viernes, junio 15, 2012

*POLÍTICA ARMADA*


“Un partido de combate se caracteriza por eso mismo, porque combate, y en esta Argentina que está en guerra, la política se hace en lo fundamental ARMADA, por lo tanto, en cada lugar donde el PARTIDO esté presente en las masas se debe impulsar las tareas militares. COMBATIR, FORMAR EL EJÉRCITO EN LA PRÁCTICA DE LA LUCHA ARMADA: QUIEN NO PELEA NO EXISTE. (Resoluciones del Vº Congreso y Resoluciones posteriores. Pub. del PRT, 1971, pág. 72)

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

La caracterización del proceso revolucionario en el PRT-ERP 


El análisis de la línea política y la práctica partidarias exige prestar atención a la caracterización del proceso revolucionario que hiciera el PRT-ERP: esto es, a aquella noción que dio forma y tiempos a la revolución en el imaginario perretista, determinando sus características y orientando en consecuencia el accionar partidario.
Fue un texto de ROBERTO PITTALUGA, titulado “Por qué el ERP no dejará de combatir” (Pittaluga, Roberto “Por qué el ERP no dejará de combatir, ponencia presentada en las VIII Jornadas de Interescuelas. Dptos de Historia, SALTA, 2001).
Se trata de la primera intervención en señalar la importancia definitoria de esta caracterización del proceso revolucionario que hiciera el PRT-ERP. En líneas generales puede decirse que lo analiza allí PITTALUGA es el proceso por el cual se configuró en el imaginario perretista UNA CONCEPCIÓN DE LA REVOLUCIÓN COMO “GUERRA REVOLUCIONARIA”. 
Señala el autor citado que en las representaciones del FRIP puede identificarse un difuso componente insurreccionalista. Tomando un texto sustancial de esa organización, escrito por MARIO ROBERTO SANTUCHO en 1964 (a 1974-1976) en “El proletariado azucarero tucumano, detonante de la Revolución”, advierte: “si lo que se precisaba era el detonante, era porque se presumía un “combustible” ya acumulado: la revolución era pensada así como explosión revolucionaria, como insurrección generaliza.
Ese imaginario, por su parte, continúa PITTALUGA, guardaba estrechas similitudes con el que habitaba la organización morenista PALABRA OBRERA: la huelga general revolucionaria era la forma predominante a través de la cual se proyectaba se proyectaba la escena de la revolución.
Ahora bien, esta concepción de la revolución, advierte PITTALUGA, no podía sino ser conmovida por las experiencias CUBANA, CHINA y VIETNAMITA. Así, en el caso particular del PRT, EL AUTOR CITADO SEÑALA UN PROCESO DE RECONFIGURACIÓN DE LAS CONCEPCIONES DE LA REVOLUCIÓN QUE TERMINÓ POR DESPLAZAR LAS PERSPECTIVAS INSURRECCIONALISTAS en favor de una nueva NOCIÓN de revolución como guerra. La importancia de esta reconfiguración radica en sus consecuencias a partir de la nueva constelación simbólica tuvo en lugar un proceso de colonización de la PALABRA POLÍTICA por la jerga BÉLICA: el militante fue re-categorizado como combatiente y  la “LUCHA” se transformó en “COMBATE”, concluye PITTALUGA.

*La insurrección general*


El esquema de acción delineado por LENIN establecía que ante una situación revolucionaria, cuando las masas están en estado de fermentación, la acción del partido debía centrarse en el lanzamiento de CONSIGNAS cada más enérgicas y, paralelamente, en la organización de acciones de masas. El punto culminante de dicha combinación era la HUELGA GENERAL de concierto con la insurrección armada contra el poder de la burguesía. (Véase, “ERP, Curso de Iniciación Política”, 1ª edición 1972, pp. 74).
El modelo insurreccional apelaba, necesariamente, un plan militar. Sin embargo, tanto como LENIN como aquellos dedicados a sistematizar la teoría insurreccionalista, procuraron diferenciar esta estrategia del blanquismo, enfatizando la obligada circunscripción del accionar armado al contexto del auge de las masas. 
Sustentaba en la confianza del papel creador de la VIOLENCIA la táctica blanquista consistía en hacerse en el momento propicio del poder, por medio de una organización armada, secreta, fuertemente organizada y centralizada. La representación de la REVOLUCIÓN EN EL BLANQUISMO se asimilaba, entonces, a un complot militar. 
La planificación de la insurrección –pensada en el esquema leninista como un ARTE – implicaba la “preparación” militar de cuadros en el seno del PARTIDO. A TAL FIN, ÉSTE DEBÍA CONTAR CON UN “COMITÉ MILITAR REVOLUCIONARO”, cuya función y responsabilidad principal fuese el adiestramiento de cuadros, la planificación de las acciones militares y el abastecimiento de recursos materiales. Lo importante a destacar aquí, en todo caso, es que en el modelo insurreccional la actuación efectiva de las fuerzas militares se inscribían en el contexto de la situación revolucionaria, entendida ésta como un período de “auge de las masas”, ciclo de sublevaciones parciales pero ascendentes en su radicalidad y desafío político y que implicaba, por lo demás, la desorganización y debilitamiento de las fuerzas  enemigas. Es decir, a diferencia de otros modelos como el FOQUISMO o LA GUERRA POPULAR PROLONGADA, LA LUCHA ARMADA se circunscribía a la etapa final de confrontación entre las clases. Era, de alguna manera, expresión y consecuencia, a la vez, del momento en que dicha confrontación, por su agudeza “se transforma en GUERRA CIVIL ABIERTA. (LENIN, Marxismo e insurrección, 1917, en www.marxistas.org ).
La lucha armada no era, entonces, ni la usina que alimentaba el proceso revolucionario, ni la principal forma de lucha hacia la toma del poder. Era modalidad final e imprescindible que acompañaba el alzamiento de las masas, pero supeditada a otros “procedimientos esenciales (…): la influencia educadora y organización del socialismo”. (LENIN, La guerra de guerrillas, 1906, en www.marxistas.org .
En resumidas cuentas, la “guerra del pueblo” no era más que la vía de una paulatina “acumulación de fuerzas” políticas y militares (identificadas con la “nación” y el “pueblo” simultáneamente) hasta acusar una clara superioridad de fuerzas respecto del enemigo. La figura de la guerra no evidenciaba la etapa culminante de la situación revolucionaria signada por el auge de masas sino que era su propio motor, y  el Ejército –aunque bajo la dirección del PARTIDO- su gran protagonista.


Porque con las armas se despierta la conciencia. Porque con las armas se enfrenta al enemigo y porque con las armas se erige la resistencia, lo cierto es que en la guerra revolucionaria “la política se hace en lo fundamental ARMADA” (1970); por eso “el ERP no dejará en combatir” (1973), por eso, la LUCHA ARMADA “es y será el eje de la POLÍTICA NACIONAL” (1976).

EL PRT-ERP fue una organización que apeló a la lucha armada como parte de su estrategia para la toma del poder. Y lo hizo a partir de una caracterización del proceso revolucionario como guerra. Y EN ESA GUERRA, EN TANTO EL ENEMIGO ERA INMESAMENTE MÁS PODEROSO, SÓLO LA CONSTRUCCIÓN DE UN EJÉRCITO QUE FUERA DE LO “pequeño a lo grande”, templándose en “mil batallas”, tanto en el campo como en la ciudad, podía garantizar el triunfó triunfo popular que abrazó en 1968-1976. 

*“(…) un muchacho de color subido, cabellera negra ala de cuervo, piel aceite-ladrillo, boca color tomate, dentadura deslumbrante. Un poco oblicuo a lo indio, robusto, sano, con ojos de astuto soñador, dulce y terco”. WITOL GOMBROWICZ.* (HORACIO TARCUS, “Diccionario Biográfico de la Izquierda Argentina”, Emecé Ed. Bs. As. p. 608).

*La editorial de la revista “ESTRELLA ROJA” decía: “El Comandante SANTUCHO vivirá eternamente en el corazón de su pueblo. La noticia de la muerte del Comandante en jefe del ERP, MARIO ROBERTO SANTUCHO, junto a los compañeros del Buró Político del Partido Revolucionario de los Trabajadores, + DOMINGO MENNA y + Capitán BENITO JORGE URTEAGA el 19 de julio de 1976… Sorprendidos accidentalmente por efectivos de las FF. AA. Contrarrevolucionarias en un dpto. de Villa Martelli, Pcia. de Bs As., se estableció un combate desigual que terminó con el asesinato de los compañeros al quedarse sin municiones. Así, nuestro ERP, el PRT, la clase obrera y el pueblo argentino pierden a su más grande dirigente revolucionario, continuar del espíritu de libertad e independencia del General San Martín y del Comandante Ernesto “Che” Guevara”. SANTUCHO, MARIO ROBERTO AGUSTÍN, apodos: ROBI, seuds. CARLOS RAMÍREZ, MIGUEL,  CARLOS, ERNESTO CONTRERAS. Santiago del Estero, 12.8.1936-Villa Martelli, Pcia de Bs. As. 19.7.1976. 


*Referencias Bibliográficas*

. Política armada: el problema de la militarización en el PRT-ERP. VERA CARNOVALE, revista Lucha armada en la Argentina, Bs As, 2008,  nº 11, pp. 6 y sgtes.
. Comandante SANTUCHO: ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”. REVISTA prt-erp, Año 6, nº 80.  Bs. As. Lunes 9 de agosto de 1976, pp. 20.    
. ERP Curso de Iniciación Política, Bs As. 1ª edición. 1972.
. EUGENIO MÉNDEZ, SANTUCHO – Entre la inteligencia y las armas – Ediciones de La Toma, Bs As. 1999.
. PABLO POZZI, “Por las sendas argentinas…” EL PRT-ERP La guerrilla marxista”, 2da Edición, Imago Mundi, 2004, pp 418. 
. GUILLERMO CAVIASCA “DOS CAMINOS PRT-ERP y MONTONEROS EN LOS SETENTA”, 2ª edición, Bs. As. 2009, Cooperativa El río suena, pp. 232.
. HORACIO TARCUS, Diccionario biográfico de la izquierda argentina. De los anarquistas a la “nueva izquierda” (1870-1976), Bs As., 2007, pp 736. SANTUCHO: pp. 608-611. Por ROBERTO PITTALUGA CEDinCI.
.LUIS MATTINI, Los perros. Memoria de un combatiente revolucionario, Ed. Peña Lillo, ed. Continente, Bs. As, 2006, pp 252.
.LUIS MATTINI, Los perros 2, Memorias de la rebeldía en los “70”. Ed. Peña Lillo, Ed. Continente, Bs. As. 2007, pp. 252.
. ALEJANDRA CIRIZA-EVA RODRIGUEZ, Militancia, política y subjetividad. La moral del PTR-ERP. p. 85 en Políticas de la MEMORIA, de CEDinCI Centro de documentación e Investigación de la Cultura de Izquierda en la Argentina.
. VERA CARNOVALE, Las Ejecuciones del PRT-ERP, en LUCHA ARMADA EN LA ARGENTINA, Año 3, nº 8, 2007. p. 04-27.
*“Es horrible matar. Sin embargo, no sólo matamos a los otros sino también a los nuestros cuando es preciso. Pues sólo la violencia puede cambiar este mundo asesino (…). Todavía no nos está permitido, decíamos, no matar”. BERTOLD BRECHT, “LA MEDIDA”, p. 21*



DIARIO PAMPERO Nº 437
DESDE DEL BUNKER de los nibelungos australes, a 16 de abril de 2012. Gspp. ¡VIVA LA PATRIA! *