sábado, septiembre 01, 2012

*LA “REFORMA UNIVERSITARIA” de 1918*


*¡Frailes no! ¡Dogmas no!*

Editó: Lic. Gabriel Pautasso


“REFORMA UNIVERITARIA”. Anarquía, indisciplina y politiquería en las Facultades. Desaciertos en el gobierno de la educación. El menor de edad, incapaz  según el Código Civil (¿por REFORMAR?), es capaz, según la reforma universitaria para elegir profesores y participar en el gobierno de las Facultades. En los orígenes, como el grupo estudiantil comunista “Insurrexit”. Huelgas y bochinches en los colegios. Congresos de la Federación Juvenil Comunista en Santa Fe, Rosario, La Plata, Córdoba y muchos etcéteras. Líderes estudiantiles comunistas. Disolución de “Insurrexit”. La Federación Universitaria Argentina, instrumento del comunismo. Constitución de la Federación Argentina de estudiantes secundarios. El comunismo en la docencia. Inspectores, profesores y maestros comunistas, de actuación destacada y que aún en el desempeño de sus puestos en la Educación. Primera Convección Nacional de Maestros. Internacional del Magisterio americano. Conferencias comunistas e inmorales propiciadas por docentes argentinos. Diarios, LA PRENSA ROJA.


*A raíz de la revuelta reformista del 15 de junio de 1918 escribía el socialista y diputado nacional JULIO V. GONZÁLEZ, testigo presencial: “Al destrozar los revoltosos, en el salón de grados, únicamente los cuadros de clérigos, al pretender asaltar el convento vecino, al adoptar desde aquel instante como grito de lucha: ¡FRAILES NO! Y otros por el estilo…y – añadimos nosotros- al derribar de su pedestal el busto del obispo fundador, que campeaba en medio del patio de la universidad (calle Trejo 242. Córdoba) y al arrastrar por la calle un crucifico  atado a la cola de un burro – “se estaba llamando simultáneamente a definirse (2). DIARIO PAMPERO nº 52  “SOBRE LA REFORMA universitaria”. (1918-15 DE JUNIO-2009).
“A partir de aquella asonada el movimiento toma, pues, su orientación definitiva y con ello adquiere la trascendencia con que ha sido registrado. Es entonces que la lucha se traba a la luz meridiana como el choque de las fuerzas liberales con las clericales. Las  violencias de los sublevados no iban a parar en el tumulto del 15 ni en el del 17. Se asalta el diario “Los Principios”, órgano periodístico del catolicismo, se apedrean los centros adversos en cuyas casas no quedó ni un vidrio sano, y se embadurnaban de alquitrán  sus letreros, los templos eran víctimas de los mismos desmanes y sus muros se iban cubiertos con la consigna revolucionaria de *¡FRAILES NO!* Todo el que estaba disconforme con lo existente, en cualquier orden de la vida social, concurría a las manifestaciones de los estudiantes. (GONZÁLEZ, JULIO V. La reforma universitaria, p. 59 a 62).
*El doctor RAMÓN J. CÁRCANO,  uno de los protagonistas de la “reforma” escribió: “El movimiento innovador fue creciendo; yo mismo ocupé la tribuna universitaria para impulsarlo, se dividen las opiniones, aparecen facciones y se sostiene una lucha sorda hasta culminar en el ruidoso y estéril estallido de 1918. ¿Cuáles son los resultados de la revolución universitaria? Ningún resultado bueno. Intereses subalternos…profesores parasitarios…juventud sin saber, sin altos anhelados, sin rumbos”. (CÁRCANO, RAMÓN J. Mis primeros ochenta años, p. 209). 
*No cabe la menor duda que el movimiento reformista desde su aparición violenta, coincidente con la revolución soviética, no fue otra cosa que una explosión MASÓNICA-MARXISTA de tendencias netamente IRRELIGIOSAS, como se puede colegir del Manifiesto del 21 de junio de 1918 que dice: “La juventud universitaria quiere levantar bien alta la llama que está quemando el viejo reducto de la opresión clerical con su religión para vencidos y esclavos…religión que enseña a menospreciar el honor y a deprimir la personalidad”; -y del Manifiesto de la Federación Universitaria, fechado el 24 de enero de 1919, que lo declara sin reticencias de ninguna especie: “La revolución hubo de ser un movimiento no sólo anticlerical sino también, lo que es más importante, IRRELIGIOSO”.
*En su pastoral del 6 de julio de 1818 DECÍA Monseñor ZANÓN BUSTOS y FERREYRA, obispo de Córdoba: “El noble anhelo de estudios más amplios, fundamentales y metódicos, colgado en la bandera universitaria, degeneró el 15 de junio de 1918 en una agresión franca contra la Iglesia. Se asalta el salón universitario de recepciones, destrozando los muebles y todos los cuadros de clérigos y religiosos que pendían de sus paredes, entre ellos los de los próceres de la patria, FUNES y CASTRO BARROS. A la consigna de ¡FRAILES NO!, todos fueron desastillados y el monumento de TREJO arrebatado de su pedestal. Se presentaban la barbarie y la temeridad, abiertas negaciones de la ciencia y la cultura. En las manifiestas del 23 y 30 de junio se repiten los vejámenes a la cultura y religiosidad de Córdoba. Se colgaban religiosos y religiosas en pendones por escarnio, y oradores traídos ex profeso, al grito de *¡FRAILES NO, DOGMAS NO!*, se despachaban sacrílegamente contra las cosas sagradas, contra el clero y contra la religión”.
El 23 de noviembre de 1818 apareció una nueva pastoral condenatoria de los actos  impíos y sacrílegos que se repitieron el 6 de noviembre contra  el seminario, los conventos y la curia de Córdoba.
Los católicos, ya en 1913, habían iniciado el movimiento reformista, pero ahora los anti-clericales masónico-liberal-marxistas, lo desprestigian totalmente. Dieron motivo a la reforma los masones y liberales rojos encaramados en la universidad, y luego la usufructuó un nuevo elenco de masones e izquierdistas.
El 4 de julio de 1918 los estudiantes de Córdoba se unen a los obreros anarquistas, a quienes antes llamaban “chusma” y ahora “camarada en la lucha y en la gloria”.
En la asamblea del 7 de julio de 1918 la Federación Universitaria se manifiesta desembozadamente anti-católica y sus conferencias en Buenos Aires se realizaban preferentemente en los comités socialistas. (Revista Eclesiástica de Buenos Aires, año 1818, p. 670).
*El Presidente IRIGOYEN (1916-1922) ENVÍA COMO INTERVENTOR a la Universidad de Córdoba, en agosto de 1918, nada menos que al masón TELÉMANO SUSINI, el anticlerical que en su juventud había capitaneado a los forajidos incendiarios del colegio del SALVADOR de los jesuitas. En la asamblea de la Federación Universitaria, reunida en el Teatro “NUEVO” el 24 de junio de 1918, había dicho: “Hay que quemar los templos, acabar con la CLERIGALLA y extirpar la llaga del catolicismo”. Lo mismo repitió ante los socialistas en el salón de  “Unione e Benevolenza” de Córdoba.
El ministro José Salinas entrega la universidad de Córdoba a los revoltosos y el caos cunde, desplazándose luego hacia BUENOS AIRES y LA PLATA. “Es el espíritu del soviet el que los inspira contra el orden; es la inadmisible dictadura del tumulto. Las salvajadas que cometen los estudiantes en esos años, son FRUTO DE LA ENSEÑANZA RECIBIDA. Obran de acuerdo con la prédica. El cientificismo, que es la IDEOLOGÍA del siglo, FORMA MALVADOS, no hombres. Saben las últimas novedades de la ciencia, pero su alma queda salvaje con su barbarie primitiva”. Las universidades caen en manos de los MASONES y MAXIMALISTAS (BOLCHEVIQUES). La reforma dio por resultado estudiantes que muchos DERECHOS y poca ciencia.
Ante los desmanes causados por la FUA en LA PLATA, publicaba “La Razón” del 6 de abril de 1920: “Es bochornoso el espectáculo que ofrece que cansada ya de provocar desórdenes de toda clase, de desautorizar con toda la obra de sus escándalos la disciplina y la tradición de los institutos superiores asalta  los tribunales examinadores, tirotea a sus señores, insulta a sus profesores y destroza las aulas. La violencia triunfa. Es hora que la autoridad reprima con mano firme lo que se inició con los ABUSOS y concluyó con el CRIMEN. Debe terminarse con la ANARQUÍA  y con los ANARQUISTAS de nuestros institutos universitarios”.
Este fue el saldo que dejó la tan decantada “reforma universitaria”: “arbitrariedades inauditas al presente, anarquía en la mañana y avanzado sectarismo político y religioso”.
En si discurso inaugural dirá el rector reformista de la universidad de Córdoba en 1921, doctor FRANCICO de la TORRE: “RUSIA –el ejemplo más hermoso de la historia del mundo- ha realizado una revolución colosal. Los pueblos ya tenemos en la RUSIA progresista el ejemplar a seguir, y es de imaginarse lo que dará al mundo RUSIA en el futuro”. (Revista Eclesiástica de Buenos  Aires, año 1921, p. 377).


*Este apartado es importantísimo, pues siguiendo las directivas de LENIN, el comunismo se ha lanzado en todo el mundo, a la conquista de la juventud obrera y estudiantil. Y como de los COLEGIOS secundarios y universidades, salen los futuros dirigentes políticos y gobernantes del país…

  
*El sentido de la vida universitaria, a fines del siglo pasado XIX y comienzos del siglo XX, había prácticamente desaparecido. La Universidad comenzó a ser campo de batalla políticas o trampolín de ascenso a posiciones expectables; los jóvenes, por otra parte, eran agitados por nuevas ideas e inquietudes que no encontraban eco en las aulas anquilosadas y estáticas. Así llegamos al año de 1918 en el cual encontramos a los jóvenes estudiantes divididos en fracciones, principalmente católicos por un lado y liberales, socialistas o marxistas por otro. Se produjo el movimiento de la “Reforma universitaria” que fue dominado por los segundos que impusieron su signo al movimiento. Los desórdenes provocaron la intervención  del gobierno nacional (1918), se proyectaron nuevos estatutos, nueva intervención y nueva reforma de estatutos y nueva intervención que manda intervención observar los de la Universidad de Buenos Aires, hasta que, en 1925, la Universidad de Córdoba dicta los suyos.
*En 1885, aunque no figure en,  el papel, ya no funciona la Facultad de Filosofía. La situación es de franca decadencia, es un síntoma la extinción o debilitamiento de los estudios humanísticos. En verdad que podría citar muchos nombres ilustres, como los de PEDRO IGNACIO de CASTRO BARROS, que enseñó filosofía y fue RECTOR y de tantos otros egresados célebres, pero en los últimos años del siglo XIX vieron decaer a la secular CASA DE TREJO que había asistido, informado e influido en la historia argentina.(DIARIO PAMPERO nº 325, “HACIA EL CUARTO CENTENARIO DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA”); Universidad Nacional de Córdoba, “DATOS HISTÓRICOS”30.11.1973. Imprenta de la Universidad, 22 pp.).
*En 1873, una de las preocupaciones más constantes de las sociedades masónicas es, sin duda alguna, la educación. La República Argentina ha entregado casi por completo la educación de sus tiernas generaciones en manos de los jesuitas. (Los masones entienden por jesuitas las instituciones de la Iglesia Católica.) En América del Sud van echando raíces sus hipócritas instituciones y establecen escuelas y colegios…*Sesenta años de laicismo escolar harán exclamar al gran poeta y maestro argentino LEOPOLDO ANTONIO LUGONES (1874-1938), inspector de enseñanza: “El delito, la inmoralidad y el izquierdismo prosperan en la Argentina gracias a la instrucción laica” (La Nación, 13.2.1938). Tres años antes, al condenar la ley 1420, había dicho: “La ley 1420 es un fracaso moral, verdadera catástrofe, ocasión de corrupción y de delitos, violentadora de la conciencia católica del país, proscripción de la moral, paradoja del ateísmo, contradictoria con la soberanía del pueblo que se rige por la mayoría, esencial contrasentido, engendradora de la escuela SIN DEBER, forjadora de un simple ganador de plata, ANIMAL DE PRODUCCIÓN y de CONSUMO”. (La Nación, 17.5.1935).  
*Debemos aclarar, obra similar realizaban en 1904  y 1905 contra la libertad de enseñanza el ministro de instrucción pública, JOAQUÍN V. GONZÁLEZ, y los inspectores generales de enseñanza secundaria y normal, LEOPOLDO LUGONES y PABLO PIZZURNO, todos masones. Mientras tanto, dijo el 3 de agosto de 1904, el socialista y masón LEOPOLDO LUGONES, que desilusionado abandonó sus filas: “El socialismo fue y continuará siendo un partido extranjero”. BERNARDO DE IRIGOYEN supo, en cambio, renunciar a tiempo a su filiación masónica, como lo hicieron también JOAQUÍN V. GONZÁLEZ, *LEOPOLDO LUGONES, y tantos otros. (DIARIO PAMPERO nº 386 BIS, “LUGONES y la masonería”. DIARIO PAMPERO nº 301: Para acabar por ahora y volver pronto. LA GUERRA DE LEÓN XIII).  
*El 16 de mayo de 1905 el diario “LOS PRINCIPIOS” de Córdoba publicó un editorial sobre “la Masonería en la Instrucción Pública” donde el articulista, aportando elementos de juicio suficientes llega a la siguiente conclusión: “Diríase, a creer en hechos fehacientes, que tanto el Ministerio Nacional de Instrucción Pública como el Consejo Nacional de Educación, se hallan en la Argentina en pleno auge masónico…”.

*La MASONERÍA, el SOCIALISMO y el PROTESTANTISMO se dan la mano, en su fobia anticlerical, con el LIBERALISMO y el NORMALISMO de la “inteligencia” argentina*.


*La euforia LIBERAL de la época y el esnobismo tentador llevaron a las logias a muchos hombres públicos argentinos – como sucedió en FRANCIA en el período prerrevolucionario-. Después de la larga noche de la tiranía rosista- dicen los masones – la masonería, que vivió oculta o semi-oculta, reabre sus “trabajos”; para replegarse luego en el silencio de “sus talleres” al terminar el período inquieto de la organización nacional. (Revista Símbolo, septiembre 1948).
*En fin, el Supremo Consejo Uruguayo, constituido oficialmente en 1855, por carta patente constitucional a la masonería argentina, el 21 de septiembre de 1858; incorporándose de esta manera a la familia masónica universal.
En 1904 eran 190 las logias en la ARGENTINA, que formaban el GRAN ORIENTE del RITO AZUL, el GRAN ORIENTE del RITO ARGENTINO, el GRAN ORIENTE del RITO CONFEDERADO y otros seis grupos más.
*Ahora bien, la novedad del momento cautivó a los vacilantes en su fe católica, carentes de sólida formación y se afiliaron a la masonería, cuya finalidad última desconocían completamente, pero de la cual fueron dóciles instrumentos desde las altas esferas del gobierno. Porque una es la masonería ordinaria o de aparato: la de los banquetes, fiestas y reuniones, y, otra la alta masonería oculta, la principal, la responsable. La experiencia históricamente ha comprobado que a veces se han afiliado a la masonería verdaderos patriotas, los cuales, cuando aparecieron los fines reales de la Orden, creyeron que eran desviaciones, y entonces reaccionaron.
*Es innegable que la masonería ejerce una considerable fuerza de atracción, porque fomenta la natural tendencia mística del espíritu humano hacia el encanto del misterio y lo secreto; halaga el orgullo del hombre, prometiéndola la quintaesencia de la sabiduría; se muestra a las almas ansiosas de verdad y certeza –pero apartadas de Dios- como la religión universal del porvenir, de la cual todas las religiones pasadas y presentes no serían más que etapas históricas o pasajeras; y se presenta a los ojos de todos con las más atrayentes apariencias. Ocultando, bajo su disfraz e hipocresía, los designios más aviesos. Al hablar de este período de nuestra historia, dice ATILIO GARCÍA MELLID en “Proceso al liberalismo argentino”, Theoría: “DESPUÉS de CASEROS y PAVÓN se inició la ofensiva destinada a abatir las substancias católicas de nuestra vida; programa compacto de abatimiento de nuestras bases religiosas. El liberalismo asimiló los principios naturalistas y positivistas, constituyéndose en una verdadera filosofía que negaba al ser y la nacionalidad y a todo el conjunto de sus valores de sus valores espirituales. Esta etapa dio primacía a los intereses materiales y coincidió con el auge del liberalismo económico y la penetración del capitalismo imperialista. Era la pérdida irremediable de nuestra soberanía. Para disimularlo, la oligarquía concibió su plan laico como una forma de defensa de la soberanía del Estado frente a los “abusos” que en materia de matrimonio y educación consumaba la Iglesia…El liberalismo desfiguró nuestra fisonomía tradicional, violentó nuestras convicciones espirituales, comprometió nuestra independencia, dilapidó nuestras riquezas, traicionó las justas aspiraciones del pueblo, abatió las columnas que defendían nuestra soberanía y falsificó los hechos históricos para desalentar toda posible empresa recuperadora…Los liberales de hoy están en la misma línea de pensamiento que sus antecesores liberales de ayer o de hace un siglo…Siguen empacados en la vieja huella en que se atascaron sus abuelos…”. (GARCÍA MELLID, ATILIO, op. Cit., 519  y 547).
*UNO DE LOS ACONTECIMIENTOS MASÓNICOS de mayor trascendencia nacional fue, sin duda, la “MAGNA TENIDA del 21 de julio de 1860, realizada bajo la presidencia de ROQUE PÉREZ, en el antiguo Teatro Colón –donde tenía su sede la masonería-, y que corresponde actualmente al sitio que ocupa el edificio del  Banco de la Nación Argentina. En esa histórica reunión el Supremo Consejo de la masonería argentina confirió el grado 33 –según reza el acta o “plancha” labrada en tal ocasión –“a los ilustres hermanos SANTIAGO DERQUI, Presidente de la República Argentina; general BARTOLOMÉ MITRE, gobernador del Estado de Buenos Aires: DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, ministro de gobierno de Buenos Aires, y el coronel JUAN ANDRÉS GELLY y OBES, ministro de guerra del mismo Estado; y regularizó en el mismo grado al gobernador de Entre Ríos, general en jefe de los ejércitos de mar y tierra de la República, ilustre hermano JUSTO JOSÉ de URQUIZA”. (CASTRO ANTONIO, Urquiza y la Masonería, Revista “Historia”, º 2, año 1955, Buenos Aires). URQUIZA había recibido el grado 33 del “escocismo masónico” en la logia Jorge Washington de Concepción del Uruguay*.
DIARIO PAMPERO Cordubensis Nº 468
INSTITUTO EREMITA URBANUS
Córdoba de la Nueva Andalucía y del Tucumán, el 1º de septiembre del Año del Señor de 2012. Fiesta de SAN GIL, ABAD. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA”! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA, libre, justa y soberana! Gspp, Asunto: “La Reforma universitaria” de 1918- ¡frailes no! ¡dogmas no”.