miércoles, abril 01, 2009

La destrucción de Dresden

Quien haya olvidado el llorar, lo aprenderá de nuevo ante el aniquilamiento de Dresden. Esta alegre estrella matutina de la juventud alumbró hasta entonces al mundo. Sé con certeza que en Inglaterra y en América existen muchas personas de espíritu limpio a los que no les era ajena la divina luz de la Virgen Sixtina, que lloran profundamente doloridos por la extinción de esa estrella.

Y yo he vivido personalmente la destrucción de Dresden bajo los infiernos de Sodoma y Gomorra producidos por los aviones enemigos. Si yo empleo la palabra “vivido”, esto es para mí aún hoy como un milagro. No me creo lo suficientemente importante como para suponer que el destino me haya reservado ese horror precisamente en ese lugar, en la parte del mundo para mí casi la más querida.

Me encuentro ante las puertas de la muerte y envidio a todos fallecidos camaradas de mi mundo a los que les ha sido ahorrada esta experiencia. Lloro. Nadie se escandalice de la palabra llorar; los mayores héroes de la antigüedad, entre ellos PERICLES y otros, no se avergonzaban de ello.

Desde Desden, con su exquisito y equilibrado cultivo del arte en música y letras, se han desparramado por el mundo soberbias corrientes artísticas de las que también y América bebieron con avidez. ¿Lo han olvidado?

Tengo cerca de 83 años de edad y me encuentro con mi testamento ante Dios, que desgraciadamente no tiene poder para cumplimentarlo, y por tanto sólo desde el fondo de mi corazón digo: ruego quiera Dios amar, purificar y esclarecer más que hasta ahora a la Humanidad para su gloria. (GERHARD HAUPTMANN).

DRESDEN 1945 – 13/14 DE FEBRERO –EUROPA 1981/2009

Con este título el eminente pintor español MARTI TEIXEDOR ha presentado su tela de 5 x 3 metros que representa el bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial. Dresden era una ciudad alemana ubicada a 120 kms del frente del Este y albergaba a una masa de 800.000 a 1.000.000 refugiados que huían del avance soviético del Mariscal ZHUKOV. Dresden era una cierta abierta, es decir, no albergaba tropas, ni poseía fábricas de guerra, ni objetivos militares de ninguna clase. No poseía siquiera artillería antiaérea, pues había sido llevada al frente del Oder. Los días 13 y 14 de febrero de 1945, se abalanzaron sobre Dresden 900 aviones bombarderos ingleses, arrojando 400.000 bombas incendiarias. Tres horas después, una segunda oleada de 1.200 tetramotores ingleses lanzó 200.000 bombas incendiarias y 5.000 explosivas. Andes del alba, se produjo un tercer ataque con 150.000 bombas incendiarias y bidones de fósforos, para activar la horrorosa pira. Las cifras de muertos NO descienden en ninguna de muchas versiones de las 250.000. Pero dejemos que MARTI nos en cuente que es y que pretende su “”Dresden”.

MI DRESDEN

Mi DRESDEN es el homenaje a una ciudad mártir, ignominiosamente incendiada y arrasada por miles de toneladas de bombas de fósforo. Es también un alegato contra los horrores de la guerra. En él he intentado simbolizar LA DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD POR LOS MISMOS ENTES QUE HAN ATENTADO CONTRA EL ARTE. Son las mismas fuerzas que intentan aniquilar todo vestigio de cultura en Europa. DRESDEN, la hermosa y culta capital de Sajonia, fue declarada durante la Segunda Guerra Mundial 1939-1945, COMO CIUDAD ABIERTA, cuidad blanca, ciudad hospital. El crimen perpetrado contra Dresden contra toda su población civil, a sus heridos de guerra, a los refugiados, a los ancianos, mujeres, niños, no tiene justificación posible, y tampoco desde un punto de vista militar. Así y todo, condenaron fríamente a morir abrasadas a más de 250.000 personas inocentes e indefensas en febrero de 1945 a la entrada la Cuaresma.

Existe un maligno paralelismo entre la masacre de Dresden y la masacre del Arte. En “DRESDEN 1945 - Europa 1981”, me limito a plasmar el horror, el estupor del ser humano ante la homicida ferocidad desencadenada por las fuerzas demenciales responsables de la guerra y de la destrucción del Arte. En cuanto al autor del Guernica (PICASSO), la alternativa simplísima. Dado que el mismo confiesa ser un bufón público, un pintor de paparruchas, etc., aceptémoslo. Sus “tentativas”, “sus juegos”, serán su penitencia. Sus codornices con personajes, el toro del pimpampun, el caballo de parbulario… son y serán su imborrable vergüenza. El Arte es el sentimiento más profundo de la existencia, es el gran estimulante de la vida, volvamos al Arte, volvamos a la Vida.

MARTI TEIXIDOR


Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
DIARIO PAMPERO Cordubensis

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