jueves, julio 31, 2008

CUBA MARTIR - BIOGRAFÍA DE FIDEL CASTRO

...Nos ha impulsado a presentar a nuestros lectores una breve biografía de este personaje tan vinculado a la Unión Soviética, que se ha convertido al régimen cubano en una sucursal activa de la URSS.
Inexplicable, por supuesto, que Cuba figure en este grupo de países ”no alineados”, cuando es el más alineado del mundo.

*LOS COMIENZOS

El padre de FIDEL era un hacendado rico. Se casó con una profesora de Primaria con la que tuvo dos hijos, LIDIA y PEDRO EMILIO. Posteriormente se amancebó con la empleada del matrimonio, LINA RUZ GONZÁLEZ. Con ella tuvo cinco hijos; entre ellos, FIDEL y RAÚL CASTRO.

FIDEL CASTRO nació el 13 de agosto de 1926. Frecuentó las Escuelas Parroquiales e hizo el curso secundario con los jesuitas, en La Habana. Ingreso en la Universidad en 1945, recibiendo la Licenciatura de Abogado en 1950. Casó cn MIRTA DÍAZ BOLART en 1948, divorciándose en 1955.

El paso de FIDEL por la Universidad ya presagiaba al revolucionario que vendría después en el escenario internacional. Durante el año 1947 participó activamente en una abortada tentativa de invasión de la República Dominicana. Un especialista cubano en comunismo, DIAZ VERSON, afirma que CASTRO se enroló como agente soviético desde los últimos años de su adolescencia. Según él, entre los funcionarios rusos que estuvieron en Cuba figuró G. W. BASHIROV, el cual ya había actuado en España como reclutador de jóvenes. BASHIROV no se alojaba en la Embajada sino en una casa particular en la calle Segunda nº 6 Miramar. A mediados de 1943, muchos jóvenes comenzaron a visitar la residencia de BASHIROV, y DIAZ VERSON cita los nombres de varios, entre los cuales figura CASTRO.

En 1944 BASHIROV fue llamado a la Unión Soviética para informar, y poco después retornó con nuevas instrucciones. Determinó que algunos integrantes del grupo debían infiltrarse en los partidos no comunistas. Ordenó que tres de ellos no se comprometieran con las actividades del Partido Comunista propiamente dicho, porque estaban reservados para futuras misiones: FIDEL CASTRO, ANTONIO NÚÑEZ y ALICIA CASTRO.

FIDEL era un joven extraño para los jóvenes de la época. Aunque hijo de padres ricos, que no le negaban dinero, usaba ropa sucia y vieja, raras veces se bañaba y no se preocupaba de mudar de camisa. Siempre fue bohemio y desaliñado durante estos años. En la Universidad tenía el sobrenombre de “Bola de Churre”, que significa, en otros términos, “Bola de grasa sucia”.

No respetaba las normas de la más elemental educación. Por ejemplo, tenía la costumbre de sacarse los zapatos donde tuviese ganas de hacerlo, sin importarle el ambiente que le rodeaba. Hace algunos años la prensa publicó una fotografía mostrándole con las manos en los pies descalzos en medio de varios asistentes.

Durante sus años estudiantiles CASTRO sufrió varias registros de la policía cubana por formar parte de bandas de universitarios que recurrían inclusive al asesinato. El 22 de febrero de 1948 el universitario MANOLO CASTRO fue asesinado. FIDEL y otros compañeros eran los más sospechosos del homicidio.

Existía en la policía cubana un sargento de nombre OSCAR FERNÁNDEZ CARA, quien era amigo de MANOLO CASTRO, el estudiante asesinado. Dicho sargento prometió llevar a FIDEL a los Tribunales de Justicia porque afirmaba que el asesino de MANOLO era él. OSCAR FERNÁNDEZ fue muerto el 4 de julio de 1948 y, según el prontuario policial , FIDEL CASTRO fue el asesino. Habiendo sido tomado preso, no se consiguieron pruebas suficientes contra él, porque los testigos temían represalias de la siniestra organización a la cual pertenecía.

Hay un despacho de UPI del 19 de abril firmado por el corresponsal de la Agencia Bogotá, ALONSO OROSCO: “Esta mañana, estando sentado en el vestíbulo del Claridge Hotel, (en los días del “Bogotazo”), llegaron dos detectives llegaron preguntando por FIDEL CASTRO y RAFAEL DEL PINO, quienes se alojaban, durante los alborotos, en dicha hotel. Los dos detectives tomaron posesión de la correspondencia de los cubanos, que abrieron en mi presencia y dijeron que tenían informes fidedignos de que CASTRO y DEL PINO habían dirigido el saqueo del 9 de abril con motivo del asesinato del asesinato del dirigente liberal ELIECER GAITÁN.

La correspondencia demostró que ambos pertenecían al Partido Comunista Cubano, y las cartas fechadas en La Habana el 9 de abril mencionaban los desórdenes de Bogota”.

CASTRO y DEL PINO se refugiaron en la Embajada cubana para evitar la prisión como agentes comunistas e instigadores de la insurrección armada. El doctor GUILLERMO BELT, jefe de la delegación cubana a la Conferencia Panamericana – que se reunió en la época en Bogotá -, les envió de regreso a Cuba por vía aérea.

El gobierno de Colombia proporcionó, en ese entonces, amplias pruebas de que los dos cubanos eran agentes del Kremlin. El jefe de Seguridad del país aludió a ellos “como conocidos comunistas”. El presidente de la nación, MARIANO OSPINA PÉREZ, los denunció en un discurso como “comunista y organizadores de la insurrección”.

*POLÍTICA DE IZQUIERDAS

FIDEL se dedicó a las actividades políticas siempre como hombre de izquierdas, desde 1950 hasta 1953. En este año, dirigió el asalto al cuartel Moncada. Fue hecho prisionero junto con su hermano RAÚL. Uso el proceso judicial para prestigiarse. Se hizo político un político de renombre nacional.

Recibió una pena de quince años, correspondiendo a RAÚL una de trece años. Comenzó entonces en la isla un gran movimiento en el cual participaron eclesiásticos, como el arzobispo monseñor PÉREZ SERRANTES, pidiendo amnistía para los presos políticos. El día 2 de mayo de 1955 el Congreso aprobó una ley n ese sentido que BATISTA firmó. El 15 de mayo de ese mismo año, veintidós meses después del juicio, CASTRO y su hermano RAÚL estaban libres.

Se dirigió entonces a MÉJICO, donde inició el movimiento que recibió el nombre de “26 de julio”, en memoria del fracasado intento de asalto al cuartel Moncada.

Emprendió viajes de propaganda por toda la zona del Caribe. Se encontraba en particular con cubanos ricos y arengaba a los cubanos exiliados en comicios públicos.

En esa época, nunca se confesó marxista en público. Poco después, el movimiento “26 de Julio” comenzó a tomar cuerpo. El argentino ERNESTO “CHE” GUEVARA, ya en ese tiempo notorio comunista, se unió a los revoltosos.

Escondiendo cuidadosamente al público su militancia comunista, CASTRO vio a su movimiento ayudado por cubanos adinerados y por ingenuos que más o menos sinceramente no es el caso analizarlo aquí – sólo deseaban derribar la dictadura de BATISTA. Sin embargo, quien hubiera tenido una mirada aguda no podría haberse engañado sobre el verdadero carácter del movimiento.

El “show” trágico estaba montado. Fue contratada una agencia de publicidad para promocionar la imagen del movimiento en USA. FIDEL CASTRO, actor consumado, estaba listo para entrar en el escenario internacional. Talento no le faltaba: el “Anuario” del Colegio Belén, donde estudiara, trae, en 1945, esta referencia al adolescente CASTRO: “No faltará el actor que hay en él”.

Se levantó el telón, y el mundo asistió al primer acto de la tragedia.

La instrucción de los reclutas estuvo cargo de ALBERTO BAYO, un revolucionario español que había contribuido para la caída de la Monarquía en España y después llegó a coronel en el Ejército rojo español. Terminaba la contienda española, emigró para MÉJICO, donde, con ayuda de lo que robó del Tesoro español, continúo sus actividades subversivas.

FIDEL CASTRO consiguió algunas otras ayudas y adeptos, especialmente de entre los fuera de la ley. Eran muy pocos los elementos con los que contaba, pero tenía poderosas palancas en sus manos. La primera era previsible negligencia y corrupción del Gobierno BATISTA y de los dirigentes militares. Contando con ayudas financieras, CASTRO las utilizó en gran medida para el soborno y el chantaje. Sus segunda ventaja fue grupos de campesinos y el prestigio que supo conquistar entre la juventud que le consideraba como un nuevo ROBIN HOOD. La tercera ventaja era la maquinaría publicitaria montada en el exterior, de la cual el corresponsal HERBERT L. MATHEWS, del “New York Times”, fue su proa.

HERBERT L. MATHEWS entrevistó a FIDEL CASTRO en Sierra Maestra. Los artículos publicados por el “New York Times” en febrero de 1957 sirvieron para dar a CASTRO una aureola de libertador. Con gran parte de la prensa norteamericana comenzó a elogiar a los barbudos. El papel de “cruzados” que los órganos de publicidad les daban sirvió para ilusionar a la opinión pública.

En el día 25 de noviembre de 1956, FIDEL CASTRO y 81 hombres zarparon de las costas mejicanas en el yate “Gramma”. El tiempo no los ayudó. El mar agitado y vientos fuertes desviaron la embarcación del rumbo deseado. El plan inicial preveía una huelga general y levantamiento popular en Santiago de Cuba para el 30 de noviembre. Para eso, la red subterránea trabajaba activamente; CASTRO oyó por la radio que los insurrectos de Santiago de Cuba habían conseguido libertar a delincuentes comunes, quemar la central de policía y dinamitar un depósito. Sin amargo, las fuerzas leales al Gobierno reaccionaron, y el levantamiento fue sofocado.

El “Gramma” desembarco su tripulación sin contratiempos. BATISTA tuvo conocimiento fiel del desembarco y envío tropas para liquidarlos. De los 82 sólo sobrevivieron 11, que se internaron en las montañas inhóspitas del país. A mediados de diciembre los once revolucionarios consiguieron alcanzar una región donde abundaban los contrabandistas.

El propio Gobierno de Norteamérica contribuyó para dar la impresión de que el movimiento de CASTRO no era comunista. El embajador ERAL SMITH declaró que acreditaba que el Departamento de Estado estaba más conforme con las ideas de MATHEWS que con otros. “Ayudar a derribar el Gobierno, que era pro-americano, para instalar la dictadura de CASTRO que es pro-rusa (…). “Nos negamos a vender armas a Cuba. No obstante, los simpatizantes revolucionarios entregaban armas, abastecimientos y municiones diariamente, partiendo de los Estados Unidos. Fuimos negligentes en la aplicación de nuestras leyes de neutralidad”. Las armas y municiones partieron principalmente de la costa de Florida.

Esta situación provocó un gran desaliento en las fuerzas contrarias a FIDEL.

En aquella época, voces aisladas denunciaban insistentemente el carácter marxista de los revolucionarios cubanos. Solamente a guisa de ejemplo, el “Intelligence Digest”, publicado en Londres en diciembre de 1957 decía tener pruebas de que submarinos rusos estaban abasteciendo las fuerzas de CASTRO.

No había en la isla una denuncia sistemática del movimiento “26 de Julio”. El jefe barbudo era tenido como católico, usaba un rosario al cuello, evitaba atacar a la Iglesia.

Además de las fuerzas inmensas que lo apoyaban, CASTRO contaba con el silencio cobarde o cómplice de los naturales opositores. Por eso poseía condiciones para vencer.

Se inicio la conquista de la isla.

El periodista STANLEY ROSS, el día 12 de junio de 1960, en el “American Weekly”, se retracta del apoyo inicialmente dado a CASTRO y muestra los inagotables recursos financieros de los que disponía. STANLEY ROSS afirma que CASTRO compró regimientos enteros al Ejército de BATISTA.

Sólo de Venezuela recibió cincuenta millones de bolívares de su amigo ROMULO BETANCOURT. Aunque siguiendo una política moderada en Venezuela, BETANCOURT había sido marxista y había ayudado a CASTRO en otras ocasiones, incluso en su paso por Caracas en la época del “Bogotazo” (madre de todos los “cordobazos”, n.d.r.). El político venezolano, que llegó a dirigir el P. C. de 1930 a 1935, renunció públicamente al comunismo más tarde. No vamos a juzgar aquí la sinceridad de tal abjuración.

El del ex presidente venezolano esta significativa afirmación que CASTRO, por lo demás, siguió al pie de la letra: “Hemos de presentar a LENIN y STALIN a estos pueblos (latinoamericanos) con vaselina. Debemos forjar un apasionado odio contra la propiedad privada y una determinación vital y activa para despojarnos del sistema capitalista. Podemos hacer todo eso sin utilizar la palabra que exhala sulfurosos vapores: comunismo” (ROMULO BETANCOURT, “El programa mínimo de presentación”, 1931).

CASTRO continúo conquistando a Cuba. Según dice el embajador norteamericano SMITH, la decisión del Gobierno norteamericano de no vender armas a BATISTA y las simpatías que tenía para con el movimiento “26 de Julio” arrojaron por tierra la moral del Ejército cubano.

Siguiendo determinaciones de su Gobierno, SMITH comunicó a BATISTA que los Estados Unidos le darían exilio, en caso de que entregase el poder. “Autrement dit”, lo convidaron diplomáticamente para que se dejara el Gobierno.

La policía de BATISTA hacía atrocidades que indignaban y predisponían a la población a apoyar a CASTRO.

Por el engaño, al seducir milicianos y simplemente por el apoyo de aquellos que le debieron combatir, por los silenciosos cómplices y por los inmensos fondos de que disponía, el “LENIN DEL CARIBE” tomó el poder del 1º de enero de 1959.

Se había consumado el primer acto de la tragedia.

*EL COMUNISMO MANIOBRA

FIDEL CASTRO tenía que vencer la resistencia anticomunista del pueblo.

Fue creado en Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA), que comenzó a aplicar dictatorialmente las leyes expoliativas.

Era común que expulsaran al dueño de la tierra con su familia, sin ningún procedimiento legal. La cuenta bancaria era bloqueada concomitantemente, que dejaba a innumerables hogares en la más negra miseria de la noche a la mañana.

Cuando se anunció la Reforma Agraria, algunos hacendados afectados por ella donaron dinero, rebaños, días de trabajo. Arados, etc,, colaborando con la revolución. De nada les sirvió ese gesto, pues eran barridos por ella.

En esa hora, la jerarquía católica debía haber reclamado el cumplimiento del séptimo mandamiento, “No robarás”, y también el décimo, “No codiciar los bienes ajenos”, pero no lo hizo. Las cúpulas agrícolas se callaron, cuando era su deber defender los legítimos derechos de los asociados.

Los obispos y sacerdotes, además de los hacendados, defendiendo el derecho de propiedad, habrían defendido los propios de la civilización cristiana. Muchos no lo hicieron, siendo así cómplices de la caída de CUBA en las garras de los marxistas.

Las represiones aumentaron; las Embajadas estaban llenas de refugiados. Los que podían abandonaban el país. El “paredón” funcionó en forma ininterrumpida para silenciar a los opositores. Véase al CHE GUEVRA como comandante da La Cabaña-prisión de La Habana.

Aquí cabe una reflexión. Mucos dicen que CASTRO contaba con el apoyo popular. La utilización en gran escala del paredón y la opresión en que yace el pueblo cubano prueban lo contrario.

*DISOLUCIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS y DE LA PRENSA OPOSITORA.

Un sector de donde CASTRO temía reacciones era las Fuerzas Armadas. Allí también utilizó el método terrorista. Después de centenas de ejecuciones sin juicio previo, el tirano comunista anunció una depuración. Los casos serían estudiados individualmente; así se afirmo. Aquél que no hubiese cometido delito alguno nada tenía que temer. Esa “seguridad” no convenció a nadie. Comenzaron a fluir los pedidos de licenciamientos. Muchos tomaron el camino del exilio, otros se recogieron a sus casas o se mudaron para otros lugares para buscar trabajo. El Ejército nuevo comenzó a nutrirse en las filas comunistas y en las milicias populares.

Como por encanto, surgieron centenas de miles de uniformes de los más variados colores. Fueron fundadas las organizaciones de los primeros comunistas, jóvenes rebeldes, juventud femenina, mujeres federadas, milicias de trabajadores, comités de defensa, comités de vigilancia de los centros de trabajo.

El pueblo sentía el temor de salir a la calle y no se consideraba seguro ni en el hogar ni en el lugar de trabajo. En la noche, oir que alguien golpeaba a la puerta, hacía temblar a los moradores. En el mejor de los casos se trataba de una comisión que investigaba cuántos miembros de la familia estaban dispuestos a integrarse a la revolución, cuántos trabajaban, cuántos pertenecían a los comités, cuántos niños iban a la escuela, etc. La ausencia del retrato de FIDEL CASTRO colocaba a los habitantes de la casa en incómoda situación.

La prensa que aún no estaba en manos de los comunistas comenzó a reaccionar. Al comienzo no atacó a la Revolución, sino solo sus desmanes.

Los defensores del poder lanzan fuertes campañas contra los diarios opositores. El eslogan era: PAREDÓN para los directores y periodistas que no concordaran con los marxistas.

El “Diario de la Marina”, “El País”, “El Mundo”, “Carteles”, Bohemia”, “Excelsior”, “Avance”, intentaron hacer frente al comunismo. Ediciones enteras fueron quemadas. Los distribuidores fueron amenazados.

Poco después, el Gobierno decretó que en todo diario habría “derecho de réplica”. De ahí en adelante, en las redacciones de los órganos de la oposición, el Gobierno colocó un periodista suyo. Cada editorial contra el régimen era seguido luego debajo de una refutación injuriosa, en la cual se incluían insultos al autor de la nota y al director del diario. Uno a uno, todos los órganos de la oposición fueron cayendo.

Al mismo tiempo, viajeros preparados a propósito visitaban la isla y salían de ella contando maravillas. JEAN PAUL SARTRE, que la visitó en marzo de 1960, comentó: “El Gobierno y la Revolución no son ni capitalistas ni comunistas, sino humanos”.

Al mismo tiempo la Revolución iba devorando a sus propios hijos. De los primeros compañeros de FIDEL pocos se salvaron. El movimiento “6 de Julio” no se había declarado comunista y había tenido las bendiciones de cierta parte del clero y el apoyo de una buena parte de la burguesía. Atrajo así un gran número de no comunistas. Los marxistas precisaban depurar sus cuadros de todos aquellos que no comulgasen con sus ideales.

Por lo demás, la purga había comenzado antes de la caída de BATISTA. Algunos comunistas que actuaban con el personal de CASTRO “se vendieron” siguiendo las órdenes del Partido, para colaborar con la policía secreta de BATISTA. Entregando alguno de sus camaradas lucraban de manera doble: ganaban la protección del propio Gobierno cubano y, en el caso de ser presos, serían soltados pronto. Al mismo tiempo entregaban a la policía varios líderes anticomunistas en circunstancias en la que ciertamente serían muertos. De esta manera limpiaron sus cuadros. Después de la toma del poder, la eliminación de los no marxistas se aceleró. Los procesos públicos, los tribunales revolucionarios, las ejecuciones sin juicio previo, mandaron a la tumba a muchos antiguos ayudantes del tirano comunista.

*ESCASEZ

La aplicación del marxismo tuvo el mismo efecto que, años más tarde, tendría en Chile. La Reforma Agraria trajo la escasez de productos agrícolas, por la disminución de la producción.

En la primavera de 1960, ya se introdujeron los “miércoles sin pollo”.

Las industrias comenzaron a parar, los bienes de consumo a escasear, el mercado negro surgió, el acaparamiento de géneros alimenticios se generalizó.

Cuba, una isla cercada de aguas generosas, vio con espanto que variados tipos de peces y mariscos desaparecieron de sus mercados.

La burocracia, la incompetencia, negligencia, y fanatismo ideológico propios de un régimen marxista comenzaban a dar sus amargos frutos.

El mismo CASTRO reconoció la penuria a la cual sometió al pueblo cubano. El diario “Revolución” del 13 de marzo de 1962 reprodujo esta declaración del tirano: “Es preciso, sin duda de ninguna clase, hablar con toda franqueza. El problema más serio que ha tenido que confrontar la Revolución es este problema del abastecimiento… Después de que nosotros nos hemos pasado aquí muchas veces diciendo que si no hay tal cosa que comer, comeremos malanga. Entonces, la gente dice, bueno, y ¿dónde está la malanga?”.

La exportación de la Revolución, los clarísimos lazos de sujeción a la UNIÓN SOVIÉTICA (U.R.S.S.), el apoyo total al comunismo en Cuba, ya no permitían continuar con el engaño.

En mayo de 1961, Cuba fue declarada república socialista.

El 2 de diciembre del mismo año, FIDEL CASTRO RUS, en un discurso público, se declaró marxista, agregando que lo había sido durante toda su vida.
Cuba fue colocada oficialmente en la órbita soviética.
El segundo acto de la tragedia se cerraba.

*LOS TRIBUNALES POPULARES

Los Tribunales Populares son caricaturas de los Tribunales de Justicia, constituidos por miembros del PC sin ninguna preparación jurídica y destinados a juzgar a las personas de manera expedita. No hay apelación, y la sentencia es ejecutada inmediatamente.

No os detendremos aquí en las incontables víctimas que esos tribunales mandaron a los pelotones de fusilamiento. Analizaremos otro aspecto.

Esparcidos por toda la isla, esos tribunales atormentan la vida de la población. Imaginemos un humilde ciudadano condenado a cortar caña durante tres días, o a barrer las calles los domingos durante un mes, porque no tiene “sentimientos revolucionarios”, “responsabilidad proletaria” o no tiene “identificación con el pueblo”.

*EDUCACIÓN y EXPLOTACIÓN del TRABAJO INFANTIL

El régimen difunde que hay educación obligatoria y gratuita en Cuba. Lo de obligatoria no trae novedades, pues todo en el régimen marxista es obligatorio.

Lo de gratuita es falso. Existen las famosas “Escuelas de Cara al Campo”. Después de los doce años, todo alumno trabaja en el campo, para el Estado socialista, de 75 a 90 días por año, gratuitamente.

Por si fuera poco, muchas veces escuelas enteras son convocadas para hacer trabajos “voluntarios”, lo que hace al cuerpo docente perder el ritmo de los estudios, provocando el desinterés en muchos alumnos.

*LA G – 2

Análoga a la KGB ruso-soviética, la policía secreta cubana – LA G-2 – es el terror de la población.

Muchos prisioneros se suicidan en las prisiones, por el pánico a los tormentos que les están reservados.

En un Estado que erigió como norma la violación de todo los derechos, nada más natural que un organismo que esparce la inseguridad y el miedo entre la inseguridad y el miedo entre la población.

*OCHOCIENTOS MIL REFUGIADOS Y SIGUEN…(hasta 1980).

El hambre, el terror, las acusaciones, las ejecuciones, el robo y el crimen constituidos en ley produjeron sus frutos lógicos: más de 800.000 refugiados cubanos viven hoy en el exilio.

Proporcionalmente, sería la expatriación un siete por ciento del total de la población.

El tercer acto de la tragedia aún continúa desarrollándose a los ojos de un mundo aturdido y un tanto olvidado de la cadena de desgracias que se abaten sobre la isla del Caribe.

*ESPERANZA

Al terminar la recapitulación sumaria y casi esquemática del huracán que asoló a Cuba, manifestamos la firme ESPERANZA de que todo eso no pasará de una pesadilla en la vida de la joven nación. Habrá sido un paréntesis trágico en su historia que luego será cerrado.

Tanto sangre derramada, tantos mártires, atraerán la mirada misericordiosa de
*NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD DEL COBRE, PATRONA DE CUBA.

*Y ESTA CUBA MÁRTIR…
*Bibliografía:
- Estudio realizado por un equipo de la revista FUERZA NUEVA, de Madrid, dirigido por BLAS PIÑAR LÓPEZ.
- Revista “Roma”, XIV, nº 62, Mayo 1980, pp. 34-45. Bs. As.
- NATHANIEL WEYL, “La estrella roja sobre Cuba – El asalto soviético al Hemisferio Occidental”, Editorial Freeland, Buenos Aires, 1ª edición, diciembre de 1960. Traducción DON APPLETON.

Editó Gabriel Pautasso
gabrielsppautasso@yahoo.com.ar
Diario Pampero –Codubensis
Febrero del año del Señor 2008

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CON UNA PLEGARIA DE S. I. LA GRAN DUQUESA OLGA

Asesinada en Ekaterimburgo (IMPERIO DE RUSIA) el 17 de junio de 1918, por las hordas bárbaras judeo-bolcheviques, instrumentos de la Revolución Mundial anticristiana y nacional.

Danos, SEÑOR, paciencia.
En estas horas llenas de amargura.
Nos cerca despiadada en su demencia.
Frenética la plebe, y ya con dura
Mano el verdugo apresta la tortura.

Danos fuerza, SEÑOR omnipotente,
Para dar el perdón, aunque anegada
Se ve el alma de oprobio; y mansamente
Llevamos a tu cruz ensangrentada.

Nos cerca el enemigo en lo más recio
De deshecha tormenta.
Y somos su irrisión y su desprecio.
¡Oh, piadoso JESÚS¡, salva y alienta
A quien tan sólo va entre tanta afrenta.

Tú, que todo lo puedes,
Conforta con tu mano poderosa
Nuestras almas cogidas en las redes
De la angustia y terror que las acosa.

Del sepulcro entreabierto
Roza ya nuestra frente el soplo helado:
Va hacia la muerte el pecho confortado
Con tu poder, y con tu Amor cubierto.

Haz que la voz de su latir ya incierto
Perdone con Amor de ti incierto
Perdone con Amor de Ti imitado
Y ore por quien nos odia despiadado.

DIARIO PAMPERO Nº 12 - Segunda época
Febrero de cuaresma de 2008

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EN EL 195º ANIVERSARIO DEL COMBATE DE SAN LORENZO (1813-2008)

“…Los españoles apenas tienen tiempo de montar sus cañones y efectuar algunos disparos; la carga los arrolla en menos de TRES minutos. ZABALA que mandaba en jefe, intentó hacerse fuerte en la barranca protegido por el fuego de la escuadrilla, y resistiendo con bayoneta a los granaderos. QUINCE minutos después, se vio obligado a bajar a la barranca y reembarcarse dejando en el campo sus dos años, una bandera, 50 fusiles, 40 muertos y 14 prisioneros. Los Granaderos tuvieron 27 heridos y 15 muertos (entre ellos el capitán BERMUDEZ)…(JMR, H.A. Buenos Aires t.3, p. 47).


LOS GRANADEROS
3 de febrero de 1813-2008

Rompe en los desfiladeros
El estruendo de un ciclón…
Son ellos, los granaderos
Dantescos del escuadrón
De la muerte: los primeros
Que escalando los peñones
En un fantásticos vuelo
De Pegasos redomones,
Empenacharon el cielo
El casco de sus morriones¡

¡Son ellos¡ Bajo la lumbre
Del firmamento inmediato
Revuelan de cumbre en cumbre
Y ve absorto el Tupungato
Una alada muchedumbre
Que trepa por la ladera
Purpurada de arrebol,
Lo mismo que si quisiera
Robarse el disco del sol
Para usarlo en la bandera ¡

¡Son ellos¡ Descenderán
Del lado de Occidente;
Y las águilas verán
Que al retomar el naciente,
Por botín de guerra van
Conduciendo los atletas,
Redención en las pupilas,
Luz en las almas inquietas,
Libertad en las mochilas
Y cielo en las bayonetas ¡

BELISARIO ROLDÁN


BATALLAS DE AMÉRICA – SAN LORENZO (3 DE FEBERO DE 1813-2008)

“El convento de SAN LORENZO situado a 80 leguas N. O. de Buenos Aires, ocupa una planicie poco accidentada y casi horizontal, a 300 varas de los empinados barrancos que encajonan la márjen derecho del correntoso Paraná, al que solo puede llegarse por la Bajada del Puerto á 428 metros frente á la puerta principal del templo, ó por lo que denominan Bajada de Puerto á 428 metros del edificio, y que merced á su suave descenso es la única frecuentada por el tráfico del cabotaje. Esta fue elegida por los Marinos para efectuar su desembarco, como lo á ver luego”.

“Al primer canto del gallo, se incorpora SAN MARTÍN , y seguido de un ordenanza penetra en el Monasterio, donde despierta á su guardian el R. P. frai PEDRO GARCÍA con el que conserva largamente, hasta que aproximado el día, asciende al menguado campanario que contrastaba entonces con la severa estructura del templo, y una vez allí, tomando su catalejo, recorre con avidez los horizontes aun caliginosos y ofuscados, para fijarlo incontinenti sobre las naves enemigas, que alargando la real enseña, principian á barquear la tropa, quedando terminada esta operación á eso de las cinco de la mañana, de centro blanco, ya estaba en la ribera formada en batalla, y flanqueaba por dos carronadas de á 4, todo al mando del capitan ZABALA, que tenía por subalternas á los oficiales DON PEDRO MARUYR, DON DOMINGO MARTÍNEZ, y DON MANUEL OLLOA”.

“En esta situación, quedó inmóvil por algun tiempo, observando el telégrafo de faroles que subían y bajaban en los mástiles, hasta que ya disipadas las sombras por el vislumbre del nuevo día, el redoble pausado del tambor que marcaba el paso á los soldados enemigos, que con bandera desplegada ascendían la barranca por la bajada principal, no dejó duda de que era de que era llegado el momento tan vivamente anhelado, de hacer debutar al brillante cuerpo al brillante cuerpo que educaba”.

“Escuchábanse aun distintamente los marciales ecos de los pifanos y parches de guerra que batian la marcha granadera, cuando el jefe patriota descendia precipitado las humildes gradas del Colegio, para hollar en seguida las encumbradas de la gloria”.

“En efecto: no tardó en vérsele, vestido con el riguroso uniforme de su grado de coronel, mandar tocar á la sordina botasilla y á caballo, y tirando de su acero. Pronunció breves pero enérgicas palabras, recordando á los su deber para con la patria y la imperiosa necesidad de crearse un nombre, que compensará á esta los sacrificios de su institución: “espero, fueron sus últimos acentos, QUE TANTO LOS SEÑORES OFICIALES COMO LOS GRANADEROS, SE PORTARÁN CON UNA CONDUCTA TAL, CUAL MERECE LA OPINIÓN DEL REGIMIENTO”.

“En seguida, asume el mando inmediato de la 1ª compañía, dejando el de la 2ª al capitan don JUSTO BERMUDEZ, á quien ordena flanquée al enemigo para cortarle la retirada, mientras lo atacaba por el frente. Debiendo advertir, que la primera fila de cada compañía iba armada de lanza, y la segunda de carabina y sable”.

“Tomadas estas disposiciones, mandó dar cuarto de conversión á la izquierda, para salvar el costado norte del convento, haciéndolo BERMUDEZ con su compañía en el orden inverso en cumplimento de lo acordado”.

“Empero la carga no pudo ser simultánea en razon de la menor distancia que tenía que recorrer la 1ª compañía, pues no bien había librado el último lienzo de la tapia, avistando al enemigo, que aun le faltaban como dos cuadras para alcanzar el Monasterio se dejó oir la voz de SAN MARTÍN que con jesto amenazador mandó Á LA DERECHA EN BATALLA la que repetida en el acto por aquel, que venía marchando aunque con precaución, pero bien ajeno de tal recibimiento, por cuyo motivo, apenas le fue posible formar MARTILLO, rompió en seguida un nutrido fuego graneado”.

“Galopaba el bizarro SAN MARTÍN algunos pasos a vanguardia de su línea, que en aire de carga cerraba sobre el enemigo, cuando un disparo de metralla de una de las dos carronadas aportadas en su centro, derribando su caballo, pone en conflicto á los que le siguen, que en aquel momento lo creen perdido”.

“Al herir el tarro de metralla el pecho del caballo, añade por nota, hizo que éste se encabritase y en su caída apretara la pierna derecha de SAN MARTÍN. Semejante accidente ocurrió tan cerca de la línea española, que, cortándose de esta ZABALA, le tiró un hachazo, que con un movimiento flexible de la cabeza, logró aquel desviar en parte, tocándole de refilón la mejilla izquierda (cicatriz que siempre conservó): entonces un soldado realista, advirtiendo que era un jefe el jinete caido, deja su puesto, y animado de idéntico designio, corre a clavarlo con su bayoneta, cuando el granadero JUAN BAUTISTA BAIGORRIA, puntano, atropellándole, logró alzarlo en la lanza, en tanto que sus compañeros que habían fluctuado por algunos segundos, se entreveraban resueltamente con el enemigo, y otros echaban pié á tierra para retirar á su coronel. Entre estos se encontraba además del citado BAIGORRIA, el no menos valiente JUAN BAUTISTA CABRAL, que herido de bala momentos antes, lo fue allí de muerte”.

“Neutralizado por un instante el empuje de los granaderos, intenta el braco ZABALA ganar la barranca donde le sería más fácil la resistencia, pero no bien trató de evolucionar, en ese sentido, dando vivas al rey y á la España, para reanimar su turbada hueste; cuando llegando al galope la compañía de BERMUDEZ, apenas puede formar un cuadro imperfecto para recibirla, quedando así restablecido el combate, y, por un momento se disputa la victoria con igual ardor y encarnizamiento”.

“Sin embargo de lo brusco y repentino de la carga, los soldados españoles aunque conmovidos en su formación, sostienen un vehemente fuego á quemaropa contra sus adversarios, que lo contestan con punta de la lanza y el filo del sable, al que dan toda la eficacia de su uso”.

“En tales circunstancias, el teniente de marina Don HIPÓLITO BOUCHARD, ávido por quitar la mancha afrentosa que empeñaba sus galones desde el descalabro de San Nicolás (1811), en que le vimos abandonar el buque que montaba, haciendo un esfuerzo supremo, logra arrancar la bandera al Porta español, que la pierde con su vida”.

“Roto y desconcertado su centro, la división enemiga, en que el gallardo ZABALA, hacia prodigios de valor no obstante estar herido de lanza, no pudo ya moralizarse y la confusión llegó a su colmo, cuando un tanto rehecho el escuadrón patriota, pegó por tercera vez su terrible carga tocando A DEGÜELLO, hasta llevarse con el encuentro y derrumbar a sablazos barrancas abajo á los obstinados invasores, que despavoridos buscaron el abrigo de sus buques”.

“Eran las ocho de la mañana y la victoria estaba asegurada, después de más de dos horas de no interrumpidos fuego”.

“Acallados el estridor de las armas, LA DESNUDA PAMPA, teatro del combate, se veia sembrada de despojos y enrojecida con la sangre de los vencidos y vencedores, en tanto que las bélicas trompetas de los Granaderos, después del toque de REUNIÓN, hendian el aire con alegres DIANAS, festejando el triunfo, al que hacian coro de disparos por elevación de los corsarios, que saludaban á bala, puede decirse con verdad, la primera y única tentativa hecha por los españoles después de la revolución, en esta parte de sus antiguos dominios”.

(Gral. GERÓNIMO ESPEJO, “El paso de los Andes”, Ed. G. Kraft, Buenos Aires, 1953, págs. 49 a 52. Se ha respetado la ortografía del texto original. Versión de la revista Hostería Volante, nº 42, noviembre 1994, pp.24-26)*.


SAN LORENZO

Autor: CAYETANO SILVA

Febo asoma
Ya sus rayos
Iluminan el histórico convento
Tras los muros
Sordos ruidos
Oir se dejan de corceles y de acero
Son las huestes
Que prepara
SAN MARTÍN para luchar en San Lorenzo
El clarín estridente sonó
Y a la vez del gran jefe a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
A paso redoblado
Al viento desplegado (bis)
Su rojo pabellón (bis)
Y nuestros granaderos
Aliados de la gloria
Inscriben en la historia (bis)
Su página mejor (bis)
CABRAL, soldado heroico
Cubriéndose de gloria
Cual precio a la victoria
Su vida rinde haciéndose inmortal.
Y allí, salvó su arrojo
La libertad naciente
De medio continente:
Honor…honor al Gran CABRAL.

Editó: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar

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VIOLENCIA REVOLUCIONARIA: EL “MITO” DEL “CHE” GUEVARA

El “CHE” GUEVARA fue muerto el 9 de octubre de 1967, hace cuarenta años, pero su nombre constituye un “mito” alimentado hoy por sectores extremistas de la izquierda postmoderna y política de todo el mundo, que no vacilan en utilizar su nombre en cuanto grupo subversivo y para subversivo logran movilizar. Pero el “mito” del “CHE” GUEVARA no aclara nunca que el argentino-cubano fue un extremista de la violencia, un generador de la violencia, un criminal que proclamaba que el ODIO debía ser el motor de los guerrilleros. Decía el “CHE” GUEVARA en la Revista “Tricontinental” el 16 de abril de 1967 “El ODIO como factor de lucha; el ODIO intransigente al enemigo que impulsa más de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar… Toda nuestra acción es un grito de guerra…”.
ERNESTO GUEVARA LYNCH, conocido más tarde como el “CHE”, nació el 14 de junio de 1928 en Rosario, provincia de Santa Fé, Argentina. A los diecinueve años ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. En 1952 viajo mucho por Sudamérica y, de regreso a nuestro país, se graduó al año siguiente. Luego se dirigió a Guatemala para trabajar con el gobierno del comunista JACOBO ARBENZ, y solicitó asilo en la embajada argentina cuan do ese gobierno fue derrocado en 1954. Conoció a FIDEL CASTRO RUZ en México y lo acompaño en la expedición a Cuba en 1956, donde combatió al régimen de FULGENCIO BATISTA desde Sierra Maestra. Al triunfar la Revolución Cubana, se le dieron varios puestos en el gobierno: comandante del fuerte La Cabaña, presidente del Banco Nacional y ministro de Industrias. Pero el “CHE” no logró amoldarse a la rutinaria tarea administrativa de épocas de paz. Entonces se convirtió Asamblea General de las Naciones Unidas (diciembre de 1964) y luego intentó, sin éxito, dirigir un grupo guerrillero en África. En 1967 trató de nuevo de crear una revolución a partir de un “foco” guerrillero, esta vez en Bolivia, capturado el 8 de octubre, al día siguiente fue ejecutado.
Ningún líder revolucionario de los tiempos contemporáneos ha sido objeto de tanta adulación como ERNESTO “CHE” GUEVARA. Fue una figura “mítica” aún durante su propia existencia. Ha sido llamado “el revolucionario más brillante de nuestra época” y “el hombre más completo de esta era”. Ha sido comparado con LEV BRONSTEIN (“el TROTSKY de la Revolución Cubana”) y hasta con el mismo JESÚS (“el CRISTO de nuestra Era”).
Fue víctima, en su muerte, de su propia leyenda. Su teoría cubana resultó inútil en la Bolivia de 1967, donde trató de encender la revolución comunista continental con la cual soñaba. Había pocas posibilidades, después de su captura, que enfrentara alguna vez un tribunal. Un juicio hubiera significado una sensación internacional, originando enormes problemas políticos para Bolivia y los Estados Unidos, cuyos asesores habían estado comprometidos en las operaciones contra la banda de GUEVARA. De haber sido éste tan solo un líder guerrillero cualquiera, las cosas hubieran sido diferentes. Pero no lo era, era el gran “CHE”, el héroe de toda una generación. Por lo tanto, fue muerto. Su teoría debería haber muerto con él, ya que no sólo en Bolivia, sino en toda América del Sur, se descubrió, muy simplemente, que era equivocada. Los intentos de adoptar las propuestas de GUEVARA terminaron en desastres en Perú 8dos veces, en 1962 y 1965), en la República Argentina (1964, con el autodenominado “EGP” o el “ejército guerrillero del pueblo” conducido por el periodista JORGE MASETTI (“comandante segundo”) mientras “CHE GUEVARA” era el “comandante primero” , derrotado por la Gendarmería Nacional en la Provincia de Salta) y en Brasil (1965). En efecto, Salta fue también un sepulcro de la subversión castro-comunista, antes que en Bolivia lo fuera por el Ejército de Bolivia. Debe señalarse, que el grupo “Pasado y Presente” de Córdoba fueron los asesores políticos del “EGP”. Este grupo de “togliatianos-guevaristas” fueron la primera expresión del marxismo-gramsciano en la década del 60, liderados por JOSÉ MARIA ÁRICO, OSCAR DEL BARCO, HÉCTOR NAUM SCHMUCLER, entre otros.
En cuanto a la exportación de la revolución por el gobierno cubano castrista, parece que la lección ha sido aprendida. El mismo GUEVARA había sido sondeado la posibilidad de dirigir a los “revolucionarios” indígenas de África y no había obtenido resultados positivos. En Bolivia, ni un campesino local se había unido a su grupo. La siguiente intervención de Cuba en África fue decisiva, pero no fue revolucionaria. FIDEL CASTRO RUZ afirmó que en la década del 70 será la década de la revolución, y Cuba trató de confirmarlo, no con bandas de guerrilleros americanos, sino invadiendo Angola. En 1976, armamento soviético convencional fue utilizado por SOLDADOS, (no guerrilleros indígenas), cubanos regulares que apoyaron a una facción angoleña contra otra. Los guerrilleros, en los lugares en que existían, estaban en el otro bando. CASTRO, en efecto, pudo haber reconocido que la teoría de GUEVARA era inaplicable en los años 70, pero otros no lo hicieron. Los intentos de crear la revolución en la selva o en el monte, tanto militares como políticos, continuaron.
En Occidente, la muerte de GUEVARA aumentó su influencia en vez de disminuirla. Las nociones románticas de revolución, que ante la evidencia del fracaso deberían haberse descartado, fueron reforzadas. La culminación del optimismo revolucionario estudiantil de fines de la década del 60 llevó la memoria del “CHE” al reino de la fantasía. “Para las naciones ricas de la tierra, afirmaba líricamente un escritor, el difunto “CHE” es un enemigo terrible y bello”. Otro autor estima que este mismo GUEVARA ha “eliminado” proporcionalmente más “enemigo de la revolución” después de la victoria de CASTRO que los que eliminó STALIN durante sus purgas. Pero el héroe ha sobrevivido más que el carnicero.
La esencia de la teoría de GUEVARA, que él alegaba haber sido confirmada por la experiencia de la Revolución Cubana entre 1956 y 1958, era simple, a pesar de que para los comunistas ortodoxo línea Moscú sus implicancias era peligrosamente heréticas. La teoría descansaba en tres principios teóricos: 1) Las “fuerzas del pueblo” pueden derrotar a un ejército regular. 2) No se necesita esperar a que las condiciones sean apropiadas para la revolución: la misma acción o lucha armada creará esas condiciones. 3) En los países subdesarrollados de América, el campo básico para la LUCHA ARMADA debe ser el área rural.
El primero de los postulados de GUEVARA era escasamente sorprendente; no ninguna mística vinculada a un ejército regular que lo haga invencible. Sin embargo, sugerir que la victoria podría ser alcanzada sin una técnica y una potencia de fuego equivalente sería engañoso. El mismo GUEVARA no cometió este error. El ejército guerrillero, insistía, debe aprender a través del combate real. En las primeras etapas, la guerrilla debe evitar el contacto con las fuerzas superiores del enemigo: debe, preferiblemente, utilizar su tiempo para aprender sobre el terreno y sobre la población (“el pueblo” como le llaman) en su área de operaciones. También durante este período, la guerrilla e perfeccionar su conocimiento ideológico, ya esto creará las fuentes de moral y la resistencia. Una vez endurecido, desde el punto de vista psicológico, el guerrillero, entonces cualitativamente superior al soldado oponente, puede esperar superar a un enemigo y sobrevivirlo. Lo que buscaba GUEVARA era la IDEOLOGÍA ARMADA, un compromiso a lo OLIVERIO CROMWELL con la “causa”. Sus guerrilleros serían la revolución personificada, predicadores tanto como asesinos, un nuevo estilo de hombres que al mismo tiempo fueran técnicos, expertos en la guerra en la selva y el monte. Una vez que los guerrilleros formaran parte de su ambiente, podrían proceder a dominar su área-base elegida. Al lograr superioridad local, podrían emboscar a los patrulleros del ejército y luego concentrarse para aplastar puestos militares aislados. Pronto las guerrilla tendría un área-base segura, cuya población sería educada, sobornada o aterrorizada para lograr su apoyo. El posterior empleo de grupos antiguerrilleros aerotransportados haría esta etapa mucho más riesgosa para los sucesores de GUEVARA que lo que fue para él. La siguiente etapa militar es tomar la ofensiva contra blancos situados fuera del área-base. A esta altura todos los esfuerzos que se hagan deben estar dirigidos a cortar las líneas de comunicaciones del enemigo para que sus guarniciones no se apoyen las unas a las otras efectivamente contra la guerrilla.
Ideológicamente, GUEVARA criticaba a los intelectuales del partido comunista que manejaban la política del ala izquierda en Sudamérica. El debate interminable acerca de las condiciones propicias acerca de las condiciones propicias para la insurrección había neutralizado su capacidad revolucionaria. Sostenían que sólo cuando el desarrollo capitalista de un país ha creado un proletariado políticamente conscientemente, podrá contemplarse la revolución en forma realista. El “CHE” no incurrió en esos derrotismos. Algunos hombres dedicados, creía, podrían llevar al gobierno a la lucha y exponer su carácter clasista. Este concepto difería de la doctrina de MAO TSE-TUNG. La “vanguardia revolucionaria” del “CHE” no era proletaria ni campesina, sino que se basaba en una pequeña élite de revolucionarios profesionales cuyos antecedentes de clase eran de importancia secundaria. Estos hombres debían tener el control total de la estrategia: no existiría ninguna posibilidad de organización partidaria de base URBANA impartiendo órdenes a un ala militar subordinada. El pequeño “FOCO” de guerrilleros era el “Partido en embrión”. Las áreas rurales suministran a la banda guerrillera un campo de entrenamiento, una base secreta y una población simpatizante. La actividad guerrillera rural ofrecía una imagen romántica comparada con la emboscada en los callejones y el disparo por la espalda del terrorismo urbano. Psicológicamente, dijo FABRICIO OJEDA, un líder guerrillero del MNR venezolano, la selva y el monte eran completamente diferente de la ciudad. La disputa entre los teóricos revolucionarios rurales y urbanos era también una discusión entre generaciones. GUEVARA representaba la juventud, una nueva creación. El líder guerrillero guatemalteco CÉSAR MONTES probó el sabor de este contraste al llamar al nuevo enfoque “una visión radical, joven, audaz, dinámica”.
Los principios y el curso estratégico de la campaña de guerrillas modelo “CHE” GUEVARA son, sin embargo, evidentemente rurales. Estaban basados en la experiencia en la experiencia de la Revolución Cubana dirigida por FIDEL CASTRO RUZ. Los escritos del “CHE”, a pesar de todas sus premisas cuestionables, contienen observaciones llenas de sentido común sobre los detalles de la vida del guerrillero. Tal lo señala en “La guerra de guerrillas”. Sus generalizaciones fueron popularizadas por el intelectual francés REGIS DEBRAY. “Revolución en la Revolución”, el trabajo más conocido de éste, no es tanto un análisis como una rapsodia. DEBRAY reitera a GUEVARA con alusiones filosóficas e intenta introducirlo en la tradición histórica de la revolución.
El mismo GUEVARA descubrirá en Bolivia que su oponente allí no es FULGENCIO BATISTA, y que el ejército, lejos de “evaporarse” como lo había hecho el de éste, enviaría su propio “CONTRA-FOCO” de rangers entrenado por los Estados Unidos, para capturarlo. La teoría GUEVARA-DEBRAY sobre la revolución no corresponde a la realidad social y política. La historia del comandante ERNESTO “CHE” GUEVARA tiene todas las características del “mito” heroico y, como tal, continuará inspirando y engañando a las generaciones futuras. Pero, como receta práctica para la insurrección, es lamentablemente inadecuada cuando se la compara con la doctrina del Viet-Minh de la República de Viet-nam, que fue considerada como la mejor de la Infantería del mundo. Por supuesto, hasta los que no comparten la ideología de GUEVARA respetan su perseverancia, aun cuando es innegable que los jóvenes que fueron incitados a la acción directa por el grito cubano de “REVOLUCIÓN O MUERTE” invariablemente encontraron sólo lo último.

DIARIO PAMPERO. Segunda época. Córdoba, octubre 2007

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La estrategia socialista en “Occidente”: LA CONSPIRACIÓN DE ANTONIO GRAMSCI

GUERRA DE MOVIMIENTO Y GUERRA DE POSICIÓN

La teoría ampliada del Estado es la base que permite a GRAMSCI responder de modo original a la cuestión del fracaso de la Revolución en los países occidentales; ese fracaso de la Revolución ocurrió, supone GRAMSCI porque no se tomó debidamente en cuenta la diferencia estructural que existe entre, por un lado, las formaciones sociales de “Oriente” (entre las se incluye la de Rusia zarista), caracterizadas por la debilidad de la Sociedad Civil en contraste con el predominio casi absoluto del Estado-coerción; y, por otro, las formaciones sociales de “Occidente”, donde se da una relación más equilibrada entre sociedad civil y sociedad política, o sea, donde se realizó concretamente la “ampliación” del Estado. A partir de esa respuesta, GRAMSCI puede formular, de modo positivo, su propuesta de estrategia para los países “occidentales”: en las formaciones “orientales”, el predominio del Estado-coerción impone a la lucha de clases una estrategia de ataque frontal, una “GUERRA DE MOVIMIENTO”, dirigida directamente hacia la conquista y conservación del Estado en sentido estricto; en “Occidente”, al contrario, las batallas deben emprenderse inicialmente en el ámbito de la sociedad civil, tendiendo a la conquista de posesiones y de espacios (“GUERRA DE POSICIÓN”), de la dirección político-ideológica y del consenso de los sectores mayoritarios de la población, como condición para el acceso al poder del Estado y su posterior conservación.
Paulatinamente, sin embargo, en la medida en que el desarrollo de los procesos de socialización de las fuerzas productivas llena a una socialización de la participación política, en que esa “fluidez” propia de la época del liberalismo de participación restringida cede lugar a la “estructura masiva” de las democracias modernas – y GRAMSCI pone el punto de inflexión en 1870 -, las sociedades europeas pasan a “occidentalizarse”: se impone así un cambio en la estrategia de la lucha socialista.
La fórmula cuarentiochesca de la “revolución permanente” – concluye GRAMSCI – es sometida a una relaboración, encontrando en la ciencia de “hegemonía civil”. En el arte político ocurre lo mismo que en arte militar: la guerra de movimiento deviene cada vez más en guerra de posición. (A. G., Notas sobre Maquiavelo, p.112,113).
Por lo tanto, la renovación/superación, gramsciana no se refiere únicamente a la táctica concreta de los bolcheviques rusos en una sociedad de tipo absolutista, implicando la imposibilidad de su aplicación universal, sino que engloba también un cierto blanquismo residual presente en las formulaciones de MARX y ENGELS, sobre todo hacia 1848, cuando lidiaban con sociedades liberales que aún no se habían “occidentalizado” plenamente. En segunda lugar, cabe observar la correlación que GRAMSCI establece entre “guerra de movimiento” y “revolución permanente”, por un lado, y entre “guerra de posición” y “conquista de la “hegemonía civil”, por el otro; la clave de la “guerra de posesión” de la estrategia adecuad a los países “occidentales” o que se “occidentalizan”, reside precisamente en la lucha por la conquista de la hegemonía, de la dirección política o del consenso. O, para usar las palabras del mismo GRAMSCI:
Un grupo social puede y hasta tiene que ser dirigente YA ANTES de conquistar el poder gubernativo (ésta es una de las condiciones principales para la conquista del poder); luego, cuando ejerce el poder y aunque lo tenga lo tenga firmemente en sus manos, se hace dominante, pero tiene que seguir siendo también “dirigente”. (A.G. “El problema de la dirección política, p. 486).
Esa aguda percepción de las transformaciones históricas ocurridas en las sociedades capitalistas, con la con la necesidad de una renovación de la estrategia marxista de transición al socialismo, no debe ocultar el hecho de que GRAMSCI – al formular – estaba dando también una batalla política ACTUAL, precisamente contra los que no advertían la necesidad de esa renovación. Para él, el
Paso de la guerra de movimiento (y del ataque frontal) a la guerra de posiciones incluso en el campo político (...) me parece la cuestión de teoría política más importante planteada por el período de la postguerra (1914-1918) y la más difícil de resolver justamente. Y, en seguida, critica duramente a TROTSKY por seguir proponiendo la teoría de la “revolución permanente”, del ataque frontal, “en un período en que este sólo es causa de derrotas”(t.3,p.105).
Pero sería interesante observar que aunque sus críticas se dirigían explícitamente a TROTSKY y (como veremos) a ROSA LUXEMBURGO, GRAMSCI se opone aquí, en realidad, a toda la línea seguida por la INTERNACIONAL Comunista en el período que va de 1929 a 1934; una línea basada en la falsa suposición de un inminente colapso del capitalismo, de la apertura de una crisis revolucionaria mundial (concebida en términos de “catastrofismo económico”), con la consiguiente deducción de la necesidad de adoptar una táctica de ataque frontal, de ofensiva en todos los planos, según la cual incluso la Socialdemocracia debía ser tratada y combatida como a una “hermana gemela del fascismo”.
Combatiendo el trotskismo y, al mismo tiempo, el “viraje izquierdista” de STALIN después de 1929, GRAMSCI se mantiene fiel a las directrices indicadas por LENIN en el III Congreso de la IC (1921), cuando el “izquierdismo” es duramente combatido y la IC propone una política de “frente único” con las demás fuerzas obreras y socialistas, una política que intuía la mayor complejidad de las de las sociedades “occidentales”, pero que sería abandonada por STALIN precisamente a partir de 1928-1929.
Me parece que ILICH (LENIN) comprendiendo – observa GRAMSCI – que era preciso un cambio de la guerra de movimiento, aplicada victoriosamente en Oriente (esto es, en Rusia) en 1917, a la guerra de posiciones, única posible en Occidente (...). Esto es lo que creo que significa la fórmula del “frente único”.
Y GRAMSCI prosigue, estableciendo de modo concreto la determinación central de la diferencia entre Oriente y Occidente:
En Oriente, el Estado lo era todo, la sociedad civil era primitiva y gelatinosa; en Occidente, entre Estado y sociedad civil había una justa relación y en el temblor del Estado se discernía de inmediato una robusta estructura de la sociedad civil. El Estado era sólo una trinchera avanzada, tras la cual se hallaba una robusta cadena de fortalezas y casamatas; en mayor o menor medida de un Estado a otro, se comprende, pero precisamente eso requería un cuidadoso reconocimiento de carácter nacional. (p. 157).
El concepto de “sociedad civil” introduce aquí una conceción esencial en relación a una formulación análoga a la de 1924. Es precisamente esa 2RELACIÓN EQUILIBRADA” ENTRE Estado y Sociedad Civil la que desautoriza, en Occidente, la sobreestimación del papel de las crisis económicas en el proceso de disgregación del bloque dominante y, en consecuencia, el establecimiento de la estrategia en la idea de un “ASALTO REVOLUCIONARIO” AL PODER. Contra ROSA LUXEMBURGO, GRAMSCI insiste en el hecho de que,
(...) en lo que respecta a los Estados más avanzados, (...) la “sociedad civil” se ha convertido en una estructura muy compleja y resistente a las “irrupciones” catastróficos del elemento económico inmediato (crisis, depresión, etc): las superestructuras de la sociedad civil son como el sistema de trincheras en la guerra moderna. (A.G. Notas sobre Maquiavelo, p.94).
De aquí por qué GRAMSCI, para definirlas, se refiere a la noción de “crisis orgánica”, o sea, a una crisis que – a diferencia de las “crisis ocasionales” o “coyunturas” – no lleva consigo la posibilidad de una solución rápida por parte de las clases dominantes y significa una progresiva disgregación del viejo “bloque histórico”. GRAMSCI usa la expresión “bloque histórico” en dos acepciones distintas, aunque relacionadas dialécticamente: 1) como la totalidad concreta formada por la articulación de la infraestructura material y las superestructuras políticos-ideológicas y 2) como una alianza de clases, bajo la hegemonía de una clase fundamental en el modo de producción, cuyo objetivo es conservar o revolucionar una formación económico-social existente.
Si la “crisis orgánica”, en su aspecto económico, se presenta como manifestación de contradicciones estructurales del modo de producción, también aparece – en el aspecto superestructural, político-ideológico – como CRISIS DE HEGEMONÍA. Y así es como GRAMSCI la define:
Si la clase dominante ha perdido consenso, o sea, si ya no es “dirigente”, sino únicamente “dominante”, detentadora de la pura fuerza coercitiva, esto significa precisamente que las grandes masas se han apartado de las ideológicas tradicionales, que no creen ya en lo que antes creían, etc. La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer. (Cuadernos, t. 2, p. 37).
En suma: en la “guerra de posiciones” que atraviesa una crisis de hegemonía, preparándola o dándole progresivamente una solución, no hay lugar para la espera mesiánica del “gran día”, para la pasividad espontaneísta que cuenta con la irrupción de una explosición de tipo catastrófico como condición para el “asalto al poder”. El criterio central para la decisión de la crisis es la iniciativa de los sujetos políticos colectivos, la capacidad de HACER POLÍTICA, de envolver a grandes masas en la solución de sus propios problemas, de luchar cotidianamente por la conquista de espacios y posesiones, sin perder de vista el objetivo de promover transformaciones de estructuras que pongan fin a la formación económico-social capitalista. Si la crisis económica no se traduce espontáneamente en la disgregación del bloque dominante (sino que incluso puede, en ciertas condiciones, favorecer una reagregación de ese bloque), ello significa que tal disgregación depende directoriamente de la capacidad de la clase dominada para HACER POLÍTICA; o, en otras palabras, para conquistar progresivamente para sí la hegemonía perdida por la clase dominante. Tenemos así que esta conquista de la hegemonía, la transformación de la clase dominante ANTES de la toma del poder, es el elemento central de la estrategia gramsciana de transición al socialismo; una estrategia que, además de impuesta por la mayor complejidad de las sociedades “occidentales”, tiene la ventaja de ofrecer resultados más estables, seguros, pues – según GRAMSCI – “la guerra de posiciones” una vez ganada, es decisiva definitivamente. (t.3, 106). Y no está de más recordar aquí que para convertirse en clase dirigente en clase dirigente, hegemónica, la clase obrera debe volverse – como ya lo dijo GRAMSCI desde mediados de los años veinte- CLASE NACIONAL: o sea, debe superar cualquier espíritu corporativista y asumir como suyos todos los problemas efectivos de la nación.
GRAMSCI registra la intuición de LENIN sobre la necesidad histórica de pasar de la guerra de movimiento a la guerra de posesiones, dice lo siguiente:
ILLICH no tuvo tiempo de profundizar su fórmula, aún teniendo en cuenta que él podía profundizarla sólo teóricamente, mientras que la misión fundamental era nacional, o sea que exigía un reconocimiento del terreno y una fijación de los elementos de trinchera y fortaleza representados por los elementos de la sociedad civil. (ibid. P.117)
En realidad, este planteamiento de GRAMSCI puede leerse también con un programa de trabajo-. A lo largo de los CUADERNOS, él se empeña precisamente en profundizar los dos momentos, en hacer aquello para lo que LENIN “no tuvo tiempo”. En primer lugar, emprende la profundización a nivel teórico, con su teoría ampliada del Estado, con la formulación de la diferencia entre las formaciones “orientales” y “occidentales”, con los conceptos de “guerra de posesión” y de “crisis orgánica”, etc. Y, en segundo, opera un profundo reconocimiento del “terreno nacional” ITALIANO, gracias a sus detallados estudios sobre el proceso peculiar de transición al capitalismo en Italia (a través de una “revolución pasiva” o “revolución sin revolución”,sobre la centralidad nacional de las cuestiones meridional y vaticana, sobre el carácter cosmopolita y no-nacional y popular de la cultura y de los intelectuales italianos, etc. Un lugar destacado, en ese reconocimento del “terreno nacional”, es el ocupado por las formulaciones de GRAMSCI sobre la “fase de transición” que, a su juicio, deberá existir entre la caída del fascismo y la revolución socialista en Italia.

GRAMSCI EN EL PALACIO DE LAS IDEOLOGÍAS. LA CONSPIRACIÓN DE A.GRAMSCI.
Hace 57 años (abril 1994) moría ANTONIO GRAMSCI, uno de los más influyentes pensadores políticos del siglo pasado.
El autor, ANTNIO LEAL, quien vivió quince años en Italia, estrechamente vinculado al partido que fundó GRAMSCI, escribió en 1991 un libro dedicado a su pensamiento (GRAMSCI: LA CIUDAD FUTURA). En él postulaba que el gran desafío de la nueva izquierda y de los bloques progresistas era ubicarse en la dimensión gramsciana de la POLÍTICA, ligada a una nueva estrategia de las transformaciones en Occidente, distinta del filón que deriva de la teorización de la revolución de octubre.
A tres años de dicho libro, avanza aquí algunos juicios acerca del liberalismo como condición ideal del socialismo, y sobre los límites que hoy observa en la elaboración gramsciana.
ANTONIO LEAL, doctor en Historia, de la filosofía, es profesor de Pensamiento Político de la Universidad Andres Bello y Secretario general del Partido Democrático de Izquierda, ex PCI.
Ciertamente, el mundo de GRAMSCI no era ni el de la guerra civil de Francia, ni el de la Comuna de París, ni el triunfo socialdemócrata alemán, en las elecciones de fines del siglo XIX, que determinaron, en gran medida, las diversas de la reflexión de MARX y ENGELS sobre el Estado. No era, tampoco, el clima insurreccional de la revolución de octubre, ni el de guerra civil en Rusia y de las tareas de la NEP, como tampoco el de un Estado milenariamente totalitario, como el zarismo, por el cual no había pasado, ni pasaría durante 70 años del comunismo soviético, la revolución francesa y las conquistas, valores, principios y formas de organización de la democracia representativa.
GRAMSCI comprende, especialmente en la elaboración de los “Cuadernos de la cárcel”, que el camino de los soviets, en Europa Occidental, era inviable y que la revolución y la idea misma del socialismo debían situarse en el desarrollo de la sociedad civil y en el paso de las contradicciones que se dan en la esfera de la estructura a una sede más compleja y articulada: el bloque histórico. GRAMSCI, que había impulsado en 1919, en homología a los soviets rusos, la creación de los “Consejos de Fábricas”, que conmovió las fábricas de Turín y del norte de Italia durante el período del “bienio rosso”, comprendió tempranamente que después de la derrota de las tentativas revolucionarias en Alemania, Hungría, Baviera, Austria, la Revolución rusa, no obstante su impacto mundial, era una situación particular, que de ninguna manera podía convertirse en un modelo y que era necesario recomenzar de Occidente para configurar una nueva estrategia que valorizara la CULTURA, la dimensión ético-espiritual, el individuo, la continuidad del conocimiento de la historia y la discontinuidad que implicaba la configuración de las TRANSFORMACIONES.
Todo ello comportaba, sin duda, no sólo una visión alternativa y lejana del Leninismo y de la experiencia rusa, sino además la superación del propio MARX, al manos en la parte más radical de su elaboración, y la creación de un horizonte teórico completamente nuevo, capaz de indagar, ya no sólo en la fase del ascenso del movimiento obrero y de la crisis del Capitalismo, sino, también, y muy especialmente, en este nuevo fenómeno llamado FASCISMO, y en la nueva fase expansiva del Capitalismo, determinada por el fordismo y el taylorismo, que GRAMSCI apreció como el elemento más progresivo de la economía y que lo llevó a pensar, como una de sus más agudas intuiciones, que era “americanismo” y no la economía de guerra-estatal de STALIN lo que definiría el futuro producto y tecnológico de la humanidad.
Es así, entonces, que mientras la Internacional Comunista teorizaba sobre el socialfascismo, GRAMSCI proponía para Italia la Asamblea Democrática Constituyente como salida al Fascismo; mientras la Internacional Comunista hablaba de la crisis global y definitiva del Capitalismo y de la inminencia del Socialismo, GRAMSCI hablaba de una nueva fase de expansión capitalista y de la necesidad de preparar al movimiento obrero para en las nuevas y “complejas trincheras” de la ideología y de la CULTURA y veía el progreso en la racionalización de la industria norteamericana. Mientras la IC impulsaba el ASALTO AL PODER, la instalación de la dictadura del proletariado y de la violencia como método, GRAMSCI hablaba de construir la hegemonía del sujeto histórico para acceder a la sociedad civil y al Estado a través del CONSENSO y de las mayorías; mientras la IC ubicaba, como el marxismo en general, todos los fenómenos de la vida humana en el ámbito de las clases y transformaba las necesidades políticas en razones éticas, GRAMSCI elaboraba una idea de trasformación que liga, estrechamente, ética y política en la dimensión de un moderno universo social.

EL ANTI-STALINISMO DE GRAMSCI
Sin duda, la investigación que GRAMSCI lleva adelante desde la cárcel está profundamente determinada por su creciente desapego de la experiencia rusa, completamente ajena a la cultura europea, y por su fuerte contradicción con el autoritarismo de STALIN, cuyo régimen era considerado por GRAMSCI, ya en 1929, como “cesarista regresivo”, calificativo que utilizaba para nominar nada menos al régimen de MUSSOLINI. Es decir, veía en STALIN a un dictador que conducía la experiencia socialista a un fracaso inevitable, mucho antes que los mayores intelectuales europeos lograran siquiera imaginarse la dimensión del holocausto que produciría el dictador comunista georgiano.
“Los Cuadernos” y “Las Cartas de la cárcel entregan no sólo formas sutiles o abiertas de preocupación o condena respecto de lo ocurría en la URSS, sino además un método interpretativo sobre el estalinismo. Señalaba que la exacerbación del “estatismo” en lo político y en lo económico sólo conduciría a un creciente concentración del poder, a un Estado de funcionarios “elemental, pobre y autoritario”, cuyas características estaban más ligadas al viejo Estado zarista que al Estado expansivo que el Capitalismo creaba en Occidente. De igual manera, en el mismo período, formuló una dura crítica a los rudimentarios y sesgados métodos de la “planificación económica del Socialismo” que, inspirados en los economistas oficiales LAPIDAU y OSTROVITRANOV, se llevaban adelante, produciendo la colectivización forzada del campo, las grandes migraciones de pueblos enteros que STALIN trasladó brutalmente y el exceso de planificación económica y centralizada que a partir de ese momento caracterizó no sólo la experiencia rusa, sino toda la vida de los “comunismos reales” QUE SE DESPLOMARON A PARTI DE 1989.
Sin embargo, seguramente el fenómeno más relevante de sus conclusiones está dado por el hecho de que GRAMSCI no concibió el fenómeno estalinista sólo como una degeneración del Marxismo, sino que llegó a la conclusión de fondo de que muchos de sus elementos, aislados y extrapolados, eran parte de la propia interpretación filosófica de MARX, agigantados por esa verdadera “revolución copernicana” del Marxismo que era el Leninismo: en MARX ya aparecían los conceptos de “verdad histórica científica”, “ideología desde afuera”, “dictadura proletaria”, que configuraban las verdaderas claves del poder autoritario comunista.
GRAMSCI, sin duda, perteneció al núcleo de los pensadores más abiertos de la “belle époque” del Marxismo y compartió, con énfasis, tiempos y realidades diversos, con GEORGE LUCKACS y ROSA LUXEMBURG, altos niveles de autonomía y de elaboración que se diferenciaron definitivamente del Marxismo-Leninismo, que se transformó en la doctrina oficial de los Partidos Comunistas de todo el mundo.

HEGEMONÍA ÉTICA Y CULTURAL
Muchos estudioso han calificado a GRAMSCI como el “teórico de las superestructuras”. Puede ser reductiva esta clasificación; sin embargo, lo cierto es que GRAMSCI reconceptualiza y reubica formulaciones filosóficas y políticas anteriores para determinar un nuevo “léxico de la política”. GRAMSCI parte por especificar el concepto de BLOQUE HISTÓRICO, situándolo en una determinada fase dentro de una misma formación social, comprendiendo, con ello, el desarrollo no sólo como ruptura, sino también en sentido evolutivo, cuestión hoy vital cuando se trata se trata de operar en el escenario de un solo sistema.
Clave, en la redefinición de la nueva ESTRATEGIA diferenciada para Occidente que elabora GRAMSCI, es el de determinar el alcance del concepto de SOCIEDAD CIVIL y el vínculo que éste establece con la Sociedad en general. GRAMSCI separa, de una parte, la Sociedad Civil de la esfera de las relaciones económicas y la coloca en la SUPERESTRUCTURA, concediendo a ésta un papel autónomo y dinámico radicalmente del tiene la visión clásica. De otra parte distingue, en la superestructura, el momento fundamental del CONSENSO, que es típico de la sociedad civil, del momento coercitivo de la ley, que por el contrario es típico de la SOCIEDAD POLÍTICO, es decir, del Estado.
La reconceptualización gramsciana de la Sociedad Civil representa una novedad no sólo respecto de MARX, sino de la cultura filosófica y política en general. Para ADAM SMITH la sociedad civil es el intercambio y el comercio. Para KANT es la sociedad de las relaciones económicas, y se basa en la ley de la competencia y en ambición de poder y de riqueza y de riqueza. VOLTAIRE hace su crítica al Cristianismo en nombre y desde el punto de vista de la sociedad civil, con la que se identifica el progreso moral de Europa. HEGEL sitúa en la sociedad civil tanto la esfera económica cuanto sus relaciones y las formas de organización del Estado. MARX la circunscribe al conflicto de las relaciones económicas.
GRAMSCI confiere al concepto de sociedad civil un contenido absolutamente moderno, radicado totalmente en la SUPERESTRUCTURA. La sociedad civil es el lugar específico de la producción del consenso y, por tanto, la base real, la garantía de la estabilidad del Estado, la sede del desarrollo de la hegemonía. Es el contenido ético del Estado. A través de la sociedad civil el Estado forma el consenso; trata de elevar a la población al nivel de las exigencias del modelo productivo. Es aquí donde se produce el paso de lo objetivo a lo subjetivo y, por ende, el punto de partida de una visión enormemente más elaborada que la de MARX.
En definitiva, la elaboración gramsciana es la única teórica política de la transición formulada por un teórico de génesis marxista e implica la superación de la dicotomía entre superestructura y estructura – lo que en el plano filosófico representa la superación de la subordinación de la materia por sobre el espíritu, que es el punto de partida de muchos de los elementos conflictivos, unilaterales y autoritarios presentes en la “esencia” del Marxismo – y la eliminación de una visión reductiva del Estado que ha visto en este sólo un órgano coercitivo que, a juicio a LENIN, era necesario “destruir” como condición para acceder al “poder obrero”.
El centro de toda la concepción de la SUPERESTRUCTURA de GRAMSCI y de su extensión del concepto de Estado, sea respecto de MARX, pero, en general de la filosofía política de la época, reside en el tema ce la HEGEMONÍA. A través de ella se expresa la relación entre sociedad civil y Estado; la dialéctica entre consenso y autoridad; la diferencia entre “guerra de posición” (asedio) – que comporta una profunda reforma intelectual y moral como la difusión de una nueva hegemonía que transforma la filosofía en “SENTIDO COMÚN” de la sociedad – y “guerra de maniobras o de movimiento” (asalto) – que era el modelo típico delas revoluciones jacobinas, pasando por la francesa, rusa y por la mayoría de eventos de los dos últimos dos siglos y que comportaron siempre, como común denominador, la idea de ASALTO, del acto palingenético, la utilización de la violencia como “partera de la Historia” – y se define el papel de los intelectuales y el propio partido-pr´ncip. Este es el nudo de la elaboración gramsciana y, sin duda, su mayor aporte filosófico al marxismo y a la teoría política en general.
GRAMSCI afirma, en sus “Cuadernos de la Cárcel”, que “momento de la hegemonía o de la dirección cultural es el momento esencial de la más moderna filosofía de la praxis”. Aquí, como en la formulación del “partido-príncipe”, se vincula a MAQUIAVELO para tomar en su propia noción de hegemonía esta “doble naturaleza del centauro maquiavélico, de la bestia y del hombre”, de la violencia como factor que, en definitiva, no logra jamás construir una nueva civilización.
En mi opinión, la estrategia de hegemonía de GRAMSCI supera definitivamente en términos teóricos pero también históricos, a la noción de “dictadura de proletariado” que nace con MARX en tanto abstracción histórica, que absolutiza LENIN y que STALIN transforma en “dictadura del Partido Comunista”. Hegemonía, por el contrario, es sinónimo de DIRECCIÓN CULTURAL; es el componente obligatorio de la amplia social e ideológica del Estado en general; es un momento de medición entre teoría e historia, un momento de tránsito de la filosofía a la ciencia política.
Todo esto implica un verdadero re-pensamiento de la política desde MAQUIAVELO a MARX, y una reelaboración sea de la sociedad civil como de la sociedad política. Cambia el concepto de “Revolución Permanente” del MARX de 1848, como la estrategia eminentemente jacobina y extrema de LENIN. Desaparece, con GRAMSCI, ahora X, la tan cobijada la izquierda marxista-leninista, de la secuencia: espera – acumulación de fuerzas -, preparación de salto definitivo – asalto al poder como acto único y resolutivo y en cambio, se disemina la lucha hegemónica dentro de la sociedad civil y los aparatos de hegemonía, en una búsqueda permanente e ininterrumpida de soluciones incorporadas en un proyecto transformador que señala la capacidad de ser fuerza dirigente – no excluyente – dentro del Estado que se quiere democratizar y socializar.
Para GRAMSCI la hegemonía exige una constante capacidad para renovar la legitimidad y para construir nuevas esferas de consenso y de productividad cultural, de manera tal que el conflicto por la hegemonía queda siempre queda siempre abierto, no se gana de una vez para siempre, está en dispuesta, y ello prefigura la alternancia. Son temas completamente ausentes en el marxismo clásico y más aún, en el ortodoxo. La concepción de la hegemonía supone un régimen político de libertades democráticas y GRAMSCI lo señala claramente: “SOMOS LIBERALES, AÚN CUANDO SOMOS SOCIALISTAS. EL LIBERALISMO, EN CUANTO COSTUMBRES, HÁBITOS, REGLAS, ES CONDICIÓN IDEAL E HISTÓRICA DEL SOCIALISMO”. Es decir, GRAMSCI supera la idea de MARX y de LENIN del Estado-fuerza y le contrapone la idea de la SOCIEDAD REGULADA y de una libertad orgánica donde el ESTADO se identifica con SOCIEDAD CIVIL.
En la elaboración gramsciana de hegemonía hay una notable influencia del neoclasicismo griego; del renacimiento italiano; de una síntesis creadora que va desde ROBESPIERRE a KANT,y, sobre todo, del neoidealismo de BENEDETTO CROCE, particularmente en lo que se refiere al rol de la CULTURA, del pensamiento en el desarrollo de la historia y al lugar y función de los INTELECTUALES en un BLOQUE HISTÓRICO.
En los “Cuadernos de la Cárcel”, GRAMSCI pone el acento en el valor moral y político de la cultura que concibe integrada de tres factores principales: la historia, la obra de los intelectuales, y el fin ético-político de la CREATIVIDAD. Estos factores se entrelazan cuando se socializan los conocimientos y se pone de relieve el carácter de la propia conciencia crítica que es capaz de colocar en cuestión, como condición de desarrollo. Todo dogma, todo precepto fijo.
GRAMSCI concibe al intelectual, desde el punto de vista filosófico, como lugar principal de creación de la actividad nacional y como ideólogo y científico, como político y científico, como un verdadero “promotor” de la persuasión y, por tanto, analiza esta categoría de manera nueva: a partir de su función en la sociedad, ya que en tanto “funcionarios de superestructura” mantienen compacto un determinad BLOQUE HISTÓRICO, pero, a la vez, dado que poseen un alto grado de autonomía respecto de la estructura económica y de los modelos establecidos, son, también, un factor de autocrítica del sistema de cambio de éste.
Rica y vigente es la calificación que GRAMSCI hace de la combinación especialista más político; de la naturaleza y el valor de las tradiciones; del folclore; del lenguaje; de la religión en la formación de la subjetividad colectiva; de la cultura nacional-popular; del sentido popular; las bases de una teoría de la cultura que crea conciencia social y, a la vez, civilización.
De esta forma, democracia política es en GRAMSCI la tendencia a hacer coincidir a gobernantes y gobernados; es la TRANSFORMACIÓN de las exigencias de la SOCIEDAD CIVIL en derechos, pero, obtenido esto, y por tanto más allá del liberalismo formal, es la consolidación de estos derechos en comportamientos y decisiones autónomas de la colectividad, basada en sólidos principios éticos y en una perenne TRANSFORMACIÓN CULTURAL.

LÍMITES DE LA ELABORACIÓN GRAMSCIANA
¿En qué sentido se puede hablar hoy de GRAMSCI como teórico de la político? Naturalmente, es necesario evitar la tendencia a actualizar, a toda costa, su pensamiento, a manipularlo esquemáticamente y, sobre todo, a colocar en los hombros de GRAMSCI conceptos de la política que él formuló o que se universalizaron, en tiempos muy posteriores a los de su elaboración. Su pensamiento es producto de su ambiente histórico, político y conceptual. Aceptar el pensamiento de GRAMSCI significo, en su momento, admitir que había algo completamente nuevo en el Palacio de las Ideológicas; que había un análisis que, desde el Marxismo, establecía una supremacía de la realidad por sobre las verdades iluministas preconstituidas; que había un fuerte empeño político-ético, por desarrollar y por expandir en la vida cotidiana de la sociedad civil; que no había portadores de verdades objetivas, sino sólo la humildad de estar en la complejidad de las cosas y de los fenómenos.
Es decir, GRAMSCI ha servido, sobre todo, a la IZQUIERDA, para estar en la sociedad civil de manera no instrumental; para concebir, como elementos de diferenciación, altos niveles de APPEAL ético-moral como base de la proyección política.
El criterio debe ser el analizar a GRAMSCI en una perspectiva “metapolítica”, afirmando, sea el objetivo ético de la política, el LAICISMO típico de la Modernidad, como el objetivo de corregir el alejamiento de la política de la vida, y de la polis (de la ciudad ¿futura?) y de impedir que ésta se convierta en una pura gestión de poder. El pensamiento gramsciano es, sin duda, útil en esta dimensión.
Sin embargo, en este análisis emergen claramente los límites de la elaboración gramsciana. Para GRAMSCI, de todas maneras, el Marxismo es una doctrina de salvación que pone fin al reino de la ILUSIÓN (LA RELIGIÓN) y al del ENGAÑO (EL CAPITALISMO). El Marxismo creyó que todas las demás doctrinas eran “ideologías”, es decir, FALSA CONCIENCIA ,y, por tanto, distorsión de la realidad. El Marxismo, en cambio, era concebido no como una ideología, sino como un orden superior, como una ciencia normativa, como la unidad de la teoría y la práctica. Con el marxismo, la humanidad debía adquirir conciencia de ella misma y de destino comunista, y ésa debía ser la verdad de la historia.
GRAMSCI tuvo una visión, indudablemente, más laica del marxismo, y su Historicismo es mucho más que una lectura prometeica de la política. Pero al formular una concepción de PARTIDO-PRÍNCIPE, guía insustituible de los procesos de expansión del gobierno de la sociedad y sede primaria de la formación de Hegemonía, limitó la teoría de la hegemonía al no reconocer como sustancia de la democracia, el valor del PLURANISMO (pluripartidismo), de la representación.
GRAMSCI – al quedar prisionero de una concepción clasista que supone siempre la “eliminación” como factor político y la exclusión de otro grupo social – no convence cuando se trata de la formulación de los SUJETOS y los modos de los ejercicios del poder, de la configuración y el sentido de los sujetos activos de la historia. Todo ello, porque su Marxismo, abierto y expansivo, es de todos la CULTURA para el ascenso de una CLASE y de un PARTIDO AL PODER: es un MARXISMO para una REVOLUCIÓN que no logrará adquirir el grado de UNIVERSALISMO SOCIAL que su propio HISTORICISMO requería para ser plenamente MODERNO.

A MODO DE CONCLUSIÓN:
DON JUAN DONOSO CORTÉS, uno de los primeros hombres que entendió el “sentido profundo de las revoluciones”, en su segunda carta a Montalembert, el 4 de junio de 1840, le decía: “El verdadero progreso humano hubiera consistido en sujetar el elemento humano que corrompe, al divino que depura. La sociedad ha seguido un rumbo diferente: dando por fenecido el imperio de la fe y proclamando la independencia de la razón y de la voluntad del hombre, ha convertido el mal, que era relativo, excepcional y contingente, en absoluto, universal y necesario”. A lo que añadía, en la carta al cardenal FORNARI: “¿Quién no ve en las revoluciones modernas, comparadas con las antiguas, una fuerza de destrucción invencible, que, no siendo divina, es forzosamente SATÁNICA?... ¿Sería temerario creer que así como la palabra de Dios tomada en su sentido verdadero, es la única que tiene el poder de dar vida, s la única también, que siendo desfigurada, tiene el poder de dar la muerte?”. La Revolución MODERNA SOCIALISTA nace de esa desfiguración, de esa desacralización de la palabra divina y por eso provoca la muerte. El circuito que va de la Ilustración al Marxismo tiene ese sólo y único sentido profundo, en el pecado de soberbia, la “hybris” que llamaban los griegos, el pecado contra el espíritu: el pensar, contra toda evidencia, que el hombre es el creador de sí mismo, artífice de sí mismo, como quería GRAMSCI, ya sea por la luz de su razón o por la fuerza de su trabajo, lo mismo da. Bien ha dicho GILBERT K. CHESTERTON en su glosa del “Eclesiastés”: “Hay un pecado: decir que es gris una hoja verde/ y se estremece el sol ante el ultraje”. Los jóvenes revolucionarios no tienen salida porque han aprendido con MARX el principio dialéctico que niega el ser, la esencia de las cosas. Del devenir absoluto a la divinización del Hombre y de ahí al sacrificio de los hombres, no hay más que pasos dialécticos. Y si se niega el ser de las cosas, hay que negar también su comienzo que es Dios, y su consecuencia que es lo bueno, lo bello y lo verdadero. Sólo queda el “cambio” como un Moloch al que se le tributa el cotidiano ofrendatorio de víctimas humanas. Eso es lo que llaman, “el bien de la causa”, el “triunfo de la revolución”. Por eso es que PÍO XI definió (en su Encíclica Divini Redemptoris) a este sistema como “intrínsicamente perverso”. No por sus implicancias políticas, económicas, o sociales, sino por su radical, dialéctica, negación del Ser. ERNESTO GUEVARA, apodado “El Che”, no es principalmente por ésta o aquella acción violenta, sino por haber escrito que “podemos injertar el olmo para que dé peras” y así “LAS NUEVAS GENERACIONES VENDRÁN LIBRES DEL PECADO ORIGINAL”. Porque esa, su concepción “del hombre y del socialismo”, es “intrínsecamente perversa.
“No hay salvación para la sociedad – escribía JUAN DONOSO CORTÉS en su “Polémica con la Prensa Española”-, porque no queremos hacer cristianos a nuestros hijos y porque nosotros no somos verdaderos cristianos. No hay salvación para la sociedad, porque el espíritu católico, único espíritu de vida, no lo vivifica todo: la enseñanza, los gobiernos, las instituciones, las leyes y las costumbres”.
Los jóvenes rebeldes, tienen – si quieren -, pues, una alternativa para romper el laberinto ideológico que los lleva por el sendero de la muerte: la salida hacia arriba; que no es la del escapismo, como ellos piensan, sino de la verdadera estatura humana que se yergue para poder ser imagen y semejanza de su Creador.

EL PRIMER MODELO DE GRAMSCI: LA CONSPIRACIÓN DE A. GRAMSCI

Su texto central es el pasaje inicial citado en este ensayo en el que GRAMSCI escribe sobre la diferencia entre ORIENTE y OCCIDENTE y dice que en el Oriente el “Estado lo es todo”, mientras que en el Occidente, el Estado es la “trinchera avanzada” de la fortaleza interior de la sociedad civil, la cual puede sobrevivir a los peores temblores del Estado porque no es la “primitiva y gelatinosa” como en Oriente sino robusta y estructurada. Por lo tanto, la “guerra de maniobra o movimiento”(asalto) es la adecuada en el Oriente y la “guerra de posición” en Occidente. Esta tesis puede pues vincularse al argumento que la acompaña, reiterado en tantos otros textos, de que el Estado es la sede de la dominación armada o coerción de la burguesía sobre las clases explotadas, mientras que la sociedad civil es el escenario de su dirección cultural o hegemonía consensual sobre ellas, la oposición entre “fuerza y consenso, coerción y persuasión, Estado e Iglesia, sociedad política y sociedad civil.8QC, p. 763; A. Gramsci Notas... po.cit. p.155)

ORIENTE (Rusia) OCCIDENTE (Italia)
ESTADO sociedad civil


Sociedad civil Estado
Coerción Consenso
Dominación Hegemonía
Maniobra Posición

La preponderancia de la sociedad civil sobre el Estado en Occidente puede hacerse equivaler al predominio de la “hegemonía” sobre la “coerción” como forma fundamental del poder burgués en el capitalismo avanzado. Como la hegemonía pertenece a la sociedad civil prevalece sobre el Estado, lo que garantiza esencialmente la estabilidad del orden capitalista es la influencia CULTURAL de la clase dirigente. En el uso que hace de ella GRAMSCI en este caso, la hegemonía significa la subordinación ideológica de la clase obrera por parte de la burguesía, lo cual la capacita para gobernar mediante consenso.
El objetivo preliminar de esta fórmula es evidente. Consiste en establecer una diferencia obvia y fundamental entre la Rusia zarista y Europa occidental: la existencia de una democracia política representativa: Como tal, es análoga a la fórmula lapidaria de LENIN en la que declaraba que los zares rusos gobernaban por la fuerza y la burguesía anglo-francesa mediante el engaño y la concesión. “La experiencia mundial de los gobiernos burgueses y terratenientes ha desarrollado DOS métodos para mantener sometida a la gente. El primero es la “violencia” que, con los zares, demostró el pueblo ruso el máximo de lo que puede y no puede hacerse”, escribió LENIN. “Pero hay otro método, mejor desarrollado por la burguesía inglesa y francesa... el método del engaño, el halago, las frases finas, millones de promesas, sobornos mezquinos, y concesiones de lo no esencial mientras se reservan lo esencial”.
La concepción es la siguiente: el Estado en Occidente no es una maquinaria violenta de la represión políciaca como lo era en la Rusia zarista; las masas tienen acceso a él a través de las elecciones democráticas regulares que les permiten formalmente la posibilidad de un gobierno socialista.. Pero la experiencia nos muestra que estas elecciones nunca producen un gobierno socialista. Pero la experiencia nos muestra que estas elecciones nunca producen un gobierno dedicado a la expropiación del capital y a la realización del socialismo. Cincuenta años después del advenimiento del sufragio universal, un fenómeno de este tipo parece más lejano que nunca. ¿Cuál es la razón para esta paradoja? Debe de encontrarse en el condicionamiento ideológico previo del proletariado, antes del momento electoral en sí. La sede central del poder debe buscarse, por lo tanto dentro de la sociedad civil y, sobre todo, en el control capitalista de los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, cine, publicidad), basado en el control de los medios de producción (propiedad privada). En una variante más sofisticada, el verdadero inculcamiento de la aceptación voluntaria del capitalismo tiene lugar no tanto mediante el indoctrinamiento ideológico de los medios de comunicación como mediante la difusión invisible del fetichismo de la mercancía a través del mercado o de los hábitos instintivos de sumisión inducidos por las rutinas de trabajo en oficinas o fábricas, o sea, tiene lugar directamente dentro del ámbito de los medios de los medios de producción.. Pero ya se dé el énfasis principal al efecto del aparato cultural o al económico, la conclusión analítica es la misma. Es el nexo estratégico de la sociedad civil el que se cree que mantiene la hegemonía capitalista en el seno de una democracia cuyas instituciones no excluyen o reprimen directamente a las masas. El sistema se mantiene por consenso y no por coerción.

En una carta de GRAMSCI fechada a comienzos de 1924, leemos: “La decisión, que en Rusia y lanzaba las masas a la calle, al asalto revolucionario, en la Europa Central o Occidental se complica debido a toda esa superestructura política creada por un desarrollo mayor del capitalismo, se enfrenta a una acción más lenta y más prudente de las masas y, por consiguiente, demanda del partido revolucionario una estrategia y una táctica más complejas y prolongadas que aquellas que fueron necesarias a los bolcheviques en el período comprendido entre marzo y noviembre de 1917”.
GRAMSCI, a su vez, critica acerbamente semejante planteamiento de la cuestión, que le parece viciado de burocratismo y superficialidad, y expresa su posición en términos bien claros: “... hoy, nueve años después de octubre de 1917, EL HECHO DE LA TOMA DEL PODER por parte de los bolcheviques ya no puede revolucionar a las masas occidentales, porque ya es historia y ha producido su efecto; ahora es activa, ideológica y políticamente, la convicción (si existe) de que el proletariado, una vez tomado el poder, PUEDE CONSTRUIR EL SOCIALISMO. El prestigio del partido está vinculado a esta convicción, que no puede ser inculcada a las grandes masas con los métodos de la pedagogía escolástica, sino sólo con la pedagogía revolucionaria, es decir, en virtud del hecho político de que el partido ruso en su conjunto esta persuadido de la justeza de su causa, y lucha unido”. CARTA de GRAMSCI a TOGLIATTI. 26 de octubre de 1926.
Barricadas, trincheras y alambradas.

2005: ¿UN NUEVO MOVIMIENTO GRAMSCIANO EN LA ARGENTINA?
Sin embargo, el evento más importante vinculado a este nuevo universo gramsciano en surgimiento, es la fundación, en octubre de 2000, de la ASOCIACIÓN ARGENTINA ANTONIO GRAMSCI, presentada como “FILIAL ARGENTINA DE LA INTERNATIONAL GRAMSCI SOCIETY”.La primera actividad pública de la nueva entidad fue la organización del Encuentro con el lema “Gramsci y la Revolución del Occidente: Europa-América”, realizado los 20 y 21 de octubre de 2000 en las instalaciones de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, que contó con auspicio del Instituto Italiano de Cultura y de la Cátedra Libre Antonio Gramsci, que funciona en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. En la nómina de los fundadores que aparece en la “presentación de la asociación Argentina Antonio Gramsci, en Internet, figuran los siguientes nombres: Emilio Corbiere, Daniel Campione, AntonioInfranca, Néstor Kohan, Andrés Mendez, Aldo Andrea Romero, Edgardo Logiudice, Leandro Ferreira.

JOSE NUN, es autor de uno de los más importantes textos gramscianos de la primera mitad de la década del 80, el artículo “Elementos para una teoría de la democracia: GRAMSCI y el sentido común”, presentado por primera vez en el Seminario “Le transformación politiche dell´America Latina: la presenza di Gramsci nella cultura latinoamericana”, Instituto Gramsci, Ferrara, Italia, 11-13 de setiembre de 1985, publicado por primera vez en la revista Punto de Vista, 1986, nº 9. Este y otros textos importantes como “La rebelión del coro”, “El otro reduccionismo” y otros fueron compilados en el libro La rebelión del coro. Estudios sobre la racionalidad y sentido común”, Bs. As. NuevaVisión, 1989.
Junto con los profesores mencionado por Claudio Gasparrino, debemos recordar que JUAN CARLOS PORTANTIERO, WALDO ANSALDI, ALFREDO PUCCIARELLI, HUGO CALELLO, EMILOO DE IPOLA, JOSE NUN, HORACIO GONZALES y otros intelectuales de la generación anterior al golpe de Estado del 76 y de las nuevas camadas post Dictadura, continúan trabajando con los textos gramscianos en sus aulas. La novedad, en tanto, parece estar en que el interés por GRAMSCI de las nuevas generaciones estudiantiles excede el uso meramente académico, extendiéndose al tratamiento de las cuestiones políticas.

La “Segunda Semana Gramsciana de Buenos Aires”, 2-4 de julio de 1997, fue organizada por: Fundación Juan B. Justo de Investigaciones Sociales y Políticas (FISYP); Foro de Debate Socialista; Cursos de Sociología y d Ciencia Política de la UBA; agrupamientos estudiantiles El Viejo Topo y El Bloke.

El tema de GRAMSCI esta cada vez en más cátedras. Hay una cátedra de HORACIO TARCUS en la Facultad de Ciencias Sociales. Hay otro, RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, de Ciencias Sociales, que está viendo en Gramsci. Se está dando mucho en la Facultad de Comunicación Social, donde hay grupos de estudio. Hay grupos de estudio de Gramsci en Ciencias Sociales. Aquí todo grupo que se piense de avanzada está leyendo a Gramsci. ES UN TEMA QUE ESTÁ TOCANDO TODO EL MUNDO. La cuestión HOY, diferente de poco tiempo atrás, es que, si quiero estudiar GRAMSCI, tengo un abanico grande posibilidades y lugares. Se está volviendo uno de los personajes más comunes en teoría de construcción social, movimientos, etc. (Claudio GASPARRINO, entrevista concedida al autor, RAÚL BURGOS, Bs. As., julio 1998)

EL LEGADO DE SAN MARTÍN A NUESTRO TIEMPO

El 15 de julio de 1816, seis días después de firmada el Acta de la Independencia argentina, tuvo lugar en Córdoba, en las Sierras Chicas, en el pueblo de Saldan, cerca de la capital mediterránea, la famosa conferencia secreta entre PUEYRREDÓN y SAN MARTÍN, que ha sido considerado como un misterio y respecto de la cual se han hecho tantas suposiciones como comentarios.
Según unos, el General de los Andes iba dispuesto a hacer aceptar el proyecto por bien o por mal, intimando al Director.
Algunos han pensado que la influencia de la Logia LAUTARO, a la sazón medio disuelta, fue la que decidió a PUEYRREDÓN a ceder y otros aseveran que las claras demostraciones de SAN MARTÍN exponiendo su plan, determinaron esa resolución.
El mismo PUEYRREDÓN ha declarado en un documento solemne, de la época de su gobierno, el objeto deliberado que lo llevó a Córdoba, que “fue combinar los planes para rescatar a Chile de la dominación española”.
La verdad es que antes de verse en Córdoba, ambos estaban de perfecto de acuerdo, como se ha demostrado y que hacía cuarenta días que el Director había impartido órdenes terminantes en consecuencia (16 de junio), a fin de que se dirigieran a Cuyo los hombres y recursos necesarios para l expedición a Chile. Y lo más curioso es que SAN MARTÍN reservó su plan militar del Director, el cual solo le comunicó en vísperas de emprender su marcha a través de los Andes.
En una carta, de la fecha de la conferencia, que lleva unidas las firmas de SAN MARTÍN y PUEYRREDÓN, decía el primero a GODOY CRUZ:
“Me he visto con el dignísimo director que tan acertadamente han nombrado ustedes. Ya sabe V. que no soy aventurado en mis cálculos; pero desde ahora les anuncio, que la unión será inalterable, pues estoy seguro que todo lo va transar. En dos días con sus noches hemos transado todo. Ya no nos resta más que empezar a obrar. Al efecto, pasado mañana, partimos cada uno a su destino, con los mejores deseos de trabajar en la gran causa”. Al pie de esta carta, y junto a la firma de SAN MARTÍN, hay un reglón de PUEYRREDÓN saludando a GODOY CRUZ, que había sido el intermediario entre los dos, en prueba de que refrendaba los votos por la unión.
Así concluía el itinerario de SAN MARTÍN. “Llegue a Buenos Aires – dijo en la “Proclama a los habitantes de las Provincias del Río de la Plata, el 22.7.1820- y:
“desde entonces ME CONSAGRÉ A LA CAUSA DE AMÉRICA. Mis enemigos podrán decir si mis servicios han sido útiles”.
“Los americanos de la Provincias no han tenido otro objeto en su revolución que la emancipación del mando del fierro español, y pertenecer a una nación” (a TOMÁS GODOY, 24.5.1816). En febrero de 1822, cuando se disponía a marchar a Guayaquil para la entrevista frustrada con BOLIVAR, le decía al marqués de TORRE-TAGLE: “La causa del CONTINENTE AMERICANO me lleva a realizar un designo que halaga mis más caras esperanzas”. Y a FRUCTUOSO RIVERA, antes de partir de Montevideo, en abril de 1829, le señalaba que siempre estaría pronto a luchar en cualquier guerra americana donde fuese convocado. 2Si no lo hiciese – concluía – yo no sería digno de ser americano”. (ENRIQUE DIAZ ARAUJO, “Don José y los chacareros”, p. 304).
Muy bien lo expresa LEOPOLDO LUGONES: “Querer ser como Francia, Estados Unidos, Rusia, es no llegar a ese nunca, equivale a ser colono perpetuo, la adopción de la servidumbre. No hay más que un modo, y es ser como se es. Así lo dejó sentado nuestro GRAN CAPITÁN, aquel que infundió a la patria la animación inmortal en el soplo de la gloria. Un militar, señores míos, un militar devoto de la Virgen, por añadidura”. (LUGONES, LEOPOLDO. Rehallazgo del país).

DIARIO PAMPERO. Segunda época. Diciembre de la Navidad de 2008


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PARA UNA PEDAGOGÍA NACIONAL

1.- Cuando llegó a SANTIAGO DEL ESTERO la noticia de haberse formado en Buenos Aires un gobierno criollo en reemplazo del Virrey, el Cabildo de SANTIAGO se plegó a la nueva autoridad y el pueblo acudió a tomar las armas para sostenerla. Dos hombres encabezaban este movimiento: el coronel FRANCISCO BORGES en la ciudad y don GERMÁN LUGONES en la campaña. LUGONES era un estanciero pobre de PAMPALLAGATA. Dio su contribución material, reclutó gente y no teniendo más que ofrecer a la Patria entregó su propio hijo varón, a quien sacó de la escuela, pues tenía sólo 14 años. Su descendiente DON LEOPOLDO LUGONES le dio un año más, por exigencias del verso, cuando lo recordó:

“EL CORONEL DON LORENZO LUGONES
QUE EN EL PRIMER EJÉRCITO SALIÓ
CADETE DE QUINCE AÑOS A LIBERTAR NACIONES
Y DESPUÉS DE HABER ECHO LA GUERRA ESCRIBIÓ.

Efectivamente, cuando pasaron las tropas de ORTIZ DE OCAMPO el muchacho se incorporó a ellas como cadete (antes de un año estaría condecorado; antes de dos, revistaría como oficial). Cuando aún se hallaba en Tucumán, recibió una carta de su padre, de sencilla belleza, que una parte reproducimos aquí por revela TEMPLE de los hombres que hicieron la Argentina y porque puede ser EJEMPLO para los padres de hoy.

2.- Santiago del Estero, octubre de 1810. Mi querido hijo LORENZO: …Advierte pues que ninguna recomendación puede servir sin el acompañado de una buena comportación. Te prevengo que en todo caso el HONOR es lo primero y habiendo de elegir un partido entre la muerte o la deshonra no se debe trepidar en abrazar lo primero.
No entristezcas por nada, ni te intimides; desecha con valor despreocupado toda idea, todo pensamiento que no esté de acuerdo con el HONOR y los PRINCIPIOS; piensa alegremente en las glorias de la PATRIA y en su venturoso porvenir, mientras yo, pensando en lo mismo, ruego a DIOS por tí. Tu madre y hermanas quedan buenas con el consuelo de que a la vuelta de un tiempo y no muy tarde, volveremos a verte. Tus condiscípulos de clase están envidiando tu suerte, DIOS te la depare buena y te dé todo acierto para que al fin LA PATRIA tenga algo que agradecerte; sírvela pues como DIOS manda, id en vuestro paseo militar con las bendiciones del cielo y las de este tu afectísimo padre. GERMÁN.

¡¡¡ OJOS MEJORES PARA VER LA PATRIA ¡¡¡ (L. L.)

DIARIO PAMPERO, segunda época, Noviembre de la tradición y de la soberanía de 2007.



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