domingo, septiembre 16, 2012

*WAGNER y el TERCER REICH*


“Uno de estos grandes hombres, que encierra en sí la más pura esencia de la grandeza nacional de nuestro pueblo, es RICHARD WAGNER, el más grande y sublime hijo de esta ciudad, el genial poeta de las melodías de nuestra raza”
Adolfo Hitler

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

 *WAGNER, EL TERCER REICH y PEDRO VARELA*


Una vez más, decididos a transformar nuestra revista en una publicación de mayor actualidad política, de contenido más acorde y dispuesto a hacer frente a la situación dramática de la sociedad occidental, nos vemos introducidos en nuevo número prácticamente testimonial.
Y sin embargo, no podíamos dejar de celebrar, en estos últimos números, el 50º Aniversario de la Revolución Nacionalsocialista y el 100º Aniversario de la muerte de WAGNER. ¿Qué importancia puede tener WAGNER en los acontecimientos políticos y sociales de nuestra época? ¿Qué significación tiene el poeta en nuestra concepción del mundo?
¿Estaríamos nosotros en la oposición al sistema si WAGNER no hubiera  existido? ¿Quién hubiera sido HITLER, sin WAGNER? No, ni nosotros estaríamos presentes, dispuestos a combatir al sistema y fundar una concepción nueva de la vida – la concepción wagneriana del mundo – ni existiría CEDADE, pues como Asociación Wagneriana fue fundada nuestra organización, ahora hace 15 años ni, desde luego, hubiera existido HITLER, el reformador y el gran hombre, tal como lo conocemos.
Es de muchos conocida la dualidad existente en el Nacionalsocialismo fundamentando en otras consideraciones diversas, filosóficas, tradiciones, etc.
Ciertamente, el Nacionalsocialismo absorbió diversas concepciones positivas, ideológicas, filosóficas, tradicionales, etc. Fue forjado a raíz de una concepción socialista necesaria que exigía nuestro siglo, de un nacionalismo muy enraizado en el pueblo, de la revolución conservadora, del romanticismo, de las tradiciones y medievales, de una enorme tradición artística y cultural del país, de una concepción racial de los pueblos, etc.
Pero en lo que estamos es que, el creador, forjador y práctico del Nacionalsocialismo fue HITLER. Él creó la nueva idea a su imagen y semejanza.


Y HITLER fue, sin duda, el más grande wagneriano  de todos los tiempos. Hizo suya, hasta la médula, esa forma de entender la vida característica en WAGNER. Conocía la obra musical, dramática, poética y en prosa del maestro como pocos hayan sido capaces de conocerla. Pero sobre todo, vivió en sí mismo, hizo suyos, los enfrentamientos dramáticos que conmueven a la humanidad: idealismo frente a materialismo, el ORO frente el amor, el arte frente al no arte, el deber frente al destino, etc. Aprendió, con WAGNER, que el Estado artístico ERA LA META ÚLTIMA DE UN GRAN ESTADO, porque es el arte la más elevada manifestación del espíritu humano, y por tanto, la meta más sublime que puede imponerse un gobernante que haya conseguido para los suyos la mayor justicia social y el más elevado nivel cultural de vida.
Pero además, personificó en sí mismo al HÉROE wagneriano. Marcando en su vida un camino imperturbable. Y hubo de vivir, en momentos muy duros, todo aquello que para los aficionados a WAGNER no es más texto y sentimientos, pero para él fueron su vida: la renuncia, la redención por amor, el triunfo de la negación de la voluntad de vivir, el tribuno popular…
Fue HITLER, con su voluntad de lucha, quien creó el Nacionalsocialismo. Y fue WAGNER, con su obra, quien dio a HITLER una concepción del mundo. Con él se formó, con él creció, con él lucho, venció y murió.
Sería un error pretender decir, como se ha hecho con NIETZSCHE, aún con mucha menos razón histórica, que decir ¡heil WAGNER! es decir ¡heil HITLER!, o al revés.
WAGNER es, por sí sólo, todo un mundo, toda una idea, toda una lucha y un sentido para la vida de muchos. Pero HITLER, sin WAGNER, no hubiera sido, probablemente, más que un ADOLFO HITLER, arquitecto o acuarelista en LINZ o VIENA.
Su vida y su obra están inspiradas en WAGNER, no sin su propia aportación personal en lo social, militar y político. Pero la esencia de su todo fue siempre el mundo wagneriano; como lo fue, para su carácter, la obra de SCHOPENHAUER.
Históricamente no hay más peros, ni más dualidades, ni más discusiones. Esto fue así. Y  es magnífico y hermoso que así haya sido.
Por mucho que lo intenten, ya no podrán borrarlo para la historia, porque es el HITLER inspirado en el RIENZI en que decidió dedicarse íntegramente a su pueblo; el HITLER de las primeras representaciones de WAGNER a sus 17 años en LINZ o VIENA; el HITLER que tituló su obra “MEIN KAMPF” inspirado en “mein leben” de WAGNER; el HITLER que llevó los festivales de Bayreuth a cotas nunca soñadas antes, ni mucho menos después de su muerte; el HITLER que llevó era capaz de tararear cualquier fragmento musical de las 13 obras wagnerianas y silbar “Los Maestros Cantores de Nüremberg de pies a cabeza; el HITLER amante de los animales como lo fuera WAGNER; el HITLER vegetariano por amor a ellos, como lo fue en sus últimos tres años el Maestro; el HITLER lector empedernido de SCHOPENHAUER durante toda la I Guerra Mundial, igualmente leído por WAGNER, el HITLER a cuya muerte la Radio Nacional interpretó la Marcha Fúnebre del SIGFRIDO, o el HITLER cuyo ideal amor por ESTAFANÍA, con 17 años, hacia GELI RAUBAL en los años de lucha por el poder, o, finalmente, hacia EVA BRAUN tomaron el cariz del ideal de amor de las obras wagnerianas; es el HITLER cuya muerte junto a su esposa y sus camaradas no tienen nada que envidiar del más dramático de los finales de las obras de WAGNER.  
Es el HITLER que, en carta a SIEGFRID WAGNER, llama al progenitor de éste, “su padre y señor de todos nosotros”; el HITLER cuyo mayor sueño era asistir por vez primera a los festivales de Bayreuth; el HITLER que en la misma carta antes citada dice claramente: “Grande fue mi alegría y grande también mi orgullo al enterarme de la victoria de las fuerzas nacionales precisamente en la ciudad en la que primero el Señor y luego CHAMBERLAIN FORJARON LA ESPADA ESPIRITUAL CON LA QUE HOY COMBATIMOS”.
Para seguir, escribiendo desde la prisión de Landsberg: “El verano que viene me traerá otro nuevo pesar. Desde que cumplí los 13, siempre he soñado parecía querer convertirse en realidad: ASISTIR AL FESTIVAL”.
ES EL HITLER, EN FIN, QUE HACÍA CONSTANTES LLAMAMIENTOS A QUE SU PUEBLO ALEMÁN SIGUIERA LOS PROFUNDOS SENTIMIENTOS Y LUCHARA CON LA ESPADA DEL ESPÍRITU FORJADA POR WAGNER CONTRA EL MATERIALISMO.


¿Qué importancia tiene WAGNER EN LA ERA ATÓMICA y ERA ESPACIAL, en la era de las crisis del petróleo y del calentamiento global, de las crisis económica y del desempleo, de la riqueza y de la pobreza?

*Tiene la misión más importante: MANTENER EN PIE Y DE PIE LOS VALORES Y REACTIVAR A AQUELLOS QUE QUIEREN UN CAMINO PARA COMBATIR EL MUNDO EN CAOS CON LA MEJOR ESPADA: LA ESPADA DEL ESPÍRITU.*

*(UNA REFLEXIÓN DE DON PEDRO VARELA, de la revista CEDADE, nº 114, febrero de 1983, p. 3-4)*

*Noticia: RICHARD WAGNER, compositor  alemán nacido en Leipzig el 22 de mayo de 1813 y muerto en Bayreuth el 13 de febrero de 1883. Autor de 13 grandes dramas musicales de que es autor del libreto y de la partidura. Sus principales obras fueron: la TETRALOGÍA, PARSIFAL, TRISTÁN e ISOLDA y LOS MAESTROS CANTORES. Entre sus escritos en prosa, algunos están dedicados a la cuestión judía como “EL JUDAÍSMO EN LA MÚSICA”.*


DIARIO PAMPERO Cordubensis
INSTITUTO EREMITA URBANUS
Córdoba de la Nueva Andalucía, en diciembre del Año del Señor de 2010. ¡POR LA LIBERTAD DE DON PEDRO VARELA! Librería Europa, Barcelona. SOPLA EL PAMPERO. ¡VIVA HISPANOAMÉRICA libre, justa y soberana! Asunto: WAGNER y el Tercer Reich, reeditado 11.9.2012*