martes, mayo 01, 2012

*CLAVE: CINCO*



*Tomás Eloy Martínez: “LAS MEMORIAS DEL GENERAL”
Editorial  Planeta. Bs. As. 1996, 218 p. BAJO SOPLA EL PAMPERO.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

*Párrafos selectos:*

*LOS JÓVENES IDEALISTAS*

  
Los que realmente hicieron el movimiento del “45” fueron los jóvenes: los descamisados”, como los llamaba La Nación. Es cierto que los estudiantes universitarios están en su mayoría contra nosotros. Ocurría que muchos de ellos estaban dirigidos por gente de extrema izquierda. Otros eran de procedencia oligárquica. Casi no había allí gente de pueblos. Entonces me dije: “Hay que organizar a la juventud popular”. Y emprendimos esa tarea en todos en todos sindicatos. De vez en cuanto la FUBA (Federación Universitaria de Buenos Aires) nos hacía una manifestación frente a la Secretaría de Trabajo. Hasta que un día vinieron los muchachos del gremio de la carne, armados con cachiporras, y los enfrentaron en la calle Florida. Entonces se acabó: no vino más la FUBA.
Lo sucedido en 1945 fue lo que después inventaron los franceses en mayo de 1968. Ellos pusieron en marcha nuestras mismas ideas, emplearon las mismas palabras: “SOMOS GUERRILLEROS CONTRA LOS QUE NOS QUIEREN VENDER LA MUERTE CLIMATIZADA CON EL TÍTULO DE PORVENIR”, “LA SOCIEDAD DE CONSUMO DEBE MORIR DE MUERTE VIOLENTA” y “LA IMAGINACIÓN AL PODER”. Todo eso ya había sido dicho por nosotros veinte años antes.
Dicen que el CHE GUEVARA estuvo entre los que nos combatían. No es así. El CHE fue un hombre de nuestra posición. Su historia es muy simple: él era un infractor a la ley de enrolamiento. Si caía en manos de la policía, iba a ser incorporado cuatro años a la marina o dos años al Ejército. Cuando lo estaban por agarrar, nosotros mismos le pasamos el santo (*). Entonces compró la moto y se fue a Chile. El CHE era revolucionario, como nosotros. La que no estaba con nosotros era la madre. La madre fue la culpable de todo lo que le pasó al pobre.
El CHE no se fue del país porque lo persiguiéramos. Nunca lo perseguimos. En esa época, él no era nadie. Era apenas un muchacho con inquietudes. ¿Acaso perseguimos a los muchachos de la FUBA? NO. Ellos también eran revolucionarios. ¿Qué nos importaba que anduvieran con un signo u otro? A lo que estábamos enfrentando nosotros era a la reacción, aunque lo hacíamos incruentamente, porque estábamos en un gobierno constitucional, que nos permitía adoctrinar al pueblo  argentino.
Las fuerzas de izquierda han sido siempre perseguidas por todos los gobiernos, menos por el mío. Yo jamás  perseguí a un hombre de izquierda, aunque la policía hizo de las suyas algunas veces. La orientación de mi gobierno era pacífica. Lo primero que hicimos fue permitir que volvieran al país los hombres que se habían exilado por sus ideologías. VICTORIO CODOVILLA vivió feliz y tranquilo durante mi gobierno. Nadie le dijo nada. Los comunistas intervinieron en política y pudieron votar por sus listas. Nosotros les sacamos la clientela, pero se la sacamos lealmente, no a palos. De las picardías de la policía me enteré cuando ya era tarde. Durante el primer gobierno de PERÓN, la Sección Especial de la Policía Federal fue denunciada por más de un centenar de tormentos. Las víctimas notables fueron cuarenta y dos de dieciocho años, miembros de la Federación Juvenil Comunista, arrestados en el Dock Sur a fines de 1947; la desaparición del estudiante de química ERNESTO MARIO BRAVO, sometido a feroces golpizas y torturas eléctricas desde el 17 de mayo al 13 de junio de 1951, cuando apareció detenido en la comisaría 45 “por atentado a la autoridad y abuso de armas” y los cuatro días de torturas del escribano radical JUAN OVIDIO ZABALA, en agosto de 1951.
El otro día me desayuné acá de algunas cositas. Claro. Son cositas que nunca le llegan al estadista. Suponga usted que el jardinero rompe una manguera acá en Puerta de Hierro. Se entera LÓPEZ REGA, porque se lo cuenta la chica del servicio. Pero LÓPEZ no me va a traer a mí ese problema. Cuando en la casa ocurre un desastre pequeño, el dueño no se entera. Eso no fue propio del gobierno de PERÓN, sino de todos los gobiernos del mundo.
Demasiado grande es la Argentina para ocuparse de las cosas pequeñas. Si uno se ocupa de ellas, acaba por no ocuparse de las grandes.
Ahora llegó el momento en que los argentinos deben ponerse de acuerdo. El camino de la unidad es siempre el más difícil,  así como el de las armas el más fácil.
Tenemos que ponernos de acuerdo, porque la disyuntiva es la guerra civil. Si permanecí aparentemente impasible durante quince años ante el retroceso nacional es porque no creo en la violencia ni en la destrucción de las obras realizadas, porque lo que ya está hecho puede prosperar.
Tuve ofrecimientos importantes de armas y de tropas, pero me negué porque no quería entregar el alma al diablo ni provocar derramamientos de sangre. 


*GUERRA SUBVERSIVA: A LOS CUARENTA CINCO DEL COMBATE DE LA QUEBRADA EL CHURO*

*EVALUACIÓN DE LA GUERRILLA DEL “CHE” EN BOLIVIA por GARY PRADO SALMÓN, General (R) Ejército de Bolivia*


*EL 8 DE OCTUBRE DE 1967-2012, el entonces capitán D. GARY PRADO SALMÓN, al mando de los efectivos de la Compañía “B” del REGIMIENTO “MANCHEGO”, 12 DE INFANTERÍA, TUVO EL PRIVILEGIO DE CAPTURAR EN COMBATE Y HERIDO al Che Guevara, PONIENDO ASÍ FIN A UNA LARGA Y PENOSA PERSECUCIÓN EN LA CUAL EL EJÉRCITO BOLIVIANO EXPERIMENTO LA MUERTE DE 5 OFICIALES, 4 SUBOFICIALES Y 35 SOLDADOS, ASÍ COMO 2 OFICIALES, 3 SUBOFICIALES Y 30 SOLDADOS HERIDOS. PASADOS LOS AÑOS, EL YA GENERAL PRADO SALMÓN ESCRIBIÓ EL LIBRO CÓMO CAPTURE AL CHE”, DONDE EFECTÚA UNA CRÍTICA OBJETIVA AL VALOR MILITAR DE ESA GUERRILLA CONDUCIDA POR EL MÍTICO “CHE”. EN ESTOS AÑOS, QUE MUCHOS HAN DEDICADO A EXALTAR LA FIGURA DEL GUERRILLERO DESAPARECIDO, RESULTA OPORTUNO REPRODUCIR ESTA NOTA, TOMADA DE UN CAPÍTULO DEL LIBRO MENCIONADO, donde se revelan los errores que desmienten la supuesta habilidad y competencia militar del “che Guevara, y se ponen en evidencia las dificultades que se registraron en su represión militar.

DIARIO PAMPERO Cordudensis en base de la Revista Manual de Informaciones del Ejército Argentino, Vol. XXXIV, nº 5/6, Set-diciembre, 1997. p. 45.*  


*UNIDOS o LIBERADOS*


*NUESTRO PAÍS. Cuando trabaja, equilibra en seis meses lo estructural y en dos años resuelve todos los problemas económicos. En lo económico, la misión fundamental de todo gobierno es dar posibilidad a la gente de que se realice. Para eso hace falta grandeza, olvido de las pasiones. Yo ya estoy más allá del bien y del mal. Fui todo lo que se puede ser en mi país, y por eso puedo hablar descarnadamente.
En la liberación de nuestros pueblos gravita más la integración continental que el problema nacional. Nosotros fuimos libres durante diez años. ¿Y? ¿Pudimos consolidar la liberación? Yo vengo luchando por la integración continental desde 1948. Cuando llegué al gobierno, me puse de acuerdo con el presidente CARLOS IBAÑEZ DEL CAMPO de Chile, y con GETULIO VARGAS del Brasil, para establecer en el sur de América una alianza de este tipo. Mi actitud era compartida por GUSTAVO ROJAS PINILLA en Colombia, por MARCOS PÉREZ JIMÉNEZ en Venezuela y por LEÓNIDAS TRUJILLO en  Santo Domingo. La prueba es que todos adhirieron a los tratados de complementación económica, que no era sino un tratado de integración continental. Si a pesar de eso nos desmontaron, fue porque nuestros pueblos iban detrás de la bandera que les mostraran. No tenían una idea propia.
Nadie metió las narices en nuestro país sin recibir su merecido. Pero en 1955, los vientos cambiaron. Nos aplastó la sinarquía internacional, de la que forman parte el CAPITALISMO, EL SIONISMO, EL COMUNISMO, LA MASONERÍA y el CLERO tradicional, apoyados por los cipayos. Pude haber resistido, provocando así la muerte de un millón de compatriotas. Teníamos cómo hacerlo. Nos bastaba con entregar armas al pueblo. Para mí el asunto era una cosa muy simple: decretaba la movilización general, formaba una división en Buenos Aires (para lo cual contaba con las armas necesarias), marchaba sobre Córdoba y fusilaba a todos los que intervinieron en el golpe. Para mí, un general, todo eso era muy simple.
¿Pero qué resolvíamos haciéndolo? La sinarquía internacional se nos iba a echar encima furiosamente. Quizá nos iban a enviar a los marines. ¿Qué favor le hacíamos al país? ¿Liberábamos así al continente? Nos iban a aplastar de una manera u otra, sacrificando al pueblo y destruyendo lo que habíamos hecho durante diez años: setenta y seis OBRAS sólo en el PRIMER PLAN QUINQUINAL, ONCE GRANDES DIQUES, UN GASODUCTO DESDE COMODORO RIVADAVIA A BUENOS AIRES, TODOS LOS AEROPUERTOS QUE HAY EN LA ARGENTINA, UNA RED DE CAMINOS, OCHO MIL DE ESCUELAS, MEDIO MILLÓN DE VIVIENDAS, Ningún gobierno sucesivo lo igualaba. Todo sea a destruir. Por eso resolví irme. Pero me quedó una enseñanza: NINGÚN PAÍS LATINOAMERICANO se puede liberar por completo si, al mismo tiempo, no se libera el CONTINENTE no se integra para consolidar su liberación. Liberarse es fácil. Consolidar esa liberación es lo difícil. ¿Por qué? Porque si todo el poder sigue quedando en manos de la SINARQUÍA, lo que se pierde muy rápido.  


27 de abril de 2012 para DIARIO PAMPERO Cordubensis porque SOPLA EL PAMPERO.*