jueves, septiembre 13, 2012

*EL RITO DE PERFECCIÓN* por GUILLERMO BUHIGAS ARISCUN


“Cada Logia  Masónica es un templo de religión; y sus enseñanzas son instrucciones de religión”. 

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

*Los primeros catorce grados de esa nueva Masonería Operativa, que van del cuarto al decimoséptimo, reciben el nombre de Grados Capitulares y conforman la llamada Masonería Roja. Hasta el grado 14 completan lo que se denomina la Logia de Perfección. El 15 y 16, el Consejo de los Príncipes de Jerusalén, y el 17, denominado Capítulo Rosacruz, permite acceder al fundamental Grado 18, el llamado Caballero Rosacruz.

Los que van del 4 al 8 son: Maestro Secreto, Maestro Perfecto, Secretario Íntimo, Preboste y Juez, e Intendente de los Edificios. Suponen una escuela de espionaje masónico, que los iniciados reciben, una vez más, mediante el simbolismo de la estúpida leyenda de HIRAM, el mítico arquitecto del Templo de Salomón. 


La iniciación ritual es una especie de transición alucinatoria entre los Grados Simbólicos y los específicamente Operativos. Los masones se reúnen en tenidas por grados a través de las cuales se avanza hacia la formación completa. El masón va siendo examinado, se le dan misiones de responsabilidad y se le prueba para que sólo alcance grados superiores y puestos claves conforme demuestre toda la discreción, fidelidad y obediencia que la orden exige. A medida que se progresa en los grados, mayores son los secretos y la exigencia de los juramentos, con el fin de que sólo los más sectarios y fanáticos lleguen a los superiores.

A partir del siguiente Grado, el Noveno, y hasta el Decimoséptimo empiezan las lecciones para la pura acción operativa. Una acción que puede llegar hasta el asesinato “necesario”, “justificado” y “justificable”. Todo esto sigue estando ilustrado con la necia leyenda.

Los tres primeros de esta serie, del Noveno al Undécimo, completan el Grado de Elegido y reciben los títulos de Maestro Elegido de los Nueve, Ilustrado Elegido de los Quince y Sublime Caballero Elegido. De especial importancia es el Noveno, Maestro Elegido de los Nueve, el Grado más hermético y al que vulgarmente se llama también “el de la Venganza”.

En las pruebas para acceder al mismo se hace especial hincapié en el simbolismo de la muerte de HIRAM con la ejecución:

“De uno de los asesinos por mano de uno de los nueve elegidos”. 

A continuación, se describe cómo SALOMÓN mandó colocar la cabeza del traidor en la torre oriental del templo y premió a JOABEN, el vengador, así como a los ocho hermanos que le acompañaron otorgándoles el título el título de Maestros Elegidos de los Nueve.

El emblema de este Grado Noveno es un brazo que sostiene por los cabellos una cabeza humana y el otro armado con un puñal ensangrentado, si bien – en los escudos que se hacen públicos – se “dulcifica” el emblema suprimiendo la cabeza, aunque parecen los restos de sangre. En el juramento que se apresta para acceder a este Grado figura la siguiente frase:

“Consiento que la espada de la justicia descargue sobre mi cabeza si algún día  fuese traidor o faltase a las promesas que he prestado libre y espontáneamente”.

Su divisa es “vinceri aut mori”, tan cercana a la proclama “SOCIALISMO O MUERTE” ya utilizada por el criminal CHE GUEVARA (1828-1967) o por la Cuba fidelista y hecha suya hoy por el tirano venezolano HUGO CHÁVEZ (1954) y demás indigenistas, fraternales camaradas de nuestro Presidente por accidente o “milagro” masónico RODRIGUEZ”, que – en la intimidad logiástica – bien podría contestar amistosamente a sus sátrapas “hermanos con su rehatalia de curso solemne “sea como sea, cueste lo que cueste”.


En los últimos años venimos padeciendo, como ha sido recurrente en los últimos siglos, las “libres” y “espontáneas” promesas que obligan a los “hermanos” que acceden al poder en España. Muchos de ellos son seguros titulados en este Grado Noveno, primero en el que el masón adquiere la verdadera confianza de la Orden, o pertenecientes a esa escala masónica irregular o invisible de carácter egipciano de la que ya hablaré más adelante, que es la de máxima confianza para la Jerarquía iluminista, en razón simpatética o de chantaje. 

Los tres siguientes Grados, del Duodécimo al Decimocuarto, son los correspondientes al Grado Completo Escocés y reciben los títulos de Gran Maestro Arquitecto, Caballero del Real Arco, y Gran Elegido y Perfecto Masón.

En el Grado 13, Caballero del Real Arco, el Gran Maestre recuerda al que va a ser  recibido:

“Los francmasones no pueden fomentar la existencia de Dios en el concepto sometido al efecto por las religiones positivas, porque en este caso tendrían que mostrarse partidarios de una u otra creencia religiosa, y bien sabéis que esto se opondría al principio de máxima libertad consignado en sus estatutos”.  

Esto se contradice con lo que enseguida se enseña en ese Grado 13, pues la Masonería se declara entonces como una religión, tal y como indica ALBERT PIKE en su obra Moral y Dogma cuando hace referencia a las enseñanzas adecuadas para ese grado:

“Cada Logia  Masónica es un templo de religión; y sus enseñanzas son instrucciones de religión”.

De esta manera, el iniciado que en grados inferiores ha sido “ilustrado”, con independencia de su fe religiosa previa, en un Teísmo cada vez más sincrético y menos teísta, es ahora desviado y sin retorno hacia un Panteísmo de carácter naturalista e incluso pagano. Como ya he señalado, en los grados superiores alcanzará el Luciferismo y el Satanismo.

Ese  Panteísmo siempre ha sido y es del gusto de los peores tiranos genocidas que se hallan en la Historia. Lo malo es que hoy no hace más que crecer en el mundo occidental, llegando a rozar lo grotesco en sus propuestas, tanto en lo ético, Nueva Era y similares, como en lo estético.

La degeneración llega incluso a intentar imponerse en el orden legislativo. En España, por ejemplo, hemos tenido que aguantar una propuesta de iniciativa parlamentaria sobre los derechos de los primates para pocos menos que equipararlos a los seres humanos; más aún: los embriones humanos serían menos respetables que esos primates.

El Panteísmo naturalista neopagano masónico, que se opone al Humanismo más elemental, se impone desde los tabúes del Ecologismo radical. Es capaz de criminalizar a un humilde paisano por comerse un lagarto cuando tiene hambre o a una institución pública por ampliar una carretera para salvar vidas, tras aparecer excrementos de lince en sus aledaños. Se da prioridad a la protección de especies animales en peligro de una extinción que viene sucediendo desde que el mundo es mundo y la naturaleza es naturaleza. 

Ese mismo Ecologismo deshumanizador es el que, sin miramiento alguno, condena a morir de hambre a tribus enteras de africanos, inhabilitados por la fuerza para cazar en sus tierras como durante siglos hicieron. Mientras, los jerarcas y sus amigotes cazan a su antojo y mera diversión esas mismas especies que dicen proteger.

Llegado a ese punto, el masón ya está preparado para parodiar al Catolicismo y sus ritos. En el Grado 14, final del ciclo denominado de “PERFECCIÓN”, después pasar revista a los conceptos “filosóficos” desarrollados en anteriores grados sobre la creación, la vida y la muerte, se contrae el siguiente juramento:

JURAMOS ante esta copa sagrada unirnos para siempre con el vínculo de la fraternidad y sostenernos y defendernos contra todos los que se opongan a la proclamación de los derechos y deberes del hombre. Lo que une la virtud no puede separarlo la muerte”.

Bebe el Gran Maestre un poco de vino contenido en la copa y se la pasa al Recipiendario, que hace lo mismo. La copa pasa por todos los demás “hermanos”. Se le devuelve al Gran Maestro para que la levante en alto y diga:

“La copa está agotada. Hemos comido del mismo pan y bebido del mismo vino. ¡Somos hermanos! ¡La misma sangre corre por nuestras venas! ¡Qué ningún otro líquido pueda servirse en este copa ni otros labios puedan profanarla!”. 

La arroja contra el suelo y la hace pedazos.

SEGURO  que el nacional socialista independentista catalán JOSE LUIS CAROD ROVIRA  (1952) y el socialista que fuera Presidente de la Generalidad PASCUAL MARAGALL (1941), como tantos otros masones o simples necios alucinados, rememoraban el juramente cuando se burlaban de la corona de espinas en Tierra Santa o escarnecen símbolos y ritos sagrados en los escenarios e incluso en las plazas públicas: las fiestas del ORGULLO GAY suelen ser su manifestación más grotesca.

Otros muchos ejemplos podría aportar del concepto de respeto, libertad y tolerancia que atesora la Orden en sus ritos y juramentos, pero mucho queda por contar en el presente y creo ya ha quedado suficientemente ilustrado ese extremo. 

Llegado a este punto, en el masón ya debe de estar asentada la idea reseñada por ALBERT PIKE en su obra Moral y Dogma a la que tanto me he venido refiriendo.

“La verdad perfecta no es alcanzable en ningún lado (…)
Dios lo plantó en el hombre lo concibe, la imagen reflejada del hombre mismo”. 

Pero este Relativismo también es relativo porque, perfecta o no, la verdad para los masones está en su poder sectario, tal y como indica PIKE que se debe enseñar en este Grado 14: 

La Masonería es la universal, eternamente inmutable religión, tal como Dios la plantó en el corazón de la humanidad universal. Ningún credo ha permanecido sin haber estado construido sobre este fundamento (…)

Los ministros de esta religión son todos Masones”.

Con los tres últimos Grados Capitulares, del Decimoquinto al Decimoséptimo, que reciben los títulos de Caballero de la Espada, Príncipe de Jerusalén, y Caballero de Oriente y Occidente, se le permite al masón el honor final de ser nombrado Caballero de Oriente. Así se pone fin al escalafón de la Masonería Roja Capitular, (¿serán bolches?), un escalafón que permite acceder al honor de ser Caballero Rosa Cruz con el Grado 18. Los dos primeros, el 15 y el 16, forman expresamente el colofón del perfeccionamiento, mientras el 17 se considera una iniciación capitular para acceder al trascendental 18. 


Para entonces, el masón habrá completado los Grados de Elegido, Escocés y Caballero de Oriente, cuya iniciación requiere triple juramento. Con ello, un masón ya está preparado para cumplir las pequeñas venganzas masónicas, “justificables intelectualmente”. Las grandes venganzas, a menudo imposibles de argumentar desde la “reflexión” ideológica y que no son más que fruto de los intereses de la Jerarquía Iluminista, requieren ostentar grados superiores, los Filosóficos. Estos van del Decimoctavo al Vigésimo Quinto la llamada Masonería Negra.

El Decimoctavo o Caballero Rosa Cruz es un punto de inflexión clave en la iniciación masónica. Puede ser el final de recorrido por incapacidad o desengaño para los iniciados “bien” intencionados, que hasta entonces han visto un inofensivo culto filantrópico y panteísta en la Orden, sin reparar en él alcanzan éxitos y glorias por su obediencia ciega y en tanto colaboradores necesarios para el cumplimiento de fines inconfesables que desconocen y les trascienden.

Se puede producir entonces ese DESENGAÑO EN UN SUEÑO  que da título al magnífico poema dramático que el Duque de RIVAS (1791-1865) escribió en su madurez tras las correrías masónicas:

“Has visto cuán fácilmente

A los hombres se fascina,

Y a una nación se alucina

Desde una altura eminente?”

El Caballero Rosa Cruz ejerce una acción pedagógica y de gobierno sobre los otros Grados Capitulares Inferiores. Su máxima define mejor que ninguna otra la Filosofía masónica, pues en ella se muestra ya en forma definitiva como atea.
“El bien y el mal son siempre resultados de las relaciones entre los seres y no productos de entidades sobrenaturales”.

La máscara teísta se ha caído del todo. Aquel que todavía no quería ver el Ateísmo conceptual de la secta se queda ya sin argumento alguno en el camino diabólico en el que a partir de aquí va a ser iniciado. A partir de este Grado, el método será un Maquiavelismo esencial que transciende las reflexiones políticas del creador del axioma “el fin justifica los medios”, lectura de cabecera, según sus propias palabras, de nuestro Presidente (el gobierno español actual) por accidente o “milagro” masónico RODRIGUEZ.

A PARTIR DE AQUÍ, sólo aquellos que han comprendido y están dispuestos a implicarse en el objetivo final acceden a grados superiores, los que van del Decimonoveno hasta el Vigésimo Quinto: Gran Pontífice o Sublime Escocés de la Jerusalén Celestial, Gran Patriarca Venerable Maestro ad Vitam o Venerable de todas las Logias Regulares, Caballero Prusiano o Patriarca Noequita (de Noé), Príncipe del Líbano o Caballero de la Real Hacha, Llave o Jefe del Tabernáculo, Príncipe del Tabernáculo, y Caballero de la Serpiente de Cobre o Bronce.

Todo esto no es más que aburrida palabrería superchera y esotérica, ridícula y hasta grotesca si no fuera por la malignidad a la que da cobertura.  

En las enseñanzas del Grado 24 la vinculación del GNOSTICISMO clásico con la MASONERÍA se vuelve a explicitar en su versión más panteísta. Así ALBERT PIKE indica en su obra refiriéndose a aquellos gnósticos:

“El alma, para ellos, no era una mera concepción o abstracción, sino que realmente incluía en si misma vida y pensamiento…era material; pero no una bruta, inerte, inactiva, sin vida, sin emociones, amorfa, sin luz, materia. Se mantenía siendo activa, razonante, pensante; su hogar natural en las regiones más altos del Universo, desde donde desciende a iluminar, a dar forma…y hacia donde incesablemente tiende a reascender tan pronto puede liberarse por sí mismo, de conexión con esa materia. De esta substancia las almas de los hombres fueron formadas, y sólo por ella, uniéndose y organizando sus cuerpos los hombres viven”. 

Para alcanzar el éxito en las Revoluciones inglesa y Norteamericana, la JERARQUÍA ILUMINISTA sólo necesitó de la MASONERÍA SIMBÓLICA de tres grados. Para la implantación de sus ideas y la ejecución de las Revoluciones en el Continente, sobre todo en las dos grandes monarquías católicas, FRANCIA y ESPAÑA, necesitaron crear la OPERATIVA. El éxito les sonrió en Francia y el fracaso relativo en España, pues nunca ha sido capaz de imponerse del todo. La Jerarquía Iluminista y sus esbirros masones la fueron condenando y, aún hoy siguen en ello, a un destino decadente con la pérdida estrepitosa del Imperio Español y la inestabilidad perenne en su interior.

Para conseguir la apropiación de las provincias al tiempo que crecía la ofensiva contra la Santa Sede, a la que pocos años después arrebataría los Estados Pontificios, se emprendió el trabajo de “perfeccionar” la anterior “perfeccionar”. Así, se creó el RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO DE 33 GRADOS, que en ampliaba en ocho grados más la escala jerarquía. Esta ampliación propiciaba operarios “más calificados”, de ocupar puestos de mando dentro de las organizaciones masónicas nacionales y que sirven como mandos intermedios entre la Jerarquía y las diversas y las diversas estructuras masónicas, supra - masónicas y para -masónicas nacionales e internacionales.

La adición de estos últimos ocho grados quedó constituida en la ciudad estadounidense de CHARLESTOWN en 1801, cuando se fundó el SUPREMO CONSEJO DEL GRADO 33: el PRIMERO EN EL MUNDO. Este invento coincidió en el tiempo con el inicio del mandato de THOMAS JEFFERSON,  tercer presidente los EE.UU., masón y de origen judío converso, que sustituía a ADAMS, también masón y de igual origen. En el Balaustre que el Soberano Comendador de dicho Supremo Consejo envío a Grasse Tilly, en 1804, se afirma:

“La necesidad de que las potencias masónicas reciban su inspiración de un centro común, establecida en un país donde no sean fáciles las reacciones ni dependa la libertad de sus habitaciones de la despótica voluntad de un tirano, a su vez sometido a la avasallara influencia de un clericalismo intolerante para toda la expansión de los espíritus y toda manifestación de progreso, ya sea éste material o puramente intelectual o especulativo”.


Con los grados 26 al 30 se ampliaban los Filosóficos, la Masonería NEGRA, y con los que van del 31 a 33 se creaban los Grados Administrativos o Dirección Supremo la llamada Masonería BLANCA. Los nuevos Grados Filosóficos sirven para preparar el ingreso de los iniciados en el importantísimo GRADO 30, CABALLERO KADOSH, palabra hebrea que significa “santo”. Quienes acceden al mismo tienen facultades completas para actuar sobre los objetivos criminales de la Masonería: la destrucción del Pontificado, las grandes venganzas masónicas, los  atentados contra altos personajes de la política, los magnicidios, cualquier acción terroristas de interés, etc. 

Los grados que van del 26 al 29 son: Príncipe de la Merced o Escocés Trinitario, Soberano Comendador del Templo, Caballero del Sol o Príncipe Adepto, y Gran Escocés de San Andrés. En el Grado 28 se enseña la más pura y primitiva doctrina pagana (Olímpica) ZODIACAL, tan grata a los gnósticos de siempre, según reseña PIKE en su obra Moral y Dogma:

“El Sol y la Luna de los Alquimistas coinciden en perfeccionar y estabilizar la Piedra Filosófica. Esto se corresponde a las dos columnas del Templo JACHIN y BOAZ. El SOL es el signo jeroglífico de la verdad porque es el recurso de la Luz”.


El Grado 30, Caballero Kadosh, también recibe el sobre nombre de Gran Elegido. En él se simboliza al ejecutor de la venganza del que llaman el asesinato judicial de JACOBO DE MOLAY, último Gran Maestre de la ORDEN DEL TEMPLE (templarios), REFERENTE ÉPICO para una buena parte de las patrañas masónicas, como ya he mostrado. El aspirante a Grado 30 ha de realizar la promesa de castigar el crimen y la tiranía con la defensa en el tiempo de la inocencia de MOLAY.
Para demostrar la fidelidad, se blande un puñal bajo el lema de:

“Cumplir el deber sin mirar las consecuencias”.  

El Gran Maestro de ceremonias alecciona al aspirante con las siguientes palabras:

“Madura tus proyectos, resérvalos con prudencia hasta que, llegada la hora, puedas ponerlos en práctica con la seguridad de obtener el triunfo, y aleja de tu lado con prudencia a los que no tengan su voluntad libre”.

Reflexionando sobre estas palabras quizás alguno encuentre explicación verosímil a lo que para la mayoría resulta inexplicable, por muy cierto que sea, respecto a diversas actuaciones de nuestro  Presidente por accidente o “milagro” masónico RODRIGUEZ. “Madura tus proyectos”: cinco años de negociaciones con ETA. “Resérvalos con prudencia”: al mismo tiempo se acordaba y  aprobaba la Ley de Partidos y el Pacto Antiterrorista por él mismo promovido. “Hasta que llegaba la hora”: el 11M (11 DE MARZO: ATENTADO DE ATOCHA, estación de trenes de Madrid) y sus consecuencias electorales tras la manipulación. “Puedas ponerlos n práctica con la seguridad de triunfo”: no voy pormenorizar la acción del gobierno español que venimos padeciendo, pues es por todos conocida. “Aleja de tu lado con prudencia a los que no tengan su voluntad libre”: primero NICOLÁS REDONDO TERREROS (1958) y otros socialistas vascos, luego el PP (PARTIDO POPULAR) y finalmente las víctimas del terrorismo, algunas de las cuales eran camaradas de partido, que fueron asesinados mientras se negociaba con sus ejecutores: “sea como sea, cueste lo que cueste”. 

El aspirante contesta:

“El verdadero KADOSH ha de poseer la justicia como primera de sus virtudes y no perderla de vista cuando se trate de imponer castigos”.

Se suceden a continuación una serie de frases que en nada cuadran con los deseos de paz infinita y los ideales de libertad, igualdad, fraternidad, blasón de los masones de cara a la galería y para convencer a los ingenuos a los ingenuos:

“Como los sucesores de  los templarios del siglo XIV, no hemos abandonado el propósito de vengarlos; nuestra obra de venganza no está, pues, terminada”.

Se pregunta entonces al aspirante:

“¿No te arredra el peso de la responsabilidad moral que vas a adquirir si persistes en penetrar nuestros secretos?

Y el aspirante contesta con el juramento:

“Juro y prometo por la sagrada memoria de los seres sacrificados por la ignorancia, la impostura y la tiranía, y me condeno a la deshonra, el desprecio y a la infamia, así como al castigo de los grandes elegidos caballeros KADOSH, si soy traidor a mis juramentos o si alguna vez paso al campo de los déspotas o de los impostores”.  

Pero pasarse al campo de los terroristas les parece a los masones conveniente en muchos casos, faltaría más: “Sea como sea, cueste lo que cueste”. 
Dice por último el ritual para acceder al Grado 30: 
“La venganza templaria se abatió sobre CLEMENTE V no el día en que sus huesos fueron entregados al fuego de los calvinistas de Provenza, sino el día en que LUTERO levantó a media Europa contra el Papado en nombre de los derechos de conciencia. Y LA VENGANZA SE ABATIÓ SOBRE FELIPE EL HERMOSO no el día en que sus restos fueron arrojadas entre los deshechos de Saint-Denis por una plebe delirante, ni tampoco el día en que su último descendiente revestido del poder absoluto salió del Temple, convertido en prisión del Estado para subir al patíbulo (se refiere a LUIS XVI evidentemente, sino el día en que la Asamblea Constituyente francesa proclamó, frente a los tronos, los DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO”. 

En la organización de la secta, en sus estatutos, en sus libros y documentos oficiales figuran grados especializados en la venganza. Son la base ritual que permite las ejecuciones: desde la guillotina, pasando por el terrorismo decimonónico, las revoluciones cruentas, los magnicidios y pequeñas venganzas, genocidios del siglo XX, hasta llegar al terrorismo de la actualidad.

Es de reseñar que son los propios masones en sus juramentos quienes se vinculan a LUTERO y al PROTESTANTISMO, por mucho LAICISMO que luego proclamen.

Los últimos tres Grados de la Masonería, que van del 31 a 33, son los Grados Administrativos. Conforman la Dirección Suprema en cuanto organización nacional. El Grado 31 es el de GRAN INQUISIDOR INSPECTOR COMENDADOR. Los masones de este Grado tienen a su cargo la discusión de las medidas judiciales masónicas que hayan de tomarse contra algún “hermano” o contra algún “profano”.

Los que acceden al Grado 32 reciben el título de SUBLIMES Y VALIENTES PRÍNCIPES DEL REAL SECRETO. Tienen como misión asegurar por todos los medios el funcionamiento de la Orden. Se reúnen en Asamblea para mantenerse informados de la situación masónica de los oficiales y subalternos del ejército que pertenecen a la secta y emitir las órdenes correspondientes a los mismos.

Por último, se llega al Grado 33, SOBERANO GRAN INQUISIDOR GENERAL, máxima jerarquía de las Masonerías Regulares de ámbito nacional. Para acceder a ese Grado, el masón ha tenido que prestar desde su inicio la friolera de CUARENTA Y SEIS JURAMENTOS DE FIDELIDAD y rigurosa observancia del más impenetrable secreto, bajo amenaza de pena de muerte revestida de palabrería gnóstica.

De todos los grados que oficialmente existen, la práctica hace que solamente se utilicen un número contado de ellos, los más destacados e importantes, pasándose de unos a otros por saltos. A UN MISMO TIEMPO SE CONCEDEN VARIOS SEGÚN LAS PECULARIDADES DEL ASPIRANTE Y EL INTERÉS QUE LA JERARQUÍA MUESTRE HACIA ÉL. 

En todos los ritos de iniciación masónica correspondientes a este RITO DE PERFECCIÓN  no existe ninguna referencia de JESUCRISTO, a pesar de que muchos masones se dicen cristianos. Es así porque el mensaje de JESUCRISTO  no es sólo para unos cuantos elegidos tal y como pretende serlo el masónico, ni es secreto. Por el contrario, la Masonería se declara que han de guardar el secreto, tal y como lo señala PIKE en su obra reiteradamente citada. En ella además se da cabida a todo tipo de DIOSES PAGANOS.

“El iniciado era el respetado como el favorito de los dioses. Para el solo el cielo abrió sus tesoros (…)

La participación en los Misterios es la mejor de todas las cosas y la fuente de las más grandes bendiciones (…)

Los Coribantes prometieron la vida entera a los iniciados de los Misterios de CIBELES y ATIS (…)

Después que LUCIUS tuvo, por la gracia de ISIS, que recobrar su forma humana, el Sacerdote le dijo: “la Calamidad no tiene parte en los que nuestra Diosa escoge para su servicio, y la cual su majestad ha vindicado”. Y LAS PERSONAS DECLARARON QUE  ERA AFORTUNADO SER “ASÍ DESPUÉS UNA MANERA DE NACER DE NUEVO, Y DE UNA VEZ DESPOSADO AL SERVICIO DEL MINISTERIO SANTO”.

Los Grandes Orientes Nacionales se estructuran en Supremos Consejos, Capítulos, Areópagos y Logias, órganos decisorios que planifican las intentaciones casi siempre efectivas dentro de cada una de las naciones.

*LA MASONERÍA EGIPCIANA*  

Dicen los Protocolos:

¿Quién podrá oponerse y destruir a una fuerza invisible como la nuestra? La masonería exterior con sus logias no sirve más que para encubrir nuestros designios. El plan de acción de esta fuerza, incluso el lugar de su desarrollo, será siempre para el pueblo un absoluto misterio”. (Protocolo IV). 

En una carta escrita el 22 de enero de 1870  por GIUSSEPPE MAZZINI a ALBERT PIKE, el gerifalte masón italiano le decía al gerifalte masón norteamericano, siendo ambos las máximas autoridades mundiales.

“Debemos crear un súper rito, el cual permanezca desconocido, al cual llamaremos a aquellos Masones de altos grados (30 y más), los cuales seleccionaremos. Con respecto a nuestros hermanos en la Masonería, estos hombres estarán comprometidos al más estricto. A TRAVÉS DE ESTE RITO SUPREMO GOBERNAREMOS TODA LA MASONERÍA la cual vendrá a ser el centro internacional, el más poderoso, porque su dirección será desconocida”.

“We  must create a super rite, which will remain unknown we will call those Masons of high degree whom we shall select. With regard to our brothers in Masonery, these men must be pledges to the strictest secrecy. Through this supreme rite, we will govern all Freemasonry which will become the one international center, the more powerful because its direction will be unknown”.

Para no perder el control, la Jerarquía Iluminista introdujo e introduce en la Masonería Regular a sus más fieles, que pertenecen al tiempo a otras masonerías llamadas irregulares, como la Egipciana o la Martinista, ignoradas por quienes no pertenecen a ellas. También se crean otros grupos secretos de poder para-masónicos como los ILLUMINATI.  Se estructura en 96 grados, más tres invisibles. (Véase Diario Pampero EL PODER INVISIBLE en tres partes).
La urdimbre de la Masonería Egipciana se creó en paralelo al propio “perfeccionamiento” de la regular y se desarrolla por el llamado Rito de MISRAÍN. En la Masonería Egipciana y en Martinista, su antítesis relativa, el GNOSTICISMO ESOTÉRICO alcanza su expresión más “pura”.

La orientación de las secretas logias egipcianas es altamente SUBVERSIVA. Fueron en su día las que propiciaron la creación de los Comuneros y los Carbonarios, embrión de los criminales vestidos de ANARQUISMO o SOCIALISMO que durante años sembraron y aún siembran de asesinatos especialmente ESPAÑA, pero también otros países. Luego, se fueron revistiendo de Comunismo o Nacionalismo, según conveniencia, hasta nuestros días. Hoy se manifiestan de forma preferente como movimientos de movimientos de liberación nacional sustentados en el fanatismo religioso o racial. 

Una organización que explota la estupidez de unos y la vileza de otros no cae nunca en la ingenuidad de confiar sólo en sus juramentos, por muy duras que sean  las amenazas por su incumplimiento y la efectividad de las mismas a lo largo de la Historia. El secreto masónico se preserva además a través de la fragmentación. 

Cualquier indiscreto, inmediatamente irradiado, por supuesto, sólo podrá revelar una ínfima parte del todo. Esta parte siempre será insuficiente para esclarecer los hechos. A mayor importancia de la acción, mayor será la fragmentación en el conocimiento de la misma y más alto grado tendrán sus ejecutores. Sólo los “elegidos” podrán tener un conocimiento menos o nada fragmentado, mientras el resto estará dispuesto a jurar y perjurar “sinceramente” que la Masonería no ha intervenido en nada.

La táctica general masónica le ha llevado desde sus orígenes a infiltrarse con preferencia en los MEDIOS POLÍTICOS, invadiendo casi en su totalidad a los viejos partidos liberales, los llamados progresistas, los modernos radicales y radicales  socialistas, y demás grupos de izquierda, jacobinos o socialcristianos, llegando hasta las planas mayores del Socialismo, pues una parte muy influyente de sus miembros pertenece o ha pertenecido a la Masonería. Ni siquiera los partidos conservadores o vinculados en teoría ideológicamente al Cristianismo se han visto libres de la plaga.

Otro de los objetivos que la Masonería ha perseguido es introducirse en la prensa y en los modernos medios de comunicación. Todo esto le ha ido proporcionando poder e influencia en la sociedad, pero no basta para asegurar la impunidad cuando en los momentos de crisis se decide  llevar a cabo ejecuciones. Por eso, le es fundamental  infiltrarse en los órganos de administración de justicia (en Argentina hay “relaciones carnales” de la Masonería y el Poder Judicial de la Nación), cerrojo para la impunidad, así como en los puestos clave de la policía, llave del mismo. Se trata de tener siempre a un masón en el puesto adecuado para tapar – en la medida de lo posible – el crimen que se fraguó en los talleres por mandato de la Jerarquía.

La Masonería no tiene el más mínimo escrúpulo a la hora de fabricar o falsificar pruebas cuando pretende alcanzar un objetivo. Es la política de “calumnia, que algo queda” capaz de crear e imponer monstruosos falsedades cual ciertas. Muchas veces pueden derribarse con la presencia de la verdad, pero es imposible paliar del todo el daño que ya está hecho, pues un silencio glacial y artificioso siempre envuelve la obligada rectificación de quienes controlan la mayoría de los medios de comunicación, bien sabemos lo saben los masones.

La Masonería no tiene prisa; sabe esperar, recuenta sus fuerzas, mueve sus peones, los previene y – el día a la hora prevista y en el lugar elegido -, bajo jurisdicción de un juez afecto, realiza su crimen. Agentes policiales masones estarán prevenidos en los lugares claves para la investigación del suceso. Lo demás es fácil: se borran, manipulan o inventan pruebas, se falsean atestados y el juez extrema su celo masónico desviando la justicia. Entretanto los medios de comunicación se ocupan de ocultar y manipular la información de cara a la opinión pública. Y si aún el crimen se descubriese, se cuenta con hermanos en las altas esferas para poder evitar lo irremediable. Nuevos crímenes para encubrir el anterior, indultos, amnistías y hasta fugas preparadas hacen el resto…

En fin, como escribió  DIEGO DE SAAVEDRA FAJARDO (1584-1648):

“La naturaleza no dio alas ni pies a los animales muy venenosos porque no hiciesen mucho daño. Quien a la malicia da pies o alas, quiere que corra o que vuele”.


EL QUE LO QUIERA ENTENDER QUE LO ENTIENDA: “SEA COMO SEA, CUESTE LO QUE CUESTE”.

*Fuente: GUILLERMO BUHIGAS “Los Protocolos. Memoria histórica”, Sekotía Ediciones, Madrid, 2008, 430 pp.

*Consulta a los HIJOS DE LA VIUDA:* 

*“El misterio de la Masonería” del Cardenal José María Caro Rodríguez, Arzobispado de Santiago de Chile, 1924. La Masonería: Anti-Iglesia.
*La Francmasonería
*Diccionario enciclopédico Abreviado de la Masonería según Lorenzo Frau Abrines.
*La masonería española en el siglo XVIII por José A. Ferrer Benimeli.
*Bibliografía de la masonería por José A. Ferrer Benimeli.
*Los franc-masones por Jacques Ploncard D´Assac. 
*Asesinos de España Marxismo Anarquísmo Masonería por Mauricio Karl.
*Jesuitas y masones por Tohotom Nagy.
*Los grandes iniciados. Ensayo de historia secreta de las religiones por Eduardo
Schuré. 
 * Yo fui masón” de Maurice Caillet”. 
 « La masonería argentina a través de sus hombres » de A. Lappas. 

Diario Pampero Cordubensis nº 61
Instituto Eremita Urbanus
11 de diciembre del 2009. SAN DÁMASO, Papa y Confesor
Reimpreso el 5 de diciembre de 2010, Año del BICENTENARIO y 31.8.2012 Fiesta de SANTA ROSA de LIMA, patrona del Perú, de la América española y Filipinas.
Sopla el Pampero.
¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! ¡Que hasta soy más argentino, Cuando azotas en mi frente!: AL PAMPERO…RO gspp.*
*GRATIAS AGAMUS DOMINIO DEO NOSTRO!*