viernes, enero 28, 2011

*MEMORIAS por ERNESTO PALACIO*

Con estos avances inéditos, CABILDO, contrario a ese objetivismo mendaz de intelectual “comprometido” que al escasearle los maravedíes se desbanda hacia donde se encuentra el mejor postor, busca iniciar una suerte de Kulturkamp (Guerra cultural) literario.

Editó: Lic. Gabriel Pasutasso

Es que frente a una Nación domesticada por los plumíferos implumes y venales, cuyas obras poseen la cal del lugar de la idea manoseada, sólo el estilo arrogante, vigoroso y parcial, aunque no por ello menos pulido y elegante, del escritor al servicio de la Patria puede devolverle al cauce de su auténtica cultura.
En ERNESTO PALACIO, nacionalista de “tomo y lomo”, autor de “Catalina”, La Historia Falsificada” y “Teoría del Estado” entre otros libros, quien inicia, retrotrayéndonos con esta parte del primer tomo de sus Memorias a LUGONES, los IRAZUSTA y “La Nueva República”, los presente avances. V.G.M.M. (Revista CABILDO, Año I, nº 1, Buenos Aires, 17.5.1973. Director RICARDO CURUCHET, Secretario de Redacción VICENTE GONZALO MARÍA MASSOT.
Revista  CABILDO, Año I, nº 1, Buenos Aires, 17 de mayo de 1973. p.  30-32. 

*ERNESTO PALACIO*  

A continuación trascribimos las palabras pronunciadas por D. JULIO IRAZUSTA, el 4 de enero de 1979-2011, al despedir los restos mortales de ERNESTO PALACIO.

Venimos aquí a despedir los restos mortales de un hombre cuyo talento fue de los más poderosos que ha producido esa nueva raza argentina, de la que ARISTÓBULO DEL VALLE dijo que era “Sobria, inteligente y fuerte”. Por la entrañable amistad que nos unió, me corresponderían las generales de la ley para no excederme en la alabanza de su personalidad. Pero soy seguro de no equivocarme al decir que ERNESTO PALACIO FUE EL MEJOR DOTADO DE TODOS LOS ESCRITORES DE NUESTRA GENERACIÓN. Nieto de un excelente filólogo, hijo de un distinguido ingeniero y edil bonaerense, sobrino de un eminente internacionalista y de un afamado médico dietólogo, hermano de un gran dibujante, pertenecía a una FAMILIA que daba personas inteligentes como el árbol sus flores y sus frutos.
Descolló en todos los géneros literarios. Como poeta alcanzó niveles muy elevados, en la Oda elegíaco-burlesca AL AUE`A KELLER, en la balada a LAS TRES GRACIAS (sus hijas), en la despedida a PEDRO MIGUEL OBLIGADO, una de las mejores elegías en la literatura argentina. Composición espléndida, que en nada se debía a la íntima amistad (que entre ambos escritores no había existido), sino a la admiración sincera de uno a otro en las letras.  
En el ensayo, ERNESTO PALACIO figuró desde su juventud entre los más grandes. A los treinta años ya era hombre de pensamiento y sus artículos de LA NACIÓN llamaban la atención de los mejores. Uno de esos trabajos, titulado “LA INTELIGENCIA COMO SERVICIO PÚBLICO” impresionó al gran RAMIRO de MAEZTU, recién llegado de ESPAÑA como embajador de su país, nombrado por PRIMO de RIVERA. Y creo que fue lo que nos valió ser amigos y contertulios del admirable escritor, quien más tarde, en carta al amigo que hoy despedimos, deber algo a su residencia entre nosotros, por lo que se refiere a la evolución de su pensamiento, culminado en Defensa de la hispanidad.  
En la época de nuestra primera había entre todos los jóvenes escritores una camaradería hoy desaparecida en la bohemia de Corrientes y Esmeralda, en la polémica que enfrentaba a Florida y Boedo, EN LAS TERTULIAS de la Cosechera con FERNÁNDEZ MORENO, o del  Aue´s KELLER con PARDO, QUIROGA y PAYRÓ, en Oro del Rín con CHARLES DE SOUSSENS, ERNESTO PALACIO brillaba con un ingenio hablado, digno del de su hermano LINO el famoso caricaturista. El mismo contó en un ensayo “LUGONES VIVO” , en forma insuperable, sus relaciones con el gran don LEOPOLDO; y en otro lugar he referido haberle oído a don RAFAEL ALBERTO que él había sido testigo de la osadía con que el joven escritor le promovía polémicas al maestro, y la bonhomía de éste para recibirlas y contestarlas.  
Aquel espléndido florecimiento de un gran espíritu se concretó en fruto sazonado en “CATILINA CONTRA LA OLIGARQUÍA”, una de las cumbres del pensamiento político nacional. Libro con clave, es cierto; pero tan bien entretejida se halla en él la experiencia personal con la historia de un caso similar en la remonta antigüedad, que la coincidencia le permitió al autor alcanzar su mayor acierto, en el capítulo “SOBRE LA AMBICIÓN POLÍTICA”, el mejor planteo hasta hoy existente de las relaciones entre la política y la moral, según lo señaló con precisión LEONARDO CASTELLANI, en el prólogo a uno de los libros de nuestro inolvidable compañero. Esa circunstancia me inclinó a pronosticar para CATILINA, en el artículo que le dedique en SUR, una difusión extra-nacional, que por desgracia no logró. Pero eso se debió a que los disidentes argentinos no tienen derecho a la nombradía universal.
La obra periodística de ERNESTO PALACIO es casi desconocida. Durante muchos siguió, desde el observatorio de varios periódicos la evolución política, sobre la que arrojó luces deslumbrantes. Cuando su obra periodística sea reunida en volúmenes, asombrará al país, si éste llega a disfrutar de condiciones más favorables al debate libre, de las que ha tenido hasta ahora.
El accidente que sufrió en 1955, privándole en gran parte de su capacidad de trabajo, ha significado para el país una pérdida irreparable. En ese cuarto de siglo largo el autor de CATILINA en espléndida madurez, habría podido darle otras cuantas obras más, tan admirables como las que nos ha dejado.  
Séame permitido referirme a la amistad que nos unió, con la que me honro de reflejo. Nos conocimos en la Facultad de Derecho, en la vieja casa de la calle Moreno. Allí alternamos con muchos de los notables jóvenes, de quienes aprendimos tanto como de los mejores maestros, según reflexión que formula MAYNARD KEYNES acerca de las universidades inglesas. Después de mi viajo a Europa, que duró varios años, seguimos unidos, con más intimidad que antes. La admirable familia que formó, me acogió a mí, como a uno de los suyos.
Hasta que no tuvimos casa en Buenos Aires, y yo me alojaba en hoteles, solía cenar en su casa casi todas las noches. A MI VEZ  lo tuve muchas veces de huésped en Gualeguaychú, en la ciudad y en campo, donde pasó con los suyos unas vacaciones de varios meses, de la que volvió más conocedor del GAUCHO argentino de lo que yo lo era hasta entonces. Juntos iniciamos LA NUEVA REPÚBLICA e intervinimos en nuestra primera aventura política; primero como observadores desapasionados de la evolución nacional, y enseguida como actores en las luchas del día. El desengaño sufrido nos templó para toda la vida.  
Y aunque él tuvo un momento de éxito, poco pudo hacer para el mejoramiento de las cosas nacionales, que nos parecieron muy deterioradas pese a la aparente prosperidad de que disfrutaba el país en 1927, cuando comenzamos nuestra actividad de publicistas.
La falta de notoriedad, la escasa difusión de sus escritos, las dificultades cotidianas en medio de tales circunstancias, jamás lo amargaron.
La muerte de ERNESTO PALACIO se suma a la tantos otros de los compañeros de generación que nos acompañaron a bregar por una ARGENTINA digna de sus antecedentes: RAMÓB DOLL, SCALABRINI ORTIZ, JULIO MEINVIELLE, LUIS DELLEPIANE, RODOLFO IRAZUSTA, MARIO LASSAGA, CERMELO PELLEGRINI, MARIO JURADO. Tantos sueños desvanecidos, tantas esperanzas defraudadas no conmovieron a esos justadores. Creo que sus obras y sus acciones se recordarán, si el país ha de sobrevivir a sus tremendas dificultades, cuyo comienzo fuimos los primeros en anticipar, hace ya más de cincuenta años.
AQUEL DE ENTRE TODOS QUE POR LA MAGIA DEL ESTILO TIENE MÁS PROBALIDADES DE SUPERVIVENCIA, ES SIN DUDA PARA MÍ, ERNESTO PALACIO. ESE PUNTO LUMINOSO ENTRE DOS ETERNIDADES QUE FUE SU PROSA, BRILLARÁ PARA SU POSTERIORIDAD MIENTRAS SE SIGA HABLANDO EN CASTELLANO.  
Revista CABILDO, 2ª época, Año III, nº 22, 9 de febrero de 1979 enero-febrero 1979, p. 11-12. Director Ricardo Curuchet. Sec. Juan Carlos Monedero.  

*MEMORIAS de ERNESTO PALACIO*

*EL ROSISMO  

¿Cómo empezó mi rosismo?
PORQUE  yo, en mi casa, no había tenido iniciación rosista de ninguna naturaleza. Mi padre era un escéptico en materia y además había recibido las enseñanzas de su tiempo y era de un liberalismo avanzado, próximo al ateísmo, si no lo era ya. El había sido mi modelo en mis primeros años. ROSAS significaba un hombre del pasado, anterior a la civilización y a la cultura, por lo tanto malo. No habría para qué hablar mucho de él y menos para imitarlo. Sin embargo, a mi me interesaba mucho ROSAS y preguntaba constantemente sobre su caso.
Tuve dos contestaciones que, en mis primeros años, me sorprendiendo mucho.
La primera fue de una negra, que estaba en casa de sirvienta. Se llamaba CUPRIANA ROSAS, y nosotros la queríamos mucho. NEGRA retinta, con una cara llena de picardía, a pesar su negrura, era hija y nieta de antiguos esclavos de ROSAS, a los debía su apellido. Ella me contesto a mí que ROSAS era “muy bueno” y las cosas que se decían de él las habían inventado los enemigos,, que eran además enemigos de los negros. La imagen que me pintó de ROSAS en los bailes me gusto mucho, pero yo era muy chico entonces y la olvidé pronto…
La segunda opinión de ROSAS me la dio tío MARIANO CASTELLANOS una vez, espontáneamente, sin duda debido a una exclamación mía.
-          Mira, mi hijito, cuando oigas hablar de la “tiranía” de ROSAS, no lo creas. ROSAS FUE UN GOBERNANTE ARGENTINO NI PEOR, NI MEJOR QUE LOS OTROS. HIZO COSAS BUENAS y COSAS MALAS, PERO NO FUE UN TIRANO.  
-          Esta opinión, por venir de quien venía, me impresionó mucho. El que hablaba había sido diputado nacional, ministro de gobierno en Corrientes, intendente de Quilmes a la vejez. Hablaba como un contemporáneo casi de los hechos. Creo mi rosismo actual tiene su fundamento en estas expresiones de Tío Mariano.  

*LUGONES

Yo lo conocí a LEOPOLDO LUGONES cuando tendría más o menos unos cuarenta años. Era contemporáneo de mi padre, había nacido al mismo tiempo. Estaba en la flor de la edad. De mediana estatura, vestido con un cierto (medias blancas, cuello palomita) mal gusto de sastrería, pero sobreponiéndose a todo con la mirada vivísima tras los anteojos vulgares, me hizo una gran impresión de entrada, que no haría sino ratificarse. Me acogió con simpatía y me invitó a que lo visitara cuando quisiera en la Biblioteca del Consejo de Educación, de la cual era director.
¿Quiénes estábamos allí? Los recuerdo, por ejemplo, a ARTURO CAPDEVILA, al padre LEONARDO CASTELLANI, a CONRADO NELÉ ROXLO, a PEDRO MIGUEL OBLIGADO, a CARLOS OBLIGADO, a algunos más. Ante esa concurrencia, LUGONES hablaba y hablaba. Nos saludaba con una pronunciada tonada cordobesa que nunca perdió y entrábamos a formar parte de la tertulia. Estaba en los finales de la época roja y deseaba en la guerra europea el triunfo de los Aliados.
La moral de LUGONES era evidentemente la moral griega. A su ideal del hombre perfecto lo subordinado todo. Griegas eran las medias blancas, el sombrero puesto en el medio de la cabeza, las largas marchas por la ciudad. Griego era el buscar un  equilibrio al caminar, la marcha sincrónica, al saltito en el aire para tomar el ritmo cuando nosotros (por broma) lo quebrábamos. Griegas eran las dos horas de esgrima diarias. Griega era la idea de que la fidelidad y hacer de ella una norma de vida. Griego era el bigote afeitado como lo usaría después. Todo lo que se apartaba de esos objetivos era pecado. Ponerse el sombrero inclinado o usar corbatas que flotaran, tomar un coche para poco trecho, no hacer esgrima, eso era romanticismo, eso era ir contra las reglas de GRECIA, eso era lo que debía hacerse. Yo –feroz opositor en esos tiempos lejanos – le venía criticando a LUGONES, muy amistosamente, por supuesto, cierto elogio que había dicho del patriotismo de un personaje griego, lo cual iba contra los principios…¡Pero el patriotismo – me respondió – es un sentimiento tan lindo! LUGONES en esos tiempos era masón: masón en sueños, como se decía entonces. Había alcanzado unos de los grados más altos de la masonería. Pero no era materialista. Las cuestiones espirituales le importaban mucho. Entre los escritores que más le interesaban estaba COURNOR DE CHARDIN, un simbolista que actuó en sus tiempos como sacerdote y mago. Sabía mucho de las religiones antiguas. Buscaba algo y no sabíamos qué.

*LOS HERMANOS IRAZUSTA

En esta época intimé con los IRAZUSTA. JULIO acabada de llegar de Europa y vivía en una casa junto a su hermano RODOLFO, por la calle Rivadavia. Desde que lo conocí a ROFOLFO me impresionó por su humanidad sustancial, la seriedad de sus estudios, su risa súbita, su humanismo desatado, su bondad infinita y su juicio exacto. Más grueso que JULIO, parecía que desbordaba de vida.
Así como JULIO se había trazado una norma de vida alrededor de la historia y sus variaciones, RODOLFO se interesaba por la política actual.  
Vivía en una continua observación de los hechos ocurridos y su significado. Si JULIO podía exhibirse como el historiador del dúo RODOLFO era sin duda ninguna el político. JULIO  era el estudioso las disciplinas imaginables. Había juntado en Gualeguaychú se decía, una gran biblioteca, donde  había de todo. Aquí se lo veía siempre en proximidad de las librerías, a la búsqueda de tal o cual libro. Esa simultaneidad de gustos nos aproximó: yo tenía el mismo amor por los libros. En esta época parecía JULIO y se cuidaba mucho…
RODOLFO dirige la batuta; es el más alcoholista de todos. Toma cantidades fabulosas de vino, el cual, algún día, lo matará. ¡Pero quién va a pensar eso en 1918! El sostiene el vino es fuerza y salud y que las buenas relaciones políticas se alimentan con vino.

*LA NUEVA REPUBLICA

Al mismo tiempo que CRITERIO, por otro lado, iniciaríamos con los hermanos IRAZUSTA y el Dr. JUAN E. CARULLA la predica del nacionalismo ARGENTINO.
Parece evidente que las ideas en el gobierno comenzaron aquí con la fundación de la NUEVA REPÚBLICA. Este periódico se inició como un seminario político en el que jóvenes redactores prometían la cura de todos males del país mediante la adopción de varias recetas infalibles.  
Si al hablar de LA NUEVA REPÚBLICA parecemos reírnos un poco, es la ternura. Porque nunca hubo un movimiento tan puro en la ARGENTINA, ni el mundo, CREEMOS.
Éramos católicos, por supuesto, aunque no hacíamos del catolicismo una cuestión fundamental. Éramos republicanos también. Pero éramos ferozmente antidemocráticos. El cerebro político dentro de la revista era RODOLFO IRAZUSTA: él veía las cosas con absoluta seguridad.  
…Tan lo considerábamos como uno de los nuestros que él es protagonista del Himno a CARRULLA, que hicimos una madrugada como himno definitivo de la NUEVA REPÚBLICA con ALFONSO DE LAFERRÉRE, PERTENECIÉNDOLE a él la música y a mí la letra. Decía así:

VIVA CARULLA Y LO DEMÁS ES BULLA,
VIVA CARULLA, CARULLA TRIUNFARÁ,
MANTANTIRULIRULÁ  MANTANTIRULIRULÁ.

Este verso último debía cantarse con un fuerte acento de convicción.  

*EDITÓ: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar DIARIO PAMPERO Cordubensis. INSTITUTO EMERITA URBANUS. Córdoba de la Nueva Andalucía, al 28 de enero del Año del Señor de 2011. Fiesta de SAN TOMÁS de AQUINO.  Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamus Domino DEO nostro. gspp.*