viernes, junio 15, 2012

*JUAN PERÓN, HACIA LA TOMA DEL PODER Y DE LA GUERRA*


*“Creo que lo fundamental es dejar que dentro del organismo  institucional existan las naturales autodefensas que nos darán permanencia y estabilidad. En ese sentido nosotros siempre hemos propugnado a eso; naturalmente que todo tiene un límite, fijado por la doctrina. PENSAMOS QUE CUALQUIERA, PIENSE COMO PIENSE, PUEDE SER PERONISTA, PERO NO SE PUEDE SER PERONISTA ANTIDOCTRINARIO”. Discurso del General PERÓN al inaugurar los Cursos de Doctrina Justicialista en el Teatro General San Martín, el 19 de abril de 1974.*

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

*La guerra por la definitiva independencia argentina es una guerra que todavía no ha concluido. SAN MARTÍN, ROSAS, La Montonera, son apenas momentos victoriosos en esa guerra libertadora e inconclusa.
Una guerra en la que cambiaron los nombres de los protagonistas, pero en la que no se modificó el carácter de la misma. Pueblo y antipueblo, patria y antipatria, se mantienen aún como antinomias irreductibles.
En los últimos años de la historia de esta lucha por la Liberación Nacional y Social del Pueblo Argentino, es la historia de un proceso revolucionario de características poco comunes: HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN JUSTICIALISTA. Proceso que arranca en 1945 y se proyecta hoy hacia el futuro sin pausas ni interrupciones. Proceso nacional, popular y antiimperialista, que reconoce solo a un gran protagonista: EL PUEBLO ARGENTINO y a su conductor: EL GENERAL PERÓN.  
Las notas sobre Actualización política y doctrinaria, son las indicaciones básicas que el General Perón trasmite a las bases y a los diversos encuadramientos del Movimiento, a los efectos de profundizar la actual etapa de la REVOLUCIÓN JUSTICIALISTA: HACIA LA TOMA DEL PODER. Estos mensajes han sido realizados con la finalidad de ayudar a la formación política de cuadros y militantes, para la toma del poder.
Por lo tanto cada proyección no es otra cosa de una sesión de estudio, de discusión, es decir de actualización política y doctrinaria, para facilitar la total comprensión de los temas expuestos, la proyección puede interrumpirse, volverse atrás o repetirse, cuando los compañeros lo estimen necesario. Importa sobre todo relacionar los temas con las circunstancias actuales y estimular la participación de todos los compañeros. Cada uno tiene ideas y experiencias que aportar.
LA ACTUALIZACIÓN POLITICA Y DOCTRINARIA,  como bien lo ha indicado nuestro Conductor, ES TAMBIÉN UNA TAREA QUE NOS OBLIGA A TODOS.

1.- El justicialismo, la unidad y la identificación del enemigo


La concepción Justicialista y el problema de la Liberación

PERÓN: La concepción justicialista que nace en 1945, es una concepción simple, con una base filosófica firme y que obedece a un concepto cristiano y humanista de la política. Indudablemente que el mundo ha venido desarrollando una evolución que hay que captar si queremos darle una continuidad congruente en el futuro. Es ahí de donde parte el Justicialismo. Es indudable que el capitalismo, que se instaura como sucesor del Medievo, trae consigo la empresa, la máquina que modifica extraordinariamente la actividad de la comunidad.

La etapa capitalista

No podemos negar que en los dos siglos de acción del Capitalismo, el mundo –técnica y científicamente– ha progresado más que en los diez siglos precedentes. Llegamos a este momento en que se ha producido una gran revolución, con aspiraciones de ser revolución mundial, la revolución Rusa, y que un sinnúmero de revoluciones han explotado en el mundo como reacción contra ese sistema que impone el sacrificio de los pueblos para el avance científico y técnico de la humanidad.

La etapa socialista

Indudablemente que hoy los pueblos están muy esclarecidos en razón de los medios de comunicación: de la televisión, de la radio, los diarios, las revistas, en fin… Eso ha esclarecido las masas populares que han llegado a darse cuenta de que se prepara para el futuro otro sacrificio semejante, para también obtener un progreso parecido. Y ya no quieren los pueblos que eso se realice sobre el sacrificio, el dolor, el hambre y la miseria de ellos. Así es como nosotros lo concebimos. Entonces es necesario que ofrezcamos a los pueblos la posibilidad de que trabajen felices, con un grado suficiente de dignidad, para un progreso técnico y científico de la Humanidad, que quizá no sea tan grande como el que ha venido asegurando el Capitalismo, pero, por lo menos, que no sea sobre el sacrificio de nadie. Pueblos felices, trabajando por la grandeza de un mundo futuro, pero sin sacrificios y sin dolor. Que eso es lo humano, que eso es lo natural, y que es también lo científico.

Justicialismo, Socialismo Nacional

Entonces debe haber una tercera posición que es la que concibe el JUSTICIALISMO, donde el hombre, en una comunidad que se realiza, pueda también realizarse como ente humano. Es la verdadera concepción justicialista que venimos expresando desde hace veinticinco años. Las dos terceras partes de los habitantes del mundo y sus comunidades están pujando por colocarse en esta tercera posición.

La Tercera Posición – El antiimperialismo del Tercer Mundo

Tan distante del uno como del otro, de los Imperialismo dominantes, lógicamente, el Tercer Mundo está en la tercera posición. La evolución de la Humanidad ha ido hacia integraciones mayores: del hombre a la familia, la tribu, el estado primitivo, el estado feudal, la nacionalidad – que hemos vivido los de mi generación -. Ahora ustedes vivirán la etapa que sigue: Continentalismo. Y es posible que sus nietos y sus bisnietos lleguen a la futura y última integración, que es el Universalismo como aspiración de una humanidad realizada.

Liberación Nacional y Social. Liberación Continental

Pregunta: Si nuestra liberación es inseparable de la Liberación Continental, ¿debemos coordinar también esta lucha con la de Asia y África? ¿Es esta lucha del Tercer Mundo la que puede universalizar la liberación del hombre?
PERÓN: ¡Natural!, es el Tercer MUNDO, y hoy nosotros, los que trabajamos dentro de esta línea, estamos en el Tercer Mundo y trabajamos en el Tercer Mundo, y estamos conectados con los todos dirigentes populares de América con ese Tercer Mundo, como estamos conectados con la idea de la Liberación del Continente, trabajando para eso. Y creemos que la juventud, la gente del futuro, debe aferrarse a esa posición, porque ésa será la posición del futuro.

La continuidad de la vieja guerra por la segunda independencia

Pregunta: Esta concepción, digamos, esta vocación independista y liberadora, ¿es también continuidad de las viejas vocaciones nacionales, la “Guerra Patria”?
PERÓN: ¡Y NATURAL! Natural, en nuestro país no es un secreto para nadie que el Imperio inglés se fundó sobre los despojos del Imperio español. Nosotros, colonia española, pasamos a ser colonia inglesa.

La línea entreguista

Por eso en la Argentina ha habido una línea anglosajona y una línea hispánica. La línea hispánica ha sido la que siguió con la idea independista, la otra es la línea nacional.

La línea nacional

Y en nuestro país, la línea nuestra es la línea de, diremos, de la Primera Junta, que era independista. De Rosas, que defendió eso, de Yrigoyen, que fue otro hombre que también defendió eso. Y de Perón. Todos los demás gobiernos argentinos han pertenecido a la línea anglosajona y la han servido, de una manera directa o indirecta. De manera que todo esto tiene una continuidad histórica, porque los países están viviendo el reflejo del mundo.

La integración Latinoamericana. La Patricia Grande

Ya en el año de 1949 dije, con motivo del Tratado de Complementación Económica – que tenía por finalidad constituir una comunidad económica latinoamericana con fines de integración continental -, que el año 2000 nos encontrará UNIDOS o DOMINADOS. Pero la historia prueba que tales reservas son solución solo si se las sabe y se las quiere defender contra el atropello abierto o disimulado de los imperialistas.  

*VALE REITERAR ESTA FRASE:  

Ha llegado la hora de no tener más ideología que la PATRIA ni más partido que la PATRIA misma”. Juan Domingo Perón, 1973, p. 186.


“Si se quiere la paz, el mejor medio de conservarla es prepararse para la guerra”. Discurso en el Colegio Nacional de La Plata del 10 de junio de 1944, Juan Domingo Perón, p. 32-33.  
Es indispensable comenzar con las tareas de la defensa nacional, problema integral, que se debía encarar recurriendo a todas las fuerzas vivas del Estado, encauzándola en la paz y utilizándolas en la guerra, para alcanzar el alto objetivo político”. p. 34.
LA PRIMERA CONSECUENCIA DE ESTE PLANTEO INICIAL, es que las ideas conducen a la fusión de PUEBLO y EJÉRCITO en la tarea de la DEFENSA NACIONAL, a través de la acción del gobierno que puede inculcar en las masas la fuerza moral que poseen ya las fuerzas armadas. P. 41.
Sólo así se entiende que en cuestiones que afectan en la nacionalidad y sus intereses supremos que no pueda haber divergencia, y que sea necesario inculcar “una mística común (que) sirve como un aglutinante más para cimentar LA UNIDAD NACIONAL de un pueblo determinado”, p. 42.
Si el horizonte está ensombrecido por los anuncios de una guerra civil que perjudica la preparación de la Nación para la guerra, entonces el camino que queda es disciplinar a las masas. La misión del gobierno es “preparar la guerra y anular la lucha civil para que no se produzca antes de ir a la guerra. Hay que coordinar esa acción tomando las masas y evitando que estén fraccionadas para que no se produzca un caos en el país. ESA guerra que PERÓN veía en el futuro inmediato tenía los rasgos de una GUERRA IDEOLÓGICA: en el discurso del 7 de julio de 1954 PERÓN habla de la infiltración de ideológicas y de contra ideologías, que trataban de debilitar a un pueblo, y que lo lograría si éste no estuviese convencido de las verdades de una doctrina nacional. Juan Domingo Perón, 1982,  p. 265. En esa misma ocasión Perón perfiló la idea: se trataba de una “una agresión solapada y artera concentrada en la tarea de infiltrar todas las estructuras orgánicas de la Nación”; ídem, p. 226.
JUAN DOMINGO PERÓN, 1982, P. 158, del discurso del 25 de agosto de 1950-2012. No resulta claro hasta qué punto PERÓN entiende a la guerra como continuación de la POLÍTICA o, a la inversa, la POLÍTICA COMO CONTINUACIÓN DE LA GUERRA POR OTROS MEDIOS. Lo que sí puede asegurarse es que tales distinciones no le preocupaban o veía diferencias sustanciales entre ambas formas de CONDUCCIÓN. Ciertamente PERÓN  afirmo que “el gobierno de la guerra, no es nada más que la continuación del gobierno de la paz”. Discurso del 24 de septiembre de 1952, JUAN DOMINGO PERÓN, 1982,  p. 211. En ese sentido similar, el 7 de julio de 1954 expresó: “si la guerra es la continuación de la política por otros medios, también será rigurosamente exacto que la doctrina de guerra de los argentinos no puede originarse en la doctrina política de la Nación”. JUAN DOMINGO PERÓN, 1982, p. 266. De lo que se trata es de conciliar, mediante la unidad doctrinaria, nuevamente, la conducción política y la conducción militar; estos dos extremos no podían separarse en las circunstancias especiales que vivía el país (ídem, p. 268). No obstante ello, en algunas ocasiones PERÓN dice algo distinto; así, por caso, en JUAN DOMINGO PERÓN, 1951, a, p. 150, al tomar el ejemplo de la conducción militar de NAPOLEÓN, que estaba ordenaba a la superior conducción política del caudillo, PERÓN concluye que “SIEMPRE LA ACCIÓN MILITAR ESTÁ SUBORDINADA A LA POLÍTICA”.

Hay que agregar, sin embargo, un ingrediente más: para que el pueblo perciba la necesidad de la GUERRA hay que adoctrinarlo pues la doctrina nacional insufla, entre otras cosas, VALENTÍA y hacer perder LOS TEMORES. La misión de la doctrina es práctica: “EDUCAR AL ARGENTINO DICIÉNDOLE CUÁLES SON SUS OBJETIVOS”. O más groseramente: “LA EDUCACIÓN PARA LA GUERRA DEBE SER  UNA SOLA: LA POBLACIÓN DECIDA A SACRIFICARSE POR EL BIEN DEL PAÍS”. El problema es que, con tales conceptos, no hay lugar para la PAZ. PERÓN lo sabe: “LA PAZ YA NO ASISTE. La preparación para la guerra es ya la lucha misma”. Según PERÓN, “la paz y la guerra han dejado de ser palabras y estados absolutos e inequívocos”. Se cernía sobre las naciones UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL que dejaría espacio a la neutralidad; una única solución posible, sugiere el líder, es la DEFENSA TOTAL, porque el peligro no estaba en una bomba atómica que desintegraría materialmente al país sino en la INFILTRACIÓN IDEOLÓGICA QUE LLEVARÍA A LA “DESINTEGRACIÓN ESPIRITUAL Y MORAL DE NUESTRO PUEBLO POR LA DESORIENTACIÓN DE LA NATURALEZA IDEOLÓGICA”. (JUAN DOMINGO PERÓN, discursos del 25 de agosto de 1950, y 7 de julio de 1954).  


DIARIO PAMPERO Nº 439
DESDE EL BUNKER 4 DE JUNIO DE 1943 AL 17 DE OCTUBRE DE 1945 POR JUAN DOMINGO PERÓN. Córdoba de la Nueva Andalucía, 24 de abril de 2012. SINE IRA ET STUDIO. Gspp*