraban el triunfo, dieron por resultado la derrota.

PRELIMINARES DE MAIPU

El plan de San Martín no era precisamente el de una batalla de orden oblicuo, y sin embargo, resultó tal por el atrevimiento, el arte consumado y la prudencia con que fue conducida. Fue una inspiración del campo de batalla, sugerida por errores del enemigo y peripecias de la acción en el momento decisivo, y esto realza su mérito como combinación táctica.

El mismo San Martín jamás se atribuyó otro, y desdeñando con orgullosa modestia adornarse con laureles prestados, insinúa incidentalmente, que al orden oblicuo se debió en parte la victoria, sin agregar que, más que todo, se debió al uso oportuno que hizo de su reserva, como se verá luego.

Los relieves de las respectivas posiciones y las proyecciones de las dos líneas de batalla, eran casi paralelas; pero los realistas habían retirado su derecha formando en el promedio de la loma, sin cubrir sus perfiles, como queda dicho, y de aquí resultaba que la izquierda independiente desbordase la derecha realista en su posición y en su formación, y que teniendo que recorrer por esa parte la menor distancia de la hondonada intermedia, pudiese llevar con ventaja un ataque oblicuo o de flanco con el apoyo de la reserva. Tal es la síntesis táctica de la batalla de Maipú en sus preliminares.

El general en jefe que había levantado su enseña en el centro de la primera línea, observando la inacción del enemigo, mandó romper el fuego con las cuatro piezas de batir servidas por los artilleros argentinos, con el objeto de descubrir sus fuegos de artillería y sus planes. Una de las balas mató el caballo del general en jefe español.

En el acto, la artillería española contestó ese fuego con el suyo, manteniendo su formación, y suministró a San Martín el dato que necesitaba. Era evidente que Osorio se preparaba a una batalla defensiva y lo indicaba claramente, además de su formación, la circunstancia de no haber ocupado el perfil de las lomas de su posición, a fin de utilizar por más tiempo los fuegos de su infantería y aprovechar el espacio para dar con ventaja en su oportunidad una carga a la bayoneta con sus gruesos batallones, así que aquéllos hubiesen diezmado los de los independientes.

El general San Martín, tuvo entonces la intuición de la victoria, que debía decidir de los destinos de la América independiente. Dio audazmente la señal del ataque, mandando levantar en alto la bandera argentina y chilena, y en medio de ellas, la bandera encarnada como una llamarada sangrienta.

Su ojo penetrante había descubierto el flanco débil del enemigo, que era su derecha. Las "columnas se descolgaron", según la pintoresca expresión del mismo general en su parte, y "marcharon a la carga, arma al brazo sobre la línea enemiga", con entusiasmo, a paso acelerado. La reserva y la artillería permanecieron en su puesto, esperando las órdenes del general.


BATALLA DE MAIPU


A las 11:30 am la artillería del Ejército Patriota abre el fuego sobre las posiciones enemigas.

Respuesta de la artillería realista; se estableció un duelo de artillería que se prolongó por media hora sin consecuencias.

A las 12 San Martín ordena a sus fuerzas avanzar sobre las posiciones enemigas quienes mantienen el fuego de artillería

La caballería realista en el ala izquierda cargan contra la infantería a la cual el Coronel Las Heras ordena formar en cuadro

Dos escuadrones de Granaderos a Caballo cargan sobre la caballería realista mientras el ala derecha realista vuelve frente hacia la infantería del Ejército Unido que avanzaba.


Los dragones de Morgado retroceden ante la carga de los Granaderos quienes los persiguen.
El centro realista apoya al ala derecha y Osorio ordena a Primo de Rivera que apoye la línea con sus fuerzas.

Al llegar la división de Alvarado a la loma del Estanque es rechazada por el fuego de fusilería de la división de Ordoñez y al replegarse la división del Ejército Unido, Ordoñez avanza en columna reforzado con el Burgos y Arequipa.
Mientras tanto, en el ala derecha, los escuadrones de Granaderos son rechazados por el fuego de la infantería y retroceden sobre los batallones que avanzan.

El Mayor Borgoño ordena fuego al 2do Grupo de Artillería de Chile, con lo cual logra detener el avance de la infantería realista.
En el ala derecha, los Granaderos a Caballo cargan reforzados por los otros dos escuadrones, sobre los Dragones los que huyen a cubrirse tras su infantería.

En este momento, San Martín empeña la reserva para hacer frente a la infantería realista, la cual ya había hecho desplazar para cubrir el ala izquierda
Las Heras ocupa la ondulación frente a la infantería de Primo de Rivera empeñándose en fuego de fusilería.

Ordoñez envía a su caballería a cargar sobre el flanco izquierdo de la infantería del ejército unido.

Los escuadrones del Ejército Unido al mando del Teniente Coronel Bueras cargan a su vez sobre la caballería realista poniéndolos en fuga.


DESARROLLO

El movimiento se inició por la derecha; pero no era éste el verdadero punto de ataque. Su objeto era doble: desalojar la izquierda del enemigo destacada sobre el mamelón y amenazar el frente o la izquierda de su centro, concurriendo así al ataque de la izquierda, que tenía que recorrer la menor distancia entre las alturas para cargar sobre el flanco más desguarnecido.

Según el éxito de una u otra ala, la batalla se empeñaría por la derecha o por la izquierda, interviniendo convenientemente la reserva en sostén de la que llevase la ventaja o la desventaja: en el primer caso, sería una batalla de frente, cortando la izquierda y desbordando la derecha enemiga, y en el segundo, un verdadero ataque oblicuo de la derecha flanqueando o tomando por retaguardia Las Heras las columnas realistas, y esto era lo que se proponía San Martín, al aprovechar el error cometido por Osorio, que iba a verse obligado a entrar en combate con todas sus fuerzas alterando su formación. En estas condiciones el secreto de la victoria estaba en el uso oportuno de la reserva.

Las Heras avanzó gallardamente sin disparar un tiro, a la cabeza del núm. 11 de los Andes, que era el nervio de la infantería del ejército, sostenido por los dos batallones que formaban su brigada, y lanzó al llano los escuadrones de Granaderos montados, amenazando la posición del mamelón.

La batería de cuatro cañones del mamelón rompió el fuego sobre el núm. 11 así que éste se presentó a la vista, causándole bastantes estragos en sus filas, pero siguió avanzando con rapidez seguido por los Cazadores de Coquimbo y los Infantes de la Patria de Chile, mientras la artillería de Blanco Encalada, que había quedado en posición sobre la loma, apoyaba el ataque lanzando sus proyectiles por encima de las columnas patriotas que marchaban por el terreno bajo. Primo de Rivera, que comprendió que el propósito de Las Heras era aislarlo de su línea de batalla, lanza a su vez su caballería situada entre el mamelón y la lomada triangular.

Morgado carga con ímpetu a la cabeza de los "Dragones de la Frontera". Las Heras se cierra en masa y espera, dando órdenes a Zapiola que cargue por su derecha con la caballería. Los dos primeros escuadrones de Granaderos a órdenes de los comandantes Manuel Escalada y Manuel Medina, salen al encuentro sable en mano, y hacen volver caras a los jinetes realistas, que reciben en su huida los disparos de la artillería de Blanco Encalada, y se ven obligados a refugiarse tras de su anterior posición.

Escalada y Medina son recibidos por los fuegos de fusilería y de metralla del mamelón; remolinean, pero se rehacen con prontitud; dejan a su Derecha la altura fortificada, y apoyados con firmeza por los dos escuadrones de reserva mandados por Zapiola, siguen adelante en persecución de los derrotados, que se dispersan o se repliegan en desorden a la división de Morla sobre la loma.

Las Heras se establece sólidamente con el núm. 11 en un cerrillo intermedio, fronterizo al mamelón y al ángulo nordeste del triángulo, en actitud de atacar el mamelón y concurrir al ataque de la izquierda. El ala izquierda de los realistas quedaba así aislada, y la izquierda de su centro amagada.

Casi simultáneamente con la carga de los Granaderos a la derecha, el ala izquierda trepaba las alturas de la posición realista por el ángulo este, iniciando un movimiento envolvente sin divisar todavía los cuerpos enemigos. Los realistas, apercibidos del error de haber retirado su derecha perdiendo las ventajas que les daba el terreno, o arrastrados por su ardor, se decidieron a tomar la ofensiva.

Ordóñez, a la cabeza de los batallones "Infante don Carlos " y "Concepción", con dos piezas de artillería, salió atrevidamente al encuentro de los patriotas en dos columnas de ataque paralelas, quien fue seguido muy luego por los batallones "Burgos" y "Arequipa", mandados por Morla, en la misma formación y escalonados por su izquierda.

Osorio, que llegó a temer por su derecha y notando que quedaba sin reserva, mandó reconcentrar al centro de la línea la columna de granaderos destacada sobre el mamelón con Primo de Rivera. Ordóñez, al encimar con su división una de las colinas del campo, se encontró a distancia como de cien metros al frente de la de Alvarado, trabándose inmediatamente un combate de fusilería que causó estragos en ambas filas.

Por desgracia para los independientes, dos de sus batallones, - el núm. 8 de los Andes y el núm. 2 de Chile, - que ocupaban en un bajo la zona peligrosa de los fuegos contrarios, sufrieron considerables bajas en los primeros momentos: el núm. 8, compuesto de los negros libertos de Cuyo, mandado por Enrique Martínez, se desordena después de perder la mitad de su fuerza, y se retira en dispersión; el núm. 2 intenta cargar a la bayoneta para restablecer el combate, y al ejecutar esta operación se dispersa también.

Alvarado, que cubría la izquierda con el núm. 1 de Cazadores de los Andes, despliega en batalla y rompe el fuego; pero a su vez se ve obligado a ponerse en retirada para evitar una total derrota. La victoria parecía declararse en aquel costado por las armas españolas.

Ordóñez y Morla, con sus cuatro gruesos batallones escalonados en dos líneas de masas, levantando como 3.500 bayonetas, se lanzan en persecución del ala izquierda independiente casi deshecha, y sus cabezas de columna descienden impetuosamente los declives de la lomada, con grandes aclamaciones de triunfo.

En ese momento la artillería chilena de Borgoño, que con sus nueve piezas ligeras había quedado ocupando el perfil opuesto en la Loma Blanca , rompe sobre los vencedores un vivo fuego a bala rasa, que los hace vacilar; reaccionan éstos inmediatamente, pero al pisar el llano son recibidos por una lluvia de metralla que rompe sus columnas, haciéndolas retroceder, a pesar de los valerosos esfuerzos de Ordóñez y Morla.

Al observar estas peripecias, Las Heras ordena a los Infantes de la Patria de Chile, que carguen sobre el flanco de la división de Morla; pero son rechazados y retroceden en algún desorden. Hacía veinte minutos que la lucha se mantenía en este estado incierto, cuando se oyó el toque de carga de la reserva independiente, y vióse a sus columnas moverse a paso acelerado hacia el ángulo este de la posición enemiga.

San Martín, que se había mantenido en la altura de la Loma Blanca , en observación de los primeros movimientos de su derecha, dictando con sangre fría sus órdenes según las circunstancias, adelantóse con el cuartel general hasta la proximidad de la posición avanzadaocupada por Las Heras, para dirigir de más cerca las operaciones de su línea.

Al notar desde este punto el rechazo de su izquierda, dio orden a la reserva que cargase en su protección, dirigiéndose con su escolta al sitio donde iba a decidirse la acción por un último y supremo esfuerzo. El coronel Hilarión de la Quintana, a la cabeza de los batallones núm. 1 y 7 de los Andes, y el núm. 3 de Chile, descendió la loma, atravesó la hondonada efectuando con sus columnas una marcha oblicua sobre su izquierda, y llegó al ángulo este de la posición enemiga, en circunstancias que las columnas españolas se habían replegado a ella rechazadas por los certeros fuegos de la artillería de Borgoño.

A vista de la reserva, los batallones 8 de los Andes y 2 de Chile se rehacen y sobre la base de los Cazadores de los Andes, que no Habían perdido del todo su formación, entran en línea, mientras Quintana trepa la altura del triángulo un poco a la derecha del punto por donde lo había efectuado antes Alvarado. El ataque oblicuo se iniciaba, y la batalla iba a cambiar de aspecto.

LA GRAN CARGA DE MAIPU

Aislada la izquierda realista, privada del apoyo de la caballería que la ligaba con su línea de batalla y debilitada de las compañías de granaderos que por orden de Osorio habían acudido a formar la reserva general, Las Heras se disponía a arrebatar su posición, cuando Primo de Rivera que la mandaba, emprendió su retirada, dejando abandonados en el mamelón sus cuatro cañones.

El núm. 11 de los Andes y los Cazadores de Coquimbo, convergen entonces hacia el centro, persiguiendo activamente a las fuerzas de Primo de Rivera, y toman la retaguardia enemiga, mientras el batallón Infantes de la Patria de Chile, rehecho, vuelve a concurrir al ataque de la izquierda. La batalla se concentraba en breve espacio sobre la meseta triangular de la lomada de "Espejo", donde iba a decidirse.

Casi simultáneamente, el combate se renovaba con más encarnizamiento por una y otra parte en la extremidad opuesta de la línea. Para despejar el ataque por este lado, San Martín ordena a los Cazadores montados de los Andes y a los Lanceros de Chile, que arrollen la caballería de la derecha enemiga.

Bueras y Freyre cumplen bizarramente la orden: llevan una irresistible carga a fondo a los "Lanceros del Rey" y los "Dragones de Concepción" que salen a su encuentro, los hacen pedazos y los persiguen largo trecho en desbande hasta dispersarlos completamente. Bueras muere en la carga, atravesado de un balazo. Freyre, tomando el mando de todos los escuadrones, trepa la altura y amaga el flanco derecho de Ordóñez. La caballería realista de ambos costados ha desaparecido. El combate final se traba entre la infantería argentino-Chilena y la española.

Los tres batallones de la reserva mandados por Quintana, forman en línea de masas: el núm. 7 de los Andes más avanzado a la izquierda; el núm. 3 y núm. 1 de Chile al centro y la izquierda, un poco más a retaguardia.

Al trepar la altura, encuéntranse casi a quemarropa con las columnas de Ordóñez y Morla, que ocultas por un pliegue del terreno obligaban en aquel momento sobre su izquierda para hacer frente al nuevo ataque, sin cuidarse de la deshecha división de Alvarado. El "Burgos", que no había entrado en pelea en el primer encuentro, hace flamear su secular bandera, laureada en Baylén y sus soldados entusiasmados gritan: "¡Aquí está el Burgos! ¡Diez y ocho batallas ganadas! ¡ninguna perdida!". La batalla se empeña con nuevo ardor a los gritos de "¡Viva la Patria! ¡ Viva el Rey!" Independientes y realistas hacen esfuerzos heroicos para alcanzar la victoria. Las distancias se estrechan.

Los independientes atacan con impetuosa intrepidez. Los realistas resisten tenazmente, sin retroceder un solo paso.

"Con dificultad," dice San Martín en su parte, "se ha visto un ataque más bravo, más rápido y más sostenido, y jamás se vio una resistencia más vigorosa, más firme y más tenaz."

La división de Alvarado, rehecha en gran parte, entra al fuego por el mismo punto por donde había trepado antes la lomada, y concurre al ataque de la reserva, a la vez que Borgoño con ocho piezas marcha al galope a ocupar la puntilla del este.

La derecha patriota con la artillería de Blanco Encalada avanzada, converge al centro y toma la retaguardia de los realistas. La caballería de Freyre vencedora, amaga su flanco derecho. El "Burgos" agita su bandera, y pelea como un león. El batallón "Arequipa", mandado por Rodil, mantenía impávido su posición.


Los batallones "Infante don Carlos " y "Concepción", dirigidos personalmente por Ordóñez, se baten con desesperación. En esos momentos, el general en jefe del rey, abandona el campo de batalla y se entrega a la fuga. Ordóñez , el más digno de mandar a los realistas en la victoria y en la derrota, toma la dirección de la formidable columna de la infantería española, e intenta desplegar sus masas; pero el terreno le viene estrecho, y se envuelve en sus propias maniobras.

El núm. 7 de los Andes y el núm. 1. de Chile cargan a la bayoneta, a los gritos de "¡Viva la libertad!" y la escolta de San Martín, al mando del mayor Angel Pacheco, juntamente con Freyre cargan sobre su flanco derecho. El "Burgos" forma cuadro, y rechaza las cargas, aunque con grandes pérdidas. Hacía media hora que duraba el porfiado combate. Los realistas, circundados, sin caballería que los apoye y exhaustos de fatiga, vacilan y empiezan a cejar, pero sin desordenarse.

La última esperanza, es la reserva de granaderos desprendida de la izquierda que no pudo llegar a tiempo, y los cazadores de Morgado que perseguidos de cerca por Las Heras, quedan cortados y se precipitan en fuga sobre el callejón de "Espejo". Ordóñez, con sus filas raleadas emprende con serenidad la retirada hacia la hacienda de "Espejo", formado en masa compacta.

San Martín redobla sus órdenes para que la persecución se haga vigorosamente a fin de impedir toda reacción, y condensa su ejército. Ordóñez continúa impávido su movimiento retrógrado, y con sus últimos restos se refugia en la hacienda de "Espejo".

PARTE DE MAIPU

La batalla estaba decidida por los independientes. San Martín, con el laconismo de un general espartano, dicta desde a caballo el primer parte de la batalla, y el cirujano Paroissien lo escribe, con las manos teñidas en la sangre de los heridos que ha amputado: "Acabamos de ganar completamente la acción.

Un pequeño resto huye: nuestra caballería lo persigue hasta concluirlo. La patria es libre". Los enemigos del gran capitán sudamericano han dicho, que San Martín estaba borracho al escribir este parte. Un historiador chileno lo ha vengado de este insulto con un enérgico sarcasmo: "Imbéciles! ¡Estaba borracho de gloria!".

En ese instante oyéronse grandes aclamaciones en el campo. Era O’Higgins que llegaba. El Director, al saber que la batalla iba a empeñarse, devorado por la fiebre causada por su herida, monta a caballo y al frente de una parte de la guarnición de Santiago, se dirige al teatro de la acción.

Al llegar a los suburbios, oye el primer cañonazo y apresura su marcha. En el camino, un mensajero le da la noticia que el ala izquierda patriota ha sido derrotada, y sigue adelante sin vacilar; pero al llegar a la loma tuvo la evidencia del triunfo. Adelantóse a gran galope con su estado mayor, y encuentra a San Martín a inmediaciones de la puntilla sudoeste del triángulo, en momentos que disponía el último ataque sobre la posición de "Espejo": le echa al cuello desde a caballo su brazo izquierdo, y exclama: "¡Gloria al salvador de Chile!".

El general vencedor, señalando las vendas ensangrentadas del brazo derecho del Director, prorrumpe: "General: Chile no olvidará jamás su sacrificio presentándose en el campo de batalla con su gloriosa herida abierta." Y reunidos ambos adelantáronse para completar la victoria. Eran las cinco de la tarde, y el sol declinaba en el horizonte.

RESISTENCIA DE ORDOÑEZ

La batalla no estaba terminada. Ordónez, sin desmayar, se había posesionado del caserío de "Espejo", dispuesto a salvar el honor de sus armas con la resistencia, o la vida de sus soldados en una retirada protegida por la oscuridad de la noche.

Reconcentró allí las compañías de granaderos y cazadores casi intactas, y los restos del "Burgos", el "Concepción" y el "Infante don Carlos ", habiéndose el "Arequipa" retirado del campo con su comandante Rodil.

El valeroso general español, con una admirable sangre fría, lo dispone todo personalmente con habilidad y decisión. Coloca en el fondo del callejón, tras una ancha acequia frente de un puentecillo, los dos únicos cañones que le quedaban, sostenidos por cuatro compañías de fusileros.

Forma el grueso de su infantería sobre una pequeña altura fronteriza a las casas, dando cara a los dos frentes vulnerables; reconcentra en el patio de las casas su reserva, pronta a acudir a todos los puntos amenazados; cubre con destacamentos los callejones laterales, y extiende en contorno, protegidos por las tapias y emboscados en las viñas, un círculo de cazadores. En esta actitud decidida espera el último ataque.

TRIUNFO FINAL

Las Heras es el primero que persiguiendo a los cazadores de Morgado, llega a la puntilla sudoeste, fronteriza a la boca alta que domina el callejón de "Espejo". Dióse cuenta inmediatamente de la situación, y prudentemente dispuso que el batallón descendiera al llano y se ocultase tras de un pequeño mamelón al oriente del caserío (izquierda española) y esperase la señal de un toque de corneta para coronarlo y romper el fuego.

A medida que fueron llegando otros batallones, les señaló sus puestos, y estableció convenientemente la artillería en la parte alta de la puntilla, a fin de cañonear la posición antes de dar el asalto.

En esos momentos se presenta el general Balcarce, y ordena imperiosamente que el batallón Cazadores de Coquimbo ataque sin pérdida de tiempo por el callejón. El comandante Thompson, da la señal y penetra resueltamente en columna al desfiladero. Allí es recibido por la metralla de las dos piezas que lo defendían. Pretende avanzar; pero nuevas descargas de fusilería del frente y de los flancos, lo detienen, y al fin lo hacen retroceder en derrota, dejando en el sitio 250 cadáveres, salvando con todos sus oficiales heridos.

Volvióse entonces al bien calculado plan de Las Heras. Los comandantes Borgoño y Blanco Encalada rompieron el fuego con diecisiete piezas que en menos de un cuarto de hora desconcertó las resistencias, obligando a los realistas deshechos por el cañoneo, a refugiarse en las casas y en la viña del fondo. La señal de asalto se da: el núm. 11, sostenido por dos piquetes del 7. y 8. de los Andes, carga por el flanco rompiendo tapias, y pasa a la bayoneta cuanto se le presenta.

La batalla estaba terminada. Los realistas se dispersan en pelotones en las encrucijadas, viñas y potreros adyacentes. En ese momento hace su aparición en la lucha final, un regimiento auxiliar de milicias de Aconcagua, que lazo en mano se apodera de centenares de prisioneros como de reses en el aprisco.

Los vencedores irritados por el sacrificio del Coquimbo, continuaban matando, cuando se presentó Las Heras, y mandó cesar la inútil carnicería. Pocos momentos después le entregan sus espadas como prisioneros, el heroico general Ordóñez, el jefe de estado mayor Primo de Rivera, el jefe de división Morla, los coroneles de la caballería Morgado y Rodríguez, y con excepción de Rodil, todos los oficiales de la infantería realista, Laprida, Besa, Latorre, Jiménez, Navia y Bagona, y multitud de oficiales.

Las Heras alargó ambas manos a Ordóñez, y lo saludó como a un compañero de heroísmo, ofreciéndole noblemente su amistad, y amparando con su autoridad a sus compañeros de infortunio.

Los patriotas tuvieron 1.000 hombres entre muertos y heridos.

Los trofeos de esta jornada fueron, doce cañones, cuatro banderas,; un general, cuatro coroneles, siete tenientes coroneles, 150 oficiales y 2.200 prisioneros de tropa; 3.850 fusiles, 1.200 tercerolas, la caja militar, el equipo y las municiones del ejército vencido

La Batalla de Maipú dejó de manifiesto una vez más, la brillante capacidad militar del General José de San Martín, su talento organizador, su energía disciplinaria y el conocimiento que tenía de sus hombres. Así también, trascendental fue la experiencia adquirida por los oficiales, suboficiales, clases y soldados del Ejército Patriota en las campañas anteriores, demostrando homogeneidad, fe y entusiasmo en sus misiones.

En este hecho de armas quedó de manifiesto la importancia del mando y el conocimiento exacto de los hombres. La disciplina militar expresada por las correctas maniobras estratégicas que precedieron la batalla, las hábiles maniobras en el campo de acción y la combinación del empleo oportuno de las armas, fueron la manifestación más clara de ello, haciendo de Maipú la primera gran batalla americana, histórica y científicamente comprobado


BATALLA DE MAIPU - 5 de abril de 1818

Atento al avance español, San Martín, convencido de su plena capacidad para oponerse al mismo consideró esta geografía como la más adecuada para presentar batalla. El dispositivo patriota se desplegó, el 4 de abril, sobre Loma Blanca y el realista, al mando de Osorio, sobre la elevación triangular. En las primeras horas de la mañana siguiente, el Libertador hizo el reconocimiento de la posición enemiga, observando que el grueso de las fuerzas españolas se había desplegado sobre un costado de la meseta previendo la posibilidad de un envolvimiento del mismo. El jefe realista había mandado emplazar dos cañones sobre el cerro Errázuriz y reforzado su artillería con cuatro compañías de Cazadores. Según el relato de O’Brien, San Martín exclamó: “Osorio es más torpe de lo que yo creía. El triunfo de este día es nuestro: ¡el sol por testigo!”

El plan realista fue defensivo, pues Osorio, en su parte del 17 de abril, manifestó que esperaba conocer las ideas de San Martín. El jefe español distribuyó sus fuerzas en línea, sobre la base de tres agrupaciones: Primo de Rivera (compañías de Granaderos y Cazadores), Morla y Ordóñez. En el ejército realista algunos jefes, como Ordóñez y Morgado, sostenían la necesidad de una actitud ofensiva, tal cual había ocurrido en la junta de guerra previa a Cancha Rayada. Estos disensos se hicieron sentir también durante el combate y contribuyeron a la derrota española en Maipo. Un aspecto interesante del dispositivo inicial de Osorio fue que no dejó reserva: durante la batalla intentó organizarla sobre la base de la agrupación de Granaderos y Cazadores de Primo de Rivera, pero fue imposible por estar este jefe empeñado en combate con la división de Las Heras.

El plan y el dispositivo de San Martín, en cambio, fue ofensivo, aprovechando las ventajas del terreno para lograr una rápida victoria. Comprendió dos líneas y tres divisiones: Las Heras, al oeste;Alvarado, al centro-este y la reserva, con tres batallones a órdenes de Quintana, centro y retaguardia.

La batalla se inició con un intenso fuego de la artillería patriota, que fue contestado por la realista. Era cerca del mediodía del 5 de abril de 1818. La división Las Heras encabezó el ataque a la posición de Primo de Rivera, con el fin de conquistarla y amenazar luego el flanco del dispositivo enemigo. La artillería española de los cerrillos de Errázuriz, abrió fuego de flanco sobre el Batallón No 11, sin detenerlo, mientras que los Dragones de Morado cayeron sobre Las Heras, quien ordenó a Zapiola para que los contuviera.

Entre tanto, la artillería de Blanco Encalada trataba de neutralizar el contraataque de los Dragones. Los dos escuadrones que encabezaban la formación de los Granaderos a Caballo, a las órdenes de Escalada y Medina, arrollaron a los Dragones empujándolos hacia el flanco noroeste del dispositivo realista (división “Morla”), pero, después de sufrir bajas, fueron obligados a replegarse. Reorganizados, con cuatro escuadrones, volvieron los Granaderos patriotas al ataque, haciendo desaparecer a los Dragones del campo de batalla.

El Batallón N 19 se posesionó de una pequeña altura desde la cual amenazó a los batallones Burgos y Arequipa. Cuando la División Alvarado , acompañando el avance de Las Heras, se encontraba a media distancia de la primera línea realista, Ordóñez ordeno un contraataque frontal con toda su división, que fue acompañada por los batallones Burgos y Arequipa. El Libertador ordenó, inicialmente, que la artillería de Borgono tratara de detener tal reacción, cosa que pudo concretar “con fuego de metralla”, pero sin impedir una cierta vacilación que fue salvada por la oportuna presencia de Quintana con la reserva.

Este fue el momento crítico de la batalla. Las Heras ordenó que el Batallón “Infantes de la Patria ” concurriera en ayuda de Alvarado, para equilibrar la situación. Si bien la caballería realista del flanco derecho había sido cargada y derrotada por Freire, subsistía el peligro del avance de Ordóñez. San Martín dispuso el rápido movimiento de la reserva, que con sus tres batallones ejecutó un ataque al flanco derecho del dispositivo español que había iniciado el contraataque.

El brigadier Osorio, antes de producirse la crisis patriota, había dispuesto la concurrencia de Primo de Rivera como reserva. Esta orden, que inicialmente podría haberse cumplido con cierta dificultad, se ejecutó en el peor momento, porque los efectivos de Errázuriz estaban aislados del resto de la acción. En el cuadro final de la batalla, el dispositivo realista fue rodeado por la división Las Heras al oeste, Alvarado en el centro y Quintana al este. Ambas caballerías patriotas, de Zapiola y de Freire, completaron el cerco. Osorio trató de replegarse sobre la hacienda “Los Espejos”, y no consiguiéndolo, huyó en dirección a Talcahuano. Ordóñez ofreció la última resistencia en la misma hacienda, viéndose obligado a rendirse en menos de media hora.

La batalla finalizó hacia las seis de la tarde: los españoles tuvieron 2.000 muertos y fueron hechos prisioneros unos 3.000 hombres. Perdieron toda la artillería, parque y servicios logísticos, además de numeroso armamento. El ejército patriota sufrió la perdida de 1.000 hombres, entre muertos y heridos. La batalla se ejecutó como una típica acción de aniquilamiento.
Podemos afirmar que el triunfo patriota de Maipú consolidó la independencia de Chile, contribuyendo, en gran medida, a asegurar la futura expedición sobre el Perú y a hacer posible la acción vigorosa de Bolívar en Colombia y Venezuela. Expuso, claramente, el genio de San Martín y demostró su capacidad de recuperación después de Cancha Rayada.
Fuente: La Batalla de Maipú. José Luis Picciuolo. Instituto Nacional Sanmartiniano.


Detalles del mural «Batalla de Maipú» de Fray Pedro Subercaseaux, 1954.
Mide 20 x 3.5 metros .


Los estandartes y banderas.

Las tropas patriotas llevan como estandarte la bandera llamada de transición entre la de azul, amarillo y blanco de la Patria Vieja y la actual de la estrella solitaria, creada en octubre de 1817. Al centro, O’Higgins y San Martin ante la Virgen del Carmen.

Sacerdote dando el sacramento de la Extremaunción.


La Batalla de Maipú

Fuente: Busaniche José Luis (ed) Organización de la campaña San Martín visto por sus contemporáneos. Bs. As., Instituto Sanmartiniano, 1995, págs. 110 a 124. Relato de la Batalla de Maipú por Samuel Haigh.
La mañana del domingo 5 de abril, la época más deliciosa del año en Chile, ni una sola nube obscurecía el brillante y eterno azul del firmamento; los pájaros cantaban y los azahares esparcían un perfume delicioso en la brisa; había esa balsámica suavidad del aire tan propia del clima; las campanas llamaban a misa y un sentimiento religioso se deslizaba en los sentidos al unísono con la santidad del día; parecía sacrilegio que tan santa quietud se interrumpiese con estrépito de batalla. A pesar de esto, yo sabía que así sucedería; por consiguiente, envolviendo una muda de ropa y una frazada doblada en mi capa, y atándola en la montura, me armé con un par de pistolas y un sable, monté a caballo, con sólo tres doblones en el bolsillo, y fui a unirme con mis compatriotas Barnard y Begg. Pronto estuvieron equipados y armados como yo, y salimos de la ciudad en dirección al ejército patriota. Sentí algo como satisfacción al dejar la ciudad esa mañana, pues pocas horas pondrían fin al estado agonizante de esperanza y temor que había alternativamente agitado a todos desde el desastre de Cancha Rayada. En efecto, muchos de los habitantes de Santiago estaban medio locos. Cuando entramos en el llano, como a una legua de la ciudad, oímos los primeros cañonazos, a largos intervalos, pero, llegando a la posición patriota, encontramos los dos ejércitos empeñados encarnizadamente y el fuego era un solo rugido prolongado. Los movimientos de la mañana fueron los siguientes: Cuando despuntó el alba, en el día decisivo, grande para los destinos de la libertad y de Chile, se descubrió el enemigo marchando desde Espejo, y, por un movimiento de flanco, a punto de ocupar el camino de Santiago. La intención de Osorio parece haber sido colocarse entre la ciudad y el ejército patriota, con lo que consideraba mejorar notablemente su posición. San Martín inmediatamente hizo mover su ejército y avanzó hacia el enemigo en columnas cerradas y, mediante una marcha rápida, llegó a tiempo de frustrar esta maniobra de ocupar el camino principal. Osorio, entonces, hizo alto y tomó posición sobre la lomada, frente a la Chacra de Espejo, en el orden siguiente: Su derecha fue ocupada por el regimiento de Burgos y su izquierda por el Infante Don Carlos ; el centro lo formaban las tropas sacadas de Perú y Concepción; estaban en columnas cerradas, flanqueadas pro cuatro escuadrones de dragones a la derecha y un regimiento de lanceros a la izquierda. El terreno que ocupaban era el borde de una loma que se extendía cerca de una milla, y en su extrema izquierda había un montículo aislado en el cual habían emplazado cuatro cañones y unos doscientos hombres. Su número subía a más de seis mil. El ejército patriota se dispuso en columnas, como sigue: Su izquierda la mandaba el general Alvarado; el centro el general Balcarce; la derecha el coronel Las Heras, y la reserva el general Quintana. La acción comenzó como a las once y se inició por la artillería patriota de la derecha; el cañoneo fue a intervalos sobre la izquierda realista que avanzaba; y antes de als doce, la acción se hizo general. Cuando los del infante Don Carlos descendían la loma, recibieron el fuego muy destructor de la artillería del coronel Blanco, cuyos efectos era visibles a cada cañonazo, llevando la destrucción y el desaliento a sus columnas. La batalla aquí fue bien disputada y estuvo indecisa mucho tiempo. El coronel Manuel Escalada, con un escuadrón de Granaderos a Caballo, cargó al montículo en que estaban emplazadas las cuatro piezas de artillería y las tomó; los cañones en seguida fueron apuntados contra sus dueños primitivos. A la derecha los realistas sacaron ventaja; el nutrido y bien dirigido fuego del regimiento de Burgos, introdujo confusión en el ala izquierda patriota compuesta principalmente de negros, y fueron al fin completamente dispersados, dejando cuatrocientos cadáveres en el campo de batalla. En este momento crítico, la reserva -al mando de Quintana- recibió órdenes de atacar.

El Burgos avanzó tan rápido que se desordenó en parte y se había retirado algo para formarse, cuando la reserva patriota se lanzó sobre él, sufriendo un fuego mortífero dirigido con admirable precisión y efecto; y con tanta regularidad como si se tratase de una parada; éste fue sin duda el momento más dudoso de la acción, y así fue considerado por Quintana que, reforzado por un escuadrón de Granaderos a Caballo, dio la orden de cargar. El choque fue tremendo, cesando el fuego casi de golpe y ambos bando cruzaron bayonetas. Los gritos repetidos de "°Viva el Rey! °Viva la Patria!" demostraban que cada pulgada de terreno era disputada desesperadamente; pero, a causa del polvo y humo, difícilmente podíamos saber de qué lado se inclinaba la victoria. Finalmente el grito realista enmudeció, y el avance de los patriotas con grandes vítores de "Viva la Libertad! Proclamaban que la victoria era suya. Cuando el Burgos se apercibió de que sus filas estaban rotas, abandonaron toda idea de resistencia ulterior, y huyeron en todas direcciones, aunque principalmente hacia el Molino de Espejo. Fueron perseguidos por la caballería y despedazados sin piedad. En efecto, esta virtud había sido desterrada de los pechos en ambos bandos. La carnicería fue muy grande y me decían algunos oficiales que habían servido en Europa, que nunca presenciaron nada más sangriento que lo ocurrido en esta parte del campo de batalla. Más o menos, al mismo tiempo que se efectuaba la carga contra el ala derecha enemiga, el coronel Las Heras había destruído la izquierda, que se retiraba igualmente hacia Espejo. En el centro la acción se sostuvo con gran determinación hasta que, dándose cuenta de que ambas alas estaban en derrota, los españoles cedieron y el desastre se hizo general, retirándose todos a todo correr hacia Espejo. Esta hacienda tiene tres corrales y está rodeada por tapias macizas, capaces de proteger dos mil hombre; y es sorprendente que los realistas no sostuvieran esta buena posición, pues su defensa era muy practicable y les habría economizado muchas vidas y quizás habilitado para capitular en condiciones honrosas; sin embargo, perdido todo orden, solamente pensaron en salvarse. Los patriotas al mando de Las Heras, avanzaban por el callejón que conduce a las casas y, al aproximarse, los realistas levantaron bandera blanca desde la ventana que hay encima de la entrada, pidiendo capitulación, que se otorgó, cuando acto continuo las puertas fueron voladas por un cañonazo con metralla, disparado desde el patio. Los patriotas, naturalmente, ya no dieron cuartel e instantáneamente cargaron; siendo recibidos por un nutrido fuego de mosquetería que se hacía desde puertas, ventanas y todas las troneras de la casa. Sin embargo, esto solamente duró breve tiempo, pues los patriotas entraron en gran número y rápidamente desalojaron al enemigo. Los realistas ya no hicieron más resistencia; la voz de orden era °Sálvese el que pueda! y hacían esfuerzos por salir de la casa con la rapidez posible, pero fueron perseguidos y masacrados por el implacable enemigo. Hay un gran viñedo detrás de la casa por donde huyeron muchos realistas, pero a estar al cómputo más bajo, quinientos hombres perecieron en la hacienda y el viñedo. La linda hacienda de Espejo presentaba un horrible cuadro después del combate; las puertas y ventanas perforadas por balas de mosquete; los corredores, paredes y pisos, con porciones de sesos y coágulos y salpicaduras de sangre, y todo el lugar, dentro y fuera, cubierto de cadáveres. La casa estaba llena con el bagaje del ejército español, y el saqueo fue inmenso. Muchos soldados se enriquecieron durante la acción y es lamentable que varios oficiales atendieran más a sus bolsillos que al éxito de la jornada; ocurrieron algunos casos de rapacidad que ahora no es necesario mencionar; pero la conducta en general de oficiales y soldados fue admirable; combatieron desesperada y entusiastamente, "con corazones por la causa de la Libertad y manos para el golpe de la Libertad".

Parte del regimiento de Burgos se había retirado a una eminencia donde no podía maniobrar la caballería patriota; éstos capitularon y cayeron prisioneros. En el período de la acción, en que el Burgos fue derrotado, mister Barnard y yo (que estábamos en el estado mayor del general San Martín) nos hallábamos a caballo junto a aquel general, cuando el capitán O'Brien regresó de la carga y anunció la victoria. Entonces el general nos pidió fuéramos en busca del coronel Paroissien, cirujano principal de las fuerzas, a quien deseaba ver inmediatamente; en consecuencia recorrimos el campo de batalla en varias direcciones y dimos con un molino, distante media milla a retaguardia del ejército, donde encontramos al coronel entregado a sus deberes profesionales. Se había convertido el molino en hospital de sangre durante la acción y el patio del frente estaba lleno de heridos, principalmente negros, que habían sido recogidos del campo de batalla. El cirujano principal estaba amputando la pierna de un oficial que había sido destrozada por una bala de mosquete, y tenía sus manos cubiertas de sangre. Al transmitirle la orden del general, el coronel (una vez terminada la amputación), escribió un despacho para O'Higgins, en Santiago, pidiéndome me encargara de llevarlo, e informase también al Director que se necesitaban carros y carretas para llevar heridos a los hospitales de la ciudad. El pedazo de papel en que se escribió el despacho, fue recogido del suelo y estaba manchado de sangre. Dejé el molino, galopé para la ciudad y en breve tiempo llegué a la Cañada, gran arrabal en el camino de Valparaíso. Aquél día la ciudad estaba casi despoblada de habitantes, que se habían situado en este suburbio donde estaban esperando con la mayor ansiedad saber: How the sounding battle goes, If for them or for their foes; If they must mourn or may rejoice (1) (1) Cómo va la estrepitosa batalla, si por ellos o por sus enemigos; si deben llevar luto o pueden regocijarse. Al entrar en la Cañada anuncié la victoria gritando con todas mis fuerzas ¡Viva la patria! Y mostré el papel ensangrentado que llevaba para el Director. Apenas hube preferido estas palabras cuando en respuesta se alzó una gritería de la multitud que hizo retumbar el firmamento entero, y el tropel de la gente me envolvió, para obtener más detalles, casi ahogándome con el calor y polvo. Un señor anciano, a caballo, en los raptos de su patriotismo, me echó los brazos y casi me ahogó por el fervor de su abrazo, del que me libré con una maniobra que, debe haber "sentido", tenía de todo menos de simpática. Luego de desprenderme de este grupo, pasé por la Cañada; las campanas repicaban y resonaban el aire con exclamaciones de ¡Viva la Patria! ¡Viva San Martín! ¡Viva la Libertad!

Pero a medida que me aproximaba a la ciudad, la multitud se hacía más densa, y me precipité por una calle excusado en las orillas de la ciudad; después de evitar una trinchera ancha y recién cavada, haciendo un rodeo, galopé a palacio. Encontré las entradas atestadas de populacho del que formaba parte mi sirviente, a quien dejé el caballo y, a empellones, me abrí paso con dificultad hasta la sala de audiencia. Allí tuve la sorpresa de saber la ida del Director O'Higgins al campo de batalla. Fue tan gravemente herido la noche del 19, que los médicos habían opinado que le sería fatal afrontar la fatiga del servicio. En consecuencia permaneció en la ciudad, con unos pocos milicianos, relativamente tranquilo, durante las primeras horas de la mañana; pero así que llegó a sus oídos el cañoneo lejano, su valor impetuoso venció toda otra consideración y, poniéndose a la cabeza de su gente, salió a la carrera de la ciudad para tomar parte en la refriega. Encontré al coronel Fontecilla haciendo sus veces, a quien entregué el despacho, y le transmití el mensaje que me habían encomendado. Saliendo de palacio, me encaminé hacia la casa del doctor Gana, cuya familia se había siempre distinguido por su patriotismo, e indudablemente había sido tratada con serveridad por el tirano Osorio. La madre y sus tres bellas hijas estaban en la mayor ansiedad, pues cuatro hijos aquel día pelearon en el ejército patriota. Al asegurarles a las damas que "La Patria" había arrancado victoria completa, derramaron lágrimas de gozo, pero no sin mezcla, pues el destino de sus hijos y hermanos aún no se sabía. (1) Recibí sus abrazos con sentimiento muy diferente de aquel con que había recibido el feroz que me propinaron en la Cañada. En seguida fuíme a casa para cerciorarme de la situación en aquel barrio. Mi dependiente, español, estaba en la mesa comiendo con varios amigos; habían oído un relato diferente de la batalla y parecían completamente satisfechos del resultado. Primero apoyé la idea y díjeles que sus compatriotas habían triunfado, y se exaltaron de placer; luego agregué que sus compatriotas habían perdido y la transición fue como de la luz del sol a un chaparrón. Después de comer, apresuradamente monté un caballo de refreso, para regresar al campo de batalla. Todas las campanas de las iglesias repicaban y los sacerdotes encendían fuegos artificiales desde las torres. Esta costumbre sudamericana, en los días festivos, y el renglón correspondiente a la pólvora, no es el mínimo en la lista de gastos eclesiásticos. Alcancé mucha gente que se dirigía al teatro de la acción, algunos para buscar a sus amigos y parientes, otros por curiosidad y otros que quizás no habrían deseado hacer públicos sus propósitos. (1) Don Juan Gana, el hijo menor, que era teniente, murió en la acción. Había varios sacerdotes a caballo. Un rollizo fraile dominicano, con hábito, rosario, cuentas, sombrero de teja y toga de bombasí arremangada hasta las caderas, iba al galope. Al preguntarle lo que podía decidir a un hombre de su humilde profesión para visitar una escena de carnicería, me dijo que él era tan óptimo patriota como buen cristiano, y que iba a felicitar a los generales y confesar a los heridos de muerte. Lo dejé en el terreno par aponer en práctica esta piadosa intención.

Aunque escasamente transcurridas dos horas después de la pelea, los huasos del campo (que todo el tiempo habíanse mantenido a caballo rondando apenas fuera de tiro) se ocuparon en desnudar a los moribundos y muertos; en efecto, muchos de los últimos estaban ya desnudos y los nativos se alejaban con los despojos. Vi un hombre retirarse con pillaje cuantioso, entre otras cosas, una docena de mosquetes cruzados en la cabezada del recado; y tengo razones para saber que muchos pobres heridos infelices, especialmente españoles, no obtuvieron juego limpio durante este pillaje impío; mataron a muchos que habrían sobrevivido bastante bien si se les hubiera dejado al "tiempo y costumbre mortal". Me detuve para mirar un cadáver que confundí con el de mi amigo el capitán Sowerby, pero resultó un oficial español del Burgos; tenía perforada la frente de un balazo, y, al lado, se veía un panfletito de que me apoderé, desmontando al efecto; el panfletito y una gran escarapela roja española que encontré sueltas en el suelo, fueron los únicos trofeos que tomé en aquel memorable campo de batalla. Después fui al Callejón de Espejo donde, en la hondonada de una columna, estaban reunidos San Martín y sus jefes. En este momento llegó O'Higgins y su encuentro con San Martín fue interesantísimo. Ambos generales se abrazaron a caballo, y mutuamente se felicitaron por el éxito de la jornada. Los soldados estaban trayendo los oficiales (y tropa) españoles que habían caído prisioneros; entre los primeros se hallaban los generales Ordoñez, primo de Rivera, Morgado, etc. Nada podía exceder al furor salvaje de los negros del ejército patriota; habían llevado el choque de la acción contra el mejor regimiento español, y perdido la mayor parte de sus efectivos, deleitábales la idea de fusilar los prisioneros. Vi un negro viejo, realmente llorando de rabia cuando se apercibió que los oficiales protegían de su furor a los prisioneros. Se formaron dos líneas de jinetes y entre ellas marcharon los prisioneros. Los servicios de mis amigos, Begg y Barnard, y los míos, fueron requeridos en esta ocasión. Nuestra misión era mantener apartados a los soldados e impedirles sacrificar sus cautivos. Adelantaba al paso de mi caballo, y un oficial español que iba a mi lado estaba tan cansado, que apenas podía caminar y me pidió lo subiera en ancas, y ya iba a acceder cuando se opuso el coronel Paroissien, diciendo que solamente expondría la vida de los dos, pues seguramente los negros le harían fuego. Marchamos hasta llegar cerca del molino donde una guardia se hizo cargo de los prisioneros, y regresamos a Santiago mucho después de puesto el sol. Además de los oficiales nativos que han sido ya mencionados en mi relato de la batalla, varios oficiales extranjeros se distinguieron altamente; entre ellos se cuentas, O'Brien, Sowersby, Viel, Beauchef, D'Albe, Low y Lebas. El coronel Manuel Escalada fue despachado a Buenos Aires la noche de la batalla con noticias de la victoria e hizo la jornada por la cordillera y las pampas en el breve término de diez días. También enviamos un chasque para hacer volver a nuestros amigos ingleses de la cumbre de los Andes, donde habían vivaqueado más de una semana. El general Osorio, general en jefe del ejército realista, huyó del campo de batalla como a la una de la tarde escoltado por unos cien hombres; tomó el camino de Valparaíso y pasó por la Cuesta del Prado como a las tres. El activo capitán O'Brien eligió 30 Granaderos a Caballo y se puso a perseguirlo de cerca; informado que los fugitivos habían tomado la ruta del puerto, creyó probable hubieran ido a San Antonio con el propósito de embarcarse en un buque que cruzaba frente a aquel punto; en consecuencia el capitán tomó un atajo por la Cuesta Vieja , y se situó en dirección de Valparaíso.

Osorio, después de franquear la Cuesta Nueva , se había efectivamente detenido en las chozas al pie del cerro, mucho tiempo, para descansar; luego se lanzó a los desfiladeros de las montañas, dirigiéndose al Maule que alcanzó cerca de sus nacientes. El tercer día después de la batalla, propuso a los que lo seguían, en atención a haber disminuido el ardor de la persecución, hacer alto para reposar ellos y los caballos; así se hizo, y mientras sus compañeros dormían, el general eligió diez o doce de sus guardias y, escogiendo los caballos mejores pasaron el río a nado y furtivamente desaparecieron, dejando a los demás compañeros librados a su suerte. Al descubrir el procedimiento traidor de su jefe, el oficial que seguía en graduación se entregó a la fuerza patriota más próxima, y él y sus compañeros fueron enviados a Talca como prisioneros de guerra. Se ha afirmado que, de los seis mil hombre que, formando parte del lindo ejército español, combatieron en Maipú, no pasaron de dos mil los que volvieron a Talcahuano; los demás fueron muertos o prisioneros; por consiguiente, era imposible una victoria más completa. Así terminó la siempre memorable batalla de Maipú que, por la magnitud del número e importancia de sus resultados, excedió en mucho a cualquier batalla librada en el lado occidental de los Andes. La carnicería, considerando el número de combatientes, fue inmensa; de doce mil hombres, tres mil quinientos quedaron fuera de combate. Con esta victoria, la causa independiente se consolidó de modo tan firme, que subsiguientemente llegó a aplastar el poder español en Sudamérica; pues si la acción hubiera favorecido a los realistas, no es dudoso que tanto Perú como Chile, se hubieran mantenido hasta el presente bajo la corona española. La batalla de Maipú preparó el camino para la de Ayacucho que se libró con éxito para los independientes en ele Perú, el 9 de diciembre de 1824, contra doble número de enemigos, y arrancó a España la última porción del antes basto dominio de las Américas.


Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
DIARIO PAMPERO Cordubensis
5 de abril del Año del Señor de 2009
Con un aporte especial del Lic. GUSTAVO CARRÈRE CADIRANT.

En día de la BATALLA de MAIPÚ QUE CONSOLIDÓ LA INDEPENDENCIA DE CHILE.
SOPLA EL PAMPERO.
¡VIVA LA PATRIA!

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miércoles, abril 01, 2009

Hans Rudel: El “As” de los “Stukas”


"AQUÍ LA MÁS PRINCIPAL
HAZAÑA ES OBEDECER
Y EL MODO COMO HA DE SER
ES NI PEDIR NI REHUSAR
AQUÍ EN FIN LA CORTESÍA
EL BUEN TRATO LA VERDAD
LA FIRMEZA LA LEALTAD
EL VALOR LA BIZARRIA
EL CRÉDITO LA OPINIÓN
LA CONSTANCIA LA PACIENCIA
LA HUMANIDAD Y LA OBEDIENCIA
FAMA HONOR Y VIDA SON
CAUDAL DE POBRES SOLDADOS
QUE EN BUENA O MALA FORTUNA
LA MILICIA NO ES MAS QUE UNA
RELIGIÓN DE HOMBRES HONRADOS”.

CALDERÓN

*HANS ULRICH RUDEL*, el más grande héroe del aire, el “Piloto de Stukas”. A LO LARGO DE ESTAS PÁGINAS VEMOS DESARROLLARSE TODA UNA VIDA LLENA DE AVENTURAS Y EMOCIONES, MARCADA SIEMPRE POR SU VALENTÍA Y ARROJO. EL BALANCE DE SUS ES IMPRESIONANTE, LO QUE LE VALIÓ GANAR LA MAYOR CONDECORACIÓN GANADA POR SOLDADO ALGUNO EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, Y DISEÑADA POR EL PROPIO FÜHRER ADOLFO HITLER. LA VIDA DE HANS RUDEL HA SIDO VERDADERAMENTE UNA VIDA DE HÉROE.


Sus 2.530 vuelos de guerra son ya de por sí una hazaña casi admirable, dado que un buen piloto ALIADO no realizaba nunca más de 100 o 150 vuelos. Hundió dos cruceros (los libros hablaban hasta ahora de sólo uno) y un destructor. Derribó 9 aparatos enemigos, incluso de caza, con su pequeño bombardero JU 87. Y, sobre todo, destruyó 559 carros de combate soviéticos, lo que le convierte en un “as” de la Luftwaffe muy especial, dado que sus derribos eran blindados y no aviones. Su fe en la lucha que llevaba a cabo y su pasión le llevaron a seguir volando incluso cuando sus superiores se lo prohibieron. Así, cuentan 519 blindados destruidos en las cifras oficiales pero a éstas hay que sumar 40 tanques de guerra más que fueron añadidos al “score” de su escuadrilla o de otros camaradas, dado que él no podía hacerlo debido a esta prohibición de seguir volando.


LA PROEZA de la destrucción del acorazado SOVIÉTICO “Marat”, al introducir con certeza y peligrosa puntería su bomba por la chimenea del buque soviético, sellan una carrera militar más que brillante.
Por si fuera poco, RUDEL se convirtió después de la guerra, y con una pierna ortopédica, en un andinista de primera, realizando proezas igualables a las de los mejores a las de los mejores escaladores.

Pero lo que da más valor a su vida, ha sido, sin duda, su Fidelidad. Su fidelidad a sus principios, su fidelidad a la Idea por la que luchó y arriesgó su vida cuando sólo contaba 28 años. Vida marcada para siempre.

Sus libros, entre ellos “Piloto de Stukas”, su ejemplo ha servido de alimento espiritual a muchos jóvenes que encontraron en él Ideal de vida a seguir. ¡Dos millones de ejemplares! Vendidos de su principal obra sólo en Estados Unidos, dan buena muestra de la popularidad alcanzada por este Héroe, incluso en las naciones que le combatieron y destrozaron su Patria.
Murió el 18 de diciembre de 1982 en su patria a los 66 años de edad.

Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
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La Batalla de Montecasino y la Destrucción del Monasterio Benedictino

In Memoriam
“Algún día todo el mundo conocerá la verdad sobre lo ocurrido en Montecassino”.
(Abad GREGORIO DIAMARE, 6 de enero de 1944).


Personalidades:

- Alfred Joldl, 1890-1946, coronel general ejecutado en Nürenberg. Jefe de operaciones en Berlín del Ober Kommando der Wehrmacht (Comando supremo de las fuerzas armadas alemanas).
- Albert Kesselring, 1885-1960, General Mariscal de campo de la Luftwaffe y comandante supremo de las tropas alemanes en Italia en 1943/1944.
- Vittorio Emmanuele III, 1897-1947, rey de Italia 1900-1945, emperador de Etipía en 1936. En 1922 nombra jefe de gobierno a Benito Mussolini. En 1943 lo sustituye por Badoglio. Abdica en 1945 a favor de su hijo. Muere exiliado en Alejandría, Egipto.
- Pietro Badoglio, 1897-1956, Mariscal de Italia, duque de Addis Abeda. En
- 1943en el gobierno de Italia y firmó en septiembre el armisticio de Italia frente con los Aliados.
- Fridolim von Senger und Etterlin, 1882-1963, general de caballería y tropas de montaña. Comandante de operaciones de la línea Gustav, con epicentro en Cassino. Hombre de singular cultura humanística y estudioso del canto gregoriano, el canto propio de la Iglesia Católico, creado por el Papa San Gregoriano, decisivo por su protección a los monjes y en el traslado del tesoro artístico-cultural del monasterio de San Benito de Nursia, al Vaticano en 1943.
- Sir Harold Alexander, 1891-1969, mariscal británico, adjunto del general Eisenhower en ÁFRICA del Norte, comandante en jefe del teatro de operaciones del Mediterráneo y comandante del XV grupo de Ejército. Dirige las operaciones militares en Cassino y en el desembarco de Anzio-Nettuno.

A mediados de enero de 1944, los Aliados intensificaron sus esfuerzos para tratar de romper la Línea GUSTAV. Pero los éxitos relativos conseguidos en los flancos contrastan con el fracaso en el centro, donde CASSINO sigue siendo inexpugnable. Finalmente, el Mando Aliado se convence de que Cassino no puede ser atacado frontalmente, sino que debe ser cercado, para lo cual hay que conquistar las alturas que lo rodean, especialmente MONTECASSINO, donde se encuentra la famosa abadía benedictina. Montecassino, junto con Stalingrado, es uno de los nombres que sonarán más durante la segunda guerra mundial…y después de ella, ya que la destrucción de la abadía por los bombarderos Aliados, presentada por los anglo-americanos como una “necesidad militar”, constituyó un monumental error táctico y psicológico y provocó enconadas polémicas. En el monasterio, cuyas obras de arte había sido evacuadas previamente a Roma, no había un solo soldado alemán; únicamente unos cuantos monjes y algo más de un millar de refugiados civiles de los pueblos colindantes que habían obtenido silo en la abadía. El 14 de febrero de 1944, un año antes de la destrucción de Dresde, cerca de doscientos fortalezas volantes dejan caer sobre el monasterio 450 toneladas de bombas. Sólo quedan en pie las centenarias paredes de roca. Pero los efectos son absolutamente contrarios a lo esperado: los alemanes encuentran en aquellas ruinas unas posiciones inexpugnables, en las que resistirán todos los ataques Aliados hasta el 17 de mayo, frenando durante cuatro largos meses el avance el avance de todo un Ejército.
Montecassino es la página negra de los Aliados. Posteriormente, el propio general CLARK admitirá que el bombardeo de la Abadía fue un grave error.
“Defendía Cassino la Primera División de paracaidistas alemanes. La insensata de estos soldados hizo desplomarse todo nuestro plan. Otras cosas concurrieron a retrasar la operación, pero lo esencial fue la fanática moral de aquellos jóvenes, educados desde la infancia en la creencia de que sus vidas debían ser dedicadas a Adolfo Hitler. La intensa profundidad de ese sentimiento no fue nunca bien comprendida entre los Aliados. Sin embargo, ello impidió la necesaria unión de las dos fuerzas del general Clark, condenando al ejército a cuatro amargos e improvechosos meses de peligro. Algunas de nuestras mejores, como las neozelandesas, se estrellaron inúltimente contra posiciones que, dentro lo normal, debían haber caído. Alan Moorehead, Eclipse, José Janés Editor, Barcelona, 1946, p. 61.

“El 12 de febrero. En mi ausencia – había ido a Anzio – FREYBERG telefonea a GRUENTHER para pedirle que la Aviación apoye, al día siguiente, a la División hindú debilitando las posiciones enemigas de la región de Cassino.
“No estoy seguro – replica GRUENTHER de poderos proporcionar un apoyo aérea tan importante como pedís. El general comandante del Ejército (CLARK) ha ordenado que la Aviación concentre su esfuerzo principal en el frente principal de Anzio. Sin embargo, haremos todo lo posible por complacerse.
Después de examinar la situación, GRUENTHER llama a FREYBERG para prevenirle de que sólo dispondrá de una escuadrilla de cazabombareros.
“¿QUERÉIS INICARNOS LOS OBJETIVOS QUE DESEÁIS VER ATACADOS? – pide GRUENTHER.
- El convento, responde FREYBERG.
- - ¿Queréis decir el monasterio? No figura en nuestra lista de objetivos.
Con esta expresión se refiere a los puntos a bombardear establecidos por el Estado Mayor del V Ejército, basados principalmente en las recomendaciones de FREYBERG. No debía ser modificado más que en el caso de que el Estado Mayor del V Ejército propusiera reemplazar uno de los objetivos por otro, más indicado, cuyo bombardeo reportara una ayuda más eficaz a las tropas de asalto. Esta lista contaba con mi aprobación.
Según la nota que GRUENTHER m envío inmediatamente después de esta conversación, FREYBERG replicó: “Estoy completamente seguro de que figura en mi lista de objetivos. En cualquier caso, deseo que sea bombardeado. Los otros objetivos carecen de importancia, pero éste reviste una importancia vital. El comandante de la división que lleva a cabo el ataque cree que constituye un objetivo esencial y yo estoy enteramente de acuerdo con él”. (MARK W. CLARK).

Afirmo que el bombardeo de la abadía que se alzaba al suroeste de Cassino, en la cumbre de la colina, ha sido un error y lo hago con pleno conocimiento de las controversias suscitadas por este episodio de l campaña de Italia.
Una carta dirigida por la Secretario de Estado norteamericano al Subsecretario de Estado del Vaticano, el 13 de octubre de 1945, resume perfectamente, creo, la posición oficial. Se subraya ALLÍ QUE “los jefes Aliados poseían la prueba irrefutable de que la Abadía del monte Cassino ESTABA ENGLOBADA en el sistema defensivo alemán.
Yo era uno de los jefes y quien dirigía las operaciones de Cassino. Yo afirmé entonces que nada probaba que el enemigo hubiera utilizado la abadía con fines militares. Ahora mantengo, y poseemos la prueba cierta, que ningún soldado alemán, salvo, salvo los emisarios, penetró jamás en el interior del monasterio con otro fin que el de prestar auxilio a los enfermos o visitarlo. Una vez empezaba la batalla, el motivo turístico dejó de ser un pretexto para recorrerlo. El bombardeo de la abadía para nuestra propaganda fue no sólo perjudical para nuestra propaganda sino un ERROR TÁCTICO DE LOS MÁS GRAVES. Hizo nuestra tarea más difícil, más costosa en hombres y en material y nos hizo perder tiempo. (MARK CLARK).

Después de nuestro fracaso al tratar de romper el frente de Cassino, visite el hospital de nuestra base en Caserta para ver a nuestros heridos. Al llegar al hospital pregunté si había algún herido alemán y me contestaron que había una veintena de soldados alemanes gravemente heridos pertenecientes a la Primera División de Paracaidistas. Eran atendidos en una sala separada.
Cuando aparecí en la puerta de su sala, el feldwebel (sargento mayor) alemán, a pesar de sus gravísimas heridas, dio una voz de mando a sus hombres:
- ACHTUNG, HERR GENERAL!
Los heridos adoptaron una posición de firme en sus camas, con sus brazos extendidos sobre las sábanas.
-Machen Sie weiter – me ví obligado a exclamar, pues de lo contrario se habrían quedado en aquella posición hasta nueva orden.
Menciono este incidente para dar una idea de la clase de soldados que se enfrentaban con nosotros. Cualesquiera que sean nuestros sentimientos con respecto a los alemanes, éstos eran extraordinarios tenaces y valerosos. HAROLD ALEXANDER.

El VIII Ejército tiene ahora por misión rebasar por misión rebasar y apoderarse de Cassino y penetrar en el valle del Liri mientras que el V Ejército debe recorrer la costa hasta Anzio. En nuestro sector sólo hay una ruta, la carretera número 7, que bordea la costa, completamente dominada por importantes cadenas de altas montañas. La carretera parece un canalón colocado en un tejado de fuerte pendiente y es imposible tomarla sin tener el control de las alturas vecinas. Decidido, pues, que el V Ejército hará lo que nadie, y menos los alemanes, esperan. Se lanzará directamente al asalto de las montañas con toda la fuerza y la rapidez que sea capaz…
A las 11 de la noche, desde Cassino hasta el mar, alrededor de 1000 años empiezan a disparar a un mismo tiempo. Los obuses caen con gran precisión sobre los puestos de mandos enemigos, los nudos ferroviarios, los cruces de carreteras, y sobre los objetivos de importancia VITAL, identificados tranquilamente durante los reconocimientos aéreas de los meses precedentes. Las cadenas de montañas que bordean el frente ocupado por un resplandor muy vivo, se sumergen de nuevo en la oscuridad, después tiemblan bajo la selva siguiente. Fue seguramente el bombardeo más eficaz de toda la campaña. Redujo pura y simplemente a polvo gran número de baterías y centros vitales enemigos. Por eso, muchas horas después del choque inicial de este ataque, lanzado donde menos lo esperaban, los alemanes estaban sumergidos en la confusión y eran incapaces de recuperar el control ordenado de su sistema defensivo. (MARK W. CLARK).

Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
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La destrucción de Dresden

Quien haya olvidado el llorar, lo aprenderá de nuevo ante el aniquilamiento de Dresden. Esta alegre estrella matutina de la juventud alumbró hasta entonces al mundo. Sé con certeza que en Inglaterra y en América existen muchas personas de espíritu limpio a los que no les era ajena la divina luz de la Virgen Sixtina, que lloran profundamente doloridos por la extinción de esa estrella.

Y yo he vivido personalmente la destrucción de Dresden bajo los infiernos de Sodoma y Gomorra producidos por los aviones enemigos. Si yo empleo la palabra “vivido”, esto es para mí aún hoy como un milagro. No me creo lo suficientemente importante como para suponer que el destino me haya reservado ese horror precisamente en ese lugar, en la parte del mundo para mí casi la más querida.

Me encuentro ante las puertas de la muerte y envidio a todos fallecidos camaradas de mi mundo a los que les ha sido ahorrada esta experiencia. Lloro. Nadie se escandalice de la palabra llorar; los mayores héroes de la antigüedad, entre ellos PERICLES y otros, no se avergonzaban de ello.

Desde Desden, con su exquisito y equilibrado cultivo del arte en música y letras, se han desparramado por el mundo soberbias corrientes artísticas de las que también y América bebieron con avidez. ¿Lo han olvidado?

Tengo cerca de 83 años de edad y me encuentro con mi testamento ante Dios, que desgraciadamente no tiene poder para cumplimentarlo, y por tanto sólo desde el fondo de mi corazón digo: ruego quiera Dios amar, purificar y esclarecer más que hasta ahora a la Humanidad para su gloria. (GERHARD HAUPTMANN).

DRESDEN 1945 – 13/14 DE FEBRERO –EUROPA 1981/2009

Con este título el eminente pintor español MARTI TEIXEDOR ha presentado su tela de 5 x 3 metros que representa el bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial. Dresden era una ciudad alemana ubicada a 120 kms del frente del Este y albergaba a una masa de 800.000 a 1.000.000 refugiados que huían del avance soviético del Mariscal ZHUKOV. Dresden era una cierta abierta, es decir, no albergaba tropas, ni poseía fábricas de guerra, ni objetivos militares de ninguna clase. No poseía siquiera artillería antiaérea, pues había sido llevada al frente del Oder. Los días 13 y 14 de febrero de 1945, se abalanzaron sobre Dresden 900 aviones bombarderos ingleses, arrojando 400.000 bombas incendiarias. Tres horas después, una segunda oleada de 1.200 tetramotores ingleses lanzó 200.000 bombas incendiarias y 5.000 explosivas. Andes del alba, se produjo un tercer ataque con 150.000 bombas incendiarias y bidones de fósforos, para activar la horrorosa pira. Las cifras de muertos NO descienden en ninguna de muchas versiones de las 250.000. Pero dejemos que MARTI nos en cuente que es y que pretende su “”Dresden”.

MI DRESDEN

Mi DRESDEN es el homenaje a una ciudad mártir, ignominiosamente incendiada y arrasada por miles de toneladas de bombas de fósforo. Es también un alegato contra los horrores de la guerra. En él he intentado simbolizar LA DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD POR LOS MISMOS ENTES QUE HAN ATENTADO CONTRA EL ARTE. Son las mismas fuerzas que intentan aniquilar todo vestigio de cultura en Europa. DRESDEN, la hermosa y culta capital de Sajonia, fue declarada durante la Segunda Guerra Mundial 1939-1945, COMO CIUDAD ABIERTA, cuidad blanca, ciudad hospital. El crimen perpetrado contra Dresden contra toda su población civil, a sus heridos de guerra, a los refugiados, a los ancianos, mujeres, niños, no tiene justificación posible, y tampoco desde un punto de vista militar. Así y todo, condenaron fríamente a morir abrasadas a más de 250.000 personas inocentes e indefensas en febrero de 1945 a la entrada la Cuaresma.

Existe un maligno paralelismo entre la masacre de Dresden y la masacre del Arte. En “DRESDEN 1945 - Europa 1981”, me limito a plasmar el horror, el estupor del ser humano ante la homicida ferocidad desencadenada por las fuerzas demenciales responsables de la guerra y de la destrucción del Arte. En cuanto al autor del Guernica (PICASSO), la alternativa simplísima. Dado que el mismo confiesa ser un bufón público, un pintor de paparruchas, etc., aceptémoslo. Sus “tentativas”, “sus juegos”, serán su penitencia. Sus codornices con personajes, el toro del pimpampun, el caballo de parbulario… son y serán su imborrable vergüenza. El Arte es el sentimiento más profundo de la existencia, es el gran estimulante de la vida, volvamos al Arte, volvamos a la Vida.

MARTI TEIXIDOR


Editó Gabriel Pautasso
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El valor militar

Homenaje al General José Francisco de San Martín
“Cuando uno jura su bandera, ya no se pertenece”.
La gloria militar es la suprema justificación humana de un verdadero pueblo, el derecho de una nación a la existencia soberana.

“Lo temporal es esencialmente militar… El soldado mide la cantidad de tierra donde un pueblo no muere. Es el soldado romano que ha medido la tierra para las dos únicas herencias del hombre: la filosofía y la fe; el mundo antiguo y el mundo cristiano. Todo ha tenido necesidad de revestirse del manto romano; y también del manto militar. El soldado romano ha hecho la cuna de Dios… Ha sido necesario que el Imperio hiciera el mundo y la cuna temporal de la Cristiandad”. (CHARLES PÉGUY).

EL VALOR MILITAR lo primero que enseña es el honor, y es lo primero que debe aprender el joven argentino que abraza la carrera de las armas. Debe aprenderlo de tal modo que ninguna vicisitud de su carrera, ni siquiera la más adversa, ni siquiera la más injusta pueda jamás de ese sentido del honor que surge de la conciencia lúcida de lo que sirve, y de lo que debe servir hasta muerte:

“Cuando uno jura su bandera, ya no se pertenece”.

La gloria militar es la suprema justificación humana de un verdadero pueblo, el derecho de una nación a la existencia soberana. Por esto es que una guerra justa está en el origen de la libertad política y de la responsabilidad de una empresa de destino en la historia universal. La paz es buena; pero las armas de la Patria deben estar siempre dispuestas para renovar la gloria de los egregios origines, en la prueba de la guerra. La capacidad de heroísmo se mide tanto en la derrota como en la victoria. Lo que importa es que las generaciones futuras puedan sentirse orgullosas del valor de sus guerreros, suprema afirmación del ser, incluso en la adversidad, porque convierte el mal en bien, “QUE NO ESTÁ EN LA MONTA DE LO QUE SUFRE, SINO EN EL DENUEDO CON QUE SE SUFRE” (SÉNECA).

Detrás de la dificultad del peligro, está la muerte; y el valor consiste en vencer al miedo y obrar como si se lo tuviese; en no desertar jamás; en mantenerse en el puesto que le ha sido ordenado, con dolor, con fatiga, con frío, con hambre y hasta dar la propia vida por una causa justa y noble.

El valor militar tiene como ingrediente el valor físico, pero es más que eso, porque encierra honor, respeto y señorío; el valor militar es la constancia del juicio y de la decisión en llevar adelante la justa causa que nos ha sido encomendada.

El valor militar es la virtud esencial del verdadero soldado, y se manifiesta de cuatro maneras:

1º) La primera virtud del soldado será la prudencia, que ordena todas las acciones al debido fin, y para ello busca los medios con variantes de modo que la obra salga bien hecha.
2º) La Fortaleza, es la virtud que los hace animosos para no temer ningún peligro, ni misma muerte, por el servicio de Dios y la Patria.
3º) La justicia es la virtud por la que se da a cada uno lo suyo.
4º) La templanza es la virtud por la se refrenan los deseos desordenados de los placeres sensibles y que usamos con moderación de los bienes temporales.

El Caballero Cristiano y cruzado, elevará a Dios desde lo profundo de su corazón la plegaria que S. S. PÍO XII expresamente para los militares argentinos:

“QUE EL CONSTANTE RECUERDO DE QUE MILITAMOS BAJO LAS BANDERAS DE UNA NACIÓN DE HISTORIAL LIMPIO Y DE ÍNTIGRA TRADICIÓN CATÓLICA NOS IMPULSE CONTINUAMENTE A UNA VIDA CADA VEZ MÁS INTACHABLE Y A UNA ADHESIÓN CADA VEZ MÁS PERFECTA A LA IGLESIA DE CRISTO Y A SUS SALVADORAS ENSEÑANZAS”.


Editó Gabriel Pautasso
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El gobierno de Alfonsín a la conquista de la sociedad.

Toda cultura, para llamarse tal, debe tener su verdadero fin en el perfeccionamiento de la naturaleza humana, cuya nota decisiva en la dimensión. De modo que toda actividad cultural debe procurar “cultivar”, antes que nada, ese aspecto de la condición del hombre, promoviendo la consecución de los valores morales que le permiten acceder al Bien, a la Verdad y a la Belleza.

Esta concepción es vieja como la humanidad y así lo enseña CHRISTOPHER DAWSON cuando afirma que “desde el principio la forma de vida social que constituye la cultura ha sido deliberadamente ordenada y dirigida de acuerdo con las leyes superiores de la vida que constituyen la religión”. (1)
E ilustra con el ejemplo de un viejo proverbio indio: “Ningún hombre puede tener éxito en la vida solo y la ayuda que necesita no se la pueden prestar los hombres”. (2)
Es decir, que desde siempre el ser humano ha tenido conciencia de su pequeñez y de que su vida era dependiente de algo trascendente y misterioso, por lo que no experimentaba rechazo alguno, sino más bien irresistible y ontológica atracción.
En el caso de la cultura occidental, sería ocioso insistir hasta qué punto ha sido moldeada por la religión y en el papel que tuvo el cristianismo-catolicismo en su extraordinario evolución, haciendo de ella un prototipo. En grandes líneas, podríamos decir que esta íntima vinculación entre cultura y cristianismo-catolicismo se mantiene casi incólume durante muchos siglos, hasta la llegada de la Revolución Francesa, cuyo estallido de 1789 representó la culminación pública del más grande movimiento antirreligioso que habían conocido los siglos.
Además, conviene no olvidarlo, uno de los principios revolucionarios ,ás caros fue el cuestionamiento de TODA AUTORIDAD, sosteniendo que ésta significaba una tutela insoportable para la humanidad que ya había alcanzado la “madurez”. Por lo tanto, según los teóricos jacobinos, la gran lacra que debía combatirse era el AUTORITARISMO. (3)
Pasado el medio siglo, aparece ese hijo legítimo de la Revolución Francesa que el MARXISMO, también autopresentado como un movimiento redentor de la humanidad oprimida, aunque en clave materialista. Esto no fue obstáculo, desde luego, para que los mismos MARX y ENGELS en su Manifiesto Comunista reconocieran el papel destructor que había cumplido la burguesía del LIBERALISMO respecto de los valores tradicionales. (4)
La relación paterno-filial entre los jacobinos de 1789 y el binomio alemán tiene entonces la común característica del mesianismo revolucionario INMANENTISMO y SECULARISTA. Al revés del proverbio, ya el hombre se bastaría a sí mismo, repudiando toda invocación a lo alto, por ser flagrante delito de AUTORITARISMO.

EL APORTE DEL GRAMSCISMO

Después de los fundadores, de LENIN y de TROTZKY, es uno de los más notables comunistas ANTONIO GRAMSCI. Es que el escritor italiano supo ver con exactitud cuando, desechando la tesis de MARX, confiere prioridad a la conquista de la “superestructura” (la cultura o “sociedad civil”) a través de los medios de comunicación para posibilitar el mayor éxito de la revolución.
Cabe puntualizar que para GRAMSCI “la misma revolución comunista no es sino un momento de una más amplia reforma intelectual y moral” cuya meta final es el SECULARISMO, el “cierre total a cualquier trascendencia metafísica y religiosa” (5).

El aporte de REICH

Si bien las fórmulas gramscianas representaron un “salto cualitativo” en la estrategia subversiva, el psicoanalista austríaco WILHELM REICH (1897-1957) fue aún más lejos y, si se quiere, más bajo, intentando SECULARIZAR – por cierto, correspondería decir eliminar – uno de los sentimientos más instintivos y naturales del hombre, como es el PUDOR (6). REICH lo hizo sustituyendo la oposición dialéctica marxista “burguesía –proletariado” por “moral represiva-libertad sexual”, lo que significaba sustituir, a su vez, la lucha de clases por la lucha contra el AUTORISMO y la REPRESIÓN. Señalemos de paso que REICH consideraba la familia monogámica como la institución represiva por antonomasia.
El planteo reichiano, de insólita brutalidad, convierte a la felicidad sexual en el núcleo de la existencia humana. La revolución marxista sería total cuando fuese también revolución sexual y al final de su camino se edificaría una “nueva moral”. (7)
Las tesis de REICH – de algún modo hay que llamarlas – vinieron como anillo al dedo a toda la intelectualidad izquierdista que consideraba al viejo FREUD pasado de moda. Su primer habitad propicio fueron los países escandinavos gobernados por la Socialdemocracia, experta en la demolición de los valores de la moral natural; desde allí saltaron a los EE.UU., convirtiéndose en producto de consumo aconsejado por la runfla de psicoanalistas que con el diván ha causado, más estragos que los guerrilleros con sus bombas.

LA “CULTURA” ALFONSINISTA

Se nos permite reiterar una vez más, en que la instalación de la Socialdemocracia en nuestro país es la mayor calamidad para la supervivencia de nuestra cultura heleno-latina-cristiana. En otros aspectos, todos los daños infligidos por ALFONSIN y su equipo de intelectuales orgánicos pueden corregirse mucho más fácilmente. Pero la lesión en la vida espiritual de nuestro pueblo argentino tardará mucho en cerrarse, por lo menos hasta que “un criollo venga a mandar”. No en vano ha sido en el de la cultura donde la política del gobierno (1983-1989) NO HA RETROCEDIDO EN NINGÚN ASPECTO, sino que más bien parece haber concentrado allí todos sus fuegos.

SUS OBSESIONES

Desde luego no se nos pasa por la cabeza que el natural de Chascomús haya emprendido en ningún momento de su vida una lectura sistemática sobre un tema determinado.
Quienes lo conocen bien no son muy benévolos en cuanto a la solidez de su formación intelectual. No obstante, el hombre ha pergeñado varios libros, (de algún modo hay que llamarlos). Así se puede leer en uno de ellos lo siguiente: “Los radicales argentinos decimos que nuestra concepción es ANTROPOCÉNTRICA”. (8)
RA afirma por ahí: “La transformación cultural que necesitamos debe promover el abandono de actitudes de PASIVIDAD y DEPENDENCIA...(9).
Además de libros, RA produce, y con lamentable frecuencia otras piezas. Por ejemplo, en una de sus últimas lucubraciones espeta:
“La Argentina lleva generaciones sometidas a pautas culturales de tipo AUTORITARIO que no estaban presentes sólo en quienes ejercían la autoridad sino también en la sociedad de base” (10).
Como se ve, brilla en el pensamiento (de algún modo hay que llamarlo) de RA la obsesión del ANTROPOCÉNTRICO y del AUTORITARISMO, propias de toda revolución cultural.
Esta fobia era aún más notoria en el mandamás oficial de la cultura el psicoanalista MARCOS AGUINIS, un discípulo cabal del freudismo y sus secuelas. Así su concepción es bien reveladora:
“Cultura es todo aquello que el hombre crea y transforma, es todo lo que produce el pueblo” (11).
Sus propósitos no son menos claros cuando afirma que ellos consisten en “ayudar a la población para que ésta sea cada vez una sociedad de hombres libres... Esta implica romper con los estereotipos y modalidades a los cuales estamos sometidos...(12). Desde luego también se procura “erradicar el AUTORITARISMO”. Nada tiene que hacer entonces en la visión de AGUINIS, la estrecha relación y la cultura señalada por DAWSON. Como ALFONSÍN, el psicoanalista cordobés es también RADICAL ANTROPOCÉNTRICO.
¿Hará falta agregar que entre los asesores de los “planes culturales” socialdemócratas están notorios valores del comunismo local como SERGIO KOVADLOFF, NORBERTO RODRÍGUEZ BUSTANTE, MANUEL SADOSKY, GREGORIO KLIMOVSKY y PABLO GIUSSANI?
¿Hará falta agregar el nombre de JUAN CARLOS PORTANTIERO, especialista en GRAMSCI?
¿Y que los planes cuentan con el apoyo de la UNESCO? (13).

En síntesis, el italiano ANTONIO GRAMSCI (1891-1937) dio en el clavo cuando sostuvo que para realizar la revolución comunista había que conquistar el ámbito de la “superestructura” o “sociedad civil” – la CULTURA, dicho en lenguaje no marxista – porque después, la toma del poder político no ofrecería mayor dificultad.
La historia de los últimos años demuestra que el comunismo se ha aplicado con pertinacia a dominar la vida cultural de Occidente, tratándola de fundar – como lo quería GRAMSCI – sobre la “terrenalidad absoluta del pensamiento”, es decir, sobre la exclusión absoluta de toda referencia de Dios. Para esa tarea el PC no sólo cuenta con una minoría de agentes disciplinados – los “topos” –sino también con el apoyo más o menos consciente de una diversa de una diversa fauna, cuya característica común es la fobia a los principios básicos de la moral cristiana.
El profesor norteamericano DANIEL BELL ha descripto agudamente en su obra “Las contradicciones culturales del capitalismo” (14) el papel revolucionario de la cultura convertido en “el componente más dinámico de la sociedad” y lanzada a la búsqueda de fórmulas de “formas y sensaciones futuras, de tal modo que la idea del cambio y la novedad “superen” las dimensiones del cambio real. De este modo, la imaginación impide que la cultura se afirme, como en otros tiempos, sobre una tradición filosófica-moral que permitiría “medir lo nuevo” y censurarlo, en caso necesario.
Así el arte se ha liberado de trabas y explora “todas las formas de experiencia y sensación”. Agrega BELL que junto con esta exaltación de lo nuevo “ha surgido la ideología, conscientemente aceptada por el artista de que el arte mostrará el camino, que será la vanguardia”. Y cita una reveladora frase de SAINT-SIMON, el tecnócrata y utopista precursor de MARX: “El poder del arte, en efecto, es más inmediato y más rápido. Apelamos a la imaginación y a los sentimientos de la humanidad, por lo cual inspiramos la acción más viva y decisiva”.
Obviamente, para tener una mejor perspectiva de la guerra cultural que ha desatado el marxismo-leninismo, el análisis de BELL debe relacionarse con la subversión operante dentro de los moldes gramscianos.

ANÁLISIS de un discurso de RA en la Revista Plural nº 2, diciembre 1985, pág. 43 y sgtes. (El subrayado es nuestro, Lic. GSPP, con mayúscula).

Muchas veces nos hemos preguntado de qué modo los argentinos podemos construir nuevas normas de convivencia que generalicen la TOLERANCIA Y EL RESPETO MUTUO, que resguarden las libertades públicas y destierren el miedo y la prepotencia. Muchas veces, también, nos interrogamos sobre las condiciones necesarias para proyectar un debate que no fuera la expresión solamente de lo contradictorio o la mera expresión de los intereses particulares.
Quisiéramos encontrar el lugar en el que sea posible congeniar lo diverso, para repensar una sociedad en donde LO PLURAL sirva como marco de la REFORMA CULTURAL que la SOCIEDAD DEMOCRÁTICA exige. Hace pocos días – en el ámbito de la Universidad de Buenos Aires y con motivo de la Conferencia sobre la Transición de la Democracia en el Tercer Mundo – sostuvimos que esta REFORMA CULTURAL de la que hicimos mención, incluye CAMBIOS en los antiguos modos de hacer política. Que constituye responsabilidad del político moderno entablar un diálogo más cercano con la gente, escuchar y aprender del pensamiento, el comportamiento y las necesidades de los demás y reflejar vivamente la opinión y los modos de vida de la sociedad concreta. La política no puede ser más una actividad desarrollada a puertas cerradas, sino que debe abrirse y recrearse en todos los niveles con una mayor comunicación y una profunda vinculación social. Por eso la construcción de una SOCIEDAD DEMOCRÁTICA, no puede ser sólo incumbencia del Estado y, mucho menos, únicamente, del gobierno que ocupa la conducción de ese Estado. El gran debate en torno a la PARTICIPACIÓN de los ciudadanos en la construcción de una comunidad política DEMOCRÁTICA, concierne a todos sus miembros y busca crear las formas a través de las cuales esa sociedad (¿civil?) pueda expresarse.
Consideramos que la formación de asociaciones que surgen de la SOCIEDAD CIVIL, expresa una de las formas en que se vincula esa sociedad con la cosa pública. Precisamente, el que la FUNDACIÓN PLUTAL haya decidido promover el debate sobre una cuestión que hace al interés general como es el de la UNIVERSIDAD ARGENTINA, revela que hay quienes han decidido afrontar el desafío.
Los argentinos enfrentamos el desafío de completar la obra que ya hemos emprendido para revertir la decadencia profunda que ha venido sufriendo el SISTEMA EDUCATIVO desde hace varias décadas. Este objetivo debe asumirse con conciencia de que mejorar radicalmente la calidad educativa de nuestro pueblo es algo intrínsecamente valioso y es además una condición necesaria para el cumplimiento de casi todas las metas que nos hemos impuesto, consolidar definitivamente el SISTEMA DEMOCRÁTICA, las LIBERTADES públicas y la TOLERANCIA civil, lograr para el país un grado considerable de autonomía e influencia ética en el contexto de la comunidad internacional, alcanzar una más justa distribución de la riqueza de la riqueza que libere a nuestros hombres de las necesidades más acuciantes, incrementar la producción de bienes y servicios para el consumo interno y para la exportación. Todas estas requieren en forma directa o indirecta reducir drásticamente el Analfabetismo, desarrollar la capacidad de nuestros ciudadanos para la INNOVACIÓN, la REFLEXIÓN AUTÓNOMA, la DISCUSIÓN RACIONAL, MEJORAR LA calidad DE LOS SERVICIOS que prestan profesionales y técnicos y alcanzar niveles de EXCELENCIA en áreas de la CIENCIA y la TECNOLOGÍA que son cruciales para el DESARROLLO, la MODERNIZACIÓN y la INDEPENDENCIA de nuestro país.
Ha comenzado un CAMBIO profundo en los CONTENIDOS y MÉTODOS de ENSEÑANZA en los distintos niveles, se está promoviendo la iniciación en la CIENCIA desde la ESCUELA PRIMARIA estimulando el interés espontáneo y las actitudes CREATIVAS de los niños.
Se está modificando el régimen de promoción de enseñanza en la escuela secundaria. En la mayoría de las universidades se han modificando los planes de estudio de las distintas carreras de modo de actualizarlos de acuerdo con recientes avances científicos, de abandonar el enfoque enciclopedista dirigido a la acumulación de datos y reemplazarlo por uno destinado a proporcionar herramientas conceptuales y metodológicas para resolver problemas frente a una información CAMBIANTE. Y facilitar de que los estudiantes organicen su propio currículo a través de cursos optativos, adaptándolos a sus necesidades e intereses.
Se tiende a estos planes de salida laboral para ofrecer un resultado fructífero al gran número de estudiantes que desertan en los primeros años de sus carreras, pero aún queda mucho por hacer en esta dirección en esta dirección en los próximos años, debe profundizarse la incorporación a nuestra cultura de una concepción RACIONAL del mundo, familiarizando a la población con adelantos científicos, tecnológicos y filosóficos más importantes del presente siglo.
Debe orientarse la enseñanza desde el nivel primario hacia el objetivo de estimular en el niño la experimentación espontánea, la búsqueda imaginativa de hipótesis explicatorias, la reflexión independiente, la obtención de soluciones innovadoras, el cuestionamiento crítico, la tolerancia de ideas ajenas, la aceptación autónoma de una moral pública, de respeto a los derechos de todos, y a métodos pacíficos de solución de conflictos. Debe abandonarse un supuesto NACIONALISMO CULTURAL que es realidad de origen foráneo, y que supone que la verdad científica o moral tiene fronteras y que de hecho es autofluctante.
Nuestra única de incorporarnos en las próximas décadas al pequeño club de países que no están diezmados por el hambre, las enfermedades, los conflictos sociales, la injerencia extranjera, la inestabilidad político, las violaciones a los derechos y el totalismo de un signo u otro consiste en absorber rápidamente los últimos avances de la biotecnología, la cibernética, la electrónica, la economía, la administración, la filosofía política, y ponerlos al servio de la producción económica y de la organización institucional del país.
Del discurso de RA, sobre: “De la universidad que tenemos A LA universidad que podemos”, pronunciado entre el 7 y el 11 octubre de 1985, en el marco de la realización de las Primeras Jornadas de la Universidad ..., organizadas por la Fundación Plural en los salones de la Fundación Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Participaron, entre otros, Francisco J. DELICH, Adelmo MONTENEGRO, Hilario FERNÁNDEZ LONG, CARLOS NINO, Juan Carlos PUGLIESE (h), Benjamín STUBRIN, Jorge TAIANA, Fernando ZURUETA, Jorge GRACIARENA. Presidente de la Fundación Plural, EMILIO WEINSCHELBAUM, DARDO CÚNEO (h), DANIEL DIVINSKY, director de la revista “PLURAL” PARA LA PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA.
Se trató de un medio de comunicación social de neta conciencia gramsciana que formó a los intelectuales orgánicos de la estrategia socialdemócrata para la toma del poder durante el gobierno de RA (1983-1989).

Ejemplos de aquella época, hace veinte años.

Sin ánimo exhaustivo, en aquí una breve enciclopedia de las producciones de la “cultura” social alfonsinista, que constituye un prontuario de la desvergüenza más baja y abyecta:

-. La Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires crea una comisión para el estudio de la problemática de la educación, por considerar que “el tema constituyo uno de los tabúes de nuestro sistema educativo” que padecía las “restricciones propias de los regímenes AUTORITARIOS”. (14)

-. El intendente UCR de Tucumán auspicia una exposición fotográfica que el gobierno peronista que el gobierno de la provincia debe clausurar porque en las obras presentadas “hay escenas explicitadas de homosexualidad masculina, sexo grupal, práctica de ritos de evidentes características orgiásticas y satánicas y satánicas” (15).

-. Se exhibe en varios cines el filme local “Otra historia de amor”, una propuesta “gay” que contó con el visto bueno de la Comisión Calificadora oficial y seguramente con algunos pesos del Instituto Nacional de Cinematográfica dirigido por MANUEL ANTÍN. Por supuesto, la prensa alfonsinista se deshizo en elogios sobre el contenido del film (16).

-. La jueza correccional ISABEL POERIO DE ARSLANIAN absuelve de culpa y cargo a dos bailarines que copulaban en público, porque “tildar de obsceno o no estas conductas sería entrar no sólo en su represión, sino también en el pensamiento y la libertad”. Por extraña casualidad la señora jueza es la mujer del Dr. LEÓN ARSLANIAN, uno de los camaristas que condenó a los ex juntas militares. (17).Hoy ministro de Seguridad del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, FELIPE SOLÁ, GRAMSCIANO avant léttre. FELIPE SOLÁ, escribía en la revista gramsciana “UNIDOS”, que dirigía CARLOS “CHACHO” ALVAREZ, nuestro ex vicepresidente y licenciado en historia.

-. Se realiza en un salón dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación una exposición de fotos con profusa exhibición de genitales. Por suerte hubo un juez que mandó secuestrar “esas obras de arte”. (18).

-. En el diario La Nueva Provincia se denuncia que en una publicación de la Secretaría de la Municipalidad porteña, regentada por PACHO O´DONNELL, otro psicoanalista como MARCOS AGUINIS, aparece un texto elaborado en uno de los “Talleres Literarios” patrocinados por la Comuna. Se trata de “Cuentos con leche” en el cual describe la pasión que experimenta un tal “Pelusa” por los pechos de su vecina. El protagonista recaba varios consejos, entre ellos los de un sacerdote, que no resuelve el problema, ocupado como estaba en mirar “los muslos de una muchacha”. Al final el pobre Pelusa encuentra un borracho que le recomienda masturbarse...(19).

-.Los senadores UCR MATHUS ESCORIHUELA, MALHAGRO DE TORRES, VELÁSQUEZ, BERHONGARAY Y NAPOLI presentan un proyecto para que se dicte Educación Sexual en la Escuela Primaria porque “sería beneficioso que a esos niños se les diera información verídica sobre la inocuidad de la masturbación, etc., “ (20).

-. En el programa Cable a tierra emitido por ATC dependiente de la Secretaria de Cultura de la Nación, se encuesta acerca de si “el tamaño del pene influye en la relación sexual”.¿Hace falta señalar también que el conductor de ese programa “cultural” es el judío JOSE RICARDO ELIASCHEV, que en 1976 puso pies en polvorosa por sus antecedentes ideológicos? (21).

-. Frente a esta corrupción de la pseudocultura alfonsinista, SIN PRECEDENTES, ¿qué harán los restos de nuestra clase dirigente tradicional? ¿Acaso buscar apoyo en el ideólogo neoliberal GUY SORMAN para quien “no es rol de la sociedad organizada decidir si el divorcio o el aborto es bueno o malo? (22) ¿ O acaso en ADELINA DALESIO DE VIOLA, neoliberal de la UCD, para la cual “nadie se ha muerto ni nacido con deficiencias por la pornografía? (23).

Quizá RAMBO tenga la respuesta.

(1) Religión y cultura, Sudamericana, Bs.As., 1953, p. 62.
(2) Op. Cit. Ibid.
(3) Sobre el asunto recomendamos la lectura de BURCKE y DE MASTRE.
(4) Cfr.. Obras Escogidas, Cartago, Bs. AS., 1957, P. 16.
(5) cfr. Augusto Del NOCE, Italia y el Eurocomunismo, Ensayos Aldaba, EMESA, Madrid, 1977, p. 45.
(6) cfr. Augusto Del NOCE, El erotismo a la conquista de la sociedad, Palabra, Madrid, 1972.
(7) Op. Cit. p.43 y sgtes.
(8) Ahora, mi propuesta política, Sudamericana-Planeta, Bs.As., 1983, p. 73.
(9) Op. Cit. Ibid.
(10) Crónica (matutina), 8.6.86.
(11) Entrevista en Qué hacemos, nº 82,junio 1986, p. 6.
(12) Op. Cit. Ibid.
(13) La Razón (matutina), 6.6.86, p. 32.
(14) La Razón (matutina), 29.3.86, p. 17.
(15) Tiempo Argentino, 6.6.86, p. 15.
(16) Ver diarios del 13.6.86., especialmente La Razón y Tiempo Argentina.
(17) Tiempo Argentino, 24.6.86, p. 15.
(18) Clarín, 24.6.86, p. 31.
(19) 24.6.86,p. 7.
(20) Crónica (matutina) 4.7.86. p. 7. ¿Aspiran nuestros “padres de la Patria” a que se practique “coram populo”, como dicen que lo hacía DIÓGENES EL CÍNICO?
(21) La Nación, 5.7.86, segunda edición, p.1.
(22) La Prensa, 29.6.86. Segunda edición, p. 2.
(23) Somos, revista, nº 410, 27.7.84, p. 59.


EL GOBIERNO DE ALFONSIN A LA CONQUISTA DE LA SOCIEDAD CIVIL SEGÚN GRAMSCI

La experiencia inaugurada el 10 de diciembre de 1983, (día de los derechos humanos), representa un hecho inédito en nuestra historia por que por primera vez se instala un régimen con el apoyo de una organización política exterior: la Internacional Socialdemócrata (Segunda Internacional).

De este apoyo logístico e ideológico, surge casi como conclusión necesaria, el intento alfonsinista de modelar a la sociedad (civil) dentro del marco de la ideología, rasgo característico del socialismo. Porque socialista es, en definitiva, el residuo no fungible de toda socialdemocracia.

Ese intento, apoyado en un formidable publicitario que minimiza todo disenso o lo califica de “fascista” – apunta ni más menos a la supresión de todo el entramado de la vida social argentina, que aún subsiste libremente. Para ello se invoca machaconamente la necesidad de la “movilización”, la “participación” o el “protagonismo” populares, consignas tan vacías de contenido como alejadas de las formas de las formas repúblicas de gobierno.

Una breve reseña ilustrará sobre los pasos más importantes de la socialdemocracia criolla en su marcha destructiva de jerarquías de contenido y estamentos sociales.

a) Respecto de las Fuerzas Armadas, se vale de:
. La reducción presupuestaria que coloca al país en estado de casi indefensión frente al cerco exterior cada vez más nítido. (1)
. El juicio por presuntas excesos durante la guerra contra la subversión que sirve para el descrédito de las instituciones armadas, a las que los medios de comunicación controlados por el gobierno nacional, presentan como bandas de delincuentes o poco menos.
. La aparición de las “FF.AA. paralelas” como el núcleo del Centro de Militares para la Democracia Argentina (CEMIDA) para establecer la oposición dialéctica entre militares autoritarios y democráticos, división ésta que infelizmente acaba de hacer suya el general RIOS EREÑÚ, en reciente exposición.
b) En el campo de la Educación y la cultura, la tarea es no menos demoledora a través de:
- limpieza de profesores no adictos a la universidad oficial, mediante la supresión de concursos, disolución de cátedras o jubilaciones forzadas.
- La preparación del asalto reformista a las universidades privadas para implantar el cogobierno docente estudiantes egresados. (3).
- La movilización del estudiantado secundario. (4).
- El Plan Nacional de Cultura, manejado por discípulos del teórico marxista italiano ANTONIO GRAMSCI (1891-1937), parece favorecer a la total “libertad de creación” en el marco de la “movilización” (6).
- El canal de TV oficial, ATC, utilizado para el lavado de cerebro de la población (7).
- La secretaría de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Bs.As., con el patrocinio se han difundido obras sacrílegas y obscenas.

c) En el terreno sindical, fracasado el intento de “reorganización” ante la firma resistencia de la CGT, el alfonsinismo, según los designios del Secretario General de la Presidencia, GERMAN LÓPEZ (un jabobino) químicamente puro), apoyó el surgimiento de cinco grupos destinados a enfrentar a la central obrera masivamente peronista:
- el Movimiento Nacional de Renovación Sindical (MNRS).
- La Asamblea Gremial Argentina (AGA).
- El Encuentro Nacional de Trabajadores (ENT).
- El Movimiento Nacional de Trabajadores Radicales (MNTR).
- La Coordinadora de Agrupaciones para la Unidad Sindical Argentina (CAUSA).
Es característica de estos grupos la activa participación de elementos marxistas (GUILLAN, PICCININI) y de peronistas sin respaldo (ANDRÉS FRAMINI).
d) En el plano económico-financiero, los instrumentos disolventes son:
- la inflación que ha ocasionado la desaparición del signo monetario.
- El manejo del BCRA, a través de la “Coordinadora”, cuyos procedimientos han puesto al sistema bancario al borde del colapso, el suscitar la desconfianza a los bancos privados nacionales.
- El Plan Nacional Agropecuario (PRONAGRO) .
- El impulso del cooperativismo como “instrumento de transformación de las estructuras económicas y sociales”, según manifiesta el propio Secretario del área, HÉCTOR POLINO, un socialista no designado allí por mera causalidad. Como tampoco lo es la designación de ALFREDO FERRO, presidente del principal banco cooperativo, como asesor de ALFONSÍN.

e) En el orden administrativo, la selección de los futuros burócratas se hace en la Secretaria de la Función Pública, cuyo titular, JORGE ROULET, es uno de los hombres clave, junto con el Canciller CAPUTO, en la conexión del socialismo francés con ALFONSÍN.
El medio elegido es la creación del Cuerpo de Administradores Gubernamentales, formados en cursos aptos para convertirlos en COMISARIOS POLÍTICOS.

f) En el aspecto de la Salud Pública y la Acción Pública, la tentativa socialdemócrata cuenta con:
- el plan nacional de Salud Mental, manipulado por elementos de abierta ideología materialista y atea, como MAURICIO GOLDENBERG, RICARDO GRIMSON, OCTAVIO FERNÁNDEZ MOUJÁN, etc.
- El Plan Alimentario Nacional (PAN) dirigido por el propio hermano del Presidente, FERNANDO ALFONSÍN, cuyos propósitos demagógicos han sido denunciados una y otra vez, con una secuela típicamente socialista: acostumbrarse a esperar todo de Estado.

g) En el ámbito de la familia y de la juventud, el ataque contra la estructura tradicional se lleva a cabo:
- la implantación de la patria potestad compartida, como etapa previa a la instauración del divorcio y del aborto.
- la politización de los de los jóvenes, a los que se quiere manipular mediante la técnica de “encuentros generacionales”. (8)
- el impuesto a la herencia, que se agrega a uno ya existente sobre el patrimonio, provocando no sólo una más rápida liquidación del escaso capital nacional, sino la dispersión del grupo familiar.

h) Tampoco se salvan los clubes y colegios profesionales. Es el caso de las
De recientes elecciones celebradas en el Automóvil Club Argentino, donde el accidente ocurrido de YPF utilizado por el candidato alfonsinista, puso al descubierto el interés del gobierno en apoderarse de la importante infraestructura logística de la entidad.

Selección de textos y recensión. DIARIO PAMPERO. Segunda época.
Córdoba, enero de Epifanía 2008. (1983-2008)
Texto: JOSE AUGUSTO PADILLA.
Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
Aportes: Del anteproyecto de tesis doctoral del Lic. GABRIEL S. P. PAUTASSO.


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